Sociedad

Talibanes ecologistas que sólo quieren fastidiar

“Pido a todos que extreméis el cuidado, y se pidan los permisos correspondientes (para derribar los nidos de una ave protegida), y más todavía debido a la presencia en el pueblo de algún talibán impresentable del ecologismo”. Este bando fue promulgado por Diego Collado, Alcalde de Los Guadalperales, un municipio de unos 680 habitantes de Badajoz de gran riqueza medio ambiental gracias principalmente a que es una zona de paso de aves migratorias protegidas así como de aves acuíferas que recalan en los arrozales para alimentarse, especialmente durante el invierno cuando la cosecha ha terminado y los pájaros se alimentan con los granos sobrantes.

El Hogar del Pesionista, con las marcas de los nidos derribados.

Los Guadalperales es una entidad local menor dependiente del municipio Aceveda, pese a que la mayoría de su población son habitantes del primero. Diego Collado, alcalde desde 2007, hizo público este bando después de que la ONG Ecologistas Extremadura denunciase en julio la destrucción de una colonia de Avión común en el Bar del Hogar del pensionista, propiedad del Ayuntamiento. Según la denuncia de la organización, se destruyeron entre diez y quince nidos de esta especie de ave insectívora perteneciente a la familia de las golondrinas. Como apuntan los ecologistas “esta especie está catalogada por la legislación autonómica y nacional como ‘de interés especial”y además, el sitio donde fueron destruidos los nidos, la localidad misma, está dentro de un espacio protegido, los arrozales de Palazuelos y de los Guadalperales, una de las Zonas Especiales de Protección de Aves (ZEPA) por legislación europea y que en el caso extremeño ocupan el 25% del territorio total. Y es que el turismo ornitológico, de los más respetuosos con el medio ambiente y más enriquecedores para las regiones receptoras, es uno de los grandes potenciales de esta región que cada año recibe a decenas de miles de personas procedentes especialmente de Bélgica, Holanda, Inglaterra y Suecia. El águila imperial ibérica, la cigüeña negra y la blanca, la avutarda, entre otras muchas especies protegidas, son avistadas con facilidad en esta comunidad.

A esto también hay que sumarle, como nos explica Pablo Ramos, portavoz de Ecologistas Extremadura que los nidos destruidos, con huevos dentros, de avión común, “son unas aves insectívoras y, por tanto, fundamentales para controlar las plagas de mosquitos, tan abundantes en esta zona de arrozales”.

Sin embargo, parece que ninguna de estas razones era suficiente para el alcalde de Los Guadalperales, que tras hacer público este bando, se enzarzó en un debate público en el blog de Ecologistas Extremadura. Una treintena de comentarios, la gran mayoría perteneciente a una conversación entre el alcalde y el vocal de la organización, Juan López Gallego. El alcalde critica con especial ahínco que la organización apuntase como “presuntos” responsables de los hechos a trabajadores del Ayuntamiento. La organización insiste en que al tratarse de un espacio dependiente del consistorio es lo más problable, sobre todo “teniendo en cuenta que no es la primera vez”. Ya el año pasado el Ayuntamiento derribó nidos de la iglesia del pueblo. En una conversación más que entretenida, el alcalde hace declaraciones como la siguiente “si fueran algunos ecologistas, no se

Aviones comunes concentrados tras la época reproductora antes de emprender el viaje migratorio a Africa.

podría vivir en las zonas rurales, y estaríamos en un estado dictatorial“. Finalmente, el 17 de agosto el alcalde emitió un nuevo bando de rectificación que termina diciendo que “la lucha cívica no debe ser entendida como persecución, o aislamiento, si alguien lo ha entendido así, no era esa mi intención. Siempre me refiero a medidas legitimas pacificas, dentro de la legalidad vigente”. Mientras Ecologistas Extremadura espera el informe del SEPRONA que ha investigado los hechos.

Periodismohumano ha intentado ponerse en contacto con el alcalde tanto a través del teléfono del ayuntamiento como a través de su teléfono personal sin éxito.