Sociedad

Walter Astrada, IX Premio de Periodismo Miguel Gil

Hoy se cumple el décimo aniversario de la muerte del camarógrafo Miguel Gil, recordado por sus compañeros de profesión como uno de los mejores

Walter Astrada ha recogido esta tarde el premio emocionado porque "se siente muy identificado" con su trayectoria

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Miguel Gil sabía mantener el plano sobre una escena, seguirla y cuando era él el que montaba las piezas, mantenerla, sin miedo a lo pausado, el tiempo necesario para reparar y profundizar en la mirada arrugada de un anciano, o en el llanto individual pero compartido por un grupo de hombres, o en la forma en la que un niño encuentra algo valioso en medio de los restos de lo que fue su hogar. Sabía mimetizarse y recoger imágenes de una terrible intimidad o mantener “la mirada”, para encontrarnos nosotros, al otro lado del televisor teniendo que mantener la mirada ante las víctimas.

Porque ese fue el lado que eligió Miguel Gil para ejercer el periodismo, cuando abandonó el acomodado despacho donde ejercía la abogacía. Llegó a Móstar durante la guerra de Bosnia con un carnet de prensa de la revista Solo Moto y conquistó a todos sus compañeros de profesión que aún hoy, diez años después de su muerte junto al periodista estadounidense Kurt Schork en una emboscada de la guerrilla en Sierra Leona, se emocionan. Y lamentan la pérdida de uno de los mejores profesionales.

Miguel Gil llegó al conflicto y empezó siendo chófer, después productor mientras en sus ratos libres utilizaba una cámara de video hasta que finalmente consiguió convertirse en camarógrafo y trabajar para la agencia Associated Press. Sus imágenes aparecían diaria y anónimamente en los medios de comunicación de todo el mundo. En el siguiente montaje elaborado por el mismo Miguel Gil, podemos ver algunas de las imágenes más reveladoras del conflicto de Kosovo.

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Tras su muerte, sus compañeros de profesión escribieron el libro “Los ojos de la guerra” cuyos beneficios estaban destinados a crear el “Premio de periodismo Miguel Gil Moreno”. Y en 2002 crearon la Fundación con su nombre dedicada además a fomentar la protección de los periodistas por parte de los medios de comunicación así como de las agencias, y al apoyo a proyectos de cooperación al desarrollo. En todos estos años, su madre, Patrocinio “Pato” Macián se han convertido en una de las más férreas defensoras del periodismo como lo entendía su hijo, como una forma de construir sociedades más justas. De hecho, ayer durante la entrega del IX Premio de periodismo Miguel Gil ha vuelto a insistir en la importancia de que siga habiendo periodistas que hagan su labor al margen de los intereses políticos y económicos de los medios de comunicación.

El fotoperiodista Walter Astrada y Patrocinio Macián, madre de Miguel Gil y presidenta de la Fundación, tras la entrega del premio

Un premio que ha ganado el fotoperiodista Walter Astrada, quien se ha emocionado al recogerlo porque “Miguel era un tipo que se buscó la vida para poder hacer el periodismo en el que él creía, y en cierta forma, por diferentes caminos y en diferentes épocas, yo siento lo mismo porque he renunciado a trabajar en los medios para hacer lo que quería hacer. Me siento identificado por ese lado. Y luego, por esa frase que digo que “hago esto para que la gente no pueda decir que no lo sabía”… Yo la había leído y después de decirla en varias ocasiones, me di cuenta de que la había dicho él.  En cierta manera opinábamos igual. Y creo que huebieramos coincidido en un montón de cosas”.

En la ceremonia celebrada en el Auditorio de Random House Mondadori, en Barcelona, el director de fotografía de la Agencia Associated Press, Santiago Lyon, miembro del jurado y amigo de Miguel Gil expresó que “el día que murió Miguel los telespectadores del mundo perdieron una cámara que servía de antorcha para iluminar los rincones más oscuros y violentos del mundo. Aquel día muchas personas perdieron su voz, su forma de ser escuchados a través de los reportajes que hizo Miguel y sobre todo de los reportajes que todavía tenía por hacer. Miguel tenía dos fes: la religiosa y la profesional. La profesional era que a través de la labor informativa podemos hacer de este mundo un lugar más justo y mejor para todos. Y ese es el espíritu que buscamos cada año en el premio y es nuestra forma de asegurar que la llama sigue encendida”.

Walter Astrada tiene 36 años y catorce dedicándose al fotoperiodismo. La fundación Miguel Gil ha destacado ‘su comprometido trabajo, su dedicación y su empeño por dar a conocer los horrores de la guerra, en la línea que trazó Miguel Gil, para poder lograr una sociedad un poco más justa’. Walter Astrada aprendió a hacer fotografías sin carrete para no gastar dinero. Cuando se sintió preparado, y tras abandonar su trabajo como ingeniero se marchó para hacer ese periodismo que defendía Miguel Gil.

El jurado del premio ha estado compuesto por la presidenta de la Fundación Miguel Gil Moreno, Patrocinio Macián; el editor de Plaza & Janés David Trías; el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja, y el periodista y director de periodismohumano.com Javier Bauluz, y los periodistas Ramón Lobo, Enric Martí, Fernando Quintela, Santiago Lyon y Bru Rovira.

Entrevista a Walter Astrada

http://blip.tv/file/1885170/

Sus compañeros le recuerdan

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