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Mujer

“El derecho más vulnerable es el de derechos sexuales y reproductivos de las mujeres”

Johana Carolina Arce viene a España por primera vez para hablar de derechos laborales de las mujeres.

Abogada y feminista, lleva años luchando por los derechos de las mujeres nicaragüenses en el Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra.

Johana Carolina Arce

Recala Johana Carolina Arce en España por primera vez para hablar de derechos laborales de las mujeres. Abogada y feminista, lleva años luchando por los derechos de las mujeres nicaragüenses, primero como voluntaria del Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra (MEC) de Nicaragua y, actualmente, como encargada del área jurídica de la organización. El MEC tiene como como principio fundamental “la dignificación y la emancipación de la mujer, la lucha por su igualdad y la defensa de sus derechos, como persona, como ser social, como trabajadora y como madre”. El pasado martes 6 de marzo participó en los Diálogos sobre Derechos Económicos que organizó la campaña Tu Voz Cuenta en Madrid con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Mantiene un discurso encendido, reivindicativo, con furia juvenil que hace gala a sus aún no estrenados 23 años. A pesar de su edad, solo hace falta mirar su trayectoria para confirmar el compromiso que mantiene en una sociedad herida de violencia y explotación laboral.

Periodismohumano. Según la Organización Internacional de Trabajo (OIT) la pérdida económica por enfermedades laborales es 20 veces superior a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) mundial. Actualmente se recorta la AOD  ¿Se entra en un círculo donde las cifras económicas empeoran?

Johana Arce. Una de las principales preocupaciones del impacto  de la crisis es la situación económica. La mayoría de las ayudas para promover los derechos de las mujeres provienen de Europa. Se da esta situación de cambio y hay que capacitar a las mujeres y hombres en Nicaragua. Por lo tanto, habría que darle la vuelta y buscar estrategias  a nivel interno para hacer frente a la contexto.

P. Estos recortes se justifican por el contexto económico. ¿Tienen algún componente más?

J.A. No lo sé. Existe un recorte porque en los países donde surge la crisis hay muchas limitaciones. Por lo tanto, lo que sucede a nivel macro se transmite al nivel micro. De alguna u otra manera ambos estamos ligados a la misma situación.

P. Estamos hablando de ayuda de países desarrollados a países en vías en desarrollo. ¿Qué papel juega los gobiernos de estos últimos?

J.A. Las ONG e instituciones a nivel internación han jugado un gran papel en promover los derechos de las mujeres, ya que lo han financiado. El Estado, que es el garante de derechos, el que se debería de interesar por este compromiso, muchas veces hace caso omiso. Hay que buscar cómo incidir en el Estado para que asuma su rol y empiece a velar por la sociedad en su conjunto. Muchas veces se queda en la cúspide, en la parte de arriba. Pero, ¿qué pasa con las demás necesidades? Muchas veces el rol del Estado lo ha venido asumiendo la sociedad civil, las organizaciones y los apoyos internacionales. Quienes se están preocupando por la situación son los que están abajo.

P. Los movimientos sociales son muy fuertes en Centroamérica. La ley de violencia integral contra las mujeres en Nicaragua nació de una propuesta de vuestra asociación. ¿Qué supone ello?

J.A. Es un gran logro. El anteproyecto se presentó por el movimiento María Elena Cuadra junto a 21 organizaciones para el 20 de octubre del 2010. La ley se aprobó el 27 de noviembre del 2011. Fue publicada y ahora la lucha continúa, divulgándola y persiguiendo que se aplique.

P. La impunidad en la mayoría de los países centroamericanos es prácticamente absoluta…

J.A. Claro, pero detrás tiene que estar la supervisión de las ONG, porque esto es un trabajo conjunto. Y eso estamos buscando: cómo equilibrar que estados, sociedad civil y organizaciones de mujeres estén comprometidas y asuman el rol que les corresponde. Esto es un problema que involucra a todos.

P. Y a la vez se ha asumido que los Estados están estigmatizando a los movimientos sociales…

J.A. El desafío es fuerte y supone una lucha. Aprobar la ley en Nicaragua no fue fácil. Fue una lucha constante con movilizaciones masivas, casi constantemente, con el objetivo de que aprobaran la ley. Les dijimos un día: “O ustedes aprueban la ley o tomamos la Asamblea de Nicaragua”. Y aprobaron la ley. Ahora el problema fuerte está en que se aplique, y por eso debemos de coordinar esfuerzos para estar detrás de ellos.

P. El gobierno aprueba leyes de protección pero otra parte permite que se vulneren los derechos laborales. ¿No es contradictorio?

J.A. En el caso de la zona franca [territorio que goza de beneficios fiscales para las empresas allí instaladas], nosotras hemos estado detrás de la ley. Se lograron regular ciertas situaciones. Ambas cosas están ligadas porque la ley también en su contenido contempla la violencia laboral. Es importante retomar lo que establece la ley porque de esta manera también se va a  sancionar a los empresarios que vienen a violentar los derechos de las mujeres. Esta ley mantiene los derechos laborales de las mujeres.

Arce durante Diálogos sobre Derechos Económicos que organizó la campaña Tu Voz Cuenta

P. Desde la organización María Elena Cuadra apoyáis a las trabajadoras de maquilas y las asesoráis legalmente. ¿De qué manera?

J.A. Nosotras trabajamos con una serie de capacitaciones. A las mujeres y a los hombres los capacitamos en varios temas. Los hombres están siendo conocedores de la ley. Es costoso formarlos con enfoque de género. Llevamos un proceso donde la mujer nunca está sola: se la brinda el acompañamiento en todas las instancias legales hasta llegar al mismo proceso legal [en los casos que sea necesario llegar a los tribunales].

P. La diferencia de sueldos entre hombres y mujeres es marcada y esta crisis afecta más a las mujeres, entre otras cosas, debido a la división sexual del trabajo: educación, sanidad, dependencia son trabajos feminizados, y son los sectores más golpeados. ¿Cómo afrontarlo?

J.A. En  el caso de Nicaragua existe una división sexual del trabajo donde hombres gozan de mayores beneficios y las mujeres están en el ámbito doméstico, menos reconocido. En el caso de la zona franca esto se ha venido equilibrando quizás porque hombres y mujeres ocupan un mismo cargo y eso supone el mismo salario. Pero también hemos estado en un proceso donde las mujeres hemos estado capacitando a otras mujeres;  son ellas quienes están pendientes del cuidado y forman parte de los sectores menos reconocidos. Al tiempo que golpea la crisis, afecta más a estos sectores. Se estuvieron buscando estrategias, y fueron capacitar a las mujeres en temas o en trabajos no tradicionales: electrónica, ensamblaje de vehículos, electricidad o soldadura, con el objetivo de que pasaran de los trabajos a los no tradicionales. Muchas de ellas lograron aprender y ahora sobreviven en esa nueva situación: mujeres soldadoras, instaladoras de servicios de electricidad, etc.

P. ¿Suponen  porcentajes significativos?

J.A. Son  mínimos, pero debido la crisis estamos empezando a invadir espacios. En Nicaragua hay hombres que suplen tareas tradicionalmente femeninas. Hay hombres que se ocupan del cuidado de ancianos o trabajando en maquilas. Se está desplazando. No importa si se es hombre o mujer, lo que importa es sobrevivir.

P. En España la ley integral contra la violencia de Género se aprobó en el 2004 al considerarse un problema de Estado. ¿Es suficiente una ley para luchar contra la discriminación?

J.A. No basta solo la ley. Hay que fomentar un proceso de capacitaciones, de divulgación, y dar a conocer en qué consiste la ley. En el caso de Nicaragua, la ley alcanzó gran revuelo. Todo el mundo estaba alarmado con la ley: que si atenta con el principio de equidad, que si es inconstitucional. Pero en realidad la ley habla de la atención integral para ambos. Sanciona al agresor que, en este caso, han sido los hombres quienes generando altos índices de violencia hacia las mujeres. Y quienes mueren no son los hombres sino las mujeres, en condiciones lamentables. Antes de morir son violadas, son abusadas. La situación es alarmante. Hay que preguntarse ¿quién necesita mayor protección, hombres o mujeres? Estamos en una sociedad completamente desigual donde hemos luchado por la reivindicación de los derechos y por lograr una sociedad más equitativa.  No solo basta la ley, sino cómo se aplique. No puede que verse que  la violencia es algo natural. El objetivo no es llenar las cárceles de hombres, sino cambiar la conciencia,  la mentalidad.

P. ¿Tienen algo que aprender los países desarrollados de los países en desarrollo en la lucha por la igualdad?

J.A. La unidad de la movilización: trabajar en alianza y la movilización masiva de todos siguiendo un mismo bien común. Buscar cómo unirse a nivel de organizaciones, crear estrategia a nivel de instituciones y sobre todo como sociedad interesada en un mismo fin. Tenemos que estar unidos para poder luchar por nuestros derechos. Tenemos diversidad y creo que lo más importante son las experiencias. Cada país debe de aprender el contexto del otro.

P. Uno de los retos por los derechos de las mujeres es la globalización de las redes feministas. ¿Afrontan los países problemas similares?

J.A. Vivimos en diferentes contextos, pero al final enfrentamos de una u otra manera la misma problemática ajustada a un contexto diferente, con una sociedad diferente. Lo más importante es la unidad a nivel global, a nivel regional y a nivel nacional porque solo unidas se hacen frente. Si hemos luchado por una sociedad injusta y hemos logrado reivindicar muchos derechos, hay que buscar como hacer frente esta situación. Y eso es estando unidas en redes a nivel global para crear estrategias juntas.

P. ¿Qué derechos  de las mujeres están menos consolidados y, por lo tanto, pueden ser más vulnerables?

J.A. En el momento de la crisis, todos los países van a intentar vulnerar todos los derechos para ver cual logran suprimir primero. Sin embargo, el derecho más vulnerable es el de derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

P. Vulnerar los  derechos de la mitad de la población…

J.A. Al final los estados están velando por otros intereses, no por la sociedad. La cúspide empieza a suprimir los derechos de los de abajo.

P. El gobierno de España ha manifestado que “la mejor política de igualdad es la que crea empleo para todos”. ¿Es suficiente?

J.A. Creo que aunque creemos más empleo, la situación de desigualdad se seguirá dando. Hay que empezar a concientizar a la población de que hombres y mujeres somos iguales, y empezar a que las mujeres ocupen cargos que no han ocupado antes. Al final no se trata de generar mas empleo. Es importante, pero si se sigue con los mismos lineamientos donde la mujer está invisibilidad, seguiremos cargando la misma situación.

P. Las estadísticas indican que la crisis ha hecho aumentado el  porcentaje de mujeres que se auto emplean, pero las causas no parecen tan positivas…

J.A. La crisis económica ataca con mayor frecuencia a las mujeres. Cuando están en desempleo, lo que hace la mujer es buscar cómo sobrevivir. Hay diferentes opciones. Te puedes ubicar en un sector informal a vender, a dedicarte al comercio. En este caso, el objetivo es sobrevivir, pero no tienes seguro, nada estable, y te obliga estar en un sector informal con condiciones lamentablemente precarias. La otra opción se llama migración, donde los derechos de las mujeres todavía son más violentados.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

2 comentarios

  1. vacam¿n

  2. Daniela londoño

    apoyo todos eso derechos …………….

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