Migración

La Guardia Civil entrega a Marruecos a los ocupantes de una patera que ya había llegado a Melilla

En la embarcación viajaban al menos una docena de ocupantes, muchos de ellos menores, que habían llegado a la bahía de Melilla y se hallaban a la deriva a unos 15 metros de la orilla de la Playa de los Cárabos con la intención de ser vistos y auxiliados por los servicios españoles

Entre los inmigrantes supuestamente expulsados de forma ilegal, se encontraba Mohamed Kamara, guineano de 17 años, que aparentemente, ya fue expulsado ilegalmente por la Guardia Civil junto con otro menor, Ibrahim, el 14 de noviembre del pasado año, en extrañas circunstancias, estando acogido en el Centro de Menores y tutelado por la Ciudad Autónoma

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A las 15:10 horas de esta misma tarde –viernes, 15 de marzo- la Guardia Civil entregaba a las Fuerzas Auxiliares marroquíes a los integrantes de una patera que, media hora antes, había llegado a las costas melillenses.

La embarcación, en la que viajaban al menos doce personas, aprovechaba el buen tiempo y la gran visibilidad para acceder de forma rápida a la bahía de Melilla, dejándose llevar por la deriva a unos escasos 15 metros de la orilla de la Playa de los Cárabos, con la intención de ser auxiliados por los servicios españoles.

Dos lanchas de la Guardia Civil española arrastran con un cabo a una patera con varios inmigrantes llegados a territorio español. En la lancha de la derecha se pueden ver más inmigrantes que luego fueron entregados en el mar a una lancha de la policía marroquí.

Inmediatamente las lanchas de la Guardia Civil se acercaron al bote, le cortaron el paso y le ataron un cabo, por lo que todo hacía suponer que iban a ser rescatados y remolcados hasta las dependencias de la Benemérita en el puerto comercial de la ciudad autónoma.

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Dos lanchas de GC se llevan la patera cercana al puerto de Melilla mientras desde sus coches una docena de guardias civiles miran la escena.

Pero la patera, con las personas dentro, fue sacada de la bahía y, aprovechando la nula visibilidad desde la ciudad, tras las escolleras y el rompeolas del puerto, sus ocupantes fueron repartidos en embarcaciones neumáticas con motores fueraborda de gran cilindrada y conducidos a los límites marinos de España por la zona norte de la ciudad.

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Lancha de Guardia Civil traspasa inmigrantes a lancha policial marroqui en el mar.

Tanto la embarcación como los jóvenes fueron entregados en aguas marroquíes a las Fuerzas Auxiliares alauíes, haciéndoles pasar por segunda vez de barca a barca, con el consiguiente riesgo de poder caer al mar.

Las autoridades marroquíes les condujeron a un destacamento militar próximo a la frontera norte con Melilla “y ahora, después de darles una paliza, les expulsarán de nuevo de forma ilegal a Argelia, si es que llegan vivos”, asegura José Palazón, presidente de la oenegé Prodein.

Palazón, que ya ha elevado la denuncia al Defensor del Pueblo, asegura que esta forma de proceder es habitual y que son muchas las expulsiones sumarias e ilegales que se cometen “incluso con mujeres embarazadas y niños, y a plena luz del día; sólo que esta vez se ha podido demostrar con fotos y vídeos”.

La versión oficial de la delegación del gobierno de Melilla es que la patera fue interceptada en alta mar y que no hubo nada irregular en su entrega a las autoridades marroquíes.

La valla fronteriza que separa Marruecos y España se adentra en el mar. Al fondo el momento y lugar del traspaso de inmigrantes de la lancha de Guardia Civil a la de la policía marroquí, ambas en aguas marroquíes.

Esta misma mañana, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, indicaba en una entrevista concedida a Radio Nacional, que Marruecos está colaborando con España “para mantener a raya” la presión migratoria, y aseguraba que los inmigrantes llegan “agrediendo, asustando y creando alarma social”, en referencia a las últimas entradas de subsaharianos a través del triple vallado fronterizo de siete metros de altura que separa Melilla del reino alauí.

Sin embargo, Palazón cree que “desde la Ciudad y la Delegación se está orquestando una campaña de difamación, precisamente para ocultar la verdadera violencia, que es la que ejercen las Fuerzas de Seguridad con los inmigrantes y los menores. Ha llegado un momento en el que las violaciones de derechos humanos en Melilla son continuas y las ilegalidades se cometen de forma impune y a la vista de todos”. Ver informe de Médicos Sin Fronteras.

Mohamed: el menor expulsado ilegalmente dos veces

Entre los integrantes de la embarcación entregada a Marruecos, según confirman distintas asociaciones que trabajan con inmigrantes a ambos lados de la frontera, estaba Mohamed Kamara, un joven guineano de 17 años que ya fue expulsado ilegalmente el pasado 14 de noviembre, después de llevar casi un año acogido en el Centro de Menores de la Purísima, estando tutelado por la Consejería de Bienestar Social y Sanidad de la Ciudad Autónoma.

Este caso fue muy polémico en su día, generó un aluvión de denuncias por parte de numerosas asociaciones y ha sido investigado por Human Rights Watch, así como evidenciado por el Defensor del Pueblo de España en su Informe del año 2012.

Mohamed y su amigo y compañero de cuarto, de nombre Ibrahim, ambos menores, de origen subsahariano y tutelados por la entidad de protección de menores autonómica, fueron encontrados en la ciudad de Nador (Marruecos), escondidos y asustados, sin saber a dónde ir ni a quién dirigirse.

Mohamed (izquierda), junto a su amigo Ibrahim un día antes de ser expulsado por vez primera. 

Según el relato de los menores una persona que se identificó como “inspector” les instó a que subieran a un vehículo y les condujo hasta la valla de seguridad que separa a la ciudad autónoma de Marruecos donde, según afirman, fueron entregados a agentes de la Guardia Civil, quienes tras abrir una de las puertas de la valla, les obligaron a pasar al lado marroquí. Estos hechos ocurrieron entre las diez y las once de la mañana del día 14 de noviembre.

El Defensor del Pueblo comenzó de forma inmediata diversas gestiones con el fin de comprobar la veracidad del relato ante la Consejería de Bienestar Social y Sanidad de Melilla así como ante la Jefatura Superior de Policía. Así, se pudo confirmar que dos menores, cuyos datos coincidían con los de la queja interpuesta, habían causado baja el día 14 de noviembre al no haber vuelto a dormir al centro, siguiendo la práctica indicada de darles de baja voluntaria y cesar en la tutela de los mismos. Tras realizar diversas comprobaciones esta institución confirmó que los dos menores de edad que se encontraban en Nador (Marruecos) eran Mohamed e Ibrahim.

El 10 de diciembre, Ibrahim, de 14 años de edad, fue interceptado, junto con otros 14 chavales, intentado acceder de manera irregular a Melilla en una pequeña embarcación y desde entonces permanece acogido de nuevo en la Purísima.

Hoy lo intentaba Mohamed, con al menos otros 11 compañeros, pero de nuevo la supuesta violación por parte de las Fuerzas de Seguridad de las leyes, que deben cumplir y hacer cumplir, ha permitido que este joven sea nuevamente expulsado de forma violenta y que ahora las asociaciones que trabajan con menores e inmigrantes teman por su integridad física.

Lanchas de Guardia Civil arrastrando a la patera con la playa de Melilla al fondo.

Ver arriba a la derecha: Informes de APDHA y MSF sobre situación de inmigrantes en Marruecos —>

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie