Sociedad
De Facebook a las calles, la resistencia contra Berlusconi
“Berlusconi controla directamente la mitad de la televisión, e indirectamente la otra mitad”
“Queremos crear una conciencia cívica, explicarle a la gente porqué es importante defender la democracia y respetar la Constitución”
“A uno le puede gustar o no Berlusconi. Es su sistema de corrupción y clientelismo lo que yo combato”

Cientos de miles de personas se manifiestan contra el primer ministro italiano en el "No Berlusconi Day". (Il Popolo Viola)
“Todo el mundo tiene derecho a manifestar libremente el pensamiento propio por medio de la palabra, la escritura y otros medios de difusión”, así reza el artículo 21 de la Constitución italiana que Andrea de Luca reproduce en su perfil de Facebook.
Andrea es uno de los más de 260.000- tendencia al alza- miembros virtuales de Il Popolo Viola. El “pueblo” eligió este color porque no se corresponde con el de ningún partido político italiano, y eso le garantiza independencia y lo aleja de una oposición de izquierdas que se percibe fracturada e inoperante. “Il Popolo Viola es un movimiento de la sociedad civil. Está compuesto por ciudadanos normales y corrientes que quieren una Italia justa en la que se respeten las leyes, la Constitución, la moral”, explica Pasquale Videtta. “Por lo tanto, no puedo no formar parte de él”, concluye.
La ola violeta nació en la Red y la desencadenó una “locura” de Paola Barbati: “Se me ocurrió llamar a una manifestación nacional para pedir la dimisión de Silvio Berlusconi”, cuenta, y la gente empezó a seguirla. El llamado acabó convirtiéndose en diciembre de 2009 en un “No Berlusconi Day” del que participaron cientos de miles de personas, incluso hasta un millón, dependiendo de la procedencia de las cifras. “Fue fantástico”, recuerda Paola. Desde entonces, cada vez que el primer ministro italiano intenta una de sus maniobras en el gris de la legalidad, el lila toma las plazas de Italia, y en Internet el intercambio de opiniones es constante.
Porque la televisión no lo cuenta
Il Popolo Viola está compuesto por principalmente por personas de entre 25 y 45 años, como Andrea. Sin embargo, al segundo vistazo se descubre un grupo heterogéneo mucho más amplio. Pasquale, por ejemplo, tiene 16 años, “y hay un señor de 86 que todas, todas las mañanas me escribe ‘buenos días, Silvia’, y termina su comentario con ‘¡viva Il Popolo Viola!’”.
Silvia Bartolini es, junto con Paola, Stefania Uggeri y Gianni Rosa, administradora del portal de Il Popolo Viola- y gestora de proyectos de profesión. Paola trabaja en la consulta de un dentista. También la gente tras los violetas son ciudadanos normales y corrientes. “Todo lo financiamos de nuestro bolsillo, no recibimos dinero de nadie por hacer esto”, asegura Silvia, “si hay que ir a una manifestación, yo me pago mi billete, Paola el suyo y Stefania el suyo. También las facturas del teléfono corren a nuestra cuenta. ¡Por suerte, Internet es barato!”.

La mayoría de los "violetas" son personas de entre 25 y 45 años, pero en Il Popolo Viola hay de todo (Il Popolo Viola)
Internet es barato… y libre. Cuando los informes hablan de medios de comunicación en Italia, el concepto libertad de prensa aparece entrecomillado. La mayoría de los italianos se informa a través de la televisión: el consumo medio de contenidos procedentes de la pequeña pantalla es superior al europeo (239 minutos frente a 204 en el conjunto del continente). La atención de los espectadores se la reparten casi en su totalidad dos empresas: la pública RAI y el consorcio Mediaset, propiedad de la familia del primer ministro, suman una cuota de pantalla cercana al 90 %. “Berlusconi controla directamente la mitad de la televisión, e indirectamente la otra mitad”, advierte Emme Mirko, un estudiante de ciencias de 24 años.
Todos en Il Popolo Viola coinciden en destacar la importancia del dominio mediático en el modelo de poder de Silvio Berlusconi. “La gente aquí no sabe, no se entera de las cosas que pasan, no percibe la gravedad de las acciones del primer ministro porque la televisión no lo cuenta”, trata de explicar Paola la indiferencia con la que muchos italianos aceptan la situación política. “Vivimos en una dictadura que se sostiene gracias a los medios de masas. El sentido crítico de la mayoría en este país es muy bajo”, lamenta Paolo Agostini. “Hace 15 años que Berlusconi controla los medios, ¡ya es hora de quebremos el muro de la manipulación!”, exhorta Gabriella de Rosa.
Una de las tareas que se ha propuesto Il Popolo Viola es la de informar. “Propagamos artículos que aparecen en los periódicos españoles, británicos, alemanes, estadounidenses…”, describe Silvia, y el movimiento ha sobrepasado ya las fronteras de la Red: “tenemos 120 grupos de trabajo en toda Italia y 37 en el extranjero. Con ellos tratamos de llegar a las zonas rurales y a la gente que no usa habitualmente Internet”.
“Queremos contribuir a crear una conciencia cívica, explicarle a la gente porqué es importante defender la democracia y respetar la Constitución”, dice Paola. “Eso es algo que no se aprende en los libros”, añade Silvia, “se aprende en la familia, y en la sociedad”.
“Somos la minoría””
“Participo en Il Popolo Viola desde su fundación y lo hago porque Berlusconi representa todo lo negativo de Italia: el autoritarismo, la corrupción, la mafia…”, enumera Diego Stradelli, un estudiante de historia. “No, no, para nada, ¡Nosotros somos sin lugar a dudas la minoría!”, contesta convencida Silvia a la pregunta de si cree que la sociedad italiana está dividida en afines a Berlusconi y contrarios al primer ministro.
“A uno le puede gustar o no Berlusconi. Es su sistema de corrupción y clientelismo lo que yo combato”, puntualiza Visintini Fulvio. Al contrario que Pasquale, Emme, Paolo, Gabriella y Diego, Visintini nunca ha estado en una de las manifestaciones del Il Popolo Viola: no puede permitirse pagar el desplazamiento. “Soy carpintero soldador, y apasionado de la política. Tengo 53 años, me he pasado 32 trabajando en este país y ahora me he quedado en el paro por culpa de una crisis que según el gobierno de Berlusconi no existe”, cuenta.
“No sé si Il Popolo Viola es el mejor modo de plantarle cara a Berlusconi”, dice Emme, “pero es todo lo que nos queda”, y a su corta edad, Pasquale tiene las ideas claras: “manteniéndonos en silencio corremos el riesgo de que las cosas empeoren. Le pongo un ejemplo: la mafia continúa con su soberano reinado porque nadie habla, porque nadie tiene el valor de hablar. Lo mismo sirve para Berlusconi: si nos callamos y no oponemos resistencia a este ‘neo Duce’, le allanamos el camino para que siga cortando las leyes a su medida y manteniendo un gobierno neo fascista, racista y xenófobo”.
Il Popolo Viola también planea organizar un “No Mafia Day”, “porque con un sistema mafioso y corrupto”, asegura Paola, “la democracia no puede coexistir”.













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soy un ciudadano italiano esule en españa. Yo quise hiur de italia porquè la situacciòn habia vuelta insostenible, el estado de dictatura de derecha que se vive aun en italia es horrible porquè es una dictatura dulce, intendiendo por dulce una dictatura que no produce victimas de carne y hueso pero produce un esterminanio de los celebros. En Italia ahora mismo no existen ningun sentido de la libertad de expresion, de la libertad de información de la libertad de ser y la derecha alimenta sentimientos de xenofobia. todo esto se refleja en la vida cotidiana de cada uno, es evidente como la politica de represión de la derecha haya determinado el surgir de un Estado de policia total, así como lo que esta pasando en Venezuela, Cuba y en todas la realidades politica propriamente dichas de Gobiernos manonegras. A pesar de lo que ha determinado la derecha en Italia, es importante tener en cuenta que la izquierda está al juego de la derecha porquè tiene un sentido de culpabilidad que les impide de reaccionar, entonce solo el pueblo puede hacer la revolucion pacifica, el utilizo de las armas no tiene razon de existir, pero la revolucion pasiva tiene sentido en un estado que no conoce democracia y que pero vive dentro del sistema democtratico de la UE la cual no podria callarse delante una revolucion pasiva del pueblo, que pide el cambio. La Fuerza esta en el pueblo pero ahora el pueblo italiano no es compacto, porquè todos tienen el pan para comer, pero esto va a acabandose en seguida. El pueblo se esta buscando, espero solo que no tarde en encountrarse. Yo volvere en italia temprano para ejercer mi influencia de libertinaje. el pueblo italiano es como un niño, hace lo que le dicen que tiene que hacer.
Gracias por dar voz a la gente que ama las libertades.
Muy interesante. A ver si por aquí nos ponemos las pilas también ante ciertas situaciones.
(Pero atención a la ortografía, es: “explicarle a la gente por qué”).
Ojalá salga algo, y adelante, con dos cojones. Miedo me da que Berlusconni y su gabinete le vean las orejas al lobo y comience a haber, utilizando palabras de andrea, víctimas de carne y hueso. Cuidado con el pescado.
Es una lástima pero están muy perdidos
Tuve la suerte de estar esos días en Roma. Era mucha la gente que salió a tapar la calle. Que nuestra voz sea arma cargada de futuro.
Enhorabuena por vuestro nuevo medio, me encanta.
Laura Durá
Les mando todo mi apoyo y ánimo a las personas que lideran y a los seguidores del Il popolo viola. La movilizacion social es el arma mas fuerte que posee la poblacion y esta al alcance de todos, no lo desaprovecheis y habrán grnades cambios, no lo dudeis.
Creo que la UE todavía no ha perdido la cordura y no puede seguir haciendose que no ve acciones insconstitucionales como las sucedidas en Italia.
No creo que la pasividad sea un problema solamente de Italia.Aquí en España no estamos haciendo casi nada y la mayoría de la gente sigue viendo a Belén Estéban
[...] del Mediterráneo, la esperanza del 26 (y 27) de enero se silenció o criminalizó, los actos del Popolo Viola italiano se desconocen fuera de los Alpes y las manifestaciones de Grecia forman parte de una olvidada [...]
[...] del Mediterráneo, la esperanza del 26 (y 27) de enero se silenció o criminalizó, los actos del Popolo Viola italiano se desconocen fuera de los Alpes y las manifestaciones de Grecia forman parte de una olvidada [...]