Sociedad

La acampada de Sol prepara su transición

Con la extensión a los barrios, se pretende que el movimiento asambleario entre en una nueva fase más local

Desalojarán el campamento cuando el movimiento se haya consolidado fuera de la Puerta del Sol

Se trabaja con la hipótesis de salir el domingo, pero el desalojo en Barcelona puede trastocar el plan

La acampada de Sol a las 6.30 de esta mañana (Javier Sánchez)

La acampada de Sol, gérmen del movimiento 15m y de la que están pendientes decenas de concentraciones surgidas en otras ciudades, está lista para dar su próximo paso: extender el movimiento a los barrios, distritos y pueblos de Madrid. Se han convocado para el sábado a las doce del mediodía asambleas populares en plazas y parques de toda la Comunidad y, el día 29, todas ellas celebrarán una asamblea general en Sol para poner en común las impresiones de mañana. Con la extensión a los barrios, se pretende que el movimiento asambleario entre en una nueva fase y se consolide entre la ciudadanía a nivel local.

Existe una comisión de “permanencia”, que intenta pasar desapercibida pero con mucha importancia estos días, que decide qué y cómo se llevará a cabo la salida de la Puerta del Sol. Desde esta comisión, se nos reconoce que “nos quedan horas” en la acampada y que, según los debates internos, “el domingo era el día en el que sería más probable que saliéramos, de una manera organizada y planificada” hacia los barrios y pueblos. El desalojo de Barcelona puede afectar en este plan no oficial, porque al final la decisión final se toma en asamblea, se recuerda.

Otro persona sostenía públicamente ayer que se estaba acercando el momento de desmantelar la acampada antes de que desalojara la policía, ya que “la gente se está cansando”, tanto la ciudadanía como los propios acampados, y las condiciones no pueden más que empeorar. Todos parecían coincidir en que la Acampada no podía durar eternamente, pero discrepaban en el cuándo y en el cómo de la retirada.

Un hombre de unos cincuenta años dijo que debía hacerse en una “situación de triunfo”, aunque no especificó en que podría consistir esa situación, mientras otros proponían plantear la cuestión después del sábado y retirarse cuando el movimiento de los barrios comience a funcionar. Otra fuente de la comisión de permanencia nos explica que se están planteando cómo garantizar “que algo quede” en Sol de todo lo que ha pasado desde el 15M.

“Bogus”, un miembro de la comisión de extensión con el que hablamos hace dos noches, afirmaba que habrá que levantar el campamento “en el momento en que no sea necesario para que funcione esto” (en referencia al incipiente movimiento asambleario), algo en lo que parecen concurrir bastante acampados.

Miguel, un estudiante de Derecho perteneciente a la comisión legal que participó en la asamblea de ayer, opina que, aunque no hay una ley que les ampare para continuar en Sol, existe “una declaración tácita de voluntad” y las autoridades “entienden que los acampados desean una salida pacífica”, que el movimiento “va muy en serio” y no lo pueden desalojar, aunque ya se han difundido unos protocolos de actuaciónpara el caso de que eso suceda.

Parece claro que los acampados no tienen intención de desalojar el campamento voluntariamente hasta que el movimiento se haya consolidado fuera de la Puerta del Sol. Cuando le expresé mi sospecha a Miguel de que aumenta cada día el riesgo de que pierdan el apoyo social del que disfrutan, me comentó que “cortar una calle como Sol durante demasiado tiempo sin un motivo claro no es bueno para ellos ni para nosotros”.

De momento, las asambleas llegaron ayer a un consenso de mínimos y han aceptado debatir hoy cuatro puntos básicos: reforma electoral, lucha contra la corrupción, separación de poderes y creación de mecanismos de control ciudadano a los políticos. Pero no todos en Acampada Sol están de acuerdo y aún no se ha resuelto el debate entre quienes creen que es necesario concretar los objetivos y quienes no quieren que el movimiento no se defina explícitamente y desean continuar “haciendo lo que están haciendo”.

La encargada de organizar el nacimiento de esas nuevas asambleas es la comisión de “extensión”, que cuenta con una suerte de oficina en la acampada donde se facilita información sobre esas nuevas asambleas. La comisión ha puesto en marcha un blog que contiene todo tipo de información: desde los lugares en que están programadas hasta consejos de metodología asamblearia. Además, está pegando carteles y repartiendo folletos por los barrios.

Según un estudiante de sociología que forma parte de la comisión, su misión también consiste en coordinar las diferentes asambleas de la Comunidad y, en un futuro, éstas con las que surjan en todo el territorio español e, incluso, en el extranjero, de lo que se ocupa la comisión de “extensión exterior e internacional”.

Comisión de "extensión" en Acampada Sol.

Otro miembro de la comisión, que como en otros muchos casos pidió permanecer en el anonimato, explicaba hace dos noches que la comisión de “extensión” desaparecerá o “se transformará en otra cosa” cuando el movimiento local haya echado a andar y sea capaz de mantenerse por sí mismo.

Las asambleas tendrán una estructura horizontal, con moderadores que irán rotando para evitar que nadie acumule demasiado poder. Todas ellas se reunirán periódicamente en otras generales a las que acudirán portavoces, un cargo que también será rotativo, para llevar las propuestas que surjan en sus barrios y municipios y poner en común las de todas las asambleas.

Aún no está claro qué se debatirá exactamente en esas asambleas. “Cada barrio tiene sus propios asuntos y sus problemas –comenta el estudiante de sociología–, nosotros sólo podemos ofrecer un guión orientativo para llegar a puntos en común”. Se trataran temas como la educación, el medio ambiente o se propondrán actividades concretas y, por ejemplo, se está hablando de crear una biblioteca en Vallecas, siguiendo el modelo de la que ya funciona en la propia Acampada sol desde hace algunos días.

Por el momento, el debate se centra fundamentalmente en cuestiones organizativas. Varios miembros de “extensión” se reunieron ayer a las seis de la tarde en la Plaza de Pontejos para dilucidar algunas de ellas. Al principio participaban unas diez personas, a las que se irían uniendo otras tantas más (entre ellas cuatro italianos que habían viajado desde Roma para aprender sobre el movimiento y llevarlo a su país). Se informó sobre diversos asuntos legales y organizativos y se debatieron cuestiones como la división de las sesiones, la logística de cada asamblea vecinal, para lo que se propuso la autogestión, o que todas dispongan del teléfono de contacto de la comisión legal por si surge algún problema.

El único acuerdo nuevo al que se llegó tras dos horas de discusión fue que, en la asamblea general del día 29, cada una de las aproximadamente ochenta asambleas locales presentara tres puntos que se habían consensuado previamente antes de comenzar el debate propiamente dicho. Una cuestión sobre la que no se llegó a un acuerdo es la de si las asambleas locales debían decidir u opinar sobre la permanencia de la Acampada Sol, probablemente la decisión más acuciante en este momento.

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