Sociedad

“Queremos libertad y dignidad. Y esperamos que no haya muertos”

Nizzar Bennamate está terminando su memoria fin de carrera de periodismo sobre el ciberactivismo y es uno de los militantes más activos del Movimiento 20 de febrero

Conversamos sobre este movimiento que medirá sus fuerzas este domingo en las calles de Marruecos, donde pedirá democracia y libertad.

Nizar Bennamate ha estudiado cuatro años de periodismo en una escuela pública marroquí. Está terminando su memoria fin de carrera que versa sobre el ciberactivismo. Un estudio que Nizar ha llevado hasta la práctica siendo uno de los militantes más dinámicos del Movimiento 20 de febrero. Comenzó su activismo en la red con el grupo MALI (Movimiento Alternativo por las Libertades Individuales) y ahora se concentra en pedir democracia y libertad para el pueblo marroquí.

Nizar Bennamate

P. ¿Qué es el Movimiento 20 de febrero?

Nizzar Bennamate. Cuando sale Ben Alí del poder en Túnez, en Facebook se hace un grupo de debate en el que la gente habla directamente del rey Mohamed VI. A partir de ahí surge una discusión sobre si es posible organizar algo en Marruecos, algo parecido a lo que estaba pasando en Túnez y Egipto. Un movimiento que reivindique libertad y dignidad para el pueblo. Era un 27 de enero y se propone dejar pasar un mes para preparar la movilización en el terreno y que la fecha de las reivindicaciones fuese el 27 de febrero. Después hemos descartado esta fecha porque está relacionada con un evento del Frente Polisario y no queríamos dar motivos para que manipulasen nuestras reivindicaciones. Aun así nos han acusado de ser agentes de Argelia, de apoyar al Frente Polisario y de ir contra la integridad territorial.Fijamos la fecha el 20 de febrero y, con el tiempo, las acusaciones que nos hacía la prensa del régimen se han ido diluyendo y una parte de la prensa marroquí ha empezado a interesarse y a mostrar la verdad sobre el movimiento. Después de fijar la fecha y lanzar el debate en internet pasamos a la siguiente etapa que era acercarse al terreno, a los barrios populares, hablar con la gente. Hay que tener en cuenta que el analfabetismo en Marruecos es muy alto, que la gente no lee los periódicos y que la radio y la televisión no informan sobre la realidad.

Nizar acaba de llegar de un barrio popular junto a otros compañeros. Han estado repartiendo información sobre la jornada de manifestaciones y fomentando el debate en las calles. La gente habla de la movilización, es el tema de conversación, hay debate en las calles.

P. ¿Cuál es la respuesta de la gente cuando habláis de las manifestaciones?

N. B. En general hay una buena acogida. Algunas personas nos dicen que Marruecos no es como Túnez o Egipto, pero no son la mayoría. El problema es que una gran parte de los partidos políticos y de las asociaciones no hacen este trabajo, no están en el terreno. Hoy, cuando estábamos en la calle, un policía nos ha dicho que no podíamos repartir información. Le hemos dicho que estábamos en nuestro derecho de informar. De hecho mañana volveremos a salir a la calle.

P. Más de 20 organizaciones apoyan la movilización ¿Cuál es la relación que teneis con ellas?

N. B. No tenemos ningún tipo de relación a nivel de organizaciones. Les hemos encontrado en las manifestaciones de apoyo al pueblo tunecino y egipcio, pero no tenemos reuniones con ellos ni nada. Todo cambió a partir del vídeo que colgamos en youtube, han aumentado las adhesiones a la convocatoria: organizaciones de derechos humanos, sindicatos, algunos partidos políticos. Un compañero acaba de decirme que esta tarde parece que se habían unido siete más pero aún no he podido confirmarlo.

P. ¿Cuáles son las reivindicaciones comunes de un glosario tan diferente de organizaciones y personas?

N. B. En el movimiento hay una mezcla de laicos e islamistas, árabes y imazighen (bereberes), mezcla de gente con ideas muy diferentes. Así que tenemos una serie de reivindicaciones globales que nos representan a todos:
1.- Reforma constitucional que nos lleve al nacimiento de una nueva constitución democrática.
2.- Disolución del Parlamento y del gobierno.
3.- Separación real de los poderes, sobre todo en lo tocante a la justicia. Reivindicamos la independencia de la justicia.
4.- Liberación de los detenidos políticos.
5.- Reconocimiento de la lengua amazigh.
Además de otras, pero cuyo espíritu es el de la Reforma constitucional que nos lleve a la verdadera democracia.

Imagen de previsualización de YouTube

P. Has mencionado antes la importancia que el vídeo publicado en youtube para la movilización. ¿Cuál fue la inspiración, de dónde vino la idea?

N. B. La idea partió de un vídeo egipcio que explicaba los motivos por los que ellos salían a la calle. Vimos que un formato vídeo podría llegar a más gente en un país con un gran problema de analfabetismo. Decidimos hacer un vídeo que tuviese análisis pero que a la vez fuese emocional, que utilizase los códigos y los discursos de la gente, que hablase de los verdaderos problemas, del desempleo, de la educación, de la salud. Problemas que forman parte de la reivindicación y que también están en el discurso de la gente. He de decirte que fuimos los primeros sorprendidos ante la reacción por el vídeo.Estamos preparando otro en Marrakech que hable de los problemas que viven la gente de esa ciudad, lo más próximo. Este primero lo grabamos en Rabat.

P. ¿Eres uno más de esa juventud que pide cambios?

N. B. Somos jóvenes que no se sienten representados por los partidos políticos porque los propios partidos políticos son víctimas de una constitución autocrática. No nos reconocemos en los partidos políticos. En Marruecos además no hay un debate social, el rey es el que lo dispone todo, la única voz. Así que el ciberactivismo se ha convertido en nuestra voz dentro de los países totalitarios. La imagen que da la televisión es que nunca pasa nada, su labor es ocultar los problemas. El ciberactivismo va contra la propaganda, conecta con ese lado emocional que nos permite ver la realidad a través de internet y también de saber que no estamos solos, que hay más gente que piensa como nosotros. Internet ha sido el catalizador de las ideas y ha jugado un papel muy importante en la caída de los regímenes.

P. ¿Qué pasará el 20 de febrero? ¿Y después?

N. B. La propuesta de Marruecos para el 20 de febrero es de evolución y no de revolución, como ha mencionado el propio primo del rey en una entrevista televisada. Lo que va a pasar con ese discurso cuando la gente esté en la calle no lo sabemos, no sabemos si las posturas van a radicalizarse. Sobre todo esperamos que no haya muertos. El 20 de febrero es un comienzo porque queremos un cambio real, no queremos promesas. Continuaremos en el tiempo hasta obtener nuestras reivindicaciones.

P. En ese sentido el gobierno ha empezado a negociar con grupos de trabajadores que llevaban años reivindicando sus derechos, ¿cómo veis los gestos políticos que se están haciendo?

N. B.El gobierno ha empezado a hacer movimientos para minimizar el efecto de las movilizaciones, pero queremos algo más profundo, un cambio en la constitución, una ciudadanía igualitaria, que se juzgue a los políticos cuando roban el dinero público. Hace tres días que han inyectado 15.000 millones de dírhams a la caja de compensación. Un dinero que en realidad es de los ciudadanos. Las pequeñas reformas no nos van a impedir manifestarnos.

P. Este mes ha sido muy duro. ¿Qué presiones habéis recibido? ¿Cómo se vive el día a día?

N. B. Antes del vídeo de youtube hemos tenido muchas intimidaciones a través de internet y sobre todo acusaciones de intentar desestabilizar Marruecos y de ir en contra de la integridad territorial.
Después del vídeo las amenazas han tomado otra dimensión. En mi caso han encontrado mi nombre, me han señalado y han publicado una foto que tenía en una iglesia de Rabat, me han acusado de ser cristiano, de ser un agente del gobierno argelino y he recibido cientos de amenazas e insultos. Amenazas de muerte.
Me pregunto quién ha pasado la información sobre mí, quién ha filtrado fotos que son personales y difíciles de encontrar. Mi hermana me ha llamado esta mañana para contarme que un hombre había llamado a mi casa. Le ha dicho que si iba a la movilización del día 20 mi madre y mi hermana pagarían las consecuencias.
A la gente que amenaza les pido que no se oculten, que vengan a debatir y que mantengan a mi familia al margen. Mi vida es mi decisión y sólo yo debo sufrir las consecuencias de mi lucha.
Hago responsable al estado de mi integridad y la de mi familia, soy ciudadano marroquí y hago responsable al estado de lo que nos pueda pasar.