En el norte del Líbano, la desesperación de los refugiados sirios aumenta tras la última ofensiva contra Homs. En las clínicas alquiladas a tal efecto, se espera que los heridos de la actual agresión militar puedan atravesar la frontera, donde ahora patrulla el Ejército libanés. Los líderes religiosos denuncian la persecución del régimen y advierten del riesgo de radicalización.







