Sociedad

El implante coclear multicanal, el nuevo oído de 180.000 personas

Graeme Clark, siendo investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Zaragoza

“Mi viaje empezó cuando tenía once años, tuve una visión. Quería ayudar a las personas sordas como mi padre, que era farmacéutico en un pequeño pueblo rural a las afueras de Sydney. A mí me daba vergüenza cuando venían clientes y le preguntaban por productos confidenciales y él les pedía que hablaran más alto”. El padre del implante coclear multicanal, el médico y científico australiano, Graeme Clark, explicaba así el motor que le impulsó a dedicar su vida a la investigación y lograr inventar esta técnica en 1978, que ha permitido desde entonces que 180.000 personas de todo el mundo puedan oír. En España, las cifras son de 7.300 personas intervenidas, de las que un 60% son niños y un 40% adultos.  Estas operaciones han sido realizadas en los 45 centros implantadores que existen en todas las comunidades autónomas, excepto en Cantabria, La Rioja, Ceuta y Melilla.

Graeme Clark reconoce que en los primeros momentos no contó con el apoyo de la comunidad científica, pero siguió con su idea de que la estimulación eléctrica de los nervios auditivos podría ser percibida como habla, lo cual sería la clave y solución para ayudar a las personas con sordera profunda, para las que apenas tenía beneficio el audífono.  El reto de comprobar si la estimulación eléctrica podría imitar la manera en que el cerebro codifica el sonido llevó a este reconocido científico a abandonar una plaza de cirujano y volver a la Universidad de Melbourne como alumno de postgrado.

Han pasado desde entonces 42 años. Un largo viaje con unos resultados “que han ido más allá de lo esperado, gracias a una excepcional  asociación entre los miembros de nuestro equipo de investigación y la industria”, asevera Graeme Clark, que sigue trabajando por lograr retos como que los sonidos del habla se acerquen al máximo posible a lo normal y se pueda llegar a la audición de la música con normalidad.

Hace unos meses, en mayo, Clark realizó una estancia en España, donde se reunió con los más importantes expertos de los centros que realizan esta intervención en España, quienes pudieron así conocer personalmente e intercambiar experiencias con el precursor en esta técnica, quien ha liderado durante estos años la investigación. Esta visita fue posible gracias a las empresas GAES y Cochlear, expertas en proporcionar soluciones auditivas a las personas con problemas de audición.

En nuestro país, el doctor Clark  viajó a la capital aragonesa, donde fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Zaragoza, en una ceremonia solemne que tuvo lugar en el Edificio Paraninfo, presidida por el rector Manuel López Pérez.  Previo a este acto de investidura, representantes de la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares de España, con personas venidas de diferentes puntos de la geografía nacional acudieron a reconocer al doctor Clark y entregarle una placa de agradecimiento.

Una de estas personas que viajaron a Zaragoza para acudir a este acto de homenaje y agradecimiento fue Antonio, que viajó desde Madrid para conocer a la persona que ha hecho posible que vuelva a oír. Gracias a su invento, este jurista madrileño de 60 años puede volver a escuchar otra vez, tras ser sometido a una intervención de implante coclear multicanal.

Un hombre con un audífono tradicional (AP)

Todo comenzó un día hace dos años, explica Antonio (que no quiere ser fotografiado), cuando se convirtió en sordo profundo. Ahí comenzó su calvario. “Tuve hasta cinco diagnósticos diferentes. Unos me decían que era por herencia, otros porque en la infancia tomé quinina…”, comenta este jurista, que considera que en la sordera, a diferencia de la ceguera, “hay un desconocimiento en el diagnóstico y es difícil acertar la causa”. Pero se diferencia de ésta en que “existen avances increíbles” en la recuperación del oído. Al decir esto se emociona, hasta el punto de romper casi a llorar.

Muchas personas como Antonio pueden volver a oír, porque no hay límite de edad para someterse a un implante coclear. Por alto que sea el grado de sordera en ambos oídos es posible la intervención. “En Australia hemos tenido pacientes mayores de 90 años, que no temían someterse a la operación. No sería justo que les dejáramos sin poder acceder a este implante. Sabemos que si operamos a partir de 6 meses, los niños desarrollarán el lenguaje oral de forma normal. Pero de momento a menores de esta edad no operamos, quizá un día sea posible la operación a esta edad tan temprana”, expuso el profesor Graeme Clark en el VI Simposio de la Asociación Europea de Usuarios de Implante Coclear, celebrado en abril de 2009 en Zaragoza.

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