Sociedad

Ayuda humanitaria en abierto

A principios de 2010, el 12 de enero, un terremoto de 7 grados de magnitud en la escala de Richter sacudió la República de Haití. Al día siguiente, voluntarios de todo el mundo volcaron datos sobre el estado de las calles, de los edificios en ruinas y de las carreteras bloqueadas, entre otras cosas, al mapamundi libre de OpenStreetMap. Dos días después del terremoto, un grupo de trabajo del Departamento de Geografía de la Universidad de Heidelberg, dirigido por el profesor Alexander Zipf, colgó en Internet un planeador de rutas de emergencia para Haití. Ésta era la primera aplicación real del operador de rutas OpenRouteService.org que han desarrollado los científicos alemanes.

El planeador de rutas es un programa, que de manera similar a los navegadores comerciales, ofrece la mejor ruta para llegar al destino deseado desde nuestro punto de partida. Pero con la peculiar característica de que los datos en los que se basa son datos geográficos libres que provienen de OpenStreetMap (OSM) y que se actualizan de continuo por voluntarios de todo el mundo. De modo que si hay unas obras en la salida de nuestra ciudad y los datos ya han sido actualizados, el planeador nos indicará una ruta alternativa, a diferencia de los comerciales.

Esto es posible gracias a una comunidad de personas que se agrupa en OpenStreetMap.org, un proyecto de colaboración para crear mapas libres, es decir, con datos geográficos libres que se puedan modificar por otros usuarios. Un ejemplo clásico de trabajo de colaboración en Internet es la enciclopedia libre Wikipedia. Así, OpenStreetMap.org sigue un concepto similar a Wikipedia pero para los mapas y otros datos geográficos.

En la gestión de operaciones humanitarias, la información sobre el estado actual de las calles, así como de las áreas restringidas o cerradas al paso, es vital. Esto es así en cualquier caso pero en especial en países pobres, donde la disponibilidad y el acceso a datos geográficos o geodatos es a menudo limitada. La información voluntaria recogida por no profesionales y distribuida por las redes sociales y las tecnologías web 2.0 ya es una nueva fuente de información; una alternativa a las clásicas imágenes espaciales de satélite. El desastre ocurrido en Haití es el ejemplo más destacado de ello.

Imagen de un usuario manejando OSM en su GPS, en Haití (Fte.: openstreetmap.org)

Hemos querido entender mejor de qué se trata este proyecto por sus múltiples y posibles aplicaciones en diferentes ámbitos de la sociedad. A parte de la señalada para gestionar a las organizaciones internacionales en acciones de ayuda humanitaria, se presentan utilidades muy diversas. Para la ciudad alemana de Bonn, por ejemplo, se ha ideado un navegador, todavía en fase de prueba, para personas con movilidad reducida, donde se recogen todos los datos relevantes como rampas, el tipo de pavimento, anchura de las aceras, etc.

En Alemania, las universidades se encuentran en el sprint final antes de las vacaciones de verano y a pesar de que por ello el profesor Alexander Zipf y su colega Pascal Neis no han podido atendernos en persona, sí que han respondido a parte de nuestras preguntas. El OpenRouteService fue el resultado del trabajo de tésis de Pascal Neis, geoinformático en el Departamento de Geografía de la Universidad de Heidelberg, en el año 2008. Neis destaca tres características del servicio: “En primer lugar, utiliza datos libres que provienen del proyecto OpenStreetMap. Además, se basa en estándares abiertos del Open Geospatial Consortium (OGC); y por último, reúne diversas características en una misma aplicación que de otra manera estarían repartidas en diferentes páginas web”. El fin del OGC, que fue creado en 1994 y agrupa a casi 400 organizaciones públicas y privadas, es la definición de estándares abiertos y operables entre ellos dentro de los Sistesmas de Información Geográfica (GIS) y de la World Wide Web (www). El profesor Zipf añade: “Permite, sobre todo, la opción de  evitar carreteras y áreas inaccesibles”. El planeador de rutas para Haití se actualiza cada hora, incorporando los nuevos datos que la comunidad de OSM va introduciendo.

OSM vs. Google. Imagen resultado de buscar una ruta en Haití tras el terremoto. El OpenRouteService, a la izquierda, muestra los obstáculos en el camino; Google por el contrario no (a la derecha)

Versión Haití vs. Versión Hike

Ya en 2008, el equipo de Zipf apoyó a las Naciones Unidas (NNUU) en la gestión frente al huracán Ike, que sucedió durante la temporada de huracanes en el Atlántico. El software básico que han utilizado los científicos de Heidelberg para Haití es similar al utilizado con Ike, pero con mejoras. Los servicios del planeador de rutas actual son más eficaces y complejos. Por el contrario, la interfaz o vista de usuario se ha simplificado. “El objetivo primordial era cumplir las necesidades fundamentales en situaciones de catástrofe, posibilitando para ello un manejo sencillo”. Ésta fue una de las lecciones aprendidas con Ike.

La diferencia principal de las dos versiones del software, la empleada para el huracán Ike y la empleada para el terremoto de Haití, reside en los datos empleados. “En 2008 trabajamos junto con el grupo de logística de las NNUU (United Nations Logistics Cluster) y nos servimos de los datos del United Nations Spatial Data Infrastructure for Transportation (UN SDI-T). En el caso del terremoto en Haití, enseguida nos dimos cuenta de que el gran esfuerzo comunitario del proyecto OSM iba a generar un extenso y actual registro de datos en un tiempo récord. Así que apostamos enseguida por OpenStreetMap como base de datos”. Esto tiene un doble significado y es que en primer lugar, se trabaja con una fuente de código abierto pero, además, las informaciones publicadas se rigen con la misma norma. En el caso del huracán Ike, esto no fue posible debido a las restricciones de licencia de los datos.

También hay que tener presente que el éxito del gran esfuerzo de colaboración por parte de la comunidad OSM para mapear Haití no hubiera sido posible sin el apoyo de las instituciones propietarias de las imágenes de satélite. Éstas pusieron a disposición pública y de las organizaciones humanitarias las fotografías aéreas y permitieron su uso para la creación de datos derivados en OpenStreetMap. Normalmente los datos de OSM son recogidos por geógrafos o voluntarios que recorren una área o bien andando, en bicicleta o en coche y con un GPS en mano. Esto no fue posible en el caso de Haití, de modo que la contribución de proveedores de imágenes de satélite fue fundamental.

Antes del terremoto, la capital haitiana, Puerto Príncipe, a penas estaba cartografiada: simplemente se podían ver las calles principales, sin nombres, sin localizaciones ni edificios públicos. Dos días después la imagen del mapa era bien distinta.

Pero el mapeo geométrico no es suficiente. Los geodatos requieren atributos para ser una aplicación útil. Los atributos definen las características de los objetos. Por ejemplo, si el puente es un objeto, el atributo podría ser si es sólo para peatones o para coches, o para ambos. El objetivo ahora es definir unos estándares comunes a nivel internacional para aumentar la interoperabilidad, condición mediante la cual sistemas heterogéneos pueden intercambiar procesos o datos, dentro de las instituciones de las NNUU y otras organizaciones humanitarias. Es decir, definir un lenguaje común para conseguir objetivos comunes.

Las redes sociales: altruismo y cooperativismo

El movimiento de código abierto es uno de lo fenómenos más interesantes de nuestro tiempo. En la web 2.0 son los usuarios quienes de un modo desinteresado contribuyen a la creación de contenido como pilar fundamental de diversas aplicaciones de éxito. Wikipedia es el ejemplo clásico pero hemos visto que también es posible crear informaciones geográficas con la colaboración voluntaria de muchas personas. Así, este tipo de geodatos libres ya se han convertido en una fuente alternativa a los datos clásicos espaciales. Haití ha sido un ejemplo. La cuestión reside en cómo combinar estos dos “mundos” para conseguir lo mejor de ellos. Es decir, por un lado, actualidad, riqueza y en código abierto; y por otro, fiabilidad y estructura semántica. Los geoinformáticos de Heidelberg creen que la experiencia en Haití ha demostrado que ambos “jugadores” se mueven en la misma dirección y tratan de trabajar juntos.

Fue un activista perteneciente a la comunidad OSM, Mikel Maron, quien llamó a la acción a través de Twitter. El mismo día del terremoto, envió un mail a la lista de direcciones de OSM pidiendo apoyo para Haití. Dos días después, el proveedor de datos GeoEye respondió de forma positiva: permitía el empleo de sus imágenes en OSM. Twitter es una herramienta de la web 2.0 cada vez más utilizada entre las redes sociales para hacer peticiones y/o coordinar a grupos de voluntarios con un objetivo común. En el caso de catástrofes como la de Haití, estos medios ofrecen a menudo información relevante en un tiempo menor que las fuentes convencionales. El mismo día, DigitalGlobe liberó sus imágenes para los “wikimundistas” de OSM.

Alexander Zipf cree que la experiencia de Haití sirve para aprender que en el futuro es mejor preparar las cosas con tiempo y no dejarlo para acciones de última hora. Con esta idea trabaja junto con el grupo de logística de las NNUU (UN Joint Logistics Cluster, UNJLC) en la creación de un geoportal para toda África que incluye un planeador de rutas. De momento sobre la base de material cartográfico de las NNUU y no sobre datos de OSM. En 2008 NNUU ya se planteó utilizar los datos de OpenStreetMap pero por aquel entonces los mapas no eran aún muy completos. “Recientemente hemos comprobado que la comunidad es capaz de cartografiar un país entero en tan sólo dos o tres días con los recursos disponibles. La cuestión ahora es cómo integrar los mapas de NNUU, que poseen un formato de propiedad con condiciones legales, en el proyecto OSM”.

En cualquier caso, la Comunidad OpenStreetMap ya está preparada. En la lista de “tareas por hacer” del equipo humanitario de OSM (Humanitarian OSM Team, HOT) ya hay nuevos lugares por cartografiar como Sudáfrica, Cuba, Palestina o Sri Lanka…

Conferencia O´Reilly Where 2.0, 2010

Imagen de previsualización de YouTube

Presentación de los americanos John Crowley, Schuyler Erle y Jeff Johson sobre el cambio que se ha experimentado en la respuesta frente a catástrofes desde el Tsunami de 2004, ocurrido en el océano Índico, hasta el caso más reciente y destacado de Haití. La presentación también está disponible en Pdf.

OSM: experimentando desde casa

El funcionamiento de OpenStreetMap es muy sencillo. Los voluntarios recogen datos de lugares por todo el mundo usando una variedad de recursos que van desde los dispositivos GPS, fotos gratuitas de satélites o simplemente el buen conocimiento de la zona porque vive allí. Apuntan los nombres de calles, poblaciones y otras características de los lugares por donde pasan mediante cuadernos, cámaras digitales, grabadoras, etc.

Una vez frente al ordenador, cargan los datos capturados con el GPS por donde han estado, editándolos y dibujando las carreteras y caminos. A su vez, usando los apuntes que han ido recogiendo, etiquetan los nombres de las calle, información sobre el tipo de vía y sus características y el tipo de conexiones con otros caminos. Finalmente, esta información se sube a la base de datos central de OpenStreetMap desde donde más tarde puede modificarse, corregirse o enriquecerse por cualquiera que aprecie olvidos o errores en la zona.

Hace unos días, quise probar personalmente cómo funciona. Para ello no hice más que dar un paseo por la manzana en la que vivo y apuntar el nombre y el número de casa de los sitios que me parecieron interesantes como la oficina de correos, una panadería, una autoescuela y un hotel, entre otros. Una vez en casa, sólo tuve que añadir estos puntos de interés (POIs, en sus siglas en ingles, Points of Interests) al mapa de OpenStreetMap. Se puede añadir tanta información como se quiera, o se sepa, por ejemplo el número de teléfono de un restaurante puede ser una información muy útil. Se puede también dejar comentarios sobre tu restaurante o café favorito, informaciones que posteriormente se pueden ir completando con otros usuarios. Para poder acceder a OSM es necesario registrarse  antes pero es muy sencillo y no hace falta dar muchos datos. Existe una aplicación para el iPhone, Mapzen, producida por Cloudmape (compañía fundada por Steven Coast y Nick Black para explotar las oportunidades del mapeo) que permite añadir estos POIs de un modo muy sencillo.

Orígenes de OSM

El británico Steve Coast fundó en 2004 OpenStreetMap. El proyecto nació porque la mayoría de los mapas que creemos que son libres, realmente, no lo son. Existen restricciones legales y/o técnicas que impiden un uso creativo y productivo de los mismos. OSM es, en este sentido, un proyecto análogo al software y conocimiento libre que pone todas las herramientas necesarias para el desarrollo de proyectos innovadores. Los callejeros y mapas de carreteras detallados, creados con OSM, pueden ser publicados libremente, usados en dispositivos portátiles como teléfonos móviles o navegadores de automóvil o impresos y copiados sin restricción.