Migración

“Aquí no hay nacionalidades”

Paola, Camilo e Ibraima nos cuentan por qué están en la acampada de Sol

La comisión de inmigración propone el fin de las redadas a inmigrantes, el cierre de los CIE, y la defensa de la libertad de movimiento

"Esto afecta a todos los que vivimos en España, hayamos nacido aquí o no"

Exposición Fronteras invisibles de Olmo Calvo y Edu León en la Acampada Sol (Lydia Molina)

Por las tardes las carpas de Sol son espacios de tránsito. Charlas, pegada de carteles, reparto de folletos… El continuo movimiento obliga a las reuniones a trasladarse a las calles aledañas de la plaza. Sentados en el suelo, los miembros de la comisión de inmigración se reúnen para cerrar el manifiesto que llevarán a la asamblea general. Mientras debaten se van parando curiosos. Unos siguen su camino después de unos minutos, otros se quedan a escuchar y alguno incluso participa. Aunque la comisión es de inmigración se ven pocos extranjeros. Camilo está de pie, apoyado en la pared. Es colombiano. Está atento al cruce de opiniones y levanta la mano mientras espera a que el altavoz llegue hasta él. “No podemos olvidarnos de la campaña electoral. Tenemos que mostrar nuestra oposición a la campaña racista y xenófoba que se está haciendo por parte de los partidos políticos. Algunos se han sumado al tópico de que hay que luchar por los derechos de los nacionales y que los de fuera somos de segunda categoría”. Cuando termina su intervención se mueven las manos de quienes le rodean. En las reuniones no se aplaude para que no deje de escucharse al que habla.

El altavoz no deja de dar vueltas de una esquina a otra. Hay quien pide que se hable con los portavoces para que cuando se refieran a la gente que hay en la acampada “no se diga que somos españoles y españolas porque aquí no hay nacionalidades”. Las propuestas que están acordando van desde lo más esencial, como remarcar que todos los seres humanos son iguales independientemente de dónde procedan, hasta medidas más concretas: el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros, la condena a la Ley de Extranjería, el fin de la discriminación, la defensa de la libertad de movimiento y el fin de las redadas a inmigrantes. “La gente autóctona se ha acostumbrado a ver las redadas como algo normal”, dice uno de los participantes con acento de algún país africano.

Carpa de la comisión de inmigración (L.M)

Ibraima piensa igual. A él lo hemos encontrado fuera de la asamblea, en la carpa de la comisión de inmigración, junto a quienes recogen firmas contra la Ley de Extranjería, por el cierre de los CIE y reparten fotocopias con indicaciones sobre qué se puede hacer si se presencia una redada a inmigrantes. Ibraima, de Guinea Bissau, dice que las redadas es precisamente uno de los motivos que le trae a la plaza. “Es duro vivir en España con miedo”. No sabe decir cuántas veces le ha parado la Policía pidiéndole los papeles en el año que lleva aquí. Unas han terminado dejándolo ir y otras ha tenido que pasar la noche en el calabozo. “La última vez lo pasé muy mal. Hacía frío pero salí con unos amigos a comprar a la frutería sin abrigo. El policía entró mientras compraba y me llevaron sin dejarme ir a casa. Pasé mucho frío, no pude dormir en toda la noche. Me dieron una manta muy fina que no abrigaba nada”. Ibraima ha venido cuatro días a la acampada de Sol. Dice que no se queda a dormir porque hay demasiada policía en los alrededores y él y los amigos que le acompañan temen que puedan tener problemas. Va cargado con dos garrafas de plástico. “Es bebida de África. Venimos a repartirla gratis para quien quiera”.

Recogen firmas contra la Ley de Extranjería y por el cierre de los CIE

Volvemos a la asamblea para hablar con Paola. Es colombiana y lleva en España “diez largos años”. Dice viene a decir  “no más”. “Ha llegado el momento de que cada uno deje de quejarse en su casa y salgamos a la calle. Esto afecta a todos los que vivimos en España, hayamos nacido aquí o no“. Nos cuenta que la noticia de la Acampada de Sol acaba de llegar a Colombia. “Ha tardado pero seguro que ahora va tratarse más. Esto es imparable”. Camilo también se alegra de que se esté hablando de ello en su país. Él ha mantenido informada a su familia. “Es muy emocionante ver cómo se prolonga el espíritu de la manifestación del domingo”. Cree que lo más necesario, en lo que se refiere a la inmigración en España, es cambiar el trato hacia el extranjero. “Hay mucha gente tolerante pero todavía hay que cambiar tópicos”. Se queja de que hay que dejar de pensar en el inmigrante como un delincuente y pide a los medios de comunicación más responsabilidad. “Porque hace muchos años se hayan inventado las fronteras que se han puesto al servicio de la economía, y eso ha generado las relaciones que hay hoy en día, no quiere decir que tengamos que diferenciarnos tanto”. El altavoz sigue de mano en mano en la Puerta del Sol.

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Si no lo mueves, no lo sabrá nadie