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Mujer

Las nuevas Magdalenas de Palestina

Un informe de la ONU desvela la explotación de un millar de mujeres: pobreza, patriarcado y violencia las llevan a ejercer la prostitución

La mayoría son vendidas por sus familiares, los primeros abusadores. Casi la mitad estaban ya casadas a los 14 años y el 60% fue violada en su primera vez

La falta de legislación en los Territorios lleva a una total impunidad de los proxenetas y las mafias

Randa, prostituta durante 21 años, posa oculta bajo un kiqab prestado. Ahora trabaja en una tienda.

Randa, prostituta durante 21 años, posa oculta bajo un kiqab prestado. Ahora trabaja en una tienda.

Dicen los evangelios que Jesús sanó a María, la pecadora, de siete demonios que la atormentaban. Fue allá por Magdala, una villa al pie del lago Tiberíades, hace más de 2.000 años. A una hora larga del pueblo de la Magdalena (que ahora dicen los mapas que se llama Migdal y es suelo de Israel) reside hoy Randa, 38 años, dos hijos, palestina, musulmana, prostituta. En ella aún viven sus siete demonios: pobreza, analfabetismo, violencia doméstica, abusos sexuales, trata de personas, repudio familiar, enfermedades venéreas… Por poner siete. Lo que narra da a entender que son unos cuantos más los diablos que la rondan. Su caso es uno de los que han servido de base para UN Women (la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres), cuyos expertos han redactado el primer informe sobre prostitución y sida en los Territorios Palestinos y Jerusalén Este, con unos 250 testimonios de trabajoras del sexo, proxenetas, clientes y personal sanitario. Es la radiografía de un desastre doble: el de la explotación femenina, oculta bajo patriarcados, dominación y hambre, y el de la enfermedad, desconocida, silenciada, obviada por opresores que sitúan su placer por encima de la seguridad y la dignidad de la mujer.

Según datos de las principales ONG palestinas de ayuda a la mujer, al menos un millar de ellas ejercen la prostitución de forma constante en Cisjordania, Gaza y la Jerusalén Oriental. Como explican en SAWA (All the women together today and tomorrow), “la necesidad es el mejor afrodisíaco y Palestina, con niveles de pobreza superiores al 20% en el mejor de los casos, no es una excepción”. Para ellas no hay empleo: apenas el 15,5% de las palestinas en edad de trabajar lo hacen, frente al 67% de los hombres (son datos medios; en Gaza por ejemplo el paro supera el 45%). La cifra, confirman desde el Palestinian Central Bureau os Estatistics (PCBS) están estancadas desde hace una década, así que la necesidad se convierte de nuevo en el mejor caldo de cultivo de la explotación: familias con siete miembros de media, un sueldo y bajísimo (unos 180 euros a mes), refugiados, con los movimientos limitados por la “fuerza ocupante” israelí… “Eso hace que en gran parte sean hasta las familias las que ceden a sus hijas, a sabiendas de que un desconocido las va a destrozar”, pero necesitan el puñado de billetes, indica el informe.

Es lo que le ocurrió a Randa (nombre ficticio), que tuvo que salir de su casa con 15 años, directa al burdel. Fue su padre el que decidió venderla. No sabe por cuánto. Lo hizo “por necesidad”, seis hijos y esposa que mantener con el sueldo de albañil pero no hubo dolor en su decisión. En el 36,5%, son los padres los que inician a las chicas en la prostitución, o sus propios maridos (38,1%). El cinismo de los clientes es brutal cuando, en la encuesta, más de la mitad sostienen que están convencidos de que las mujeres actúan “libremente”, que son ellas las que se organizan y se administran y deciden ejercer. Los mismos hombres que dan el primer paso en la trata de blancas, hasta de su misma sangre. Randa trabaja ahora como dependienta en una tienda cisjordana, tras salir de la prostitución hace unos tres años. Tuvo suerte: pudo escapar porque en los últimos tiempos trabajaba para un proxeneta particular, no en un prostíbulo, y su chulo murió de cáncer. No le debía nada a nadie. Nadie le reclamó cuentas de su patrón. Hizo la maleta y se fue a otra ciudad, y a otra, y a otra. Ahora se siente segura. Sus hijos son su luz diaria. Ninguno de los dos nació del cariño, sino de violaciones de clientes. Saber quiénes son los padres es imposible. Ella no los ve como una desgracia. Se apoya en ellos, hijos ilegítimos tan repudiados por la sociedad como ella misma. Dos chicos que hoy tienen sus primeras novietas, a las que respetan y cuidan. “La gente piensa que soy la viuda de un gacense, tengo mi trabajo y mis hijos estudian. Pero hay quien hace demasiadas preguntas…”, afirma, arropada por personal de la ONG que la ayudó a emprender su vida nueva.

Redada policial en Jerusalén Este, el pasado enero. La mayoría de las detenidas eran árabes y de Europa del Este. / Policía Local de Jerusalén

Redada policial en Jerusalén Este, el pasado enero. La mayoría de las detenidas eran árabes y de Europa del Este. / Policía Local de Jerusalén

Su caso es prototípico, casa bien con las pinceladas fundamentales del informe de la ONU: sufrió maltrato en su hogar, como el 96,3% de las prostitutas palestinas, especialmente por parte de su padre; su tío mayor intentó abusar de ella en varias ocasiones, pero siempre llegó algún testigo que le rompió los planes y sólo le hizo tocamientos -otro mal común, el de los ataques sexuales de familiares, que sufren casi ocho de cada diez prostitutas-; como el 74% de ellas, Randa no acabó ni la educación básica, dejó de ir al colegio con 11 años para ayudar a su madre a coser en casa; su entrada en el mundo de la prostitución fue claramente forzosa (como en el 64,3% de los casos). “En realidad, el porcentaje restante es de mujeres que eligen el sexo por una necesidad evidente, de ahí que, aunque sean ellas las que dan el paso, realmente tampoco son voluntarias“, matiza el estudio.

Las prostitutas de Palestina son locales en su mayoría, con las que se trafica internamente entre Qalqilia, Hebrón, Tulkarem, Belén, Ramala y Jerusalén, especialmente. Antes del bloqueo también llegaban desde Gaza. Hay excepciones, como el centenar corto de chicas del Este de Europa llegadas a Israel y llevadas luego a los Territorios. Aunque la presión social y la connotación religiosa hace del oficio un tabú absoluto, la ONU ha encontrado “pruebas claras de servicios de acompañantes, casas privadas, burdeles y pisos supuestamente familiares”; lo más común, dicen, es que las chicas ejerzan en burdeles regidos por una madame. “Una tirana que nos daba de comer pan migado en leche una vez al día”, denuncia Randa, recordando a su primera explotadora, la que fue cómplice de su padre. Para ocultarse de ojos curiosos, algunas mafias llegan a comprar casas en colonias judías de Cisjordania, en las menos vigiladas, y allí planean los encuentros. Si hay “urgencia”, los edificios abandonados o en construcción hacen el apaño.

La mayoría de las chicas son solteras o divorciadas, captadas por su círculo más próximo (familia o vecinos). El 43% de las prostitutas casadas contrajeron matrimonio cuando tenían menos de 14 años y para el 58,3%, su primera vez no fue consentida. “Son estos matrimonios bendecidos por la sociedad en los que se dan desde el principio relaciones forzadas, a lo que no ayuda el desconocimiento entre marido y mujer, las limitaciones de la edad, el desconocimiento de sus cuerpos, su dignidad y sus obligaciones, el riesgo del sometimiento…”, indican los expertos. Muchas de estas adolescentes, ya crecidas en la humillación, fueron compañeras de Randa en varios burdeles de Cisjordania. “La mayoría se prostituía porque el marido lo exigía para que le pagase sus deudas de juego o de drogas“, relata. Es un bucle casi irrompible: “Primero te maltrata tu marido, luego te ofrece a sus amigos a cambio de dinero, luego a la gente a la que le debe dinero o al traficante del que quiere droga. A veces acabas en un piso con una madame y a veces tú misma te haces drogadicta y entonces, aunque tu marido no esté o no exija, sigues en el sexo para pagar tu adicción”, añade. UN Women ha encontrado a mujeres viudas, enganchadas a la droga por sus maridos, que tras quedar solas seguían ofreciendo su cuerpo por campos de refugiados como el de Shufat. A veces se conformaban con 20 shekels (unos cuatro euros). Dinero, comida, ropa, cargas para el teléfono móvil… cualquier cosa con tal de respirar o llevar fondos a casa. “Hemos encontrado mujeres de entre 15 y 20 años que son las mayores de su hogar y así ganan para los más pequeños. Hay otras que viven en zonas como Hebrón, donde toda la industria ha sido destrozada, y son las únicas que ganan un sueldo. Las hay que tienen a sus esposos en prisión por motivos políticos y a las que nadie quiere contratar por si los soldados israelíes la buscan y causan problemas. Alguna incluso ha recurrido al sexo vendido para pagar su matrícula en la universidad, como una vía de escape para tener otras oportunidades en el mundo”, explica el informe. En la mayoría de los casos ellas no cogen el dinero y lo administran, sino por mediación de los proxenetas, así que no siempre logran tapar agujeros. Aún peor si las obligan a buscar clientes en bares y restaurantes, porque son ellas las que tienen que pagar las consumiciones. Se calcula que apenas un tercio de los servicios acaban en manos de las chicas. Se han documentado casos como el de una joven de Gaza que ofrecía sus servicios a cambio de un bocadillo. Las que se quejan, tienen como represalias las palizas o las amenazas contra sus hijos. “Son prisioneras”, resumen los expertos. Y no denuncian por el miedo a perder a sus pequeños, a sufrir abusos aún más brutales o a perder la vida.

La técnica del engaño también funciona en esta tierra: un 15% de las chicas termina ejerciendo la prostitución después de recibir papeles falsos para cruzar a Ramala o Jerusalén Este, supuestamente con el fin de trabajar como limpiadoras. Las mafias también publican ofertas de trabajo con salarios de entre 2.500 y 3.500 shekels (entre 500 y 700 euros, una buena nómina) y, cuando la chica se presenta, se le pregunta por el dinero que tiene su familia, por si está casada, si tiene enfermedades… “Si no es muy guapa o está un poco gorda se la rechaza directamente. Claramente, no buscaban ni empleadas del hogar ni secretarias ni dependientas”, como señalaban los anuncios.

Una mujer descansa en una zona de vertedero en Gaza. "La pobreza es el principal afrodisíaco", constatan los expertos.

Una mujer descansa en una zona de vertedero en Gaza. "La pobreza es el principal afrodisíaco", constatan los expertos.

El sometimiento de estas esclavas -abunda el informe- es más intenso que en otras zonas del planeta por provenir de entornos en los que la voz de la mujer no importa lo más mínimo. El patriarcado lleva a las palestinas a tener un papel secundario, a una dependencia forzosa, a la “vulnerabilidad y la explotación”. De hecho, las pocas denuncias que se cursan las ponen las europeas, informa la Policía Local de Jerusalén. A ello se suma el calvario encajado de años soportando golpes y abusos: según el PCBS, el 61,9% de las casadas sufre maltrato psicológico en la Palestina actual; un tercio, físico, y un 11%, sexual. La violencia doméstica es un asunto privado, que no se publicita ni denuncia por vergüenza o por el daño al honor, ese que se ha llevado en el último año la vida de nueve chicas, al menos en dos ocasiones, embarazadas de sus propios hermanos o padres.

El divorcio no es una opción, porque no siempre las familias abren sus puestas de vuelta a la mujer. De no tener pareja ni casa se llega a la prostitución en un breve plazo de intensa desesperación. Todo se va añadiendo hasta conformar el alma forzosamente sumisa de estas mujeres que, además, por cultura y desconocimiento, entienden el sexo como servicio absoluto al hombre, “que no es hombre para algunas de ellas si no pega y somete”. “A ello se le suman los problemas propios de la ocupación israelí, que se reflejan en los hogares y en los burdeles. Los hombres que se sienten inseguros o débiles pueden elegir la violencia para ejercer control sobre sus familias, para recuperar la sensación de poder. Si eres humillado en un checkpoint, es posible que luego vayas a casa a golpear a tu mujer y aún más a una prostituta, a la que tratan con total impunidad”, señala el estudio.

Palestina, relativamente autónoma y, como mínimo, a unos meses de ser independiente, no tiene leyes que penalicen estos comportamientos, con lo que nunca se corrigen los vicios. Hay algunos restos de normativas de Egipto y Jordania, las potencias que controlaban algunos territorios antes de la guerra de 1967, y en Jerusalén Este se aplican las leyes de Israel, pero las dudas ante qué texto es válido hacen que, al final, todo quede en papel mojado. Varias leyes están ya revisándose (malos tratos, crímenes de honor, divorcio…) pero la rémora sigue: por ejemplo, en los casos de violación, se distingue entre víctimas vírgenes y no vírgenes, y si el delito es sobre las segundas, la pena es mínima (dos meses a dos años de cárcel); no hay condena ni multa si el violador accede a casarse con su víctima y tampoco existen referencias legales a las violaciones dentro del matrimonio, como indica la legislación jordana de 1960. Por tener un burdel caen seis meses de prisión, y entre seis meses y dos años es la pena para los proxenetas, aunque la condena media nunca excede el año. Es muy barato explotar a la mujer. En el caso puro de la prostitución, las leyes no la vinculan al tráfico de seres humanos, por lo que nunca se investiga esa otra “esfera delictiva indisociable”. Como si meter en un camión a una adolescente de Jenín y mandarla con una visa falsa al barrio de At Tur (Jerusalén Este) no fuera mercadeo puro.

(AP Photo/Farzana Wahidy)

La Policía no es de gran ayuda: faltan medios y formación y sensibilidad, denuncian los autores del estudio. El 94,1% de las meretrices no cree que los agentes las defendieran si los necesitaran. Se han dado casos de chicas que han buscado su protección y, a la hora, han sido sacadas a rastras de la comisaría por “un centenar” de familiares, clamando venganza contra la puta que está horadando su honor. Puede que hasta sean los mismos que la iniciaron en el oficio y la violaron de niña. “Lo más doloroso es ver cómo la mujer pierde totalmente su capacidad de tomar decisiones, se controla su vestir y se le dice cómo buscar un compañero, necesitan de un hombre para abrir una cuenta en el banco, y luego son explotadas sin consecuencia legal alguna. El miedo a la reputación, las normas sociales, las tradiciones, la manera de entender el sexo y la violencia callada alimentan ese caldo de cultivo de sufrimiento”, concluye el documento. Las que están bajo legislación israelí no lo tienen mejor, unas porque están en Jerusalén Este de forma irregular, otras porque por motivos políticos temen acudir a los agentes “enemigos”. El resultado es el mismo: la indefensión absoluta. Varios médicos confiesan a la ONU que han intentado ayudar a estas mujeres y se han encontrado respuestas del tipo: “No es asunto tuyo. Sólo eres un doctor. No metas la nariz donde no te llaman”. Quien recibió semejante frenazo acababa de atender a una niña de nueve años a la que violaban varios familiares y que estaba “a disposición” de quien la quisiera, previo pago.

El informe cuenta con testimonios de clientes que, sin ambages, justifican la explotación sexual de las mujeres. “Nuestra sociedad es cerrada y si no estás casado no hay manera de lograr sexo de otra forma”. “Voy por deseo o por encontrar más variedad sexual”. “Sabemos de madames a las que llamas y te mandan a una niña a casa cuando quieras”. “Son una buena manera de iniciarnos en el sexo”. “Hacen lo que tienen que hacer porque les decimos que lo hagan”. La mayoría de los clientes son casados (58%) o solteros que no “aguantan” la espera hasta la boda (32,8%). Hay taxistas, comerciantes, abogados, maestros y hasta algún extranjero de los muchos que se mueven por los Territorios. Cada vez más, añade la ONU, entran en esta cadena inhumana los adolescentes. En Palestina existe la figura del teacher, el profesor, un hombre que se lleva a cuadrillas enteras de chavales a tomar alcohol y drogas y, luego, a “visitar a las prostitutas”.

La prepotencia de los clientes y la desinformación son los causantes de la falta de protección con que esas prostitutas se enfrentan al sida. Según UN Women, el limitado acceso a folletos, consejos, terapia y demás orientación sanitaria les impide elegir entre su seguridad y las órdenes del explotador. No pueden negociar. No es sólo cuestión de voluntad, es que muchas no saben qué es el sida ni cómo se contagia: el 39% de ellas reconoce que no conoce sus riesgos, frente al 1,6% de los clientes. Ellos sí saben, pero lo afrontan desde la superioridad (“Esto no puede pasarme a mí”): el 81,2 de los hombres cree que ellos no son vulnerables al VIH; ellas, cuando conocen y comprenden, confiesan que sí se ven absolutamente expuestas (78%). “No hay sida en Oriente Medio, los condones reducen el placer y además aquí nuestro ambiente es sano. Yo lo hago con chicas jóvenes y limpias, seguro que no tienen el sida”. Con frases como estas, el 64% de los clientes se niegan a ponerse un preservativo. Es lo que dicen las muchachas. Ellos lo niegan, sólo un 14% confiesa que no lo usa nunca. El porcentaje puede ser aún mayor, sospechan los expertos, porque en no pocas ocasiones las jóvenes son usadas después de haber sido narcotizadas. “No saben bien lo que les hacen”. Los hombres no usan el condón, medio profiláctico básico para prevenir el contagio del VIH, porque “sienten menos placer”, “es más natural sin él”, “cuestan mucho dinero”, “causan infertilidad” o, sencillamente, porque no quieren. El riesgo aumenta así por los fluidos y por posibilidad de intercambios de sangre, ante las heridas que pueden infringirse a las mujeres durante estas sesiones de sexo brutal. Las chicas que además consumen drogas sostienen que el intercambio de jeringuillas está a la orden del día en los locales de alterne.

El Ministerio de Salud de la Autoridad Nacional Palestina tiene registrados desde 1986 unos 19 casos de VIH asintomático (portadores) y 47 de sida desarrollado, la mayoría de hombres jóvenes contagiados por relaciones heterosexuales. La OMS sostiene que esta estadística es muy cuestionable; también a la salud llega el desorden de una administración a medio hacer. En todo el Medio Oriente y norte de África la epidemia está creciendo de forma constante, pasando de 200.000 casos en 2001 a 310.000 en 2008. En todo el mundo se calcula que hay 33 millones de personas con VIH. Las prostitutas, al estar más expuestas (malas prácticas, violencia, cambio de pareja) debería tener más celo en su prevención, pero no es el caso: sólo el 18,5% de las mujeres se han hecho la prueba alguna vez, frente al 81,5% que nunca lo ha hecho. Desconocen absolutamente que, si van a un centro de salud, tienen derecho a que se haga el test con absoluta confidencialidad. Le tienen más miedo a la publicidad que a la enfermedad en sí.

Randa confirma lo que narran las cifras de la ONU. Llegó a estar sometida a nueve hombres una noche. A duras penas recuerda que usara preservativos, y siempre que lo hizo fue por exigencia de la patrona del club, no porque su voluntad fuera escuchada. Sólo se hizo una prueba del sida en 21 años, a exigencia de un empresario alemán que se encaprichó con ella y fue su cliente estable durante un tiempo. Estuvo sin trabajar diez días después de que un cliente la violara repetidamente y la golpeara con una porra de goma. A veces dejaba a sus hijos en el burdel porque no tenía ni amigos ni dinero para garantizar sus cuidados. Aún se recupera de la gonorrea que le ha provocado graves hemorragias. Hizo de madre de unas prostitutas más jóvenes para simular que iban de compras con permiso a Jerusalén. Aquellas muchachas se quedaron en la capital de forma clandestina y nunca más supo de ellas. La expulsaron de un prostíbulo por negarse a reclutar niñas (“No iba a hacer con ellas lo que hicieron conmigo”) y uno de los socios se la quedó para llevarla escondida en un coche a un pueblo pequeño, donde la dejó viviendo a las afueras, en el campo, una zona inaccesible rodeada de un huerto minúsculo y un pozo, donde cada noche le acercaban los clientes y algo de comida, para que nadie la viera ni supiera de ella. Mucho dolor hasta que la muerte de su último patrono la liberó. Su testimonio, hilado más por los voluntarios que por ella misma, es cortante y descarnado. Es el resultado de las manos que la han golpeado, la fuerza que la ha sometido, el dolor que la ha hundido. Ahora intenta mirar al futuro con sus hijos y su empleo. Humilde y simple deseo de supervivencia en paz. Es lo que desea para sus antiguas compañeras y para los 4,5 millones de mujeres que hoy ejercen la prostitución en el mundo.

RECOMENDACIONES DEL INFORME DE UN WOMEN
1) Redactar leyes transitorias en Palestina para evitar la desprotección de las mujeres prostitutas y sancionar los delitos a que son sometidas antes y durante su explotación.
2) Fortalecer el papel de la mujer en el mercado laboral de Palestina, que impida que se vean forzadas a ejercer la prostitución por necesidad. Hay que insistir en abrir vías en oficios tradicionalmente masculinos y áreas de innovación.
3) Entrenar a la Policía para asistir a las víctimas y prevenir su explotación y su transporte ilegal.
4) Fijar un plan nacional contra la violencia sexual y doméstica, la prostitución forzosa y el tráfico de seres humanos.
5) Reforzar la educación igualitaria y en valores para que no se repitan en los adultos los modelos de opresión y violencia, con especial empeño en zonas rurales y áreas desestructuradas.
6) Facilitar el acceso a la información sobre el VIH y garantizar pruebas privadas y seguras.

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Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

40 comentarios

  1. lidia

    Que tristeza realmente me da al leer, sobre los sufrimiento que esta pasando las mujeres de este universo. Y saber que la maldad hacia ellas se ha encrementado, que ninas inocenten sufren de maltrato fisico he emosional y nadie este haciendo nada por detenerlo no somos objetos, somos seres humano, madres que luego de vemos a nuestros hijos ser destruido por alguien de la sociedad, hagamos algo comenzemos por el hogar consientizando a nuestros hijos varones, para que sean de bien en la sociedad y no de maldad en ella. Sigamos por las escuelas en dar charlas de concientizacion para todo los ninos, como cuidarse de los abusaores sexuales, como identificarlos y defenderse de ellos, si se puede solo tienen que proponerselo…en la union esta la clave…

    Lidia, Puerto Rico

  2. lidia

    Llora mi alma
    Llora mi alma al ver tanta desgracia en este mundo y de como van destruyendo los ninos, los jovenes sin cesar..

    El odio sentimiento profundo que ha destruido los valores sentimiento que ya no se ven en ningun lado.

    Padre matando a sus hijos,
    Hijos destruyendo a sus padres,
    Ninas lastimado por el odio,
    acesinos por doquier..

    El ser humano se a olvidado de algo importante, de su alma y espiritu
    en donde la maldad los ha segado
    y en el dia de su partida no le importan irse a el infierno…
    No les importan su alma mientras sacian su sed maldita de hacer dano…

    Duele realmente el alma, cuando despierte y se van a donden se encuentran desearan salir del infierno
    pero tristemente sera tarde, lucifer le a de haber atrapado su alma….

    • Carmeli de Guadix

      Muy hermoso, Lidia. Qué bellos sentimientos

  3. Giulia

    Duro y necesario reportaje. En todos los lugares del mundo la mujer siendo sometida por el presunto placer del hombre. Lo del hambre y el afrodisíaco me parece una gran definición. Es la misma necesidad que hace que las niñas de cinco años se pinten los labios y se pongan el tacón en Thailandia. Es la escena que más me ha roto el alma en mi vida.

  4. [...] buen reportaje de Carmen Rengel desde Jerusalén, publicado en http://www.periodismohumano.com, con la garantía de [...]

  5. [...] Las nuevas Magdalenas de Palestina periodismohumano.com/destacado/las-nuevas-magdalenas-de-p…  por makili hace 2 segundos [...]

  6. Esmeralda Zafón

    Efectivamente, es el mismo calvario en todos lados. Los que hemos tenido cerca la prostitución (una amiga, en mi caso), sabemos que sólo con una red de apoyo potente en torno a estas mujeres pueden salir adelante. El ostracismo es la peor solución. Si ya se ven solas en España, en Zaragoza, mi ciudad, ¿cuánto no en una zona donde la mujer es un ser si no despreciable, sí secundario? Por favor, abramos la mente, olvidemos los prejuicios, preguntémonos POR QUÉ lo hacen, qué las lleva a doblegarse. Y démosles esperanzas de que se puede salir, aunque sea escapando y mintiendo como esta fuerte señora palestina. Sobre todo, persigamos las carencias que las llevan a ofrecer su cuerpo y castiguemos sin melindres a los que las raptan y las explotan.

  7. Ana

    Hola. Soy Ana, valenciana, estoy en Palestina conociento esto unos meses. He trabajado con prostitutas en España, pues soy trabajadora social de carrera. Me gustaría saber si puedo contactar con alguna asociación para ayudarlas también aquí. He visto una nombrada y ya les he escrito. Entiendo que por seguridad no habéis dado muchos detalles, pero quisiera saber si en privado es posible obtener más direcciones. Gracias

  8. La prostitución es resultado del sometimiento de la mujer. El principio del fin está en la liberación femenina, en la conciencia clara del valor de nuestro cuerpo y nuestro futuro. España es tan patriarcado como Palestina. Que no se engañe nadie. Por el Sur, Andalucía y tal se ven muchos bares de carretera que perpetuan este sistema de opresión tan viejo. Mirémonos un poco. Llevamos la careta, pero somos peores que ellos.

    • Ezequiel Mateo

      “En el sur, por Andalucía y tal…”. ¿Ahora sólo los andaluces son unos puteros? ¿En tu tierra no se va nadie de alterne? ¿No hay clubes? ¿No? ¿No hay explotadores por los preciosos valles vascos? ¿No hay camioneros vascos que se paran donde saben, en su tierra o en Francia o en Burgos? ¿No hay clubes de lujo en la ultracara San Sebastián o en el Bilbao megapijo de los museos y el negocio???? Basta ya de estigmas, por favor.

    • Hola Naiara.
      Veo que tu enlace remite al Ayuntamiento de Leioa. Creo que todo el mundo en Leioa sabe lo que es el Gobelas…

      • Carmeli de Guadix

        Ole, gracias por el sopapo a estos que se creen que el vicio y el mal arraigan sólo en el sur. Viva el sur.

    • rafa

      ¿Por qué esa manía persecutoria contra “el sur”? Claro que hay prostitución ¿dónde no la hay? Pero lo mismo se han descubierto proxenetas del este en unos sitios como en otros. No creo que para defender a las mujeres palestinas sea necesario ofender a ningún otro pueblo

  9. marlene tovarblanco

    Sobre Palestina hay mucho que decir, ya que es un territorio ocupado y dejó de ser la patria de lxs palestinxs desde 1948, en que se produjo la diáspora y se creó el estado de Israel. No dudo de la veracidad del informe de la womenet, pero se obvia las condiciones extremas en que viven Lxs habitantes de esa región: Sin PATRIA y por ende sin identidad, ni hablar de otras cuestiones prioritarias: casa, trabajo, salud, por decir algunos. La pregunta es: son menos machistas los israelíes? Las tradiciones y el machismo lo vienen compartiendo desde que el mundo es mundo !! Es mi modesta opinión y que conste: no soy experta.

    • zamir shimshon

      A marlene tovarblanco:
      No se esfuerce. No hay ninguna relacion entre el tema del articulo (prostitucion) y la “conquista Israeli”.
      Si hay relacion entre el caracter conservador de la sociedad Palestina y los clientes de esas prostitutas, sean “locales” o “importadas” de Europa Oriental.
      En cuanto a los Israelies, tambien si van a prostitutas, no lo haran con las Palestinas. Fijese las fotografias…le parece que quien vive en una sociedad abierta como lo es la Israeli, encontrara algun incentivo “sexual” en mujeres vestidas como lo estan estas?
      Para encontrar Prostitutas en el Mundo, no es necesario buscar “territorios ocupados”, basta con buscar varones sin pareja y con “necesidades”.
      Atte. Shimshon Zamir. Israel

      • Ezequiel Mateo

        NO, claro, a los judíos con sus tirabuzones lo que les gustan son las rusas esas guapas que llegan a Israel, ¿no? Y sus mujeres con el pelo rapado y la panza hinchada, en casita, sin poder ni leer la Torá porque no las dejan. ¡Vamos, caballero!

      • Lalo Tacuave

        A quien echarle la culpa? estan en Jerusalen Este no en Gaza.

        Tendra la culpa Hamas? o sera el ejercito israeli junto a la policia local?

        La prostitución tiene un campo fértil y ese campo se llama pobreza extrema… y eso es lo que vive muchas palestinas en Cisjordania( que muchos dicen que estan mejor que en Gaza).

        zamir shimshon no trate de justificar a Israel… ud dice que no tienen la culpa los colonos.

        Tiene razon los colonos no tienen la culpa( a no ser que desplacen a los palestinos de sus tierras)… la culpa es del gobierno israeli… gobiernan esa zona de Palestina… tienen a las palestinas poco mas que presas… tienen que pedir permiso para ir de un pueblo a otro.

        Por mas que hables terminara ud hablando de tierra prometida, pueblo elegido, holocausto y antisemistismo.

        Lo unico que le digo que si a ud lo tuvieran como tienen a los palestinos uds… tambien muchos de uds serian pobres y muchas mujeres se prostituirian… por mas no sea un pedazo de comida.

  10. [...] mientras los titulares se nutren del eterno problema palestino-israelí. Bajo el título de Las nuevas Magdalenas de Palestina, Periodismohumano nos acerca la pesadilla cotidisna de la mujer en terrirotio musulmán. Sus [...]

  11. zamir shimshon

    Sr Mateo: Desgraciadamente, sus sentimientos anti-judios lo confunden.
    En Israel hay suficientes prostitutas “locales” desvestidas lo suficiente como para que un Israeli se traslade a los territorios a buscar una “Palestina” vestida como una monja (o mas…).
    Las mujeres Judias a las cuales Ud. se refiere, por lo visto a pesar de ello son bastante “atractivas” a ojos de sus maridos, dado que tienen con ellas 6-8 hijos, y por ello tienen la “panza hinchada” como Ud. escribe.
    Si las mujeres de origen ruso llegan a Israel sucede que (como esta escrito en el articulo)”…como el centenar corto de chicas del Este de Europa llegadas a Israel y llevadas luego a los Territorios” posiblemente pasan a esos territorios dado que alli hay suficiente cantidad de “clientes” Palestinos.
    En definitiva, surge la pregunta: Que le molesta a Ud? Que hay Prostitutas en Palestina? Que yo he escrito que los Israelies no van a Cisjordania a buscarlas? Que los Israelies buscan mujeres mas “sexis” para sus actos sexuales con prostitutas?
    O simplemente las palabras “Judio” e “Israeli” le molestan?

    • luisa

      Si, como dice el artículo, sus casas de citas, las tienen en colonias israelíes de Cisjordania, lo que está claro es que los clientes son israelíes, no palestinos.
      ¿Desde cuándo se permite a los palestinos entrar en ellas?
      El artículo no hay por donde cogerlo. Está hecho no para defender a las mujeres palestinas, cuyo principal problema es la ocupación y el constante terrorismo israelí, sino para denostar a los palestinos y presentarlos como una sociedad salvaje y atrasada.
      No basta con que se les haya robado su tierra, expulsado, masacrado y hundido en la miseria. Hay que insultarlos y humillarlos también todo lo que se pueda.
      ¿sabe usted lo que a mí me molesta?
      que los sionistas, además de otras cosas, sean tan ridículos, como para seguir llamar antijudios a todo aquel que tenga la sensibilidad de denunciar ese régimen racista,ladrón y sanguinario que es el israelí.
      Los más inteligentes y morales judíos de todo el mundo son antisionistas. No podía ser de otra manera.

  12. zamir shimshon

    Srta- Sra Luisa: La frase que se relaciona a “las colonias Judias de Cisjordania” es tan ridicula que ni siquiera he perdido el tiempo en contestar a ella.
    En las “colonias pequenias” viven 30-40 familias, normalmente religiosas, rodeadas con alambrados, y soldados en las entradas.
    Le parece a Ud que algun “cafishio” puede utilizar un lugar asi para hacer entrar diariamente prostitutas y clientes?
    Le parece a Ud. que los clientes seran de los que viven dentro de a poblacion?
    Pero existen las ciudades mas grandes y abiertas :Jerusalem, Ariel, etc, en las cuales teoricamente puede haber clientes. Sabe quien? Los Palestinos de los pueblos cercanos, que no pueden entrar a un prostibulo en sus poblados, dado que lo quemarian (con las prostitutas y los clientes adentro). Los Palestinos SI pueden entrar en esas ciudades, fundamentalmente para trabajar.
    Vuelvo a preguntar sinceramente: Puede Ud. distinguir en esas 8 mujeres de la fotografia alguna “sexi” fuera de la rubia Rusa o Ucrania cuyo pelo se puede ver en esa fotografia?
    Pero quien tendria que contestarle es la autora del articulo. Quiso relatar sobre un “problema humano” en el Blog y la acusan de hacer “propaganda sionista”, y de “denostar a los Palestinos”.
    Pero el broche de oro es, por supuesto, la relacion a los “judios inteligentes y morales”.
    En que estadistica se ha basado? Me permite leerla, por favor?
    El antisemitismo les sale por los poros…Que asco!!

  13. pepa

    Sólo me remito a contestar para matizar “pequeñas colonias”.Os remito un articulo para que se tenga la visión de los diferentes tipos de colonias que existen en los territorios ocupados.http://www.eltiempo.com/mundo/medio-oriente/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-9403664.html

  14. David Estévez

    Soy cooperante colombiano, y sé que la ONU retrata la verdad y que la periodista así lo cuenta. Son así las cosas. No se trata de hundir la imagen de Palestina, por desgracia la prostitución es un mal global. Contar los dramas no es dañar a nadie. Es poner un problema en el escaparate. Sobre las colonias les cuento que algunas NO tienen tanta seguridad (hay algunas cerca de Nablus que no tienen ni soldados ni vallas) y, además, aunque lo hubiera, también es posible ver pequeñas fincas en su término municipal, por así decir, alejadas del núcleo urbano, y donde esos episodios son perfectamente creibles. Los últimos comentarios me parecen reduccionistas. Me quedo con los primeros, los que analizan la necesidad de un cambio de mentalidad para que la mujer deje de ser tratada desde la cosificación. Permitan, de pasada, que les felicite por su apuesta por los derechos humanos. Conozco especialmente por trabajo México y los Territorios Ocupados Palestinos, y les puedo aplaudir por la cobertura de ambos escenarios. Gracias. Muy profesional

    • zamir shimshon

      Sr Estevez: Buen Dia!!
      Gracias por su intervencion.
      Quisiera decirle que el motivo que aquellas poblaciones no tienen alambrados o soldados, es una discusion ideologica entre sus miembros y el Gobierno-Ejercito Israelies, dado que ellos dicen que viven en su Patria Historica (Eretz Israel) y no tienen miedo de nadie.
      Pero me llama la atencion su frase sobre las “casas apartadas” en esas poblaciones y la posibilidad que en ellas haya Prostitucion.
      Ud. ha visto ello personalmente, o se imagina que el hecho que esten apartadas provoca seguramente prostitucion?
      Yo puedo imginarme otros motivos por los cuales esas casas han sido construidas apartadas del nucleo general.
      Atte. Shimshon.
      Atte. Shimshon

  15. David Estévez

    Señor Shimshon, yo no he entrado en la explicación de por qué una colonia está enrrejada o tiene algunas zonas abiertas. El motivo que usted aduce es correcto. Lo que yo quería exponer es que esas colonias “más abiertas” existen y le garantizo que en edificaciones más alejadas de las urbanizaciones se dan fenómenos de delincuencia varios; tengo especial constancia, por mi labor, de casos de venta de droga. No se trata de casas al uso, sino muchas veces de covertizos o de casetas de riego o de edificios medio destrozados que un día fueron avanzadillas o puestos de vigilancia medianos. Por eso creo que entra en los márgenes de lo posible lo que denuncian los compañeros de la ONU, porque yo he visto otros tipos de crímenes. No descarto otros motivos para que esas casas estén apartadas, esos que usted imagina y que seguro que son igualmente ciertos. Además, en el informe se explica que son casos aislados, y efecivamente así se recoge en este reportaje, que creo acertado y clarificador. Encantado de conversar con usted.

  16. zamir shimshon

    Sr Estevez: Gracias por su respuesta. El educado tono de ella no es suficientemente corriente entre los lectores de este Blog, como leera Ud.
    Yo, como ciudadano Israeli, que he tenido la oportunidad muchas veces de cruzar (y servir en) la Cisjordania, podria agregar a lo escrito en el articulo, varios aspectos mas.
    Pero realmente estoy en acuerdo con Ud. que el informe de las N.U. es cierto.
    Mi intento, a lo largo de los comentarios era explicar que todo intento de encontrar al culpable en la “conquista Israeli” o en los “clientes Judios” es como ocultar la cabeza en la arena…
    La sociedad Palestina tiene muchos problemas en la relacion hombres-mujeres desde mucho antes que toda “conquista Israeli”.
    Atte. Shimshon.

    • David Estévez

      Gracias, señor. Realmente yo veo mucha seriedad y educación en los gestores de esta página y en quienes escriben en ella. Ha sido un descubrimiento periodístico y, como dije antes, especialmente en las zonas que yo conozco por experiencia primaria. Comparto con usted que en este asunto la ocupación es un factor secundario. Entiendo que los compañeros de la ONU lo citen, porque al final es un motivo de angustia que genera o puede generar comportamientos agresivos o desesperados. En la prostitución, lamentablemente, lo que prima es el poder del hombre mal entendido frente a la mujer sometida. Es así en África, en España, en Israel o en mi Colombia, tan dolorida por este mal. Un placer saludarle.

      • zamir shimshon

        Sr Estevez: Con el tiempo comprendera Ud. hasta que punto el tema “Israeli” en esta zona es una excusa. Centenares de miles de ninias, adolescentes y mayores, Palestinas, Afganas, Iraquies, Sirias, Egipcias, Yemenitas, desde Pakistan hasta Mauritania, son menospreciadas y convertidas en candidatas a la Prostitucion ya desde el vamos, por una sociedad que se ocupa de hacerlas, pero no se preocupa de educarlas, por no haber nacido con el sexo correcto.

  17. Una vez más me vergüenza pertenecer al genero masculino. Parece mentira , ya sea en Palestina, Europa o donde sea que la trata de mujeres y la prostitución exista en lo que consideramos la civilización. Aun queda mucho camino para la liberación de la mujer y es trabajo de todos y de todas luchar para la equiparación de sexos.

    • Carlos

      Bien, están los malos hombres que las someten y los buenos que las entrevistan y denuncian en Naciones Unidas lo que ocurre ;) creo que el mal no tiene sexo

  18. Carlos

    Eso sí, me sumo al llamamiento para impedir el sometimiento de las mujeres. Por supuesto, sufren más que nosotros.

  19. Angustias Doña

    Revisé este artículo la semana pasada y hoy, al verlo de nuevo, he decidido que se lo voy a poner el curso que viene a mis alumnos de Segundo de Bachillerato. Esto también es Ciudadanía. A los hombres que hablan de sometimiento, les diré que el problema no está sólo en ellos, sino en nosotras las mujeres que no tomamos conciencia de lo que somos y valemos, tanto como ellos. El feminismo, el real, no estas batallitas absurdas que tienen de vez en cuando algunas mujeres, es una de las grandes peleas en el plano de los derechos del siglo XXI. La pena es que la hemos arrastrado del XX sin arreglar.

  20. Arturo

    Sobrecogedor, excelente artículo. Gracias. Un material excelente como se escribea en otro comentario para poder usarlo en las clases de bachillerato. Gracias otra vez

  21. Saturnino

    Excelente, reafirmo lo que dice el compañero anterior. Pero excelente toda la web, que no he conocido hasta hoy a través de El País. A mis favoritos van ustedes fichados.

  22. [...] la ONU servirá para “hacer frente a los retos que plantea el VIH” en la región. Una historia cuya autora, Carmen Rengel, intuía bíblica: “Dicen los evangelios que Jesús sanó a María, la [...]

  23. [...] Las nuevas Magdalenas de Palestina periodismohumano.com/mujer/las-nuevas-magdalenas-de-pales…  por Kmarie20 hace 2 segundos [...]

  24. Alejandro Carpio

    Entiendo que el enfoque es incorrecto. Mi contestación:

    http://dialogodigital.com/index.php/El-llanto-de-las-Magdalenas-y-el-llanto-genuino.html#

  25. Giny

    Pienso que estoy de acuerdo con Carlos, hay hombres malos, pero también hay hombres buenos, hay mujeres buenas, hay mujeres malas, hay mujeres obligadas a prostituirse y hay hombres que son abusados por sus esposas o novias, creo que algunos de los comentarios suenan bastante ”machistas”, en el sentido de discriminación especifico en el sexo, en el mundo hay de todo y si no hacen nada y se quedan en silencio, no se va a poder resolver nada…
    En mi país Puerto Rico era así, hasta que las mujeres se unieron y hombres también y fueron respaldados por alguno de ellos, lo que pasa es que en Palestina, el Gobierno se rige como el hombre es el que tiene la razón, la decisión, entre otras cosas…

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