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Migración

Inmigrante, indocumentado y sin seguro médico

Un doctor atiende a una mujer inmigrante en una clínica móvil (AP/Catholic Health Association)

Como en cualquier otro problema con dos argumentos opuestos, el coste que supone a Estados Unidos la cobertura médica de inmigrantes indocumentados es foco de miradas encontradas. Tan pronto como una publicación revela datos de listas de espera por la afluencia de personas sin seguro, las organizaciones pro-inmigrantes salen al paso con informes que demuestran lo contrario. El resultado, la confusión de profesionales y pacientes en un tema tan arriesgado como la sanidad.

Acceder a un seguro médico en Estados Unidos -a la espera de que se implanten en 2014 los cambios aprobados por la reforma- depende en primer lugar de que la persona tenga documentos para vivir o trabajar en el país. Después entran en juego los recursos económicos, si su puesto de trabajo le ofrece cobertura y, finalmente, el lugar de residencia. La legislación está atada a regulaciones estatales. Y el acceso a medicamentos tan sencillos como los relacionados con la diabetes se convierte en una lotería.

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Para los que no tienen seguro el último recurso es siempre acudir a urgencias. Y el coste que supone la atención médica a inmigrantes indocumentados es uno de los argumentos de muchos estados contra la inmigración ilegal. “En urgencias no se pueden negar a atender a nadie porque existe una ley federal que lo exige”, explica Alicia Wilson, directora ejecutiva de La Clínica del Pueblo, en Washington, D.C. “Pero lo que vemos en la realidad es que se hace lo básico para salvar vidas y cuando se trata de acceder a un tratamiento concreto, lo que se hace es salir del paso”.

“Los médicos están obligados a tratar a cualquiera que entre en urgencias, pero no a preguntar por su estatus migratorio. Tampoco queremos hacerlo, estamos en contra de jugar cualquier papel en materia de inmigración”, declara David Austin, asesor legal de la Coalición de Condados Fronterizos con México. Ante la presión migratoria y su efecto en los hospitales locales -la coalición estimó en 200 millones de dólares la atención médica a indocumentados-, los 24 condados del sur del país unieron sus fuerzas en 2003. Lograron la aprobación de una ley que creaba un fondo económico que devolviera a los hospitales esos costes. El plazo de 5 años ha terminado, muchos estados agotaron los recursos y la renovación de la ley coincide ahora con el debate de la reforma migratoria.

El acceso de ciudadanos indocumentados a cuidados psiquiátricos en Florida también fue objeto de polémica por empujar a residentes locales a listas de espera. Más allá de las críticas por el impacto económico, hubo quien pidió una ley que obligara a los médicos a preguntar por el estatus migratorio del paciente y entregarlo a las autoridades de no tener permiso para estar en el país. Dos meses después, un informe mostraba que la asistencia de indocumentados a urgencias no ha hecho más que descender.

“Es una acusación muy común pero también una perspectiva muy simplista de este problema”, explica Wilson. Si tienes una familia con un indocumentado, otro con permiso de trabajo y una ciudadana estadounidense y sólo uno de ellos tiene seguro, al final estás exponiendo a todos al riesgo de enfermedades. Si no cubrimos a todos, el país será menos estable”.

El Center for American Progress argumentó durante la reforma sanitaria que resolver el problema de la inmigración ilegal no acabará con el de acceso sanitario. De los 43.6 millones de ciudadanos sin seguro, menos de 7 millones son indocumentados. El coste se debe por tanto, en su mayoría, a ciudadanos norteamericanos que no tienen seguro.

El gobierno ofrece programas para personas con pocos recurso o para mayores, como Medicare o Medicaid, pero los criterios son muy estrictos y cualquier indocumentado se queda fuera. El hueco lo llenan centros como La Clínica del Pueblo en los que no importa el estatus migratorio a la hora de ser atendido por un médico. “Las opciones para los inmigrantes indocumentados son todavía más limitadas, no hay ningún otro tipo de programa federal para ellos”, afirma Austin. La reforma del sistema sanitario tampoco introdujo ningún cambio. Desde el inicio del debate, Obama se opuso a ampliar la cobertura a los indocumentados.

La capital también cuenta con un programa que, según Wilson, debería haber servido como modelo de asistencia médica universal para la reforma, La Alianza de la Salud. Además de proporcionar tratamientos y medicinas a ciudadanos sin recursos, la Alianza se centra en la prevención, un aspecto que contribuye a reducir los costes médicos en todo el país. “Este sistema da cobertura a más personas, baja los costes de la atención médica porque los pacientes no llegan tan graves y se reduce el número de personas que acuden a las salas de urgencias”, explica Wilson. En Estados Unidos, la mayor parte de las visitas a urgencias se hacen debido a patologías prevenibles, como en el caso de la diabetes.

Muchos años antes de que el presidente Obama prometiera la reforma sanitaria en su campaña electoral, diversas organizaciones comunitarias ya celebraban ferias de salud en las que se ofrecen cuidados médicos y diagnósticos gratuitos a norteamericanos sin seguro. Esta semana el diario Washington Post retrataba la visita de más de 2.000 personas a una clínica dental en medio de la Cordillera de los Apalaches. La cadena pública PBS dedicaba el verano pasado atención especial a las ferias de Remote Area Medical, un proyecto que Stan Brock inició en países en vías de desarrollo y ha acabado trayendo a Estados Unidos.

“No prevenir forma parte de la condición humana. Pero en el caso de las personas que no pueden pagar esta atención médica, si los demás en una situación grave llegan medio muertos a urgencias, uno sin seguro llega tres cuartos muerto”, describe Wilson. El centro de salud que dirige pone tanto énfasis en el cuidado médico como en la prevención, educación nutricional, información sobre el VIH o la diabetes. “Hemos recibido a pacientes que nos sorprende verles caminando. A muchos les enviamos directamente a urgencias”.

Wilson lamenta que muchas de estas personas saben que tienen diabetes, por ejemplo, porque fueron diagnosticados en sus países de origen. Al llegar a Estados Unidos, no tienen forma de comprar los medicamentos. La única opción es entonces cambiar sus hábitos alimentarios y de ejercicio, eso sí, dentro de los recursos que tienen.

“Ser indocumentado es vivir en la sombra”, opina Wilson. “Tienen muy poca confianza en la gente de alrededor así que no piden apoyo para no verse expuestos”.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

9 comentarios

  1. Y esa foto tan estupenda, ¿quién la ha hecho?

  2. periodismohumano

    Perdón, ya está el pie de foto: Un doctor atiende a una mujer inmigrante en una clínica móvil (AP/Catholic Health Association)

  3. marta

    nosortros los inmigrantes pagamos todos los impuestos taxas anuales y cada vez que hacemos las compras, me gustaria saber porque ese dinero no se usa para la comunidad, estudios hospitales ect. tanto los ciudadanos e inmigrantes no tendrian que pagar seguro donde esta ese dinero si no es para la comunidad.

  4. marta

    con el cuento de no tener seguro medico pago antes de atenderme y no me curan pero antes me sacan la plata eso si se aseguran de sacarme el dinero primero y no hacen su trabajo deberian devolverlo porque si no saben trabajar no tendrian que hacerse los mediocos hace 4 anos voy a diferentes clinicas y siempre lo mismo que estoy pensando que me estan robando sutilmente.

  5. Alfredo martinez

    que ingratitud a existido entre los indocumentados. pobres familias con sus hijos pequenos sin seguro medico. podra esto un dia volver a seguir igual que antes ayudarle por lo menos a los jovenes o ninos menores de 18 anos o que sigue? por lo menos ellos los ninos deverian tener ese derecho. y que un dia sirva como referencia que estuvieron o estan en este pais y puedan comprobar que estancia y arreglen papeles. solo se la pasan poniendo obstaculos hde ayuda humanitaria para que deje de existir el ser humano. y a si te estan ellos mismos matando sin ser tan culpables

  6. shaniin

    Yo estoy muriendome y cada vez que entro a emergencias me tratan peor que un animal,en las cliniquillas del pueblo no hacen mas que recetar ibuprofeno y no hay mas,si necesitas algun especialista,mi en emergencias ,ni en cliniquillas te ayudan ,te dicen que todo esta bien. Para haci evitar el papeleo del Medicaid o medicare,hablan de respetar de los derechos a la vida y haciendo eso no hacen mas que violar la ley,coartandole la oportunidad a un ser humano de vivir ,las leyes migratorias son una la vida es otra muy diferente

  7. Pablo Gomez

    Hola
    Mi nombre Es Pablo soy de una familia de 5 dos hermanas yo y Mis padres . Mi hermana mayor de 26 años TIene dos Hijos un niño de 10 años y una Nina de 6 años la mama de Mis sobrinos Tiene aun enfermedad de Los riñones nole crecieron al tamaño normal con el tiempo su salud fue empeorando haciendola mas debil perdiendo mucho peso con problemas de la vista y con alta precion aligual lean dicho que Tiene anemia nosotros vivimos en el estado de Utah ciudad de st.george las primera a veces nos antendieron pero mi hermana nececita 3 dialisis por lo menos a la semana pero despues de que nos atendieron no nos quisieron seguir aceptandonos mas en el hospital nosotros Somos indocumentados y la ultima ves que estubimos en el hospital Los doctores querian entregar ami hermana. A imigracion para que sela llevaran para Mexico nosotros no tenemos nadie mas en Mexico Los Hijos de eya son nacidos a qui en USA y por mas que emos buscado la manera de en contrar solucion Nola emos encontrado nececitamos ayuda y la verda no sabemos que mas hacer nos duele ver que con el pasar de Los Dias la vida de mi hermana se esta a pagando y mas me duele por Mis sobrinos que Es lo unico que Tienen ya que su padre Los abandono cuando eran chicos.

  8. Noe Mena

    Yo vivo en New york y tengo deabetes donde puedo ir para atenderme y no me cobren mucho o si puedo comprar algún seguro déjenme saber si alguien sabe gracias

  9. jose cruz

    hola a todos..yo sufro en new york por no tener segueo medico como los 7 millones indocumenatados en u.s.a. tengo dolor de muelas con caries y espero semanas para que me atiendan…esto es injusto…inhumano..y no les importa nadie..pero mi familia es legal y demandara si me sucede algo malo.

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