Cooperación

Escuela sudafricana bebe la niebla

Una escuela primaria obtiene su suministro de agua capturándola de la niebla que se eleva sobre esta montañosa parte de la Provincia de Limpopo.

Liesel Dyson explica cómo funciona la red (Chester Makana/IPS)

A primera vista es difícil entender para qué sirve esa red de seis metros de alto en este pueblo sudafricano. Pero pronto los lugareños explican: la escuela primaria obtiene su suministro de agua capturándola de la niebla que se eleva sobre esta montañosa parte de la Provincia de Limpopo.La red recolecta 2.500 litros de agua diarios, más de lo necesario para los alumnos.

El sistema consiste en tres postes de madera de seis metros de alto, instalados a nueve metros de distancia cada uno. Sobre estos se extienden cables de acero, en los cuales se sostiene una malla sombra de dos capas, que atrapa el agua contenida en la niebla. Una canaleta debajo de la malla, a su vez, deriva el agua a un tanque de almacenamiento.

Antes de que la red fuera instalada, los aldeanos dependían de fuentes de agua inadecuadas, incluyendo charcos, muchas veces compartidos por el ganado.

“No sabíamos cómo podíamos obtener agua de la niebla. Es una experiencia asombrosa. Ahora bebemos esa agua”, dijo el director de la escuela, Samson Malumedzha.

El sistema ha tenido como inmediata consecuencia una reducción de la incidencia de enfermedades transmitidas por agua en los niños y niñas del colegio.

“Solíamos tener un serio problema causado por la falta de agua (limpia). Ahora eso es historia”, afirmó. Además de la red, la comunidad también instaló canaletas en los techos de la escuela para aprovechar la lluvia.

“El proyecto nos ha ayudado aquí en la escuela y en la comunidad. En nuestra escuela tenemos una huerta irrigada con el agua cosechada de la niebla”, dijo Malumedzha. Más de un tercio de las más de 4.200 escuelas en la Provincia de Limpopo carecen de fuentes de agua seguras, lo que afecta la salud de unos 54.000 niños y niñas, según un estudio de la Universidad de Pretoria.

Los ingredientes necesarios para que el sistema funcione son niebla regular con un alto contenido de agua y suficiente viento para empujarla a la red.

El estudio identificó los lugares potenciales donde podría funcionar el sistema, incluyendo a Tshiavha, que se ubica a una elevación adecuada en las montañas, recibiendo los vientos con niebla del océano Índico, a varios cientos de kilómetros de distancia.

“No hay un suministro formal de agua en el área. La comunidad todavía depende de tanques”, señaló Liesel Dyson, de la Universidad de Pretoria, que desarrolló la red junto a expertos de la Universidad de Sudáfrica.

Dyson señaló que el agua cosechada de la niebla era totalmente pura, y era obtenida a través de un sistema que no necesitaba combustible ni tenía partes movibles que pudieran romperse.

Ahora la comunidad está siendo capacitada para el mantenimiento de la red, y el gobierno prometió apoyar la iniciativa en otros sitios adecuados. Los aldeanos ya están pidiendo ayuda para instalar otra red que les permita captar aun más agua.

“Se trata de una muy buena iniciativa, y la apoyaremos para ayudar a otros en el país”, dijo el viceministro de Agua y Asuntos Ambientales, Rejoice Mabudafhasi.

Hay otras redes funcionando en Sudáfrica, incluyendo una en Tshanova, no lejos de Tshiavha, y otra en Lepelsfontein, en la Provincia Occidental del Cabo.

Más info sobre

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie