Sociedad

Muere Samuel Ruiz, obispo y defensor de los indígenas de Chiapas

La Foto. El obispo Samuel Ruiz acompaña al sub-comandante Marcos en su mediación entre el gobierno mexicano y los zapatistas en Chiapas en 1995. Samuel Ruiz, conocido como defensor de los derechos de los indígenas de Chiapas, murió ayer a la edad de 86 años. (Scott Sady /AP Photo)

El prelado era reconocido como el principal representante de la teología de la liberación en México y un gran defensor de los derechos humanos de los indígenas durante los 40 años que fue obispo de San Cristóbal, Chiapas, uno de los estados más pobres y con mayor población originaria.

Por su compromiso y su papel como mediador en el alzamiento zapatista de 1994, Samuel Ruiz recibió el premio Simón Bolívar de la Unesco en 2000.

Tras el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), Ruiz actuó como mediador entre ese movimiento guerrillero, liderado por el Subcomandante Marcos, y el gobierno.

El obispo apoyó los reclamos de la insurrección armada zapatista -salud, alimentación, tierra o justicia- pero siempre puntualizó que no compartía el uso de las armas para que se hicieran escuchar.

Con la mediación del obispo, las partes alcanzaron un acuerdo en 1996 para la atención de las demandas del grupo rebelde, que denunció luego el incumplimiento del gobierno sin llegar nunca a desmovilizarse, aunque desde entonces no realiza actividad armada alguna.

Su intervención en este conflicto le costó amenazas de muerte que motivaron la asignación de una escolta pero también le valió una candidatura al premio Nobel de la Paz de 1994.

“Con la muerte de Samuel Ruiz se abre un hueco difícil de llenar (…) es y será por siempre referente indiscutible a favor de la cohesión social, distintivo del que lamentablemente la actual jerarquía católica adolece”, dijo en un boletín el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).

El activismo de Ruiz para la mejora de las condiciones de los indígenas en México y en toda América Latina le convirtieron en una figura muy querida en Chiapas y México.

Llegó a aprender a hablar las cuatro lenguas originarias mayoritarias en Chiapas: tzotzil, tzeltal, tojolabal y chol.

En 1989, fundó el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, la ONG con mayor credibilidad y peso en Chiapas.

Sin embargo, sus posiciones también derivaron en fricciones con la mayoría de gobiernos, caciques locales y con el ala más conservadora de la iglesia mexicana y del Vaticano.

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Otro mundo es posible.

Las consecuencias negativas de este sistema neoliberal, han impulsado la manifestación creciente delrechazo al mismo. “El sistema acentúa todos los días y todas las noches su carácter genocida, destruyendo las condiciones de vida y de dignidad de la humanidad presente y amenazando la sobrevivencia de la humanidad futura”. Dentro del propio sistema “crece incesantemente su carácterecocida, contaminando y destruyendo la naturaleza y caminando fatalmente hacia una catástrofe ambiental. Una alternativa es urgente porque el sistema no se limita a destruir la vida, sino sofoca también las razones de vivir, operando como un rodillo compresor de los valores, culturas y espiritualidad”.(2). Es impresionante la sola mención de las numerosas manifestaciones (desde Seattle 1999, hasta Cancún 2003) y del creciente número de participantes en ellas, que han ido manifestando su rechazo al sistema dominante, su convicción de que otro mundo es necesario, de que otro tipo desociedad es posible y de que es urgente.

Pastoral del obispo  Samuel Ruiz, 25 de enero de 2004

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie