Sociedad

El pueblo australiano que lleva un año sin beber agua embotellada

Una campaña ciudadana ha conseguido que en Bundanoon se beba del grifo o en botellas reutilizables

El pueblo luce orgulloso 14 meses después de su decisión, aunque se enfrenta a un revés judicial

En la ciudad australiana de Bundanoon se se pueden ver muchas cosas: sus ramblas ajardinadas, sus pintorescos edificios o los arrabales del Parque Nacional Morton, donde destacan las cascadas Fitzroy. Si acertamos con la época del año, podemos disfrutar de un importante festival de música escocesa (sí) y de la tradición cicloturista que atrae miles de personas de todo el mundo.

Pero lo que no encontraremos en Bundanoon es agua embotellada. Esta ciudad de dos mil quinientos habitantes decidió hace poco más de un año que la venta de botellas de agua quedaba prohibida en su término municipal para así proteger el medio ambiente. El caldo de cultivo para esta decisión se fue calentando durante 15 años con el revoloteo de la empresa Norlex Holding, que pretendía perforar el suelo para extraer agua del manantial local y comercializar con ella. Esa agua sería transportada a Sidney para embotellarla y, luego, claro, volvería embotellada a las tiendas del pueblo para su venta.

Reunión de parte del comité de la campaña contra el agua embotellada en Bundanoon

El 29 de julio de 2009, 350 vecinos se reunieron en asamblea oficial en el ayuntamiento en la mayor reunión que recuerda el municipio. Solo hubo un voto en contra de la iniciativa, dicen los presentes, e incluso los tenderos la apoyaron. En esta aventura, los integrantes de la campaña contaron con la ayuda de los líderes de otra iniciativa similar en el remoto y pequeño pueblo de Coles Bay, en Tasmania, el primero en pronunciarse libre de bolsas de plástico.

Un año después, los establecimientos que antes vendían botellas de agua de un solo uso, ya no lo hacen. Sí que se venden a bajo precio botellas reutilizables para rellenarlas, algo que siempre es gratis. Dentro de la misma campaña, se ha convencido a dos grandes empresas australianas, una empresa de mobiliario callejero y a otra de instalaciones para que financien e instalen tres fuentes públicas de agua potable: dos en el pueblo y otra en la escuela de primaria. El gobierno provincial se ha hecho cargo de las cañerías. Y para cerrar el círculo, a los niños de ese colegio se les regala botellas reutilizables.

Como hay grupos en Facebook para todo, también hay uno creado en Bélgica que propone que Bundanoon sea un verbo en francés o inglés para decir “beber agua del grifo”. Los vecinos de este ya famoso pueblo han celebrado el año más importante de su historia reciente “bebiendo cerveza, vino… y agua del grifo”, comenta uno de ellos.

Y sin embargo…

Y sin embargo Nolex acaba de ganar una larguísima batalla judicial a los vecinos de Bundanoon: no podrán vender, pero sí que podrán abrir pozos y extraer agua de los manantiales locales para comerciar con ella fuera de sus límites. Los habitantes del pueblo sin agua embotellada tendrán que ver cómo circulan por sus calles enormes cantidades de agua transportada en tanques. Ganaron la batalla contra la botella, pero no contra el embotellador. Por ahora.

Fiesta del agua para celebrar el año sin botellas

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