Sociedad

Reserva mineral al borde de la quiebra

Mineros chinos (AP Photo / Andy-Wong)

El ritmo de consumo actual de minerales es frenético. Tanto es así que si se mantiene, es probable que no haya reservas minerales suficientes para satisfacer la demanda de un futuro no muy lejano.  Esta alerta es novedosa, porque si bien los científicos vienen alarmando hace tiempo sobre la escasez combustibles fósiles, no hay apenas mensajes sobre la importancia del ahorro de consumo en minerales. De todo esto advierte un exhaustivo estudio científico realizado desde el Centro de Investigación de Energías Renovables (CIRCE) de la Universidad de Zaragoza, por Antonio Valero, Alicia Valero y Amaya Martínez. Esta investigación ha obtenido el primer premio al mejor artículo de investigación, por parte del Comité Científico Internacional de la 5ª Conferencia sobre Desarrollo Sostenible en Energía, Agua y Medioambiente celebrada en Dubrovnik y presidida por el profesor Noam Lior, de la Universidad de Pennsylvania.

Este estudio señala que a lo largo del presente siglo agotaremos las más importantes reservas minerales, si no se realiza una rigurosa política de reciclado de metales y otros minerales estratégicos. “La situación es realmente preocupante, todavía más que el agotamiento del petróleo o de los combustibles fósiles, porque  estos se podrán sustituir por otros tipos de fuentes energéticas. Pero no siempre se pueden sustituir los metales. Más que a una crisis energética, la humanidad va a tener que enfrentarse a una crisis de materiales”, argumenta el catedrático de Energética de la Universidad de Zaragoza y director del CIRCE, Antonio Valero.

Conseguir una radiografía del estado último del planeta Tierra es el tipo de metodología que ha llevado a cabo Alicia Valero, que ha empleado varios años para estudiar el capital mineral a lo largo del siglo XX, hasta llegar a nuestros días. Los resultados no son nada halagüeños según esta investigación que ha dado lugar a la tesis doctoral de Alicia. Es por eso que esta joven doctora advierte de la necesidad de un cambio de mirada.  “Las preocupaciones internacionales no se centran en el agotamiento de los minerales y deberían alertar sobre ello”, concreta, apuntando que los recursos mineros no son renovables y que antes de llegar a ese fatídico final de un planeta crepuscular, de que la Tierra deje de ser un lugar para vivir, hay que actuar.

Las preocupaciones internacionales, -según alerta este estudio científico-,  siguen estando muy alejadas de este hecho, ya que grupos de tan elevado prestigio como el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático o el Consejo Mundial de la Energía están ignorando en sus informes los límites físicos de las reservas minerales. “En la actualidad se presta más atención a cuestiones relacionadas con la destrucción del medio natural, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o la contaminación de suelos y ríos”, coinciden en apuntar los tres investigadores del CIRCE autores de este artículo científico: Amaya Martínez, Antonio Valero y Alicia Valero.

Amaya Martínez, Antonio Valero y Alicia Valero

Existe una falta de transparencia de las reservas minerales que existen en el mundo. Esta es la crítica y denuncia de estos investigadores que llegan a asegurar que “hay compañías internacionales que mantienen una oligarquía para controlar los recursos mineros de determinados países.  De ahí que a muchos gobiernos no les interese,  ventilar o hacer públicos cuántos minerales existen en sus naciones. Es lo que se denomina “la maldición de los recursos”, porque podría derivar en guerras. Según asegura Antonio Valero, hay países que renuncian a la explotación de sus minerales, porque de lo contrario podrían entrar en conflictos bélicos, como ocurre en la República Democrática del Congo, con mineral Coltan, muy codiciado porque es material imprescindible para los teléfonos móviles. Este país africano contiene el 80% de las reservas mundiales de este preciado y estratégico mineral, que no es renovable, causa de que desde 1998 esté en guerra. “Las cuentas del planeta Tierra no están claras, no interesa, porque hay demasiados intereses. Esto dificulta la investigación, principalmente para los geólogos, que en ocasiones ven privatizada la información”, asevera el director del CIRCE.

Este estudio científico lanza un grito, esperando que no sea en un desierto. Pone de manifiesto que en pocas décadas nuestra civilización habrá consumido los combustibles fósiles y dispersado los mejores materiales por el planeta sin posibilidad real de recuperación. “El colapso es muy evidente, a menos que se gestione de forma transparente el capital mineral, se promueva el reciclado, se confíe en el sol como fuente de energía y en los biomateriales” apuntan estos científicos, que en este trabajo proponen una nueva metodología para calcular este capital mineral existente en la Tierra, que se denomina Geonomía Física. Ya son muchos los científicos que han mostrado su interés y aplaudido con el reconocimiento de este premio internacional. La Ciencia, una vez más, pone sus conocimientos para que la sociedad tome conciencia de la necesidad una mayor responsabilidad con nuestro planeta. Hay minerales que dentro de unas décadas se agotarán. “Es necesario que veamos la Historia con cierta perspectiva. Un ejemplo de a dónde nos puede llevar la ignorancia y el consumo desmedido de minerales lo tenemos en la Isla de Pascua, en Chile, denominada Rapanui. Hace 500 años se derrumbó, dejo de ser un paraíso forestal, por culpa de la avaricia de la población indígena que la poblaba”, sentencia Alicia Valero, que ve la ignorancia como verdadera causa para que la humanidad siga consumiendo sin cuidado en reciclar o ahorrar. Sin pensar en un mañana.