Sociedad

La cocina de un nuevo orden mundial

Las economías emergentes se reúnen en Brasil en busca de un nuevo orden internacional

Defienden el multilateralismo y las reformas de las Naciones Unidas, FMI y el Banco Mundial

De izquierda a derecha, los presidentes Dmitri Medvédev, Lula da Silva, Hu Jintao y Manmohan Singh durante una cumbre BRIC en Brasilia (Heraldo Peres /AP)

Algo se mueve en las economía mundial. Desde los años 70, cuando el Movimiento de Países no Alineados levantó la bandera de la revisión del sistema económico internacional, no se escuchaba una reivindicación como la que han lanzado en Brasil los líderes de los principales potencias emergentes.

Las reuniones del Foro de Diálogo IBSA (India, Brasil y Sudáfrica) por un lado y del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) por otro, ambas Brasilia y al mismo tiempo, buscan modelar un futuro diferente con énfasis en la defensa del multilateralismo y en la necesidad de impulsar la reforma de las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

El hecho de que Brasil haya sido el anfitrión de las dos cumbres confirma la influencia su diplomacia y la vocación de este país sudamericano para impulsar debates que han sido barridos de la agenda internacional por la tormenta neoliberal como el desarrollo con justicia social, la cooperación Sur-Sur y el abandono progresivo del dólar como moneda de referencia en el intercambio comercial de países emergentes.

La coordinación entre países busca resguardar sus intereses nacionales y generar nuevas propuestas de cara a la crisis financiera internacional. El IBSA y el BRIC “son dos importantes manifestaciones de un nuevo orden que está estructurándose” asegura Williams Gonçalves, profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Estado de Río de Janeiro, Williams Gonçalves, autor de varios libros sobre el tema. “Hoy no puede haber orden internacional estable si las potencias representadas en el IBSA y el BRIC no están comprometidas de forma afirmativa con su sustentación. A pesar de que muchos de ellos son países en desarrollo, con graves problemas económicos y sociales, las posiciones asumidas son importantísimas para la consolidación de ese orden”.

IBSA

El Fondo IBSA, creado por India, Brasil y Sudáfrica para financiar proyectos contra la pobreza en los países más vulnerables fue creada en 2004. La plataforma recibe anualmente un millón de dólares por cada miembro y apoya proyectos como la reconstrucción de Haití, a agricultores en Guinea-Bissau y acciones en otros países africanos, como Burundi, y asiáticos, como Camboya. “No es necesario ser rico para ser solidario” defiende el presidente brasileño.

Además, han avanzado en la concertación política y en acuerdos o negociaciones de preferencias comerciales que involucran a India, al Mercado Común del Sur (Mercosur), del que Brasil es miembro junto a Argentina, Paraguay y Uruguay, así como a la Unión Aduanera de África Austral, encabezada por Sudáfrica.

Uno de los acuerdos firmados prevé la construcción conjunta de dos satélites espaciales, uno para estudios climáticos y otro para observar la Tierra. La iniciativa beneficiará al sector agrícola y al transporte, y ampliará el conocimiento espacial de los tres países. “Sudáfrica está particularmente animada con el proyecto de satélite, pues nos ofrece la oportunidad de ampliar nuestra capacidad científica y de ingeniería”, según las previsiones de su presidente, Jacob Zuma.

Los tres países insisten en la necesaria reforma del sistema financiero internacional y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), especialmente de su Consejo de Seguridad. “Es necesario que esas instituciones sean más representativas y democráticas y que respondan mejor a las necesidades de los pobres” ha asegurado Zuma. Además, Brasil reitera su apoyo a las candidaturas de Sudáfrica e India a sumarse al Consejo de Seguridad, que podría contar con los tres socios del IBSA en estos años, puesto que Brasil ya fue elegido miembro no permanente por el período 2010-2011.

BRIC

El BRIC está formado por Brasil, Rusia, India y China, cuatro países que luchan por hacerse más visibles y que concentran 40 por ciento de la población mundial, el 14,6 por ciento del producto interno bruto y el 12,8 por ciento del comercio internacional. A diferencia del IBSA, éste prioriza asuntos económicos y se propone fortalecer la influencia de las cuatro naciones en el comercio, por ejemplo, en busca de la eliminación de los subsidios agrícolas de los países desarrollados.

Para ello cuentan con el peso creciente de sus economías. Reclaman que se reconozca el protagonismo que sus economías están teniendo en la salida de la crisis.”Mientras la participación en el crecimiento económico mundial del BRIC hasta 2014 se estima entre 61 y 62 por ciento del total, la de los países del Grupo de los 7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón) será de alrededor de 13 por ciento” asegura el canciller brasileño Celso Amorim, basándose en los datos de FMI.

“Somos sobre todo naciones conscientes de nuestro potencial como agentes de renovación. Por eso los BRIC ya no son solo un conjunto de letras” ha recordado el presidente brasileño. El BRIC apuesta por mecanismos más democráticos y transparentes en las organizaciones financieras multilaterales y discuten, veladamente, la posibilidad de utilizar sus propias monedas en las transacciones comerciales, abandonando de forma progresiva el dólar.

Las dudas

A pesar del optimismo de los líderes internacionales, surgen voces críticas. Antonio Carlos Peixoto, profesor y ex secretario de Relaciones Internacionales del gobierno del estado de Río de Janeiro, ve dudosa la capacidad de unidad de estos grupos, sobre todo de una coalición como el BRIC. “Existe margen para convergencias coyunturales, pero, ¿cómo estar seguros de que esas alianzas tienen futuro?”. Paixoto defiende que China ya no está al nivel de los demás miembros del BRIC porque en pocos años le estará disputando la hegemonía económica a Estados Unidos. Y al ser Brasil el único país no nuclear del grupo, surge una contradicción que podrá presentarse de forma más contundente en el futuro.

“Eso sin mencionar que India y Brasil aspiran a integrar el Consejo de Seguridad de la ONU como miembros permanentes, pero eso es, al menos por ahora, imposible”. En su opinión, China no tiene interés en la participación india en el Consejo por rivalidades que subsisten entre los dos países y también porque no quiere dar margen para el ingreso de Japón. Lo mismo vale para Rusia. “Y Rusia y China tienen poder de veto” en el Consejo.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie