Sociedad

Vadillo: “El verdadero cáncer de este país es el monopolio de las eléctricas”

El alcalde de Albuquerque ha estado 90 días en huelga de hambre para solicitar un cambio del modelo energético en el Estado

Su lucha ha puesto las primeras piedras de una mesa de negociación con el Gobierno y una plataforma ciudadana por un cambio energético

Ángel Vadillo durante un homenaje en la Tabacalera, Madrid (Jairo Marcos)

Una silueta afilada. Los brazos desnudos y angulosos agradecen el apoyo de una muleta, mientras la piel se encoge como vergonzosa por entre los huesos. La espalda encorvada y la mirada directa. El Paseo de la Castellana apenas registra actividad. Es sábado por la mañana y restan horas para que el alcalde de Albuquerque haga público que da por concluida una huelga de hambre dilatada por tres meses, mesa de negociación y plataforma por el cambio energético mediante.

El día después de que Ángel Vadillo abandonara la inanición voluntaria se publicó una sentencia judicial que le condena a dos años y medio de prisión por amenazas a una vecina, lo que supuso su expulsión inmediata del PSOE. También han aparecido fotos suyas con personas de la plataforma Refinería Sí, que apoya la construcción de una refinería de petróleo un Jerez de los Caballeros (Badajoz). La voz de Vadillo no se ha vuelto a escuchar desde entonces. Su entorno más cercano explica que está descansando y recuperándose, que nunca ha apoyado a la refinería, que las imágenes simplemente eran fotos con unos paisanos que pasaron por el Ministerio cuando él estaba. Sobre la condena y la expulsión del partido, silencio.

Con 28 kilos menos pero con muchos argumentos más que cuando salió de su tierra, Ángel Vadillo atendió a Periodismo Humano a las puertas del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Fue su última entrevista antes de hacer público que abandonaba la huelga de hambre. Lo reveló en Madrid, durante un acto homenaje que puso la primera piedra para la creación de una plataforma por un nuevo modelo energético. Esa misma noche Ángel regresó a su tierra. Y calló.

El ministro Soria le acusó de que la suya era una reivindicación particular sobre la que deben prevalecer los intereses generales. ¿Cómo explica que la lucha del alcalde de un pequeño pueblo extremeño, con más del 40 por ciento de desempleo y proyectos renovables pendientes de aprobación, responde al interés general y no al particular de sus vecinos?

En mis comunicados en ningún momento he puesto por delante el interés particular. He hablado de la necesidad de que se pare la reforma energética. En el supuesto escenario de que aprobaran los proyectos de Alburquerque, si yo quiero que mi comarca crezca, que mi pueblo y mis ciudadanos crezcan, necesito un modelo energético donde seguir avanzando. Porque el día de mañana aprueban una reforma energética y la inversión que hay no vale para nada. El interés particular nunca es beneficioso para Albuquerque si no hay una fuerza importante que recorra España de punta a punta. Por eso mi interés nunca puede ser particular; no me serviría. Por eso empecé hablando de la necesidad de un cambio de modelo energético.

 

Periodismo Humano: Puestos a buscar responsables, ¿dónde encontrarlos?

Ángel Vadillo: Aquí el Estado hizo las nucleares, con la privatización se las dio a las empresas y encima les dio dinero para que se hicieran cargo de la privatización. También hizo las grandes hidroeléctricas para después entregárselas; y no les cobra el agua, que es pública. Se lo llevan todo y encima se les permite que marquen el precio de la nuclear y el precio de la hidroeléctrica, basados en los del petróleo, cuando no influyen para nada. Cuando explicas fuera cómo es el sistema eléctrico español la gente se echa las manos a la cabeza. Los monopolios de la electricidad que operan en España, porque ni siquiera son empresas españolas, son las que más beneficios consiguen de Europa; lo controlan todo: la producción, la distribución, la comercialización. Se les ha puesto todo y encima el Estado español les debe dinero en forma de déficit tarifario.

 

P. ¿Qué peso tiene la política y los políticos en este monopolio eléctrico del que hablas?

A. V. Los monopolios de la electricidad son los verdaderos caciques de este país. Tienen el poder sobre los políticos. La política energética la han dictado siempre ellos y la quieren seguir dictando aunque sea a costa del interés general de los españoles. Tienen el control sobre la banca: no es que Iberdrola sea del BBVA, sino que el BBVA es de Iberdrola. Hablamos de más de 2.000 ó 3.000 políticos y algunos con tanta cara como Felipe González, que se permite ganar 200.000 euros en Gas Natural y mantener su sueldo de expresidente; o como Aznar y sus 300.000 euros en Endesa. Es la realidad caótica que ha generado el sistema eléctrico español. El monopolio de las eléctricas es el verdadero cáncer de este país. Durante mi huelga he echado en falta a muchos políticos que tienen un discurso electoral que luego no defienden en la realidad.

 

P. ¿Por qué el sector energético pone tantas trabas a las renovables?

A. V. Porque las renovables significan socializar la energía y democratizarla; que cualquiera pueda ser productor de energía y que España pueda tener soberanía energética. La competencia para ellos es total, perderían todo el poder. Y al final todos los gobiernos, salvo un periodo pequeñito donde empezamos a avanzar rápidamente, han preferido mirar sus intereses particulares antes que los intereses generales de España. En España ha subido el precio de la electricidad un 63 por ciento en los últimos 11 años, mientras que en países con apuestas renovables ha bajado.

P. ¿Le ha sorprendido el anuncio de Nuclenor de no pedir la prórroga de la vida útil de Garoña?

A. V. Están buscando que el Estado les pague toda la reforma y que sólo tengan que llevarse el dinero. Ahora se necesita mucha inversión. Dicen que hay inseguridad jurídica ¡cuando la verdadera inseguridad jurídica la hemos sufrido las renovables todo este tiempo por culpa de ellos que no las querían porque si no, no es rentable la nuclear! ¿Cómo va a ser más barata la nuclear? Sólo hay que mirar a Japón, donde por una nuclear que ha fallado, sólo una, la empresa ha quebrado y el Estado se tiene que hacer cargo de todo los gastos, que son muchos. Apostar por las renovables significa cerrar nucleares. Si España quiere soberanía energética tiene que concienciarse de que hay que cerrar nucleares. Todos los estudios con ganas de hacer las cosas bien demuestran una cosa: España, con una apuesta cien por cien renovable a veinte años, tendría la factura de la luz al cincuenta por ciento más barato de lo que tenemos ahora. Con un modelo como el que tenemos, el recibo de la luz será el 200 por cien más caro que ahora. Cuanto más dependiente seamos energéticamente, menos competitivos seremos en todos los sectores. Eso es lo que nos jugamos.

 

P. ¿Y cómo entender el poco eco mediático que está teniendo tu lucha?

A. V. Si no eres pacífico recibes la atención mediática de forma inmediata. Pero cuando haces cualquier lucha de forma pacífica la atención llega sólo si se genera algo tremendo. Se trataba de hacerlo pacífico por convicción. Aparte de eso, el problema es el silencio de los medios de comunicación de España, cuando por ejemplo la televisión alemana ha hecho un seguimiento. O bien el poder de las eléctricas es tremendamente grande y les toca también a los medios; o bien es un reflejo de la sociedad, inconsciente de la importancia que tiene el cambio del modelo energético. ¿Pueden ser tan inconscientes todos los medios de comunicación de masas y la sociedad en general? Lo están siendo. El sector eléctrico también tiene el control y poder sobre los medios de comunicación: ¿quién tiene hoy dinero para gastar en publicidad? Lo compran todo.

P. ¿Cuál es ese mensaje que venden las eléctricas y compra la sociedad a través de los medios?

A. V. En la sociedad no ha calado lo de las renovables, sino el mensaje estúpido y mentiroso de las grandes eléctricas de que las renovables son caras y son quienes crean el déficit tarifario, aunque lo crearan las propias eléctricas, antes incluso de que nacieran las renovables. Este Gobierno se basa en confundir el déficit tarifario con el déficit público. Y la gente ha asimilado el parón a las renovables con que el Estado no puede gastar. Confunde primas a las renovables con subvenciones a las renovables. Las renovables nunca han tenido subvenciones y sí los ciclos combinados, por no hablar de los regalos a las nucleares y a las grandes hidroelécticas.

P. ¿Cuál es el margen de incidencia de la sociedad civil en este contexto?

A. V. Esto es una lucha colectiva desde hace mucho tiempo. Por eso mi huelga de hambre tiene dos direcciones: hacia el Ministerio pero también hacia la gente, para que sepan de qué va esto. Toca unión de todos los colectivos que defendemos las renovables; crear una plataforma y abrirla a la sociedad, para crear mucha concienciación y educación renovable. Es una lucha larga. Lo sabía desde el principio. Esto acaba de empezar. Cuando pones dos huevos en una sartén, como no enciendas el fuego, no sirve para nada. Yo puedo tener la mesa de negociación, pero si el calor no está en la calle, no voy a tener los huevos fritos. Por eso lo que de verdad puede dar salida a todo esto es la calle. Y eso todavía falta.

P. Le pide al Gobierno una mesa de negociación, ¿quién debería participar en dicho diálogo?

A. V. Deberían estar todos los sectores: sociedad civil, grupos medioambientales, sector de renovables y administraciones públicas afectadas por los decretos de renovables. Es la otra parte que nunca se tiene en cuenta pero que es mayoritaria. La gente tiene que ser consciente de que también el medio ambiente es importante. El actual modelo energético tiene que cambiar; por un lado, por egoísmo, porque nos costará luego más barato; y por otro, porque no podemos ser egoístas con quienes vienen por detrás, con las nuevas generaciones. Porque si España no hace hoy la apuesta por las renovables no la va a hacer nunca. ¿Qué tipo de país vamos a tener? ¿Caro y con una carga medioambiental tremenda?

P. ¿Caben las renovables en tiempo de crisis?

A. V. Hay una presión de Europa. El problema es cómo nos lo venden aquí. Europa ha pedido recortes y no ha dicho dónde, ha pedido subida de impuestos y no ha dicho dónde. Luego el Gobierno los aplica como quiere. Y Europa sí nos ha pedido una política de crecimiento para ya. Dicho por el comisario de Bruselas, las energías renovables y la economía verde son los sectores donde tiene futuro España. Debemos cambiar el modelo agrícola y ganadero hacia la agricultura y ganadería ecológica. Eso implicaría empleo rentable y estable. De calidad para el futuro. El problema es que las recomendaciones de Bruselas son importantísimas cuando se tratan de recortes, pero cuando se trata de cambiar el modelo energético, no hay recomendación que valga.

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11.09.2012 · · Jairo Marcos

Ángel Vadillo, alcalde de este pueblo pacense, ha llevado su lucha por las renovables y por un nuevo modelo energético al límite. Una huelga de hambre de 90 días ha sido su última acción finalizada tras un multitudinario acto en el que se anunció la creación de una mesa de diálogo con el Gobierno y una plataforma civil que recoja su testigo.

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