La coalición antioccidental derriba el Gobierno para paralizar el apoyo al Tribunal Especial para el Líbano, que podría acusar a miembros de Hizbulá del magnicidio. EEUU y Europa podrían promover sanciones internacionales en respuesta a la formación de un Ejecutivo que no esté liderado por su socio Saad Hariri.







