Migración
Sin trabajo se pierden los papeles
Se ha reducido a la mitad el número de permisos de trabajo concedidos a inmigrantes
La crisis les ha dejado en el paro y ahora no puede renovar la autorización
El 28 por ciento de los extranjeros que viven en España están en paro. Para ellos, la búsqueda de un trabajo no es solo un sustento es también el requisito indispensable para que no caduquen sus papeles. Estar documentado no significa estancia indefinida, los primeros cinco años su vida en España está condicionada por el hecho de tener o no empleo.
En principio, los permisos de trabajo y residencia se conceden por un año siempre que haya un contrato, y durante ese tiempo no pueden cambiar ni de provincia ni de sector. Si se sigue trabajando y se han cotizado más de seis meses por año, el permiso es renovado por dos años más en los que, esta vez sí, puede variar la actividad y la ciudad. Después, se amplía por otros dos si se sigue teniendo un contrato en vigor. Una vez que llegan a los cinco años de estancia en España, reciben el permiso de larga duración, el de cinco años, el de la tranquilidad. Las tasas que pagan los extranjeros por los permisos supuso un ingreso 36 millones de euros en las arcas del Estado el año pasado.
En 2009 se redujo a la mitad el número de autorizaciones de trabajo concedidas a inmigrantes, hubo 275.000, y en el 70 por ciento de los casos fueron renovaciones. “El mercado se ha cerrado. Solo pueden entrar con un empleo. Si alguien conoce a una persona de Ecuador y le hace una oferta, esa oferta tiene que pasar antes por la oficina del paro y si no hay nadie de aquí que la coja, entonces se trae al ecuatoriano. Mientras hace unos años esas plazas quedaban libres, ahora hay parados en España que acceden a ellas” asegura Francisco Corretje de Comisiones Obreras. Sólo 14.000 permisos de trabajo fueron otorgados por primera vez, un cinco por ciento del total.
En el caso de las renovaciones denegadas no hablamos de inmigración que no tiene papeles, sino de gente que ha tenido la autorización en vigor, que se quedó en paro con la crisis y que ahora no puede renovarla, una situación en la que se han visto más hombres que mujeres. “Ellas lo tienen un poco menos difícil porque hay más posibilidades de encontrar un trabajo en el servicio doméstico, en el caso de los hombres no, hay muchos que se han quedado en el paro porque trabajaban en la construcción”, afirma Corretje. El alta en la Seguridad Social es su única llave para quedarse en España.
Ahmed la ha perdido, y si no cambian mucho las cosas, tendrá que volver a Marruecos. Tiene 40 años y es soldador, está en España gracias a la ayuda de su hermano que en 2006 cuando “todavía había trabajo” le consiguió un empleo de lo suyo. Estuvo siete meses. Con eso renovó el permiso el primer año y le dieron dos años más. Trabajó en la construcción de El Corte Inglés de Talavera de la Reina y en una empresa de electricidad que cerró en mayo del año pasado. “De electricista estuve un mes, un día se acabó y no volví a ver al jefe”. En agosto le denegaron la autorización para trabajar.
Hace dos meses la policía lo paró por la calle y lo que antes era una autorización para residir en España se convirtió en una orden de expulsión. “Estoy recurriendo la denegación del permiso, pero con la expulsión es todo muy complicado, estoy preocupado por lo que pueda pasar ahora”. Su vida ha dado un giro de 180 grados. “He estado aquí cuatro años, si no es aquí ¿dónde voy a ir?”.
“La España que nos acogió ahora nos da la espalda” esa es la explicación de Karim a lo que le ha pasado a Ahmed y a él mismo. Lleva 13 años en España y tiene los papeles en regla desde hace diez. Está en paro. “La gente que viene ahora lo tiene un 300 por cien más difícil, cuando yo llegué había trabajo”. Karim pasó tres años ilegal pero no le faltó empleo. “No tuve papeles hasta que empecé a trabajar en una empresa en la que estuve siete años, pero antes de eso trabajé sin problemas”.
Después pasó por un taller, “en cuanto empezaron a echar gente a la calle, yo fui el primero en salir por haber entrado el último”. Desde que dejó de trabajar en 2008, solo ha cotizado un mes. “Ahora la única manera de encontrar trabajo es si eres `el conocido de ´. Tú me conoces y hablas con alguien que conoce a alguien que tiene un jefe que puede contratarme”. Para Karim ese 28 por ciento de parados está entre las caras que le rodean,”para que te hagas una idea, de los seis marroquíes que estamos aquí uno trabaja, cuatro están en el paro, uno está en el paro y con orden de expulsión”.










[...] hoy en día, por ejemplo, muchos de los inmigrantes que llevan años aquí y se quedan en paro no pueden renovarla. La crisis no puede acabar con nuestros derechos y eso es lo que tenemos que reclamar” afirma [...]
estuve ai soy de brasil,tengo una hija que nacio ai en madrid y tiene la nacionalidad espanola yo y mis ex no tenemos,bueno estuve 8 anos despois de mucha pelea arregle mis papeles bueno mala suerte pague seguridad social 4 meses de 8 anos y me agarro la crisis no pence mucho, deje todo ai y me marche lo que me falto ai, aqui tengo de sobra y rechazo trabajo aqui no gano mal mi hija esta aqui y mi x tambien,pero lo que me pareze mal es las malas organizacion que tiene o gobiendo de espana hora es hora de joder con los que antes sustenia la economia de es,bueno nos hobligam a buscar la vida por otro lado pois tenemos que seguir pa lante.