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Sociedad

“No quiero que pasen por las mismas humillaciones que yo por ser pobre, negra y vivir en una favela”

Desde hace 12 años Neuza Nacismento, una de las 30.000 habitantes de la favela carioca Parada de Lucas, administra el Centro Integrado de Apoyo a los Niños y Adolescentes de la Comunidad (CIACAC) en el que mediante distintas actividades muestra a los chavales otra realidad alejada de la violencia, la delincuencia y las drogas del interior de la favela.

De los 700 niños y jóvenes que han pasado por sus manos, tan sólo 3 ó 4 han caído en la delincuencia.

Aprovechamos su visita a Madrid para hablar con Neuza de este proyecto y con Ángel Carmona de Leãozinho, una escuela de música dentro de CIACAC que puso en marcha hace dos años y cuyos profesores son adolescentes de la favela.

Neuza Nascimento, creadora de CIACAC.

De mirada inquieta y profunda, no quita ojo a cualquier edificio, escaparate o fachada que le llama la atención durante el paseo que transcurre entre Antón Martín y la plaza de Lavapiés. No le está sorprendiendo tanto España como creía, “me la imaginaba más moderna”, comenta. Es la primera vez que viaja a nuestro país y se le ve expectante de todo lo que acontece a su alrededor. No habla un fluido castellano pero se hace entender bastante bien. Lo ha aprendido sola, leyendo. “Conseguí libros muy interesantes en español en la calle, de gente que los había tirado”. Ya ha leído 3 veces ‘Cien años de soledad’ de Gabriel García Marquéz en protugués, el reto consiste ahora en hacerlo en castellano. Se lo lleva en la maleta de vuelta a Brasil.

Quizás sea esa actitud inquieta y autodidacta lo que ha hecho que Neuza Nacismento a sus 55 años de edad haya conseguido que en Parada de Lucas, la favela del norte de Río de Janeiro en la que vive desde hace 40 años y en la que habitan 30.000 personas, los alrededor de 700 chicos y chicas que han pasado por sus manos no hayan caído en la delincuencia. “Tan sólo 3 ó 4″, se enorgullece al decirlo, como también al contar que un señor de la favela le dijo en una ocasión que gracias a ella había disminuido el número de “soldaditos” -los jóvenes que se encargan de vender droga- en las calles.

Todo comenzó hace 12 años, cuando uno de sus hijos, Clayton, con 11 años -hoy estudiante de informática en la universidad- le pide permiso para ir al baile funky, un evento social -el único que hay los viernes y/o sábados dentro de las favelas- conocido por películas como ‘Ciudad de Dios’, y en el que con ritmos monótonos más parecidos a la música Rap que al Funky que conocemos, se narran canciones en las que se hace alusión a las drogas, la violencia, el sexo…

Queriendo saber en qué consistía este evento al que le propuso ir su hijo, Neuza acude a uno y al contemplarlo con estupor se preguntó cómo era posible que las madres dejaran participar en esto a sus hijos. “Hay una mezcla que te sorprende mucho en este evento en la cual se ve a gente que está traficando con drogas, con gente que tiene armas, a niños, gente borracha… todos bailando una conga”.

A partir de entonces nace en Parada de Lucas CIACAC (Centro Integrado de Apoyo a los Niños y Adolescentes de Comunidades) cuya sede es su propia casa y cuyo objetivo principal es tratar de enseñar a los niños que existe otro tipo de vida fuera de la favela. Con ese objetivo comienza a dar paseos con ellos fuera de Parada de Lucas. Uno de los primeros, algo tan sencillo como llevar a 8 niños a la conocida playa de Copacabana, a poco más de 35 kilómetros de su favela, y que a pesar de eso, los chicos de CIACAC visitaron con Neuza por primera vez. Cuesta llegar en transporte público de un sitio a otro alrededor de una hora y media, y el coste sale a un poco más de 8 euros la ida y la vuelta por persona. Un coste inasequible para las familias que habitan las favelas.

Tras los tres primeros paseos con 8 niños, el cuarto el número se incrementó a 49. ”Primero conseguí un centro cultural, un teatro y un cine [a los que llevarlos] gratis, después el autobús y después los niños. Y esta última fue la parte más difícil”.

La primera dificultad con la que se encontrará Neuza fue la resistencia de los habitantes de la favela, “porque ellos no entendían qué era lo que yo quería hacer con sus hijos. Tenían miedo, como si fuera alguna cosa subversiva”.

La casa de Neuza antes de convertirla en CIACAC

Neuza escribía sus datos en papelitos a mano -por aquel entonces no tenía ordenador- para llevarlos de casa en casa. “Muchas madres me decían: ¿puedo preguntar al padre?, ¿puede venir más tarde? No se fiaban de por qué yo me quería llevar a dar un paseo a sus hijos de forma gratuita fuera de la favela”. Tuvo, y sigue teniendo, otro tipo de problemas como la estructura, el dinero, el espacio… pero lo más difícil fue atraer a los niños, “conseguir romper la barrera del miedo a lo desconocido”.

Con la constancia de Neuza, CIACAC se fue convirtiendo poco a poco en algo más que en un simple centro de ocio o guardería. Neuza se dio cuenta al pedirles a los chicos una redacción en la que contaran lo que habían vivido, tras uno de esos paseos, que los chicos o bien no sabían escribir o que quienes sabían hacerlo, no sabían expresarlo correctamente. En CIACAC se comenzaron a dar clases de portugués, inglés, español, informática, música, arte, copoeira… todo de la mano de voluntarios, extranjeros en su mayor parte, que Neuza consiguió atraer al centro.

Una voluntaria da clases de baloncesto en CIACAC

En Parada de Lucas, antes de que Neuza pusiera en marcha CIACAC no entraban extranjeros, “y por extranjeros se entienden personas de fuera la de comunidad [término que emplea Neuza para denominar a la favela], cuanto menos extranjeros de fuera del país”. Esto es posible desde hace unos años a esta parte, porque Neuza se hizo respetar.

A CIACAC acuden hijos de “bandidos” -se le denomina así a los narcos que son los dueños de la favela-. “Yo no les pregunto si son hijos de bandidos o no, ni tampoco les hablo de la droga o la violencia directamente. Yo sólo trato de enseñarles que hay otro mundo posible, pero de una forma indirecta, sino, el centro ya me lo habrían cerrado porque ellos son los dueños del lugar, ¿entiendes?” (…) “Allí dentro nada te pertenece, ni tu propia casa. Todo es de los bandidos que controlan la comunidad. Ellos son los dueños” (…) “Y mientras tanto el gobierno dice: déjalos, que ellos se apañen y así con un poco de suerte, ¿quién sabe?, igual nos matamos los unos a los otros y el problema acaba”. Reflexión que da sentido al hecho de que a la pregunta previa de si fue difícil poner en marcha el proyecto, conteste sin pensarlo dos veces: “Es difícil”, en un presente rotundo.

Un voluntario da clases de gramática en CIACAC

“Yo no vivo en la favela, sólo mi cuerpo” (risas) “Si yo viviese allí espiritualmente, ya estaría loca” (…) “La favale es un lugar surreal. Pasan cosas de las que no das crédito y te sientes impotente porque no puedes hacer nada para evitarlo” (…)”Ninguna persona merece vivir en una favela. Se trata de un espacio que nos fue dejado y en el que si queremos (o no tenemos más remedio) vivimos. Pero no es un lugar adecuado para un ser humano”. “Nosotros intentamos siempre vivir de la mejor manera posible, pero es muy difícil” -más de 2 millones de personas en Río de Janeiro viven en favelas-.

Neuza es consciente de su condición social. Lo ha sido siempre. Trabajar como empleada doméstica en hogares de fuera de la favela, le ha posibilitado ver las dos caras de la misma ciudad. Esa experiencia y su capacidad reflexiva, es lo que hace posible que se muestre crítica con algunas de las medidas adoptadas por el gobierno para combatir la pobreza, como el Programa Bolsa de Familia, uno de los programas más significativos y puesto en marcha por Lula da Silva, ex presidente de Brasil, en 2003.

La Bolsa de Familia consiste en la transferencia de renta que beneficia a las familias pobres o extremadamente pobres y cuyos pagos varían de 32 reales -casi 11 euros- a 70 reales -unos 23 euros- al mes de acuerdo con la renta familiar y el número de hijos, pudiendo recibir una misma familia varios de esos pagos (hasta 5), según los casos, siendo el total un máximo de 160 reales -unos 54 euros- mensuales. Al entrar en la Bolsa Familia una persona se compromete a mantener a sus hijos en la escuela, en la que se les da de comer, y a cumplir los cuidados básicos en salud.

Clases de guitarra en la escuela de música Leãozinho

Si bien es cierto que muchos estudios como el de Sergei Soares y colaboradores en 2010 ‘Los impactos de los beneficios del Programa Bolsa de Familia sobre la desigualdad y la pobreza’, muestra que gracias a este programa hubo una disminución de doce puntos porcentuales del número de pobres en Brasil, que pasó del 26% al 14% de la población y que el dinero proveniente del Programa Bolsa de Familia responde por, aproximadamente, el 16% de esa disminución, la opinión de Neuza al respecto es clara: “yo estoy a favor de la bolsa de familia hasta que la familia tenga capacidad de mantenerse por sí misma, pero no existe esa intención. El dinero que le dan a los padres porque los chicos vayan al colegio dura hasta que tienen 16 años, el término del segundo grado, ¿cómo vive esa familia luego después de tantos, tantos, tantos años dependiendo de este dinero? Ese dinero por sí solo no basta. Es necesario capacitar a toda la familia, conseguir capacitarla para que pueda valerse por sí misma. Eso sería más digno. Tratar que de una generación a otra, una misma familia no necesite esta ayuda”. “Esto sucede porque en lo profundo el gobierno no tiene la intención de cambiar nada, para que las clases populares no se vuelvan contra ellos pidiéndoles más derechos”.

Por eso Neuza en su comunidad es incapaz de cruzarse de brazos esperando a que sea el gobierno quien vaya a solucionarles los problemas, sino que aboga por proyectos, que como el suyo, convertido prácticamente en una forma de vida, posibiliten esa trasformación social desde la base.

La soledad es la contraprestación que tiene que pagar por actuar consecuentemente con lo que le dicta su consciencia. “Empecé sola y continúo sola”, como ella mismo indica. En la favela hay personas que la ayudan en momentos puntuales como cuando hay que salir con varios chicos a un paseo o cuando hay que hacer un pastel para una fiesta, “pero que la gente se involucre de verdad, cuesta mucho” (…)”Hay personas críticas que están en contra de lo que sucede allí dentro, pero pasan. Lo único que quieren es salir de allí como sea”(…) “Dentro de la comunidad siguen pensando que estoy loca por correr el riesgo de hacer este trabajo. No hay coraje”, comenta al respecto.

A pesar de que Neuza es el motor, CIACAC funciona también gracias al trabajo altruista de muchas personas que lo hacen posible. La mayor parte de los voluntarios, eso sí, permanecen en el proyecto temporalmente. Pero desde hace un par de años existe un proyecto de forma perenne: Leãozinho, una escuela de música donde más de cuarenta niños y niñas reciben sus clases de guitarra. Los profesores son los propios adolescentes de la favela, por lo que reciben una retribución mensual, y es eso lo que hace que este proyecto sea posible los 365 días del año. ”Todo comenzó casi por casualidad, porque en realidad íbamos como voluntarios a llevar unos ordenadores dentro de un proyecto de la ONG Pandora, pero como me gusta la música, también llevé un par de guitarras. Fue bonita la retraolimentación que se dio, empecé a tocar con un niño pequeño y al final por el boca-oído se fueron sumando más. Comenzaron a llegar niños todos los días a las clases de guitarra con una regularidad casi pasmosa. Se produjo un enganche muy bonito”. Quien lo cuenta es Ángel Carmona, director del programa de Radio3 ‘Hoy empieza todo’, y el propulsor de Leãozinho.

Ángel Carmona tocando la guitarra con un niño de la favela Parada de Lucas

Cuando tuvieron que marchar a Carmona le dio pena que el proyecto no continuase y una noche mientras tocaba la guitarra en las escaleras de la casa de Neuza, un señor le comentó que su hijo también sabía tocar la guitarra. Al día siguiente apareció Reinaldo de 16 años, y por Reinaldo se sumó su amigo Jean Claude y luego Carem y así sucesivamente. A su regreso Carmona junto a Nuria Dillán, también implicada en CIACAC, decidieron crear una asociación para remunerar el trabajo de estos chicos.”Para mí es muy gratificante ver en el perfil de Facebook como señalan algunos de ellos que su trabajo es profesor de guitarra en CIACAC. Eso es lo que más feliz me hizo de todo”, comenta Carmona. De 4 profesores con los que comenzaron han conseguido duplicar a 8 debido a que junto a la ONG Pandora llevaron a músicos para capacitar a más chicos que pudieran dar clases.

Por otro lado, Leãozinho ha conseguido implicar a músicos españoles como Vetusta Morla, Amaral, Mucho, Fuel Fandango o Muchachito Bombo Inferno para que mediante algunos conciertos aporten dinero para la supervivencia de la escuela. “Los músicos eligen el lugar y el precio”, señala Carmona.

El último músico en ir a Parada de Lucas ha sido Jairo Zabala “Depedro”. Con su visita se pensó en hacer algo especial. De es modo se organizó un concierto, esta vez fuera de la favela, en el Instituto Cervantes de Río. Los profesores de Leãozinho fueron sus músicos, pero los chicos de la escuela de menos nivel también actuaron tocando canciones como Leãozinho, de Caetano Veloso, y los más pequeñitos un acorde. “Agarramos un autobús, como acostumbra a hacer Neuza, y fuimos todos allí a Botafogo donde ninguno había estado nunca”, cuenta Carmona. “De este modo cada vez que vamos a Parada de Lucas se busca qué hacer. No sólo alguien que diga voy a tocar con niñitos negros a ver qué tal, porque ellos solos ya se autoabastecen. Si viene alguien a la escuela que sea para aportar cosas nuevas”, concluye Carmona.

La opinión de de Neuza es que Leãozinho hace mucho por CIACAC, porque la música atrae a los chicos al centro y una vez que vienen hacen otras actividades. “Y éste es un proyecto que perdura todo el año. Muchos, muchos de los niños que están en Leãozinho también van a clase de informática, español, inglés… Leãozinho mantiene a CIACAC en movimiento. Hay voluntarios que se van y con ellos los proyectos que desarrollan. Leãozinho perdura, no tiene vacaciones, porque los chicos que lo llevan entienden que si ellos no están, los alumnos se olvidan. Y han adoptado un compromiso que perdura”.

Capacitación de jóvenes para convertirlos en profesores de guitarra en la escuela de música Leãozinho 

Cuando Neuza comenzó jamás pensó que iba a llegar al punto en el que está en estos momentos. CIACAC no es una simple ONG, sino que es un trabajo comunitario, “y aunque es difícil su financiación, llegamos hasta aquí y hay que seguir”.

“A parte de querer mejorar la calidad de vida de los niños y jóvenes de Parada de Lucas, que entren en la universidad, que tengan una buena vida… no quiero que los chicos pasen por las humillaciones por las que pasé yo por ser pobre, por ser negra y por vivir en una favela”. “Yo intento levantar y mantener su autoestima alta, una autoestima que yo tenía muy baja hace 10 años, cuando no tenía coraje ni de entrar en una tienda porque pensaba que era para personas blancas y ricas. Y si entraba y la dependienta venía y me decía ¿alguna cosa?, yo decía que no y me iba corriendo”. “Eso es lo que yo no quiero para los niños”.

Y para conseguirlo Neuza dice que no hay recetas sino que es una cuestión de “trabajo, humildad y desnudarte de prejuicios. Con eso consigues llegar a ellos” (…) “Hay que superarse y no dejar de luchar para que la situación no se perpetúe”, concluye.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

5 comentarios

  1. [...] Periodismo Humano CIACACFavelaHumillaciónRaza Negra 0 0 1 03 agosto, 2013 Sociedad, Tiempo [...]

    • Es maravilloso el trabajo que realizan Uds y he leido todo el articulo y si algun dia voy al Brazil quiero conocerlos apoyarlos y compartir una tarde de fotografias. Soy fotografo vivo en Venezuela. En nuestro pais tenemos el sistema Nacional de orquestas infantiles y juveniles mas de 500 mil ninos y jovenes participan y estan financiados por el estado y el gobierno re volucionario del Presidente Chavez y ahora Nicolas Maduro Moros

  2. romulus remus

    Ten presente que Jesus fue humillado al llevar la cruz…no desanimes por tu actitud estas bendita…escrito esta no te preocupes que comeras mañana Dios no abandona a sus hijos.

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