El régimen de Siria prohibe la salida de varones de entre 18 y 42 años para intentar limitar la huída de insumisos y objetores de conciencia. La corrupción y la humillación caracterizan a la institución militar, según los activistas. El fenómeno de la evasión del servicio militar se suma a las deserciones militares, que ya se estiman en 60.000.







