Sociedad

Camilo, de 11 años, reconstruye a su papá desaparecido cinco años antes.

Con este post queremos presentaros a nuestra admirada periodista colombiana Constanza Vieira, la más madrugadora en firmar en la web del Manifiesto P+DH . Creemos que la mejor presentación de Constanza puede ser mostraros lo que nos cuenta en su blog sobre la larga y tortuosa tragedia de Camilo, un niño colombiano de 11 años, tras la desaparición de Arnoldo, su padre a manos del ejército hace ya cinco años:

Puzzle de una ejecución extrajudicial por Constanza Vieira. Colombia

“No le encuentro la forma del cráneo a este hueso”. A instancias de su madre, Camilo, de 11 años, de cabello y ojos negrísimos, se ha puesto unos guantes quirúrgicos y un tapabocas.

Está sentado sobre sus talones, en el suelo de baldosín de una pequeña alcoba de la casa de los Claretianos en Bogotá, y saca uno a uno los huesos de su padre de una caja de cartón de 30 x 30 x 25 centímetros, para depositarlos en una urna de madera, a su lado.

La caja es reciclada. Lleva en sus costados la marca “Assenda”, de la empresa colombiana Carvajal S.A., que provee, entre otros, suministros de oficina. La fiscalía la entregó sellada con esparadrapo. En su interior, huesos secos en bolsas, y ropa.

Camilo estira con sus manos una bolsa de plástico transparente, ya vacía, con un letrero: Fiscalía General de la Nación – Cuerpo Técnico de Investigación. “Aquí venía todo el cráneo”, dice Camilo sin aspavientos, y luego intenta juntar dos pedazos, como en un puzzle. (sigue…)

Fuente: Constanza Vieira

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie