Culturas

Oka, 20 años de una crisis no resuelta

El 11 de julio de 1990 estalló una de las revueltas más significativas de las naciones indígenas de Canadá.

La comunidad Mohwak se levantó en oposición a los planes gubernamentales de construir una zona residencial de lujo en unos terrenos sagrados.

Estos días se debate la reivindicación de las tierras en el Festival Présence Autochtone de Montreal.

El conflicto de Oka, una localidad cercana a Montreal, estalló cuando se empezó a poner en marcha la construcción de una zona residencial de lujo con un campo de golf en el área de Pines, dentro de la reserva de Kanehsatake, en unos terrenos tradicionalmente sagrados para la nación amerindia de los Mohawk.

La dimensión dramática de los hechos aumentó en el momento en que intervino el ejército sitiando la zona en la que se habían establecido los Mohawk, y con la muerte de uno de los oficiales de la policía canadiense que intervenía en el asalto para expulsar a los indígenas.

Más de mil policías cercaron una localidad que no superaba los 800 habitantes en un gesto desproporcionado que conmocionó a la sociedad y llamó la atención sobre un tema olvidado de la agenda política y de los medios de comunicación.

20 años después, coincidiendo también con el aniversario del Festival, Présence Autochtone reserva parte de su programación para dar cabida a la reflexión y el debate sobre los acontecimientos de Oka, una crisis que a día de hoy, no se considera resuelta. Así, el Kanien’kehá:ka Onkwawén:na Raotitióhkwa Language y Cultural Centre en asociación con el Festival, presentan estos días una retrospectiva que aborda estos acontecimientos.

Este ciclo incluye dos obras fundamentales, el documental “270 años de resistencia” firmado por la cineasta canadiense Alanis Obomsawin, y la producción de Gil Cardinal “Indian Summer”, junto con otros documentos históricos que abordan el suceso. A las proyecciones se suman además mesas de debate que trasladan la reflexión sobre el conflicto a la propia reserva de Kanehsatake, donde se dan cita parte de los actos convocados.

Imagen de previsualización de YouTube

El retrato detallado de la comunidad Mohwak que hace la galardonada Obomsawin, una de las pocas que logró permanecer en la zona durante la crisis, sitúa los acontecimientos de Oka dentro del amplio contexto de los derechos de los nativos sobre los territorios de los Mohawks, reflejando además la dimensión más emotiva de esta revuelta, que explora la fuerte convicción de las Primeras Naciones y su espíritu comunal.

Confinados en muchos casos a reservas, la soberanía ha sido uno de los focos de conflicto latente de las comunidades autóctonas de América. Oka supuso el alzamiento de los Mohawk, con el apoyo de otras naciones amerindias, que se habían convertido en testigos de cómo desaparecían sus territorios sin ni siquiera ser consultados o recibir algún tipo de compensación.

En este marco, además, se ha tenido la oportunidad de volver a ver la producción de Gil Cardinal “Indian Summer”, una dramatización de cuatro horas que se sirve de la ficción para ofrecer no sólo una visión en primera persona de los acontecimientos, sino, especialmente, la recreación que hace de las conversaciones y negociaciones que se llevaron a cabo para dar solución a la crisis tanto en los despachos de las autoridades canadienses como en las decisiones que se tomaban entre los representantes locales y los guerreros Mohawks. Contada por los protagonistas del conflicto convertidos en actores amateurs, el film se estrenó en el año 2006 en el marco de este Festival de Présence Autochtone en la misma reserva india de Kanehsatake.

Recuperar la memoria histórica y evitar el olvido están detrás de estas iniciativas que se desarrollan dentro de un festival de esta relevancia. Un pasado que, desde el punto de vista de las comunidades nativas se percibe demasiado cercano a 1.535, cuando Francia reclamaba el mismo lugar donde hoy se ubica la ciudad de Montreal, que había sido tradicionalmente el pueblo Mohawk de Hochelaga. Precisamente también entre estas iniciativas conmemorativas del 20 aniversario de Oka se ha convocado una marcha que el próximo 11 de julio partirá del centro de Montreal hasta la propia reserva bajo el lema “nada ha cambiado para los naciones indígenas”.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie