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Sociedad

Las concentraciones contra el ataque de Israel a la flotilla

Nuestros corresponsales y colaboradores nos cuentan cómo fueron las concentraciones en diversas ciudades españolas y del extranjero

Durante las mismas, las retransmitimos vía twitter

Alicante, por Maribel Hernández

Manifestación en Alicante (M. H.)

En Alicante, alrededor de 60 personas acudieron en la tarde de ayer a la plaza de la Muntanyeta, frente a la Subdelegación de Gobierno, para participar en una concentración espontánea en repulsa del ataque israelí a la flotilla humanitaria. Entre ellas estaba Ángel Espinar, tío de Manuel Tapial, uno de los españoles que formaba parte del buque turco Mavi Marmara, quien no podía evitar expresar su malestar y conmoción ante algo “impensable”. “Aunque sabíamos que era probable que no les dejaran llegar a Gaza lo que no podíamos imaginar es que fueran a abordar con armas de fuego y en aguas internacionales a unos barcos que estaba sobradamente demostrado que no llevaban armamento”, ha afirmado, al tiempo que lamentaba la escasa implicación de la Unión Europea que, en su opinión, “no ha estado a la altura de las circunstancias pues de lo contrario, ahora no estaríamos hablando de una situación tan dramática”, así como de los medios de comunicación, “que no se hacen eco de algo hasta que no hay muertos sobre la mesa”. “La noticia –ha destacado- ya estaba teniendo lugar antes, era el intento de establecer un puente humanitario con una población que vive desesperada”.

Por su parte, Javier Barreda, profesor de Estudios Árabes en la Universidad de Alicante, también presente en la concentración, se explicaba lo sucedido atendiendo a la intención israelí de “asustar y disuadir para que no vayan más barcos ni nada parecido aunque con sus medios podrían haberlo evitado de muchas otras maneras”. Para Barreda, es destacable la reacción de Turquía, “que era un buen aliado de Israel y ya se venía distanciando de él desde la invasión de Gaza”, sin embargo, se mostraba bastante escéptico ante la posibilidad de cambios en las relaciones con Israel de otros países europeos, en particular de España, que “en los últimos años se está inclinando a favor de Israel todavía más de lo que ya lo estaba antes”.

Barcelona, por Alberto Arce

Concentración en Barcelona (Fab Llanos)

Moshe Robbas no era, con total seguridad, el único israelí que protestaba esta tarde frente a la Cámara de Comercio Hispano-israelí en la barcelonesa Travessera de Gràcia. En torno a las mil personas que ocuparon las calles al grito de Boicot a Israel tras una convocatoria espontánea a través de Facebook y correo electrónico había catalanes, árabes, trotskitas, israelíes, Marujas Torres y Senadores como Joan Josep Nuet. Esa alianza de civilizaciones a la que Manuel Tapial hacía referencia desde la cubierta del Mavi Marmara poco antes de ser secuestrado en alta mar.

En un ambiente tranquilo pero indignado, Cataluña insiste en la consigna que se ha convertido en el cántico más habitual de las manifestaciones de esta ciudad, una cuestión que ha dejado de ser controvertida para convertirse en campaña e instrumento de presión efectiva: La campaña de Boicot al Estado Israel. “Israel, apartheid” o “Intifada” eran otros cantos repetidos con una saciedad poco litúrgica por los manifestantes que decidieron, nada inocentemente, no concentrarse ante el Consulado israelí sino ante la institución que representa los vínculos más sólidos entre España e Israel, los económicos, aquellos sobre los que quieren incidir para provocar cambios.

Concentración en Barcelona (Fab Llanos)

Moshe, que antes de abandonar Israel para instalarse en Cataluña de manera prácticamente definitiva ha militado en colectivos de israelíes anti-sionistas como “Mahapach” o “Anarquistas contra el Muro” se mostraba “deprimido” por lo sucedido y comentaba el enfoque de la prensa en hebreo a lo largo de los últimos días. Según él, noticias y editoriales transmitían una suerte de “queremos matarlos pero sabemos que al mundo no le va a gustar”. Moshe está harto de que Israel trate de presentarse siempre como “la víctima cuando es realidad el verdugo” y, aunque ya no le sorprende, la censura militar que su país aplica le indigna. “Aunque quizás no fuera necesaria porque hace mucho tiempo que la mayoría de los medios se limitan, con censura o sin ella, a reproducir como un coro de escuela las mentiras de nuestros gobernantes”.

Muchos de los manifestantes -a medida que la concentración se convertía en manifestación para desfilar cortando el tráfico por la Diagonal y el paseo de Gracia, que terminaron colapsados- se referían “al principio del fin” de un régimen y un determinado comportamiento.

Al igual que erróneamente la masacre de Gaza en enero de 2009 era analizada como punto de inflexión en las relaciones de Israel con el mundo pese a que posteriormente no generó consecuencias para el régimen de Tel Aviv, la masacre de la flotilla de la libertad quiere ser entendida de la misma manera. Con el objetivo de que sirva para algo. Para que no se repita. Moshe, pesimista, matiza. “Sí, puede ser el principio del fin, pero el fin no es algo bueno. El final es la demostración de que la sociedad que abandoné ha optado por el fascismo. Y eso no puede acabar bien”.

Ya ante la Delegación de la Unión Europea en Cataluña mientras los turistas sacaban fotos, y antes de disolverse, un millar de personas entonaban L´Estaca. “Si yo tiro fuerte por aquí, y tú tiras fuerte por allí, seguro que cae, cae, cae, y podremos liberarnos”. Las oficinas, obviamente, cerca de las nueve de la noche, ya estaban cerradas y nadie podía recoger el mensaje lanzado.

Untitled from alícia fàbregas on Vimeo.

Gijón, por Juan Luis Sánchez

Concentración en Gijón (J. S.)

Miguel Ángel San Miguel (J. L. S.)

Canas y rastas en la manifestación que ha recorrido las calles de Gijón desde el Teatro Jovellanos a las puertas del Ayuntamiento. Unas trescientas personas, banderas de Asturias y dos lecturas: una de condena, de lamento y llamamiento al boicot contra Israel . La otra, más larga, la de la lista de algunos de los pasajeros de los barcos que han sido interceptados esta madrugada: una Premio Nobel de la Paz, eurodiputados, prestigiosos pacifistas, históricos luchadores por la igualdad en Sudáfrica, y otros “poco sospechosos de violencia”.

Miguel Ángel San Miguel, del comité de Solidaridad con la Causa Árabe, confía en que esta vez la indignación no se diluya en dos días y un Mundial. “Se han pasado dos pueblos”. Miguel Ángel es de los de las canas y sigue en su lucha solidaria después de muchos años. “¿Por qué estoy aquí? Porque si no, me moriría”.
Audio: entrevista a Miguel Ángel San Miguel

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Madrid, por Leila Nachawati

Concentración en Madrid (Luis Víctor Moreno)

Unas 1.500 personas hemos salido a la calle en en Madrid en protesta por el asesinato de activistas de la Flotilla por la Libertad de Gaza. Apenas unas horas tras la convocatoria, sin apenas margen para organizarnos, impulsados por el deseo de encontrarnos, de comentar las últimas noticias, de saber de los pasajeros, de solidarizarnos con el pueblo palestino. De esto último por encima de todo. La concentración no era una más, pero se mantuvo fiel al mensaje de otras anteriores, el mismo por el que algunos de los pasajeros de los barcos han perdido la vida: reclamar el fin de la ocupación de Palestina.

Imagen de Laila Muharram

Muchos preguntaban por Manuel Tapial, uno de los tres españoles de la Flotilla, que compartió hasta el último minuto las noticias desde el barco. Y por otros familiares y amigos. El Presidente de la Asociación Hispano-Palestina de Madrid me cuenta que tiene familiares entre los activistas y no sabe nada de ellos desde anoche.

“¿Y si hubiera sido Irán? ¡Hipocresía!”, dice uno de los carteles.”Israel=terror”, dicen otros carteles.”Estado sionista, Estado terrorista” es uno de los eslóganes más coreados.

Hay gente de todas las edades, la mayoría españoles, aunque las chicas cubiertas con hiyab, reivindicativas y rodeadas de pancartas, probablemente sean quienes acaparen las portadas de hoy. La concentración se convierte espontáneamente en una marcha hacia la embajada israelí pasadas las 20:00. Obligamos a cortar el tráfico desde Sol hasta Velázquez, seguidos por cuatro furgones de policía y sobrevolados por un helicóptero. Frente a la embajada esperan otros 10 furgones de policía. De fondo ritmo de batukada que tocan durante toda la tarde algunos de los participantes.

Imagen de Carlota Martínez Alandi

Más imágenes de la concentración aquí.

Sevilla, por Sara Armesto

Concentración en Sevilla (Antonio Rull)

Unas cuatrocientas personas se manifiestan en Sevilla contra el ataque del ejército israelí

El calor no ha frenado a los cientos de sevillanos que se han congregado esta tarde en la capital andaluza para mostrar su repulsa contra el abordaje israelí de la flotilla con ayuda humanitaria. “Estado sionista, Estado terrorista” o “Israel asesino del pueblo palestino” han sido algunas de las consignas más coreadas en un marcha espontánea que ha discurrido desde la céntrica Plaza Nueva, donde estaba convocada la concentración, por las calles comerciales Tetuán y Sierpes.

Concentración en Sevilla (A. R.)

El Foro Social de Sevilla, la Plataforma Andaluza de Apoyo al Pueblo Palestino, el Partido Comunista y la Asociación Mujeres de Negro han apoyado esta protesta, secundada mayoritariamente por jóvenes. “Estamos gratamente sorprendidos de la respuesta de la ciudadanía sevillana a nuestra convocatoria”, ha celebrado Federico Noriega, del Foro Social, quien sin embargo lamenta la tibieza de la comunidad internacional. “Esperábamos un asalto a la flotilla, pero no de este calibre. Israel ha traspasado todos los límites”, denuncia Laura Gil, portavoz de la Plataforma Andaluza de Apoyo al pueblo palestino, al que los manifestantes sevillanos han expresado a gritos su apoyo. “Ya queremos ver, ya queremos ver, que Zapatero cierre la embajada de Israel” o “Intifada, Intifada”, han sido otras de las consignas de esta protesta celebrada sin incidentes.

Buenos Aires, por Armando Camino

Concentración ante la embajada de Israel en Buenos Aires (A.C.)

Alrededor de 200 personas se concentraron durante la tarde del lunes frente a la embajada israelí en Buenos Aires con un sentimiento de “impotencia frente a la impunidad” tras el asalto mortal a la flota de ayuda humanitaria con destino a Gaza, según resumió la presidenta de la Federación de Entidades Argentino Palestinas (Federpal), Tilda Rabi. La manifestación, convocada por Federpal junto a la Asociación Argentina de Solidaridad con Palestina (Aarsopal) y secundada por diversas organizaciones políticas y sociales como el Partido Comunista Argentino o el Movimiento Socialista de los Trabajadores, interrumpió parcialmente el tráfico de la céntrica avenida de Mayo y se produjo después de la condena expresada por el Gobierno presidido por Cristina Fernández de Kirchner, que a través del Ministerio de Relaciones Exteriores reclamó “una completa y exhaustiva investigación”, el “cese inmediato de actos de violencia que agravan la situación en el Medio Oriente” y el “levantamiento del bloqueo a la población de Gaza”.

Sin embargo, “esperamos más del Gobierno: desinversiones, sanciones y boicot”. Y, más concretamente, los portavoces del acto coincidieron en exigir a la Casa Rosada una llamada a consultas del embajador argentino en Tel Aviv, la ruptura del tratado comercial entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) e Israel y de los acuerdos bilaterales de cooperación tecnológica, y el establecimiento de un bloqueo similar al ejercido en su momento contra el régimen sudafricano del apartheid. En definitiva, “pido fervorosamente a toda la sociedad civil argentina, que sabe lo que es sufrir con 30.000 desaparecidos, y a los hermanos judíos que se replanteen a quienes son leales: a la humanidad o a un Estado criminal, a la vida o a la muerte, porque el nuevo nazi está en Medio Oriente”, concluyó la representante de la comunidad palestina, colectivo cifrado en medio millar de familias a lo largo del país sudamericano. A su lado, Rachel Davidson, una estudiante judía de 26 años procedente de Nueva York, ya mostraba su decisión mediante unas letras escritas a mano sobre un cartón: “No en mi nombre, judía contra ocupación, judía contra terrorismo estatal, judía para justicia, libre Gaza!” Y, ante una nutrida presencia policial, la concentración se disolvió pacíficamente entre gritos de“como a los nazis les va a pasar, a donde vayan les iremos a buscar” o “Estado sionista, vos sos el terrorista”.

Unas doscientas personas se concentraron ayer frente a la Embajada de Israel en Washington y ante la Casa Blanca. Los manifestantes exigían al gobierno norteamericano el cierre de la embajada, pero también el cese de las donaciones de 15 millones de dólares diarios a Israel.

“He venido a la Embajada cada vez que Irsael ha hecho algo tan horrible como esto”, afirmaba Joan Drake, de la organización Women International Law for Peace and Freedom, uno de los grupos organizadores. Con varios amigos en uno de los barcos, Drake no entiende por qué no hay información aún sobre la identidad de los fallecidos y heridos.

“Anoche Israel se consolidó como asesino de civiles”, protestaba Allam Al-Allami, un palestino de Gaza que vive en Washington desde hace 25 años. Al-Allami, como otros asistentes, no confía en que lo ocurrido la madrugada del domingo cambie nada por parte de Estados Unidos. “Sólo confío en Turquía, habían puesto mucho interés en que esto funcionara”.

De Palestina también acababa de llegar Pam Bailey, una periodista que perdió su trabajo hace un año y decidió embarcarse en la ayuda a los palestinos. “Peor que la falta de bienes es la falta de esperanza”, afirma Bailey. “A los palestinos se les está apagando la mirada”. Bailey, que llegó el sábado desde Gaza, contaba cómo los palestinos estaban preparando el recibimiento a los barcos. “Nadie se podía imaginar que hicieran esto, era ayuda humanitaria, con políticos internacionales a bordo”.

Washington, por Cristina F. Pereda

Concentración ante la Casa Blanca (C.F.P)

Unas doscientas personas se concentraron ayer frente a la Embajada de Israel en Washington y ante la Casa Blanca. Los manifestantes exigían al gobierno norteamericano el cierre de la embajada, pero también el cese de las donaciones de 15 millones de dólares diarios a Israel.

“He venido a la Embajada cada vez que Irsael ha hecho algo tan horrible como esto”, afirmaba Joan Drake, de la organización Women International Law for Peace and Freedom, uno de los grupos organizadores. Con varios amigos en uno de los barcos, Drake no entiende por qué no hay información aún sobre la identidad de los fallecidos y heridos.

“Anoche Israel se consolidó como asesino de civiles”, protestaba Allam Al-Allami, un palestino de Gaza que vive en Washington desde hace 25 años. Al-Allami, como otros asistentes, no confía en que lo ocurrido la madrugada del domingo cambie nada por parte de Estados Unidos. “Sólo confío en Turquía, habían puesto mucho interés en que esto funcionara”.

De Palestina también acababa de llegar Pam Bailey, una periodista que perdió su trabajo hace un año y decidió embarcarse en la ayuda a los palestinos. “Peor que la falta de bienes es la falta de esperanza”, afirma Bailey. “A los palestinos se les está apagando la mirada”. Bailey, que llegó el sábado desde Gaza, contaba cómo los palestinos estaban preparando el recibimiento a los barcos. “Nadie se podía imaginar que hicieran esto, era ayuda humanitaria, con políticos internacionales a bordo”.

El caso de Alemania, por Luna Bolívar

No se puede decir que los alemanes no tiendan a la protesta porque eso sería mentir. Basta con recordar las “marchas por la paz”, que se celebran todavía regularmente, el movimiento ecologista, que ya no se encadena tanto a las vías del tren pero sigue vivito por estos lares o, sin ir más lejos, el intento, hace cosa de un año, de la derecha radical europea de reunirse en la ciudad de Colonia, impedido por los ciudadanos que bloquearon masivamente las vías, la salida del aeropuerto y la entrada al inmueble elegido para el encuentro, todo ello bajo la inoperante mirada de la policía, que dejó hacer a los manifestantes.

Sin embargo, la absoluta espontaneidad no es una virtud con la que fue dotado este pueblo, así que seguramente no se organicen, de la noche a la mañana, concentraciones de protesta por el ataque israelí a la flotilla con ayuda humanitaria para Gaza y, en caso de que sí, serán minoritarias. La cultura de la manifestación es aquí otra a la que conocemos en España. No es la primera reacción al enfado, sino una más meditada.

Además, está ahí ese otro problema, que más de medio siglo después se sigue llamando Holocausto. Los alemanes de hoy luchan por librarse de la lacra del nazismo. Pasadas al menos dos generaciones desde la II Guerra Mundial, ya no se sienten responsables de la matanza de judíos. Pero aún cuesta hablar con absoluta libertad, sobre todo a los representantes políticos, lo que sin duda, aunque también cada vez menos, se refleja en la calle.

La canciller alemana, Angela Merkel, se ha dicho “consternada” y a favor del cese del bloqueo a Gaza, pero no ha calificado, como otros mandatarios, la agresión de “desmesurada”, sino que ha solicitado una investigación con observadores internacionales para aclarar “la cuestión de la proporcionalidad”. La diplomacia alemana elige con guantes de seda las palabras que destina a Israel, en todas las ocasiones. Hay quien opina que el día en que Alemania se libre de su culpa se moverán muchas cosas en Oriente Próximo y aquí, mi impresión es que el germano a pie de acera ha adelantado al político en el Gobierno.

En la flotilla viajaban alemanes. Dos diputados y un ex parlamentario del partido La Izquierda, que se encuentran, al parecer, bien, y otros tres ciudadanos de nacionalidad germana sobre cuyo estado poco se sabe. La prensa condena al unísono lo sucedido. Y entre la población encuentra igualmente amplio rechazo, aunque, hay que decir, que el proceder militarmente contra unos barcos que transportan civiles y ayuda humanitaria es un acto difícil de defender.

El hecho podría haber tenido todavía más repercusión mediática y social, si no fuera porque coincide, para desgracia de los palestinos, con el día en el que por primera vez en la historia del país un presidente dimite. Horst Köhler dijo que Alemania tenía, en función de su tamaño y su peso, que implicarse en conflictos militares para defender sus intereses económicos. Las declaraciones las hizo al regreso de un viaje a Afganistán. Pese a que después puntualizó que se refería a la misión militar contra la piratería en el Golfo de Adén, el aluvión de críticas y el daño al Gobierno, que es de su mismo partido, fueron infrenables. Los alemanes son también gente consecuente, así que el jefe del Estado ha renunciado hoy a su cargo, ocupando él y la flotilla todas las primeras planas.

Seguimiento vía twitter

Durante las cocentraciones seguimos en directo con periodistas, colaboradores y lectores de periodismohumano las decenas de manifestaciones convocadas en todo el mundo contra el ataque de Israel a la flotilla humanitaria que desafiaba el bloqueo de la franja de Gaza.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

11 comentarios

  1. carmen

    En donosti ha habido concentracion a las 7. Entre 200 y 250 personas. pequeña mani por dentro del boulevar. Al final se ha quemado una bandera sionista.

    Los asistentes a la concentración han quedado en hacer mañana una manifestacion a las 7,30, desde el Boulevard.

  2. Hacia las 22:00 acabó la de Madrid (una de ellas).

    Comenzamos a eso de las 19:00 en el Ministerio de Asuntos Exteriores. A la hora (más o menos, tampoco me hagáis mucho caso), emprendimos la macha hacia la embajada de Israel, haciendo un par de paraditas rápidas en la sede de medios que se habían mostrado afines a la versión oficial de Israel (Intereconomía) y en la embajada del aliado yanki.

    Cuando llegamos hasta la embajada israelí, nos juntamos un número grande de cojones. Lo siento por no tener datos, ni nada. La cosa estuvo bastante bien. Hubo un momento de tensión cuando un provocador tiró un par de huevos y echó a correr, pero los maderos sólo se pusieron los cascos y tomaron esa pose de “los hombres de Harrelson”.

  3. María (Buenos Aires)

    En Buenos Aires hubo una marcha de 150 personas frente a la Embajada de Israel. Se agendó una nueva manifestación que irá desde el Obelisco hacia Plaza de Mayo el Jueves 3/6 a las 18hs, para reclamar al gobierno que además de condenar esta masacre, ejerza junto al MERCOSUR, el Boicot al Estado genocida de Israel.

  4. José Palazón

    Unas 500 personas ha acudido a una concentración en la Plaza de España de Melilla a las 22:00 h. El presidente de la Comisión Islámica de Melilla condenó el acto de piratería y los crímenes cometidos por el estado terrorista de Israel con la caravana solidaria.

  5. Ruth

    En Elche(Alicante) concentración en repudio por el asesinato de los cooperantes y por el fin del bloqueo a gaza

    Hora: 20:00 horas
    Lugar: Ayuntamiento Elche

  6. Ruth

    En Elche(Alicante) concentración en repudio por el asesinato de los cooperantes y por el fin del bloqueo a gaza
    Día: 1 de Junio
    Hora: 20:00 horas
    Lugar: Ayuntamiento Elche

    Responder

  7. [...] millones de personas les acompañan hoy en su viaje. [...]

    • Articulo gniael;..hace tiempo que yo vengo usando de ejemplo el juego del monopoly.un saludo.

  8. Según me entero vía Alternativa Sí se puede por Tenerife (http://sisepuedecambiar.blogspot.com/2010/06/solidaridad-con-la-causa-palestina.html) hay prevista una concentración de protesta en la Plaza de Candelaria de Santa Cruz de Tenerife esta tarde a partir de las 20 horas hora local.

  9. [...] el estupor nos mantiene en estado de shock. Pero, por favor, reacciona. Hay muchas maneras. Grita, concéntrate, boicotea, pero sobre todo infórmate y denuncia. En todo momento. No dejes que el sentido común [...]

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