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Mujer

El estado de muerte social de las viudas en la India

En la India a las mujeres no se les reconoce su condición de persona fuera del matrimonio, por lo que las viudas se ven forzadas a abandonar la familia y vivir en la marginalidad

Visitamos Vrindavan, llamada la ciudad de las viudas, donde malviven unas 15.000.

Viuda busca una calle tranquila para pasar la noche (Sara Barrera)

Los cánticos de medio millar de mujeres aglutinadas en el ashram, el centro religioso, quedan diluidos por el bullicio de la tarde. Al norte de la India, en Vrindavan, el sol da una tregua para que las calles polvorientas se llenen de gente que subsiste al día. Son los últimos rezos de la jornada para estas mujeres entregadas a la fe del dios Krishna en la llamada ciudad de las viudas. Es el lugar de destierro de más de 15.000 mujeres, según datos del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer UNIFEM, que con la muerte del marido lo han perdido todo.

A las siete de la tarde el centro religioso cierra las puertas. Entre bicicletas, rickshaws (los carros tirados por hombres en bicicleta), vacas y el gentío que viene y va; serpentean mujeres vestidas de blanco con el pelo rapado y andar renqueante. Son las que ni tan sólo podrán dormir bajo el techo del destartalado ashram y van en busca de una calle tranquila para pasar la noche. Entre ellas está Aruna. Procede de la poblada Calcuta, al este del país. Tiene 65 años, aunque en los últimos tiempos ha perdido la cuenta. El andar fatigado, los ojos cristalinos y la inclinación de la espalda hacen de la mujer una anciana. Con dificultad sabe leer y escribir, pero lo que sí recuerda con precisión fueron las edades que cambiaron su vida. “Tenía siete años. Mis padres me casaron con un joven de 15 años”, cuenta con una leve sonrisa. Aruna pasó de jugar a imitar las coreografías de las películas Bollywood a pintarse el bindi, el punto rojo en la frente que toda mujer casada debe llevar.

Widows in India(UN)

Durante sus años de matrimonio, vivió en casa de sus suegros de forma discreta e hizo lo que se esperaba de ella cuidando de su marido y de sus dos hijos. Cuando cumplió los 50 años, la tuberculosis se llevó a su esposo y dejó de ser mujer. En las zonas más tradicionales, una mujer sólo se la reconoce como persona dentro del matrimonio. Sin él, no tiene identidad social ni religiosa. Aruna era una boca más que alimentar, un impedimento para que los hijos heredaran el pequeño trozo de tierra que por ley le pertenece. Si bien es cierto que el amalgama indio no permite generalizar, ella forma parte de las 40 millones de viudas que en su mayoría viven en la mendicidad.

Viudas saliendo del ashram al atardecer (Sara Barrera)

Señalada por sus allegados como la culpable de la muerte del esposo, Aruna asumió un destino impuesto. Sabía que no le esperaba el prohibido rito del sati -la inmolación de la mujer en la pira funeraria del marido-, pero debería llevar el luto reprimiendo sus voluntades. Como la mayoría de viudas, se borró el bindi, cortó la larga cabellera negra, dejó las pulseras y el colorido ropaje para convertirse en un ser asexual. “Estaba tan triste. Sentía mucho dolor dentro. Sólo me quedaba Krishna”.

 Según la mitología hindú, el dios de color azul Krishna pasó su infancia y su adolescencia en Vrindavan, lugar sagrado para alcanzar la salvación mediante el rezo. Aruna recorrió los 1.300 kilómetros de peregrinación para conseguir el moksha, la liberación espiritual. “El camino de Calcuta a Vrindavan lo hice junto a otra mujer que enviudó. Estuvimos muchos días caminando, no sé cuántos. Evitábamos que nos vieran”, recuerda cabizbaja. A una viuda se la considera portadora de desgracias, jamás será invitada a una festividad y menos aún a una boda o al nacimiento de un nieto.

Mohini Giri, activista india por los derechos de las mujeres (Sara Barrera)

“Ser viuda es un estado de muerte social, incluso entre la castas altas. Todas conviven con el estigma y ninguna debe mostrar ni su sombra”, explica Mohini Giri, la reconocida activista india por los derechos de las mujeres, nominada al Nobel de la Paz en 2005 y presidenta de la ONG Guild for Service. Se dio cuenta que algo debía hacer por ellas durante la guerra que enfrentó a India y Pakistán en los años 70 acompañando a su suegro en la retaguardia, el entonces presidente de la India V.V. Giri. Observó atónita cómo los soldados caían y sus mujeres quedaban en el más absoluto desamparo.

Con el cabello ya blanco, rememora el casi medio siglo recorriendo el país para concienciar a jueces y líderes religiosos. “Hemos dado pequeños pasos en la mejora de la vida de la mujer viuda. Puede heredar, puede volver a casarse si quiere y tiene el derecho a recibir una pensión muy pequeña de 400 rupias mensuales [unos 6,30 euros]”, continua Giri, “estos cambios no son suficientes porque ni siquiera saben que la ley lo permite. Debemos conseguir que las leyes no sean sólo palabras”.

La ONG Guild for Service ha creado recientemente un ashram a las afueras de Vrindavan que acoge a unas 120 viudas. Se les garantiza un lugar limpio para vivir, tres comidas al día, servicio de enfermería y se las anima a no perder los coloridos saris. Aunque en su mayoría son mujeres que han enviudado a partir de los 40 años, también se encuentran las llamadas ‘niñas viudas’. Hace unos meses Radha, de 12 años, gritaba pidiendo ayuda desde la amplia puerta de entrada al centro. Una bolsa con cuatro prendas era todo lo que había podido llevarse de casa de sus padres, huyendo del maltrato y, por lo que dicen sus silencios, de los abusos sexuales.

“Cada vez son más las mujeres que acuden a nosotras para decirnos que sufren abusos. Saben que si acuden a la policía pueden ser violadas”, declara sin miedo al tabú. Giri tampoco niega algo que es vox populi. En algunos ashrams de Vrindavan, donde las jóvenes buscan protección en los patios interiores, los hombres y mujeres responsables del mantenimiento del mismo fuerzan a viudas jóvenes a prostituirse para su propio beneficio económico.

Radha bordea el sagrado río Yamuna mientras las gentes de la ciudad aprovechan los últimos rayos de sol para bañarse. Los rezos han acabado por hoy en Vrindavan. Sin apartar la vista del suelo, emprende el camino de vuelta al ashram de Mohini Giri. No es la vida que había imaginado para ella, no entiende qué hizo mal en su anterior reencarnación; sólo sabe que podrá dormir tranquila.

Viuda con la marca pintada del venerado y protector dios Krishna (Sara Barrera)

 

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8 comentarios

  1. [...] Vrindavan, llamada la ciudad de las viudas, donde malviven unas 15.000. [fin de cita] via Facebook http://periodismohumano.com/mujer/estado-de-muerte-social-de-las-viudas-en-la-india.html Tu voto:Compartir esto:FacebookImprimirLinkedInGoogle +1Correo [...]

  2. Comprendo que existen una inmensa diversidad de culturas con costumbres diferentes cada una, pero no me cabe cómo es posible que a esta altura de la historia de la humanidad estas mujeres tengan que pasar por lo que nos relata este artículo.

    Sin duda hay que formar un movimiento y generar más conciencia con el fin de que esta práctica quede en el olvido y se le de más oportunidades a ellas en la sociedad.

  3. Teresa de la Iglesia

    Sin lugar a dudas esta es una situación que parece de otra época…Pero las mujeres, de la India y de muchísimos lugares del planeta, pobres, oprimidas por siglos de antiguas tradiciones, sin acceso a la educación, y que de repente pierden la “protección” del matrimonio, están abocadas a un destino incierto. La única salida para ellas: la educación.
    La protección de los gobiernos y las leyes son los primeros pasos, con políticas continuadas ininterrumpidas, aún así se necesitarán años para sacarlas de la miseria y la marginación….

  4. En una sociedad donde todavía se ve el sistema de castas en sus calles, necesitará tiempo para que cambien las cosas. Las mujeres también deben cambiar, y luchar por dar educación tanto a sus hijos como a sus hijas, y dejar de practicar el matrimonio concertado donde las mujeres se convierten en esclavas de otra casa. Esto es así, hoy en día, todavía..

  5. La enhorabuena por esta serie de artículos en los que abordáis las causas profundas de la violencia contra las mujeres en la India, que desde luego es tanto una causa como una consecuencia de la igualdad de género.
    Os dejo como complemento un artículo que publicamos en el blog Por los derechos de la infancia. http://blog.globalhumanitaria.org/index.php/violencia-contra-las-ninas-en-bengala-la-india/

    Saludos,

  6. CfLlpkbYYVegYwyVWf 6061

  7. [...] Continúe leyendo el reportaje completo publicado en Periodismo Humano en el siguiente link. [...]

  8. [...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos   Muerte en vida: ser viuda en la India periodismohumano.com/mujer/estado-de-muerte-social-de-las…  por AnaCpress hace [...]

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