Sociedad

Orden de liberación para Lubanga

Thomas Lubanga, June 3, 2003 en Bunia, Congo. (AP Photo/Karel Prinsloo)

La primera Cámara de la Corte Penal Internacional ha ordenado la liberación de Thomas Lubanga Dyilo porque “un acusado no puede permanecer en prisión preventiva por una base especulativa, a sabiendas de que en el futuro este proceso puede reiniciarse”. Los jueces habían decidido anteriormente que un juicio justo no podía prolongarse más en el tiempo debido a la no ejecución de las decisiones de la Cámara por la Fiscalía. El 8 de julio, los jueces decidieron una suspensión incondicional del procedimiento por los abusos  cometidos durante el proceso por la Corte.

La Fiscalía tiene cinco días para recurrir la liberación de Lubanga y pedir la suspensión de su efecto. Si la fiscalía lo hace, “el acusado no será liberado hasta que la Cámara de Apelaciones resuelva, incluso aunque esta orden de liberación fuera suspendida”, explicó el Juez presidente Fulford. Los jueces también observarn que la liberación del acusado “sólo se pondrá en marcha después de que los procedimientos para trasladarlo a un Estado que está obligado a aceptarlo”.

El fiscal jefe, Luis Moreno-Ocampo, reaccionó inmediatamente a la decisión de la Cámara. “Lamentamos el alboroto, pero esto demuestra que esto es una Corte de Justicia. Los jueces y la Oficinal de la Fiscalía se toman sus responsabilidades muy en serio”, ha dicho a los medios. “Confiamos en que las medidas protectoras requeridas de implementen muy pronto y que la Cámara de Apelaciones resuelva este asunto pronto.  Las víctimas de los crímenes atribuidos a Lubanga deben conservar la confianza en que se hará justicia en este caso”.

Antes de que la Cámara tomase su decisión, el representante legal de las víctimas contó durante una sesión del jucio su impresión sobre las condiciones de la detención. “La decisión de aplazar el jucio no justifica la liberación de Lubanga” dijo Paolina Massida. “Eto es un aplazamiento temporal” recalcó el consejero, quien recordó a la Cámara la gravedad de los cargos contra el acusado.

Pero, mientras los abogados de las víctimas y el Fiscal Jefe interpretaron la decisión de la Cámara de suspender el juicio como una medida provisional y condicionada a la respuesta del Fiscal a la decisión del jurado, el Juez Fulford dejó claro ayer a los participantes en este juicio que “no puede entenderse como una suspensión temporal. No se han impuesto condicionantes. El juicio se ha acabado porque ya no era justo”.

No hay otra alternativa para el Fiscal que hacer uso de sus derechos para apelar.

El 8 de julio, la Cámara concluyó que el Fiscal había pasado incumplido una de sus obligaciones temporales puesto que el jucio no podía continuar por más tiempo. En opinión de los jueces, el Fiscal habia rechazado deliberadamente apoyar las “decisiones inequívocas” de la Cámara que exigía la revelación de la identidad del Intermediario 143 del juicio. El fiscal arguyó que no podía hacerlo porque eran necesarias las medidas de protección que “recoge sus obligaciones estatutarias de proteger a una persona en riesgo por las acciones de la Fiscalía”. El Fiscal añadió que identificar a un testigo protegido provocaría consecuencias negativas para el litigio del caso y para su labor en él.

De todas formas, como el Juez Fulford dijo en su sentencia oral, “en opinión de la Cámara, el intermediario 143 no estaba físicamente en riesgo por lo que la orden de proteger la identidad no incumple nada (ésta está restringida a los consejeros, asistentes y recursos humanos en la República Democrática del Congo, y bajo la condición de que la información no sea usada por la Defensa con fines investigativos)”. “Hay que tener en cuenta que las víctimas y la Unidad de testigos estaban de acuerdo con esta condición”.

El tema de los intermediarios se ha convertido en un ingrediente crítico en este juicio desde que los abogados de Lubanga alegaron que estas personas forzaron denuncias de los testigos para dar falsos testimonios.

Esta es la segunda ocasión en la cual la Cámara suspende el procedimiento porque el Fiscal “abusa del proceso de la Corte”. En julio de 2008, los jueces decidieron que ya no era un juicio justo si el Fiscal no conseguía mostrar pruebas de culpabilidad evidentes.

Thomas Lubanga Dyilo está acusado de haber cometido, como co-autor, crímenes de guerra por reclutar niños menores de quince años en la milicia Fuerzas Patrióticas para la Liberación del Congo y haberlos utilizado para participar en los combates en Ituri, un distrito de la provincia oriental de la República Democrática del Congo, entre septiembre de 2002 y agosto de 2003. Él está en prisión preventiva desde el 17 de marzo de 2006.