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Sociedad

¿Y quién vigila a las farmacéuticas?

La relación entre los organismos reguladores y las empresas a las que tienen que regular

Último capítulo de la serie 'Farmacéuticas: razones para el escepticismo'

Trabajadores de una empresa brasileña producen mascarillas en masa para su venta durante la crisis de la Gripe A, en 2009. (Bruno Marfinati / AP)

En artículos anteriores hemos repasado las características de la industria farmacéutica en la sociedad actual, cómo se relaciona con los médicos y el fenómeno cada vez más común de la promoción de enfermedades.

Si las farmacéuticas actúan en ocasiones de forma abusiva, como comenta Marcia Angell, profesora de Salud Pública de la Universidad de Harvard, es porque nadie se lo impide. A estas alturas de la película nadie se sorprenderá del legítimo afán de maximizar beneficios que tiene cualquier empresa, ya sea farmacéutica o de otro tipo. Por tanto, en este negocio especialmente delicado, la regulación por parte de administraciones, estados y agencias internacionales adquiere un carácter imperativo.

Agencias reguladoras

La aprobación y supervisión de medicamentos corre a cargo, mayoritariamente, de la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) y de la Food and Drug Administration (FDA) americana . Se calcula que estas agencias reciben de la industria farmacéutica en torno a un 70% de sus fondos en concepto de tasas, lo cual plantea dudas sobre su capacidad para actuar de manera independiente (1). Es también significativo que la EMEA forma parte de la Comisión de Empresa e Industria de la Unión Europea cuando lo esperable sería que perteneciera a la de Sanidad y Consumidores. Estos organismos son la última barrera, y por tanto la más exigente, que deben superar los fármacos antes de ser distribuidos al general de la población. Lamentablemente, hay casos en los que la actuación de las agencias ha puesto en entredicho su función.

Pastillas de Vioxx, de la compañía Merck, que causó miles afectados en 5 años (AP / Daniel Hulshizer)

Uno de los ejemplos más significativos de fármacos tóxicos es el de Vioxx (Rolecoxib), de la compañía Merck, que fue retirado en 2004 tras haber causado hasta 139.000 afecciones cardíacas durante sus 5 años de comercialización como tratamiento para la artritis. El analgésico Vioxx salió al mercado en 1999 como un fármaco estrella por ser la alternativa a los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), que causan hemorragias intestinales, y se acabó convirtiendo en uno de los mayores escándalos públicos en Estados Unidos. La alarma fue levantada por David Graham, director asociado de la Oficina de seguridad farmacéutica de la FDA, que compareció ante el senado americano para hacer públicos unos estudios realizados dentro de la propia agencia en los que mostraba un aumento de riesgo cardiovascular relacionado con Vioxx.

Merck, tras cruces de acusaciones y una negación de lo evidente que duró un año, se vio obligada a retirar el medicamento y a pagar 4.850 millones de dólares en compensaciones a los afectados. Todavía en la actualidad siguen saliendo a la luz datos del escándalo. Recientemente un artículo que analiza exhaustivamente los ensayos clínicos de Vioxx apunta que Merck, y por extensión la FDA, ya conocían del riesgo asociado al medicamento antes incluso de su salida al mercado en 1999(2).

En 2002, unos años antes del revuelo mundial, Joan Ramón Laporte, catedrático de farmacología de la Universidad Autónoma de Barcelona, ya había señalado en una publicación médica los peligros de usar inhibidores de la enzima COX-2 como Vioxx (3), a lo cual respondió Merck con una querella por escribir “falsedades” que dañaban su imagen y exigiendo una rectificación. Un movimiento bastante común de la industria, con su tendencia a “transferir al mundo judicial las disputas científicas” como comenta el médico Juan Gérvas en su artículo “Merk contra Laporte ó el derecho recíproco de réplica” (4). No solo las evidencias darían la razón a Laporte sino que el juicio se resolvió a su favor, sentando un precedente en la lucha por la información independiente sobre medicamentos y terapéutica.

Recientemente se ha cerrado otro caso de toxicidad, el de Avandia, un medicamento empleado en el tratamiento de la diabetes. El escándalo se destapó en 2007 cuando Steve Nissen, miembro prominente de New England Journal of Medicine, publicó un artículo en el que sugería que Avandia, producida por GlaxoSmithKline (GSK), aumentaba el riesgo de sufrir infarto de miocardio. El medicamento, que hasta entonces era de los más vendidos en el mundo (sólo en 2006 las ventas ascendieron a 2.250 millones de euros) se desplomó en el mercado tras las evidencias. Sin embargo, las agencias reguladoras permitieron que el fármaco se siguiera recetando a pesar de disponer de datos preocupantes: según unos documentos confidenciales filtrados al New York Times, la FDA estimaba que se podrían haber evitado hasta 700 crisis cardíacas cada mes de haberse suspendido el tratamiento, un riesgo que la compañía conocía desde 1999. El propio senado de los EEUU configuró una comisión para estudiar el caso, cuyas conclusiones, muy críticas con GSK, consideraban que la compañía había “fallado a los pacientes” por no advertir de los riesgos (no especificados en el prospecto) y además había “tratado de intimidar a médicos independientes”. Hace unas semanas, tres años después de las primeras alarmas, el fármaco ha sido retirado en Europa mientras que en Estados Unidos su uso ha quedado restringido a casos extremos.

Los casos de toxicidad suelen ir asociados de un intenso debate en la comunidad científica. En abril del pasado año se  publicó un análisis de más de 200 artículos científicos que trataban específicamente sobre Avandia y el riesgo cardiovascular (6). El estudio encontró que el 94% de los autores que se expresaban positivamente acerca de Avandia tenían lazos económicos con compañías farmacéuticas relacionadas con diabetes y el 87% específicamente con GSK, productora de Avandia.

Sorprendentemente, de los 29 artículos que recomendaban el cambio al fármaco rival Actos, de Lilly, 25 tenían relaciones comerciales con esta compañía. Los autores del estudio se preguntan: “en medio de la controversia por Avandia, pacientes y médicos se ven expuestos a todo tipo de argumentos. ¿Cómo es posible que el análisis de los mismos resultados lleve a  adoptar posiciones tan pasionales y disparatadamente enfrentadas? Nosotros tratamos de determinar si los conflictos de interés económicos con la industria farmacéutica podría estar avivando el fuego. Según los resultados, parece que la respuesta es afirmativa.” La cobertura del artículo por el diario británico The Independent fue bastante extensa, llevando la noticia a portada. Sin embargo, al día siguiente de su publicación el artículo desapareció de la red durante las semanas siguientes y cuando volvió a estar disponible, apareció acompañado de una nota en la que aclaraba que en su artículo no trataba de acusar a GSK de estar manipulando a la comunidad científica y que estaban “contentos de afirmar que la compañía está muy comprometida con la transparencia”. GSK  es una de las mayores empresas farmaceúticas del mundo y tiene su base en el Reino Unido, al igual que el periódico The Independent.

Los casos de Avandia y especialmente de Vioxx han dejado en evidencia a las agencias reguladoras por reaccionar con demasiada lentitud ante las alarmas de toxicidad, fracasando en el seguimiento postventa de medicamentos. Un editorial publicado hace unos años en The Lancet critica la inoperancia de la FDA que, “según está configurada, ve a la industria farmacéutica como a un cliente – una fuente vital de financiación para sus actividades – y no como un sector que necesita ser fuertemente regulado”(5).

Organización Mundial de la salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) es un organismo dependiente de la ONU para la coordinación de acciones sanitarias. Recientemente la imagen pública de la OMS ha sufrido un notable deterioro tras la gestión del caso de la gripe A. En enero de este año, el presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, Wolfgang Wodarg, acusaba a la organización de haber cedido a las presiones de la industria farmacéutica en la declaración de pandemia por Gripe A. Además el Consejo de Europa aprobó por unanimidad una resolución en la que “deplora seriamente” la reticencia de la OMS a compartir datos de la gestión de la gripe A y critica la actitud “altamente defensiva”  y la falta de transparencia de la organización.  El efecto de estas sospechas se hace patente en una encuesta publicada por Scientific American en octubre: sólo un 31% de los europeos considera fiable la opinión de los científicos sobre la pandemia.

En medio de todo este revuelo la OMS aún defiende que sus asesores puedan ser parcialmente financiados por las empresas farmacéuticas. Un artículo y un pequeño documental publicados en BMJ el pasado mes de junio estudia la aprobación de un famoso informe de la OMS en el que se recomendaba a los estados la adquisición masiva de antivirales para la prevención de posibles pandemias por gripe. Siguiendo las pautas de este documento publicado en 2004, estados de todo el mundo adquirieron millones de dosis de antivirales como Tamiflu (Roche) ó Relenza, fármaco rival de GSK, cuyas ventas se han disparado desde entonces.

El artículo, firmado por BMJ y The Bureau of Investigative Journalism, desvela que tres eminentes científicos en cuya opinión se basó la recomendación de la OMS tenían relevantes lazos económicos con la industria. Frederick Hayden, de la Universidad de Virginia (EEUU), había ejercido de consultor y conferenciante especializado para Roche, además de recibir fondos para proyectos científicos de la misma compañía. Karl Nicholson, de la Universidad de Leicester (Reino Unido), no solo era consultor de Roche y GSK, a la que aconsejó en la fabricación de Relenza, sino que aparecía como experto autorizado en los primeros panfletos publicitarios de Tamiflu. Arnold Monto, de la Universidad de Michigan (EEUU), también declaraba sus lazos con farmaceúticas, Roche entre otras. A pesar de conocer estos datos, la OMS decidió no hacerlos públicos. A día de hoy, la organización se sigue resistiendo a hacer públicas las declaraciones de conflictos de interés que debieron haber firmado los expertos. Sir Iain Chalmers, reputado médico inglés, expresa su preocupación en el vídeo de BMJ: “Como paciente, si no conozco los intereses que influyeron las recomendaciones de la OMS no sirve de nada que lo sepa Margaret Chan [directora de la OMS]. Soy yo el que debe disponer de la información, como cliente de sus productos”.

Gobiernos y farmacéuticas

Los encuentros y desencuentros de la industria no acaban con las agencias o la OMS. También los estados han tratado de actuar en ocasiones contra determinados abusos. El gobierno francés se enfrentó a Pfizer en 2002 por los precios abusivos de determinados medicamentos, lo que desencadenó una disputa que acabó con la amenaza del gigante farmacéutico de abandonar el país. El gobierno francés se tuvo que retractar (7), lo que da una idea del inmenso poder de las corporaciones.

Niima Ahmed espera en la consulta del médico en Kano, Nigeria, en 2007. Es una de las niñas afectadas por polio como efecto secundario un medicamento experimental de la compañía estadounidense Pfizer (George Osod/AP)

Un final algo distinto tuvo la demanda presentada por el gobierno nigeriano contra, otra vez, Pfizer. En medio de la  crisis médica por meningitis que sufrió el país africano en 1996, la farmacéutica organizó unos ensayos clínicos ilegales al lado del centro médico gestionado por Médicos sin Fronteras, y captaron a 200 niños bajo la promesa de que los curarían. El resultado fue que 11 niños murieron y muchos más sufrieron efectos secundarios muy graves como lesiones cerebrales. En cuestión de dos semanas no había rastro de los trabajadores de Pfizer en el país. Trece años después de lo sucedido, en 2009, el gobierno nigeriano y la compañía llegaron a un acuerdo extrajudicial para indemnizar a las familias. Sin responsabilidades penales. Esta historia inspiró a John LeCarre a escribir la novela El Jardinero Fiel.

Conclusiones

La desprotección de la ciudadanía frente al poder de la industria es un fenómeno generalizado que ha sido denunciado desde las más diversas plataformas. Una comisión de expertos del Parlamento Inglés redactó un dossier hace unos años en el que admitía que los intereses de la industria y la población no coinciden, y proponía “poner en marcha un régimen regulador eficaz que consiga que la industria farmacéutica no perjudique el bien común”.
La necesidad de que la sociedad disponga de una industria farmacéutica es tan innegable como la urgencia de reconducir el sector hacia los principios que lo fundaron. Simplemente, producir medicamentos útiles y beneficiosos para los pacientes. Pero la realidad es muy distinta. La consideración de que los medicamentos son meros bienes de consumo implica que su uso esté cada vez más determinado por la oferta que por la demanda y se aleje de satisfacer las necesidades reales de la población. Así, un sistema de salud manejado por sociedades utilitaristas, que priman el fin por encima de los medios, dista de ser saludable. La búsqueda de un nuevo marco ético que rija las actuaciones y las relaciones de la industria farmacéutica con la sociedad constituye un fin en sí mismo.

Fin de la serie

Puedes repasar la serie de reportajes sobre las farmacéuticas en este enlace: Farmacéuticas: razones para el escepticismo

Referencias:

1. Laporte, R. 2005. Prólogo para el libro de Jorg Blech “Los inventores de enfermedades”. http://www.osalde.org/drupal-5.1/files/boletines/opiniones/OPiniones_11-05.pdf

2. Woloshin S. 2009. Bringing the FDA´s information to market. Arch Intern Med. 169:1985-1987 http://archinte.ama-assn.org/cgi/content/extract/169/21/1985

3. Laporte, R. 2002. Las supuestas ventajas de Celecoxib y Rofecoxib: fraude científico. Butlletí Groc 15;4.  http://www.icf.uab.es/informacion/boletines/bg/bg154.02e.pdf

4. Gérvas, J. 2004. Merk contra Laporte ó el derecho recíproco de réplica. Gac Med Bilbao 101: 71-72 http://www.gacetamedicabilbao.org/web/es/abstract.php?doi=040033jg

5. Horton, R. 2004. Vioxx, the implosion of Merck, and aftershocks at the FDA. Lancet 364:1995-6.http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(04)17523-5/fulltext

6. Wang, AT et al. 2010. Association between industry affiliation and position on cardiovascular risk with rosiglitazone: cross sectional systematic review. BMJ; 340:344 http://www.bmj.com/content/340/bmj.c1344.full

7. Pignarre, Philippe. El gran secreto de la industria farmacéutica. Barcelona: Gedisa, 2005. p.140 (citado en Forcades i Vila, T. 2006. Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas. Cuadernos CiJ. p.10)



29 comentarios

  1. Felicidades al autor.
    Una estupenda y necesaria información para que tengamos clarito cómo está el mercado (farmacéutico en este caso)
    Solución: presionar a nuestros gobernantes más y mejor que estas empresas o, mejor aun, caminar hacia una democracia transparente y directa.

    • elvenezolano

      Aqui en Venezuela el gobierno lucha contra las farmaceuticas por el excesivo precio de muchos de los medicamentos (contra VIH y diabetes, por poner un ejemplo) y que es lo que se responde desde USA y UE:

      Que el gobierno atenta contra la salud de su población, por favor, que cara duras.

  2. No hace mención al gran “genocidio humano” que hizo principalmente en España pero tambien en Francia y paises Latino Americanos, el medicamento Agreal principio activo Veraliprida de los Laboratorios Sanofi Aventis. Indicado para los sofocos de la mnopausia en la mujer. Un Antipsicótico potentisimo y que aqui en España, nunca en 22 años que estuvo autorizado fué indicado como tal.
    Nunca tuvo su Ficha Ténica correspondiente, así como que nunca el prospecto fué actualizado a pesar de las muchisimas Tarjetas Amarillas de las diferentes farmacovigilancias de las CC.AA., que advertían “estudiaran binoomio beneficio/riesgo en las condiciones en que estaba indicado.
    Ni Farmacovigilancia Española ni la Agencia Española del medicamento hicieron nada al respecto.
    España lo retiró en Mayo de 2005 pero no por esas reacciones adversas comunicadas sino por la Directiva Europea 726/2004 la cual indicaba que todos los paises miembros de la Unión a los medicamentos de Uso Humano, debían de indicar un Código Común Unico.
    Pero España nunca le indicó al Agreal/Veraliprida el código de los Antipsicóticos o sea N05AL06 lo agrupó en Otras Hormonas Sexuales y Ginecológicas y que dado a los gravisimos problemas en la salud de las mujeres que tomamos Agreal, optó por retirarlo.
    España ni los Laboratorios, que están en “connivencia” no lo reconocen pero nos dirigimos al Defensor Europeo e 2006 y éste puso el asunto en manos de la EMEA., la cual determinó el 23 de Julio de 2007, la retirada de todos los paises de la Unión por
    producir “secuelas severas e irreversibles” Psiquiátricas, Neurológicas, Cardiacas, Cáncer de mamas.., en fin nos que atacó al Sistema Central Nervioso y éste se nos quedó totalmente dañado.
    No existe antídoto para nuestras secuelas, solo que debemos estar medicadas de por vida y ni tan siquiera con la medicación tenemos un día bien.
    Y lo peor es el Agradil así se denominaba en Italia, salía de Alcobendas-Madrid y sí que en el prospecto de Italia, advertían de los Efectos Secundarios, Contraindicaciones, Interaciones, Tiempo de toma (3 meses) pero el prospecto español no advertía de nada, solo que podía producir Galactorrea.
    El propio Dr. Laporte en uno de sus escritos indicaba: “Corresponde al Ministerio de Sanidad y Politica Social, pronunciarse tanto del Vioox como del Agreal/Veraliprida.
    En el Congreso de Nayrobi celebrado en 2009 indicaron: “Que no vuelva a suceder en el mundo, lo que ha producido los medicamentos Vioox y Agreal.
    Pero a España ni a los Laboratorios Sanofi Aventis, les convienen “reconocer” nada ni aún cuándo la EMEA., ya se pronunció.
    Y es que aqui en España “hicieron una verdadera encarnizada humana, con casi un millar de mujeres, con suicidios incluidos”.

    • Pruden Galceran

      Después de leer todo el “festival” de horrores y como juegan con la vida de las personas, solamente por enriquecerse, ¿que valor debemos darle a las Leyes, democráticas o dictatoriales, que nos imponen cumplir, cuando todos los mandatarios del mundo, los que deberían velar por las vidas de sus ciudadanos, consienten estas actuaciones de estas enormes e inalcanzables, en cuánto a la ética y moral que profesan. ¿Quiénes son estos señores para disponer de las vidas ajenas para lucrarse ? Discutible su ética y su moralidad… ¡ Vamos no es ni discutible porque no la conocen ! Me pregunto si ya se lleva en la sangre cuando se nace…

  3. Arturo Macías

    En general, estoy en resonancia con el espíritu de este artículo. Me gustaría que la mayoría de la investigación médica fuera pública y se intentara reducir al mínimo las veces que las empresas farmacéuticas meten la zarpa en un tema tan importante como la salud (y en general poner coto a los abusos de la economía de mercado en todos los ámbitos).

    Pero con un tema concreto se ha vertido demasiada conspiranoia: los conflictos de intereses de los científicos de la OMS. Me parece muy grave el tratamiento que se le ha dado a este tema, sobre todo por el peligroso desprestigio que ha supuesto para la OMS.

    Lectura recomendada: http://www.newscientist.com/blogs/shortsharpscience/2010/06/swine-flu-experts-and-big-phar.html

    Del que traduzco algún extracto:

    “Suena mal, ¿verdad? Científicos que recomiendan comprar cantidades enormes de un producto que fabrican las empresas que les pagan. Es difícil resistirse a una historia tan buena.

    Un problemilla: lo que recomendaron es lo único que realmente podían recomendar.

    Sabemos que la gripe pandémica mata. Y, al principio de una, no hay manera de predecir si se pondrá muy fea. Así que todo lo que podemos hacer es empezar a hacer vacunas y acumular drogas antivirales. Por supuesto, es importante saber que los mismos que aconsejan esto están pagados por las empresas farmacéuticas. Bien. ¿Pagados para hacer qué? Algunos, según Cohen y Carter, hicieron investigación; otros dieron conferencias en congresos; algunos simplemente dieron una charla en una conferencia que una empresa farmacéutica ayudó a patrocinar. Esto último es bastante difícil de evitar para cualquier investigador médico: prácticamente no existen conferencias de medicina que no reciban patrocinio de las farmacéuticas.

    Los mayores expertos en antivirales y vacunas se convierten en expertos investigando en antivirales y vacunas, y después de la fase de investigación básica, prácticamente toda la investigación está pagada por empresas farmacéuticas. Los propios Cohen y Carter admiten que todos dependemos de la investigación que realiza ese mismo conjunto de científicos. Entonces, ¿cómo arreglamos todos estos aparentes conflictos? La transparencia ayuda; y prácticamente nada de esto era secreto. Cohen y Carter citan a científicos que lo contaban todo alegremente. La única posibilidad que habría de hablar de corrupción sería si los científicos que aceptan dinero de las empresas hicieran recomendaciones que favorecieran a la industria y ADEMÁS fueran científicamente erróneas.

    El artículo de Cohen y Carter dice que la recomendación de la OMS estaba mal. Su acusación está basada en otras acusaciones vertidas en el BMJ el año anterior sobre que el Tamiflu no funciona, y otras acusaciones por parte de Paul Flynn, un diputado británico, de que la pandemia era un hoax para que las farmacéuticas hicieran dinero, y de Wolfgang Wodarg, un antiguo parlamentario alemán, a través de un comité del Consejo de Europa (que no es, como muchos asumieron erróneamente, un organismo de la UE).

    Ninguna de estas acusaciones se sostiene científicamente. Los estudios que muestran que el Tamiflu tiene efectos marginales en la gripe estacional, o sus complicaciones bacterianas poco comunes, no tienen relevancia sobre el efecto del Tamiflu en la pandemia, donde era indispensable, como atestiguaban los profesionales de cuidados intensivos que se comieron los casos de la nueva gripe.

    Con respecto a las afirmaciones de que la respuesta de la OMS a la pandemia malgastó dinero de la sanidad, causó pánico en la población, etcétera… La nueva gripe A, según criterios científicos, era una pandemia, las vacunas fueron testadas de la misma manera que las vacunas estacionales en las que se basaban, el Tamiflu funcionaba y algunas personas, muchas de ellas jóvenes y sanas, murieron.

    Si este virus hubiera sido más agresivo, apuesto a que esta misma gente se habría quejado de que no se hizo lo suficiente y le echaría también la culpa a los infames beneficios de las empresas.”

    • Javi Hache

      Creo que te confundes Arturo. La gripe pandémica mata en poblaciones con déficits alimentarios, higiénicos, falta de acceso de medicamentos básicos, sobreestrados, sobreexplotados, personas con afecciones previas cardiovasculares, respiratorias y/o inmunodeficiencias. Pero es que no sólo mata la gripe pandémica en esos grupos poblacionales… Mata también la gripe no pandémica, cada año.
      No hay, o no he encontrado, un sólo artículo donde se demuestre que la administración del tamiflú redujo el número de muertes por gripe, ya fuera estacional, o supuestamente pandémica.
      Tampoco he encontrado en ninguna parte artículo científico que me demuestre que la gripe “pandémica” (H1N1 hay desde antes de la gripe de 1918), ha matado más que la gripe estacional.

      Esto ha sido un hoax, y los científicos han picado el anzuelo leyendo datos falseados con intereses detrás. Ahora bien, el tamiflú que contiene en grandes cantidades Ácido Shikímico, sigue a la venta; la planta de la que se obtiene esa molécula, los anises estrellados, están prohibidos por la FDA en USA desde 2004, ya que hay “indicios de neurotoxicidad” en ellos. Rápidamente se ha prohíbido en todas otras partes del mundo. Curioso que se prohíba una planta medicinal que me daba mi madre de pequeño, y yo estoy hecho un roble… Curioso que sea además la base del puto “Tamiflú”. Ahora también se ha intentado la prohibición de la venta de plantas medicinales… pero esto es otro tema.

      Ahora bien te pido que me demuestres que jóvenes y sanos murieron por la gripe A. Los poquísimos sanos que murieron (una cifra ridícula), murieron normalmente por neumonías y complicaciones asociadas, pero no por el virus.

      • Javi Hache

        Quería decir sobreestresados :)

      • javiel

        la gripe a, como la aviar unos años antes, es un timo en el que han caido los políticos.

        la inmensa mayoría de la comunidad médica y farmacéutica dijo que lod e distribuir 3 envases de tamiflu a cada farmacia de españa era una de las mayores chorradas que había hecho el ministerio de sanidad en los últimos años (luego se han superado con creces). el que tenemos aquí caducó en abril del 2011. las órdenes de devolución han sido, desde el ministerio de sanidad, que la caducidad se amplía un año más, hasta abril del 2012, aunque en la caja ponga 2011.

        porque sí, la caducidad es otro de los grandes hitos de la sociedad consumista.

  4. elisa

    Excelente y muchísimas gracias!!!!

  5. [...] claro se muestra Periodismo Humano: Una comisión de expertos del Parlamento Inglés redactó un dossier hace unos años en el que [...]

  6. [...] claro se muestra Periodismo Humano: Una comisión de expertos del Parlamento Inglés redactó un dossier hace unos años en el que [...]

  7. [...] ¿Y quién vigila a las farmacéuticas? periodismohumano.com/sociedad/salud/¿y-quien-vigila-a-las…  por Ryuzaaki hace 2 segundos [...]

  8. ana

    me encantan los reportajes. industria farmacéutica y farmacias, negocios privados que utilizan los servicios públicos para enriquecerse
    muchas gracias

  9. eva

    Gracias por tratar un tema tan serio y preocupante. Nadie le da demasiada importancia, se queda en un simple comentario delante del telediario o en el café… hasta que necesitas algo que las farmacéticas no dan porque no les interesa, porque anu no ha caducado la patente anterior, por… en fin, maximización inmoral de beneficios.

  10. Mercedes

    Muy de acuerdo con lo publicado, pero voy a comentar una situación curiosa porque es justo lo contrario de lo que se dice en estos artículos, “LA RETIRADA DEL DEXTROPROPOXIFENO” recomendada por la AEM. Basandose en unos estudios de dudosa seriedad, retiran este medicamento (uno de los pocos opiáceos menores que aún quedaban en el mercado) con lo que la posibilidad de prescribir opiáceos menores (que no necesitan la farragosa burocracia prescriptora de los opiáceos mayores)se reduce ostentosamente (todo parece dirigirse a dar Tramadol, ¡que ni siquiera se puede decir que sea un verdadero opiáceo!). ¡Parece que preocupa mucho el tratamiento del dolor! ¡que hipocritas!

  11. Magnífico artículo el publicado, así como otro que he leído de otro tema.

    Estoy convencido que a las farmaceúticas, y a muchos especialistas médicos no les interesa curar, sino mantener. Acabamos como bien dice el artículo siendo una sociedad de oferta y demanda, de consumo de medicamentos, de dependencia durante largos años de nuestra vida. Cuando en teoría tendríamos que solucionar nuestros problemas con un fármaco si realmente es necesario en poco tiempo o sino que la Sanidad en general, potencie la medicina natural, acupuntura, omeopatía, osteopatía, etc..Pero no interesa, está claro. Te dicen un diagnóstico amplio, nada claro, no saben como va a evolucionar y de “dopan”, te dejan zombi.

    Basta de experimentar con personas indefensas, que lo hagan en sus propias familias, a ver si se atreven!

    Magnífica página.

  12. esperi

    Felicidades por la serie, he disfrutado y aprendido mucho leyendo los artículos.

    Aunque los veo des del escepticismo, pues, por poner sólo un ejemplo, se habla de que en la actualidad, la mayorái de descubrimientos se realizan des de el sector público (en USA, seguramente, por que aquí… :-) )y por “pequeñas empresas biotecnológicas”. Una “pequeña empresa biotecnológica” que investiga sobre un medicamento, no deja de ser una farmacéutica le pese a quien le pese. Pero en general, a parte de estos pequeños sesgos, repito que me ha encantado la serie.

    Como sugerencia, me gustaría ver algo similar pero hablando de la incipiente gran industria homeopática, que va camino de ser lo mismo que la farmacéutica, pero sin investigación de por medio.

  13. Arturo

    Un servicio social como el vuestro es digno del más sincero agradecimiento.

  14. carmen

    enhorabuena por el excelente reportaje!!

  15. javiel

    “la FDA estimaba que se podrían haber evitado hasta 700 crisis cardíacas cada mes de haberse suspendido el tratamiento”

    eso ha provocado la retirada de avandia.

    pero también habría que restarle a esas crisis cardíacas el número de crisis de hiperglucemias que avandia ha evitado cada mes, que no han sido pocas.

    personalmente, conozco a una persona que vive mucho peor desde que lo retiraron.

  16. LA IGLESIA Y LA GRAN CANTIDAD DE MÉDICOS CORRUPTOS (SOBRE TODO DEL OPUS DEI) SURGIDOS Y EDUCADOS EN ÉPOCA FRANQUISTA SON LA GRAN LACRA DE NUESTRA SOCIEDAD, ESTÁN EN LOS COMITÉS ÉTICOS DE TODOS LOS HOSPITALES, EN LAS RESIDENCIAS Y EMPRESAS DE “CUIDADOS” A DEFICIENTES ,ANCIANOS, EN LOS COLEGIOS…CON EL CONSIGUIENTE PELIGRO DE TENER EN ÓRGANOS DECISORIOS A UNA ORGANIZACIÓN CRIMINAL COMO ES LA IGLESIA CATÓLICA Y ÉSTOS MÉDICOS PROSTITUÍDOS (LOS QUE NO TRAGAN SON EXPULSADOS DE UNA U OTRA MANERA) . LOS CIUDADANOS ESTAMOS INDEFENSOS CUANDO EN CIRCUNSTANCIAS DE NUESTRA VIDA NOS VEMOS OBLIGADOS A ACUDIR A ESTAS INSTITUCIONES. EL PSIQUIATRA MANUEL ANGEL FRANCO MARTÍN DEL HOSPITAL PROVINCIAL DE ZAMORA CON DIAGNÓSTICOS FALSOS Y TRATAMIENTOS MUY DOLOSOS Y CON EFECTOS SECUNDARIOS PEORES QUE CUALQUIER ENFERMEDAD “CONSTRUYE” ENFERMOS A CONVENIENCIA DE LA BASURA QUE GOBIERNA SACYL, CON ELLO CONSIGUEN LLENAR SUS FUNDACIONES (COMO INTRAS) Y SUBVENCIONES CON LAS QUE ENRIQUECER SU PATRIMONIO Y EL DE SUS CORRELIGIONARIOS. A COSTA TAMBIEN DE LAS DONACIONES BIEN INTENCIONADAS DE AFECTADOS Y DE LAS ,NO TAN BIEN INTENCIONADAS DE LOS LABORATORIOS FARMACEUTICOS PARA LOS QUE LA VERGONZOSA COMUNIDAD MÉDICA QUE PADECEMOS, LLEVA TRABAJANDO DESDE LA ÉPOCA FRANQUISTA. LOS TRABAJADORES QUE NO ENTRAN POR EL ARO DE SUS PRÁCTICAS SON “REPRESALIADOS” CON UNA CONTUNDENCIA PROPIA DE FASCISMOS QUE CREÍAMOS PASADOS. http://talidomidaporcompasion.blogspot.com/
    http://talidomidapertuti.blogspot.com/

  17. DMR

    http://bitacorafarmaceutica.wordpress.com/2009/09/28/la-crisis-empuja-a-la-industria-farmaceutica-a-cambiar-su-modelo/

    El informe Pharma 2020 dice que deberá buscar alianza y colaboración con empresas de otros sectores

    Ignacio Riesgo, director de Sanidad de PricewaterhoseCoopers.

    Redacción. Madrid
    Las compañías farmacéuticas necesitarán apostar por estrategias de colaboración y alianzas con instituciones de diferentes industrias para afrontar con éxito los nuevos retos del mercado derivado de la crisis, tras la constatación de las ineficiencias del modelo anterior.

    Esta es la principal conclusión que se desprende de la cuarta parte del informePharma 2020: Challenging business models elaborado por PricewaterhouseCoopers (pinche aquí para descargarlo). El estudio repasa las actuales tendencias de mercado que obligan a las farmacéuticas a apostar por estrategias de colaboración y propone diferentes soluciones para afrontar con éxito el reto de la industria.

    El modelo de negocio exitoso que hasta ahora desarrollaba la industria farmacéutica no parece sostenible en 2020. Así, este informe señala que las farmacéuticas deberán reducir costes, mejorar la eficiencia de sus laboratorios de investigación, hacer más eficaz su presencia en los mercados emergentes y efectuar la transición desde la producción de medicamentos a la gestión de resultados.

    El trabajo destaca que la crisis económica está acelerando este proceso de cambio de modelo, ya que los usuarios de servicios sanitarios pretenden maximizar el valor de su inversión económica en sanidad.

    Dos modelos alternativos

    El estudio analiza qué tipos de modelo de colaboración habrán de adoptar las farmacéuticas para implantar los cambios que exige el mercado. Dos son básicamente las opciones propuestas. Por un lado, el modelo federal, en el que establecer una estructura común con un conjunto de entidades como universidades, clínicas, proveedores de tecnología, etc. Por otro, un modelo de diversificación, reservado a las grandes compañías farmacéuticas, ampliando sus actividades con servicios relacionados con el diagnóstico, los genéricos o la gestión de la salud.

    Redacción Medica / Sanitaria 2000

  18. yop

    http://www.youtube.com/watch?v=S3jHO3cgZ_o&feature=player_embedded

    No es que quiera echar más leña al fuego… Pero la cosa no va a mejor precisamente…

  19. [...] demostró que el 94% de los autores que se expresaban positivamente acerca de Avandia tenían lazos económicos con compañías farmacéuticas relacionadas con diabetes y el 87% específicamente con GSK, [...]

  20. [...] http://periodismohumano.com/sociedad/salud/ ¿y-Quien-Vigila-a-las-farmaceuticas.html [...]

  21. Todavía no entendemos que los médicos no saben ni lo que prescriben?
    http://planetis.wordpress.com/2012/07/10/farmaceuticas/

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