Sociedad
Jacob
Se pasea a sus anchas entre isobaras, nubarrones y temperaturas mínimas y máximas. No en vano lleva presentando la información meteorológica desde hace más de diez años, y sólo tiene 33. Casi siempre sonríe y siempre es dulce. Con él, las malas noticias -en cuanto al tiempo meteorológico se refiere- parecen incluso un poco menos malas. Jacob Petrus es meteorólogo y ‘hombre del tiempo’ en la televisión autonómica de Madrid.
Cuando le tocó el turno de elegir carrera en su Barcelona natal, la nota no le llegaba para Periodismo, que era su ambición inicial, y como también le interesaba la licenciatura en Geografía, se aventuró en ella. Jacob cuenta que la Universidad de Barcelona potenciaba mucho el departamento de Climatología dentro de la carrera de Geografía (una de las razones por la cual muchos ‘hombres del tiempo’ son catalanes, fíjense), y a través de ella pudo conseguir becas para trabajar en la Cadena Ser y en Tv3, donde le empezó a picar el gusanillo de mezclar los medios de comunicación y la información meteorológica. Allí elaboraba los mapas de la previsión del tiempo y los veía luego orgulloso desde casa, al más puro estilo de ‘eso lo he hecho yo’.
Cuando acabó la carrera y juntó un buen hatillo de experiencia, recibió una llamada de Madrid para realizar una entrevista para la cadena SER. Ganar la plaza que se ofertaba encaminó definitivamente su carrera hacia el mundo de la meteorología y los medios de comunicación. Además de para la radio, Jacob comenzó a presentar la información del tiempo en la cadena de televisión Localia. Un bautismo en toda regla como ‘hombre del tiempo’, en el que simultaneó radio y televisión. Aunque confiesa que al principio se ponía nervioso delante de una cámara o un micro, también dice que todo fue más fácil de lo que imaginaba. Que todo en su carrera profesional ha sido más fácil de lo que pensaba. Pero conociéndole, uno sabe que el carácter trabajador de Jacob es lo que hace que las cosas le salgan sin demasiado esfuerzo. Trabajar en lo suyo le gusta y se nota.
Después de unos años en la SER y en Localia, recaló en 2004 en la televisión autonómica de Madrid, donde a día de hoy sigue presentando el tiempo en los servicios informativos. De estos seis años Jacob atesora mil anécdotas. Se ha hecho conocido y la gente en la calle lo para, le saluda, le pregunta por el tiempo. Y él dice que todo el mundo ha sido siempre simpático con él. No extraña. Jacob habla con todos y es paciente y es galante y muy cercano. Un día, comprando en su carnicería habitual, una mujer le preguntó por el tiempo que haría el sábado siguiente en Madrid. La fecha era señalada porque era el día en que se casaba su hija. Jacob lo cuenta y se parte de risa: “¿Cómo no iba a atender a esa mujer? Pero claro, detrás de ella, había una cola larguísima de gente esperando su turno y tampoco me podía enrollar”.
Pero no sólo la gente en la calle le pide predicciones del tiempo a medida. Los compañeros de la tele le asaltan en cualquier momento, literalmente le atracan por los pasillos, para preguntarle si lloverá en Bilbao el fin de semana, qué tal estará el puente de mayo por Praga, o qué ropa llevarse a Venecia en febrero. Por ejemplo. Pero Jacob, aunque lo parece, no es un almacén de datos del tiempo. “Trabajamos en internet, con la página de la Agencia Estatal de Meteorología”, recuerda, “de ahí obtenemos las predicciones, y no podemos saber de memoria qué tiempo hará en Johannesburgo la próxima semana”. De hecho una vez, en plan guasa y con muchísimo cariño, se llevó al trabajo una hucha y pedía dinero a cada compañero que le preguntaba por una predicción y un destino. Se pudo haber hecho de oro.
Jacob es conocido en su trabajo, fuera de él e incluso fuera de nuestras fronteras. Durante un viaje de trabajo a Chile este mismo año, cuando le solicitó ayuda al guía de la excursión que realizaba para una grabación y le explicó que él era meteorólogo, el hombre le contestó que ya lo sabía. Jacob se quedó de piedra y le preguntó cómo podía ser eso. Y es que un video suyo en el que participó como tertuliano del programa “Cuarto Milenio” de Iker Jiménez, ha dado literalmente la vuelta al mundo a través de internet. Y ahora su cara es una cara conocida incluso en Chile. Cosas de la tele.
Para este ‘hombre del tiempo’ la mayor fortuna de su trabajo es la parte didáctica que tiene, el poder enseñar algo a los demás. Transmitir conocimiento. Le encanta transmitir. Y también el examen diario que exige, porque aunque todos los días haga lo mismo, no puede acomodarse. Tiene que estar al pie del cañón y del mapa para ser lo más preciso y lo más acertado posible. Aunque asumido tiene, con la paciencia de un santo, que diga lo que diga, nunca lloverá a gusto de todos.













Qué interesante… Esos grandes desconocidos: los hombres y las mujeres del tiempo!
Siempre quise ser hombre del tiempo