Sociedad
Falta Mamá
La Foto. Antoine Fesnell reza mientras sus hijas Nicole, de 9 años, y Antoine, de 6, observan durante la misa celebrada en las ruinas de la Catedral de Notre-Dame de Puerto Príncipe, Haití. Septiembre, 26, 2010. La esposa de Fesnel murió durante el terremoto que provocó más de 300.000 víctimas y dejó a millones de haitianos sin casa.













CONTRASTES, ENTRE LA DEPRESIÓN Y LA ALEGRIA DE VIVIR.
No creo que Antonio Fesnell, el adulto sentado entre los escombros, esté rezando, mas bien parece apesadumbrado, deprimido por la desolación que le rodea, la perdida probable de su casa, de su trabajo, … y, -según la información del pie de foto-, la perdida de su mujer. Tiene muchas razones para estar dolorido.
En contraste, la niña pequeña, la del traje rosa, rie y baila sin tener aparente motivos para ello, -pues comparte el entorno con el adulto-. Tal vez esté contenta solo … porque simplemente vive, y disfruta de ello. Se nota que rebosa de vitalidad.
El mayor mal que produce una desgracia es que nos deprime y nos incapacita para seguir viviendo y con ello superar las dificultades. Los niños no es que sean inconscientes de las desgracias de la vida, es que la viven, con vitalidad.