Sociedad

15M– Bruselas: ¿Objetivo Europa?

El 15M está recibiendo buena acogida entre sus vecinos europeos.

La idea: convertir el 15M español en una #europeanrevolution.

Concentración ante la Comisión Europea, 20 de mayo de 2011. (María Lobo).

Concentración frente a la Comisión Europea, 20 de mayo de 2011. (María Lobo).

Democracia Real Ya – Bruselas también tuvo ayer su propio día de elecciones. Fue en frente del edificio de la Bolsa, en pleno centro de la ciudad, donde situó un improvisado colegio electoral compuesto por una mesa de madera y una urna de cartón acabada en una bolsa de basura. “Nuestros sueños no caben en tus urnas”, rezaba una pancarta que se había podido ver los últimos días y que vendría a plasmarse en este irónico escenario.

Urna en las elecciones del 22 de mayo de 2011. (Carlos Rullan).

Urna para las elecciones del 22 de mayo de 2011. (Carlos Rullan).

Frente a dos vocales vestidos con trajes de chaqueta y narices rojas de payaso, estudiantes, becarios, cocineros, funcionarios europeos y periodistas, entre otros, depositaron hasta ciento trece papeletas que recogían sus anhelos, sus sueños y su descontento: “Cierre de las centrales nucleares, ¡ya!”, “no a la ley Sinde”, “no a la ley de la jubilación a los sesenta y siete años“,  “no más recortes en cooperación”, “que los políticos imputados no puedan presentarse a unas elecciones”, “transparencia informativa, ¡periodismo real ya!” , “no al bipartidismo” o “Que a los titulados se les haga un contrato justo, según marcan los derechos de los trabajadores”. El acceso al mercado laboral constituye un tema esencial entre los más jóvenes, que conocen de cerca la dificultad para encontrar un trabajo en España o la precariedad de los contratos de prácticas en Bélgica, donde, la gran mayoría, no son remunerados.

Bruselas comparte los principios promulgados por Madrid, pero también apunta a una Unión Europea (UE), que no se vio exenta de críticas en esta jornada de votación: “Eliminación de paraísos fiscales como Luxemburgo y Suiza”, se apuntó en una de las papeletas (este último país, aunque no es miembro de la UE sí que mantiene determinados acuerdos como el de Libre Circulación Schengen). Tampoco faltaron votos depositados por expatriados en otros idiomas como: “Spanish, Greeks, Irish, all Europe, all together for a better future” (Españoles, griegos, irlandeses, toda Europa. Todos juntos por un futuro mejor) o “Voto per una politica libera alle mafie e daggli interessi personali. Berlusconi in prigione! (Voto por una política libre de mafia y de intereses personales. ¡Berlusconi, a la cárcel!)”.

En busca de un manifiesto

En Bélgica se encuentran todavía en fase de experimentación. Preguntas como: ¿Qué queremos y hacia donde vamos?, ¿cómo nos organizamos?, ¿cuál será el siguiente paso?, no han tenido por el momento una respuesta clara. Para ello, han pedido a cada uno de sus miembros que envíen las propuestas que deseen incluir. Sin embargo, sí que existe consenso entorno a un aspecto: la UE queda a la vuelta de la esquina y no cabe la posibilidad de desaprovecharla.

Primera Asamblea General después de la concentración del 20 de mayo. (Georgina Mombo).

Primera Asamblea General después de la concentración del 20 de mayo. (Georgina Mombo).

A este respecto, numerosas personas procedentes de las instituciones ya han ofrecido su apoyo para actuar en el plano comunitario, por ejemplo, en caso de que Democracia Real Ya – Bruselas decidiera en un futuro dirigirse a la Eurocámara para presentar una petición que, según define dicha institución, podría constituir “una queja o en una solicitud relacionada con asuntos de interés público o privado […] relativa a la aplicación del Derecho comunitario, o un llamamiento dirigido al Parlamento Europeo para que tome posición ante un asunto concreto”.

En este sentido, Democracia Real Ya – Bruselas podría convertirse en un elemento clave del movimiento que se impulsó en la Puerta del Sol, en Madrid el 15 de mayo. Para aclarar este asunto, el pasado sábado 21 se crearon cinco comisiones de trabajo que contribuirán a su definición y cuyas decisiones deberán ser votadas en Asamblea General, compuesta por todos los miembros de la agrupación. Las comisiones creadas hasta el momento son las siguientes:

Comisión de Acción: organización de manifestaciones y performances;

Comisión de Contenido: debate y definición del contenido ideológico y manifiestos del grupo. Esta comisión irá apoyada por el equipo de propuestas encargado de recoger las proposiciones de los miembros;

Comisión de Comunicación: comunicación de las actividades del movimiento, contenidos multimedia y redes sociales, contacto con los medios y traducción de textos, especialmente, al francés e inglés;

Comisión de Organización: coordinación con el movimiento en Madrid y otros grupos locales dentro de Bélgica;

Comisión Internacional: encargada de contactar con grupos de Democracia Real Ya! en otros países.

¿Hacia una verdadera #europeanrevolution?

"Somos la revolución de Europa". (Georgina Mombo).

"Somos la revolución de Europa". (Georgina Mombo).




El aumento en la edad de la jubilación en Francia, las reformas educativas en Reino Unido, las supuestas relaciones con menores del Primer Ministro italiano, Silvio Berlusconi, las medidas de austeridad en Portugal o la crisis gubernamental que Bélgica arrastra desde hace meses, han hecho que el descontento se propague como la pólvora por todo el continente. Franceses, belgas, ingleses, italianos, portugueses y austríacos, entre otros, se identifican con el movimiento del 15M y se acercan para expresar su descontento y arrimar el hombro en lo que sea. “Aquí estamos, ¡los belgas nos sumamos a vosotros!”, se pudo escuchar durante la concentración del pasado 20 de mayo.

También se han visto pancartas y leído votos que reflejan esta voluntad de europeización: “Somos la revolución europea” o “por la Unión Europea de los ciudadanos”, así como otras tantas escritas en otros idiomas y que revelan la solidaridad y empatía de otros ciudadanos: “Vive le pringtemps espagnol. Les gens d´abord, pas le profit” (Viva la primavera española. Las personas primero, no el beneficio),  “Europe look to us, this is for everybody” (Europa, míranos, esto es para todo el mundo).

No faltan las personas que ya se están poniendo en contacto con otros colectivos, como el grupo de universitarios belgas que organizó la “Revolución de las patatas fritas” en febrero, como protesta por la ausencia de un Gobierno belga desde hace más de un año.

Mattia Vallerio. (Georgina Mombo).

Mattia Vallerio a la izquierda. (Georgina Mombo).

Mattia Vallerio, un joven italiano estudiante de doctorado en la Universidad de Lovaina, es uno de los muchos que cree en la europeización del movimiento 15M: “Aunque se presenten candidatos distintos, no sabré a quien votar por que, al fin y al cabo, todos son iguales. Hay problemas concretos que difieren de un país a otro, pero la base es la misma: yo no siento que mis líderes me representen”. Céline Caudron, de origen belga, se suma a esta idea y afirma que llevaba mucho tiempo buscando un movimiento similar en Bélgica: “Hasta que di con este grupo por casualidad en Facebook”, declara.

Comparten el mismo punto de vista Daniela D’Amelio y Renata Riva, de origen italiano; Aurore Labrosse, de Francia; Marija Cvetkovic, de Serbia, y Chris Tschegger, de Austria. Todos ellos, miembros de la comisión Internacional, ya han tomado contacto con distintas movilizaciones que han tenido en sus respectivos países con idea de conocer sus reivindicaciones y, de ser posible, acercar posturas.

Un dilema se presenta en Bruselas: trabajar en una red internacional con unas bases comunes para todos los países (por ejemplo, en materia de educación, sanidad o de acceso al mercado laboral) y desligarse de las reivindicaciones españolas expuestas en Sol. O bien centrarse en lo que está ocurriendo en España y crear solo una delegación que gestione los contactos con grupos en el extranjero. Por ahora no hay respuesta concreta. Y es probable que no la halla hasta que el grupo se defina a sí mismo y a sus líneas de acción.

Si bien puede apreciarse el carácter europeizado del movimiento de Bélgica, por el momento no se puede asegurar que ya sea oficialmente internacional.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie