Migración

Los inmigrantes también votan

650.000 inmigrantes votarán por primera vez en España en las elecciones de 2011

Se sumarán a los de la Unión Europea y Noruega, los únicos que votaban hasta ahora

En Tras la política, Domingos de vallenato, un análisis sobre la presencia de la inmigración en las campañas electorales

Cartel de una campaña de apoyo al voto inmigrante

John podrá votar el año que viene en las elecciones municipales. Será la primera vez y no porque no haya querido antes. “En los diez años que llevo en España, siempre que llegaban las elecciones me quedaba con las ganas”. John Jairo Valencia es uno de los más de 650.000 nuevos votantes extranjeros que participarán en las elecciones municipales de 2011 gracias a los acuerdos alcanzados por España con quince países, la mayoría latinoamericanos.

Edgar López es ecuatoriano, todavía está indeciso. “No lo sé por toda la situación económica por la que pasa España pero me parece muy importante que podamos hacerlo, yo y todos mis compatriotas sobre todo para los que llevamos aquí tanto tiempo y estamos arrimando el hombro“. Lleva diez años en España “pagando impuestos”. Edgar regenta un bar en un barrio obrero de Madrid, dice que de sus diez clientes fijos, seis están en paro. “Ahora mismo no tenemos ni sueldo, mi mujer y yo estamos trabajando para pagarle al banco. Para mí no valen las palabras, sino las acciones de los políticos”.

A Mercedes Farias no le convence ningún partido. “Mira cómo está la situación, hace falta que cambien muchas cosas pero nosotros queremos poder cambiarlas también como los españoles con nuestro voto”, también es ecuatoriana y lleva diez años en España. La crisis ha dejado en paro a su marido y llegar a fin de mes se complica con su sueldo de empleada doméstica. Ambos votarán en 2011 por primera vez.

John, Mercedes y Edgar quieren lo mismo que los españoles, más trabajo. Quieren que el voto en las municipales sea una forma presionar e impulsar un cambio en la política migratoria española. “Tengo a mucha gente a mi alrededor sin papeles, yo misma no los he tenido durante mucho tiempo y hace falta que se nos tenga en cuenta porque se pasa muy mal” asegura Mercedes. John cree que todavía hay demasiado racismo en España.

Para Edgar solo a través del voto dejará de “criminalizarse” a los inmigrantes. “Hemos tenido que escuchar en la calle que el inmigrante es el culpable de la crisis, ahora vendrán las conveniencias, ayudarán a las asociaciones y a los movimientos sociales de inmigrantes. Pero hasta ahora han hecho una reforma de la ley de Extranjería que nos criminaliza. Qué doloroso es ir por el metro y que a uno le vean cara de extranjero con cara de inmigrante y le paren para pedirle papeles cuando el de al lado es un español y no le paran. Pero si usted es morenito y viene con una mochila de trabajar sudando y le dicen ¡papeles! ¿Usted cree que eso es una política de extranjería? Nos están persiguiendo. Ahora tendrán que pensar cómo cambiar eso y vendrán a hacerse la foto”.

Información, facilidad en los trámites y acceso a los servicios básicos son también sus principales demandas.”Tienen que apostar por una política de integración más visible y mejorar nuestro acceso a la salud o la educación, además de todo lo relacionado con nuestra documentación, porque hoy en día, por ejemplo, muchos de los inmigrantes que llevan años aquí y se quedan en paro no pueden renovarla. La crisis no puede acabar con nuestros derechos y eso es lo que tenemos que reclamar” afirma Blanca Cadero de la asociación de Investigadores y Estudiantes peruanos.

Las asociaciones de inmigrantes se felicitan por esta “conquista” pero se quejan de la lentitud con la que se está llevando a cabo el registro de los que pueden votar y la falta de información. “Esto es una quimera porque no se concretan los mecanismos que tienen que estar listos para que se registren los ciudadanos. El Gobierno tiene que asumir su responsabilidad de promover y desarrollar la inscripción de los ciudadanos en los padrones electorales sino de nada sirve las campañas para que vayan a votar” afirma Santiago Morales presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos en España (Fenadee). John se acaba se enteró ayer por casualidad de que en 2011 puede votar, “no sabía que podría hacerlo con la residencia que tengo, falta información”. Mercedes se enteró porque lo leyó en la revista de una asociación.

Si esa información llega, todos están de acuerdo en que habrá un gran número de votantes que se acerquen a las urnas porque están acostumbrados. “En Perú, como en gran parte de América Latina, el voto es obligatorio y no ejercerlo está penado con una multa, por eso tenemos conciencia de la importancia que tiene y sabemos lo que significa” asegura Blanca Cadero.

Se calcula que esta medida afectará a unos 650.000 votantes, una cifra importante pero que sigue siendo insuficiente para las asociaciones de inmigrantes porque el derecho será para algunos, no para todos.”Toda persona que vive en España debe participar activa (votar) y pasivamente (ser elegido) en las elecciones, al menos municipales. Hasta ahora estábamos hablando de ciudadanos de primera y de segunda, unos que votaban y otros que no por su origen, pero ahora hablamos de inmigrantes de primera y de segunda, unos que pueden votar por los acuerdos de reciprocidad y porque existen esas condiciones y otros que no. Un argentino con cinco años en España puede votar sin necesidad de pedir la nacionalidad española pero un marroquí con quince años en España no” afirma Manmen Castellano, presidenta de Andalucía Acoge que va impulsar una nueva campaña de información sobre el voto inmigrante como la de “aquí vivo, aquí voto” de hace unos años. Para la organización el voto es el mejor contrato de integración con el inmigrante. “Una persona que vota se compromete con la sociedad y con lo que se elige en esa urna”.

España ha alcanzado acuerdos con Colombia, Perú, Argentina, Islandia, Trinidad y Tobago, Ecuador, Burkina Faso, Cabo Verde, Chile, Paraguay, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Uruguay, Bolivia y Venezuela, la mayoría se han firmado, aunque algunos están negociándose todavía en el Congreso. Pero es casi imposible que pueda conseguirlo con todos los países porque la mayoría tienen leyes que prohiben votar a los extranjeros, como es es el caso de México, Marruecos o Brasil a pesar de que representan una parte importante de la inmigración en España.

El camino más fácil y al mismo tiempo complicado para que todos, sin tener en cuenta su procedencia, pudiesen votar sería la reforma de la Constitución. “Con el panorama actual parece una utopía, pero si ya se cambió para que pudieran votar los europeos, por qué no hacerlo con el resto. En este momento en nuestro país hay personas que están privadas de su participación en la urna. No vale solo con que el que viene de fuera tenga que atenerse a lo que decidimos los que votamos sino que a esa persona hay que darle la opción de elegir” recuerda Mamen Castellano.

Pero ¿influirá eso en el mensaje político? “Va a ser uno de los más tenidos en cuenta por las fuerzas políticas. Cada nuevo grupo de votantes, y este lo es, puede alterar en cada elección los resultados finales, por tanto va a ser una fuerza de voto muy perseguido y cortejado” asegura Víctor Sampedro, catedrático de Opinión Pública y Comunicación Política en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. “Es curioso que haya un debate público sobre los problemas de integracion en las comunidades migrantes menos favorecidas socioeconómicamente y en cambio en los municipios donde habitan los jubilados del primer mundo no hay ningún problema, a pesar de que su nivel de integración es mínimo o casi nulo”.

Aunque los hay escépticos, como el presidente de la federación de ecuatorianos, para Santiago Morales “ya se ha visto la xenofobia y el racismo propuesto por algunos dirigentes y partidos locales y creo que esa va a ser la constante. Hay muchos partidos que piensan que incorporar la inmigración al discurso va a hacerle perder votos en las elecciones, ya hemos visto cual ha sido la respuesta a la inmigración en época de crisis”.

El voto

  • El artículo 13 de la Constitución dice que solo los españoles tienen el derecho a votar en las elecciones aunque deja abierta una vía para la participación de los extranjeros, en las elecciones municipales, si España alcanza acuerdos de reciprocidad con los países de origen, como está pasando ahora, que permita a los emigrantes españoles votar a los alcaldes y ser elegidos en esos países.
  • Hasta ahora solo los extranjeros de la UE y Noruega podían votar en las elecciones municipales
  • Ahora podrán hacerlo los de Colombia, Perú, Argentina, Islandia, Trinidad y Tobago, Ecuador, Burkina Faso, Cabo Verde, Chile, Paraguay, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Uruguay, Bolivia y Venezuela.
  • Para que puedan votar los inmigrantes de estos países tienen que llevar cinco años viviendo legalmente en España e inscribirse en un registro.
  • Dentro de los 650.000 nuevos votantes extranjeros están los 300.000 inmigrantes que han conseguido la nacionalidad española en los últimos años, a los que no les afectan los acuerdos porque tendrían ese derecho igualmente por ser españoles.
>>> Sigue con el análisis de Tras la política sobre la presencia de la inmigración en las campañas electorales.

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