Sociedad
Nueve muertos, dos versiones
El informe Turkel exime a los soldados israelíes de cualquier culpa en el asalto mortal al 'Mavi Mármara'
Los expertos elegidos por Netanyahu sostienen que hasta el bloqueo de Gaza es legal, por ser una acción de guerra
La ONU deberá ahora estudiar el informe israelí y el turco, absolutamente contrarios

El 'Mavi Mármara', recibido en el puerto de Estambul tras el ataque israelí. / Cortesía de Viva Palestina
El asalto al buque Mavi Mármara fue legal, los soldados israelíes mataron a nueve civiles turcos “en legítima defensa” durante la interceptación y el cerco marítimo sobre Gaza que el barco quería romper es “conforme al derecho internacional” por ser una medida defensiva en tiempos de guerra. Esas son las conclusiones fundamentales de la primera parte del informe emitido el domingo por la Comisión Turkel, creada por el Gobierno de Israel para investigar el abordaje de la flotilla de la libertad del pasado 31 de mayo. Era la conclusión esperada en Israel. Esperada por la composición del grupo investigador (elegido por el propio Gobierno de Benjamin Netanyahu), esperada por la ausencia del testimonio de los supervivientes o los letrados turcos que los asistieron, esperada porque era, debía ser, la respuesta al informe ya elaborado por el Gobierno turco que señalaba el “uso excesivo de la fuerza” por parte de los soldados de Israel y denunciaba la “ilegalidad” del cerco de Gaza. La publicación de ambos informes, diametralmente opuestos, ha llevado a la ONU a pedir “prudencia” para la investigación que el organismo debe llevar a cabo a continuación, bajo la dirección del ex presidente neozelandés Geoffrey Palmer. “Por el momento, lo único que tenemos claro es que en el Mavi Mármara hubo nueve muertos y decenas de heridos. Lo demás, está por aclarar”, sostienen en el gabinete de prensa de Nueva York. Lo demás son versiones contrapuestas y agujeros negros.
Los hechos
El informe de la comisión “independiente” de Israel, liderada por el ex magistrado del Supremo Jakov Turkel y avalada por dos observadores internacionales -el Premio Nobel norirlandés David Trimble y el militar canadiense Ken Watkin- sostiene que la flotilla de la libertad, compuesta por seis barcos y unas 700 personas, intentó romper el cerco de Gaza en mayo pasado. Asegura que en el Mavi Mármara viajaban unos cien militantes de IHH, una ONG turca que fletó varios buques y que es tildada de “grupo extremista ilegalizado en Alemania y que no esconde su relación con Hamás”. El Meir Amit Intelligence and Terrorism Information Center (ITIC) afirma que son “extremistas con el apoyo pleno del Gobierno turco”. No se explica que, por ejemplo, desde hace seis años colabora con el Consejo Económico y Social de la ONU. Esos “elementos radicalizados” atacaron a los soldados que vigilaban la travesía, “de ahí que los soldados que bajaron al Mavi Mármara sintieran que sus vidas corrían peligro“. Su entrada en acción, sostienen las conclusiones del informe Turkel, fue “responsable y profesional ante la violencia extrema del grupo IHH”. Es más: los expertos añaden que “la mayoría de los muertos había expresado su deseo de morir en la incursión como mártires”. El capitán de la nave, añaden, se negó a cambiar el rumbo pese a que se le pidió varias veces, lo que “obligó” a los soldados a un abordaje desde un helicóptero. Al llegar a cubierta “fueron agredidos inmediatamente“. En el barco, enumeran, se encontraron “barras de hierro, cuchillos, hachas, palas y objetos varios” dispuestos a ser usados. Se contabilizadon 133 “intervenciones de fuerza” del Ejército y de ellas seis son sospechosas de haber sido incorrectas, sostiene la comisión. Y lo son por “falta de datos”, y no por el uso indiscriminado de la violencia. El informe no explica en qué pruebas se basa para ello, más allá de varias fotografías aportadas por las IDF y los testimonios de 27 personas o entidades, entre las que no se encuentran ni miembros de ONG ni tripulantes ni sus letrados. Sólo B´Tselem, Doctors for Human Rights y Gisha relataron su versión antes de que se abriera la investigación, pero su testimonio no pasó al dossier oficial. La comisión sostiene que fueron invitados a declarar todos, incluso desde otros países vía internet, pero se negaron o no respondieron. Los aludidos afirman que nadie los invitó; de hecho, muchos de ellos fueron deportados y no pueden regresar a Israel en lustros.

Los cadáveres de dos de las nueve víctimas, cubiertos con la bandera palestina en el 'Mavi Mármara'. / Cortesía Viva Palestina
La versión turca sostiene que la Marina israelí no alertó en ningún momento a los miembros de la flotilla de que iban a abrir fuego contra ellos. El diario Today´s Zaman ha publicado parte del documento enviado a la ONU, en el que se sostiene que los soldados atacaron violentamente a los tripulantes, que comenzaron a disparar sin que mediara agresión alguna y con “potente munición”. En su diana estaban las personas de la cubierta, “que fueron disparadas antes de que pudieran ni ponerse en pie”. Para demostrarlo, Turquía aporta restos de balas clavadas en el buque, que por distancia y trayectoria debieron realizarse “desde donde no era una amenaza ni un cuchillo lanzado desde lejos, si es que lo había”. La ONU, en su examen preliminar de lo sucedido, usó palabras similares a las que emplea el informe turco: “violencia totalmente innecesaria”, “inaceptables niveles de brutalidad por parte de la Marina de Israel”. Fundamental para su afirmación es el hecho de que siete de los nueve fallecidos tenían disparos en la cabeza, es decir, “que se tiró a matar”, como denuncia Turquía. El Gobierno de Recep Tayyip Erdogan afirma que Israel negó además atención médica a los pasajeros heridos, una versión sostenida por varios de los heridos -casi 30, 10 de ellos militares-. Kevin Ovenden, miembro de la plataforma Viva Palestina y uno de los supervivientes, relata por correo electrónico que “el comando israelí no estaba a la vista cuando los disparos comenzaron a sonar“. “Yo vi caer a personas que estaban a mi lado y no portaban arma alguna. Creo que ni se enteraron de que las balas llovían del cielo”, afirma. Sarah Colbourne, directora de la Campaña de Solidaridad con Palestina y tripulante del Mármara, denuncia que “se está reescribiendo la historia”. “Nos llovieron 300 balas, una por cada dos voluntarios, y nosotros no llevábamos pistolas. No las había, no han salido ni en la investigación turca ni en la israelí. Llevábamos leche para los niños de Gaza, y eso no lo veo en el reporte Turkel”, ironiza.
El bloqueo de Gaza
El informe auspiciado por el gabinete de Netanyahu aplaude el bloqueo de Gaza -impuesto desde 2007- por ser “necesario” para la seguridad nacional. “Es legal y de acuerdo a los derechos humanos”, reza el texto, porque con él se “evita la entrada de armas, terroristas y dinero a Gaza”. El bloqueo ha dañado la capacidad de Hamás en sus ataques a Israel y eso justifica que la franja sea una cárcel al aire libre, interpretan los expertos. Se apoyan, además, en el Manual de San Remo sobre el Derecho Internacional aplicable a los Conflictos Armados en el Mar que, en su interpretación, permite este cerco. Turkel y su equipo remarcan que no hay “hambre” en la franja por culpa de este bloqueo, sino que sus habitantes tienen “una falta de estabilidad nuticional” (carencias vitamínicas, anemia, dieta poco variada) y que el problema no es el abastecimiento, como denuncian las ONG, sino la falta de dinero para comprar bienes. Por tanto, no entienden que ese cerco sea un crimen humanitario, pese a que el Consejo General de la ONU, en junio pasado, reclamó el fin del bloqueo. Unicef insiste en que los niños “son los que más sufren las consecuencias de las carencias de bienes”, explica su portavoz en los Territorios Palestinos, Christiane Berthiaume. Cuatro de cada cinco habitantes de Gaza ya dependen de la ayuda humanitaria para subsistir, añade.
Los expertos del informe Turkel afirman que Israel “está haciendo todo lo posible para hacer llegar [esa ayuda] a la población, pero recomienda a Netanyahu que revise “que las sanciones van realmente contra Hamás y no contra el pueblo”. Y pide que se mejore la asistencia médica y la entrada de fármacos; sólo en 2010 murieron 30 pacientes mientras esperaban sus permisos, según la OMS. Israel suavizó el embargo de Gaza precisamente a raíz de las muertes de la flotilla, dejando que entraran por la frontera refrescos, zumos, frutas en conserva, galletas, aperitivos y patatas fritas, así como algunos materiales de construcción, ”absolutamente insuficiente” según Berthiaume. Apenas tres caravanas de voluntarios han logrado entrar a Gaza con ayuda humanitaria: el convoy Asia 1, Viva Palestina 5 y Road To Hope.
“¿Y por qué, si el bloqueo es legal y bueno, Israel lo rebajó tras las muertes de la flotilla? ¿Será que debía quedar bien ante la comunidad internacional porque sabía que no era ni razonable ni legal?”, se pregunta Ahmed Rubien, voluntario de Paz Ahora Internacional. Es uno de los vértices de Turquía para echar por tierra el dictamen de la comisión israelí, “que sólo busca convencer a los ya convencidos“, añade Rubien. A juicio de Ovenden, el bloqueo es “sistemático y premeditado”, como han desvelado algunos documentos sacados a la luz por Wikileaks. “Turkel afirma que aunque el cerco fuese ilegal, que lo es, ningún individuo tiene derecho a tomarse la justicia por su mano… ¡Pero es que no fue así! Son cínicos hasta para hacer esa observación”, lamenta.
El otro aspecto de legalidad se centra en que el ataque se produjo en aguas internacionales. El veredicto del informe israelí es concluyente: la seguridad está por encima de esta etiqueta y por eso la orden de ataque fue correcta, aún en aguas que no eran propias. Dice literalmente el informe: “No se ha violado la ley internacional porque había claros indicios de que los barcos de la flotilla pretendían romper el bloqueo marírimo internacional. Se puede detener un barco que desea romper el bloqueo marítimo aunque esté en aguas extraterritoriales. Israel no fue con el própósito de atacar el barco, sino de tomar su control (…), se había convertido en un objetivo de guerra”. La Convención del Derecho del Mar, defiende Marc Solomon, jurista especializado en derechos humanos, sostiene que “la alta mar o aguas internacionales será utilizada exclusivamente con fines pacíficos según su artículo 88″. Será este uno de los puntos esenciales que la ONU deberá aclarar.
Las reacciones
Netanyahu siente que ha recibido una rotunda absolución con el informe conocido el domingo. De momento, tiene en sus manos un texto que casi calca las palabras con las que él mismo lleva meses definiendo la actuación de su Ejército: “La verdad es muy simple: nuestros soldados fueron atacados y tuvieron que defenderse. Más que un derecho, fue una obligación”, dijo al conocer el contenido del documento. Hace apenas tres meses llegó a homenajear a los participantes en el asalto del Mavi Mármara, calificando de “heroico, profesional, moderado y moral” su comportamiento y de “indispensable, necesaria, relevante y legal” su actuación. En la orilla turca el primer ministro Erdogan ahonda en la división entre ambos países, agrandada día a día tras el asedio a la flotilla (retirada de embajador de Tel Aviv y ruptura de casi todas las relaciones económicas incluidas), afirmando que el informe Turkel es “una burla” a los muertos, una “mentira” que “no es creíble” y que le causa “dolor, consternación e indignación”.
George Galloway, parlamentario del Reino Unido, líder de Viva Palestina, habla directamente de “farsa” y de “amiguismo”, y supervivientes como los españoles Manuel Tapial y Laura Arau se declaran “estupefactos“, lamentan la “falta de autocrítica” de Israel y piden a la ONU que no tenga en cuenta estas conclusiones, pues entienden como “imparcial e injusta” la investigación, cuyo propósito es “legitimar” el bloqueo de Gaza. Amnistía Internacional ha lanzado un comunicado desde Londres en que habla de “blanqueo” de las nueve muertes. “Israel no es capaz ni tiene ganas de hacer justicia”, añade. ¿Y en Israel? Apenas un par de organizaciones de izquierda (ACRI, Gush Shalom), han pedido una investigación más profunda de lo ocurrido. La prensa, mientras, avala mayoritariamente la versión Turkel. Sólo el Haaretz, diario progresista, se cuestiona la “obediencia ciega” de los miembros de la comisión a los deseos de Netanyahu.
“Israel ha querido curarse en salud tras el Informe Goldstone“, elaborado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2009 y que condenó tanto a Israel como a Hamás por crímenes de guerra. Lo dice Yoaz Hendel, investigador del Centro de Estudios Estratégicos Begin-Sadat (BESA). “Sencillamente, temía otro linchamiento internacional. Pero creo que no debe montar más grupos de este tipo: no tenemos que poner en marcha una investigación sólo cuando la comunidad mundial lo quiere. Hay grabaciones de radio que nos dan la razón sin necesidad de hacer esto; en los barcos iban provocadores islamistas, incluso mercenarios, y una mezcla extraña de voluntarios medio ciegos y terroristas. Eso lo sabe la gente de Israel y no hacían falta siete meses de trabajo para aclararlo”, añade.
Mientras la ONU se toma con calma la investigación, se espera con ansia la segunda parte del informe Turkel, en el que se pondrán bajo el microscopio las órdenes políticas y militares de aquel 31 de mayo. Sólo hay una cosa clara: tampoco entonces, en marzo, habrá unanimidad.













Conozco gente de IHH y no son terroristas ni por asomo. Otra cosa es lo que Israel nos quiere hacer ver. Han hecho la comisión como han querido para que los expertos dijeran lo que deseaban oír. Ojalá la ONU no se trague este camelo e investigue por su cuenta
[...] Nueve muertos, dos versiones periodismohumano.com/sociedad/libertad-y-justicia/nueve-m… por piruletaklo hace 3 segundos [...]
Hmm… veamos, dos versiones: la versión de un aliado preferencial de EEUU y de bastantes gobiernos de derechas europeos, contra la versión de un país islámico que pretende ser parte de la UE pero no acaba de cumplir todos los requisitos…
Pues va a estar complicado.
Dios, qué desfachatez la del gobierno de Israel. Ahí están los muertos: eso no se puede negar. En su bando, ninguno. Las personas que iban en el barco eran políticos, voluntarios, periodistas. Por favor… sé que han aparecido sierras eléctricas y cuchillos, pero ¿nadie ve que son aparejos relativamente normales en un buque taaaan enorme? Acusen con pruebas, no con conjeturas
Gracias por comparar ambas versiones. Reconozco que no tengo mucho conocimiento sobre el tema y me ha ayudado a aclararme. Pese a todo, hay cosas que quedan muy claras por más que Israel trate de ocultarlo: nueve muertos en un lado, cero en otro. Igual hubo machetes en un lado, pero el otro portaba armas de guerra. ¿No dice nada la ONU cuando se acusa de terroristas a unas personas con las que ellos colaboran? Gracias de nuevo
[...] -en el que los propios mandos reconocen graves errores, sobre todo de Inteligencia, pese a que la Comisión Turkel ahora los exima-, han surgido informaciones que reflejan una seria degradación interna: generales [...]
[...] -en el que los propios mandos reconocen graves errores, sobre todo de Inteligencia, pese a que la Comisión Turkel ahora los exima-, han surgido informaciones que reflejan una seria degradación interna: generales [...]
[...] con la apertura de una investigación interna por parte de Israel que hace tan solo unos días exculpaba a sus soldados de cualquier delito por el ataque a los [...]
[...] la rectificación posterior de su autor en un artículo de prensa. Sí sale a relucir el informe Turkel, compuesto por expertos llamados por el Gobierno de Benjamin Netanyahu, que eximieron a su gabinete [...]
[...] la rectificación posterior de su autor en un artículo de prensa. Sí sale a relucir el informe Turkel, compuesto por expertos llamados por el Gobierno de Benjamin Netanyahu, que eximieron a su gabinete [...]
Si el bloqueo a Gaza el legal …tambien mas lo es el prisionero de guerra de Gilad Shalit.
Digo los manifestantes arabes se manisfestaban violentamente con palos… eso no justifican los que hicieron lso gobernates de esos paises asesinando a su peublo.
Estos activistas por mas violentos que fueran lo hacian con palos y no con armas de fuego.
El ejercito israeli tiro a matar.