Migración

Aforo completo contra los CIE

Un concierto lleno la sala Caracol de Madrid el viernes para pedir el cierre de los Centros de Internamiento de Inmigrantes (CIE).

También se rindió un homenaje a Samba M. e Idrissa Diallo, muertos recientemente en los CIE de Barcelona y Madrid, y a todos los que han perdido la vida en su camino a Europa.

Actuación del grupo Madera de Cayuco (Diego Abel Penas)

“-¿A qué se dedica?  – A recoger la corteza de alcornoque.  -Pero al país a donde va no hay alcornoques, -¿Ah no?, pues los habrá”.  Quien pregunta es el poeta chileno Pablo Neruda, la respuesta es de uno de los 2.200 inmigrantes españoles que llegaron en el Winnipeg a las costas de Valparaíso (Chile), el día 3 de septiembre de 1939. Provenían de los campos de concentración franceses en los que se encontraban hacinados y en condiciones miserables de vida y a los que habían llegado escapando de la dictadura instaurada en España tras el golpe de Estado militar.  Neruda conmovido por la situación padecida por estos españoles se embarcó en la travesía participando activamente en su organización. La noche que el Winnipeg elevó anclas en el puerto francés de Trompeloup – Pauillac, el 4 de agosto de 1939, Pablo Neruda plasmó los siguientes versos:”Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece. Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie”.

Más de 70 años después de que esto sucediera, nos refresca la memoria de la historia el cantautor colombo-chileno Alfredo Becker. El escenario es otro: Madrid. También cambia el siglo, que ya es el XXI, pero parte de la esencia del por qué se repiten estas palabras sigue viva: “la lucha contra la Europa de la vergüenza donde existen cárceles en las que se encierran a personas que no han cometido delito alguno, más que el de la falta administrativa de ser inmigrantes extracomunitarios que no tienen los papeles en regla”, palabras con las que una de las portavoces de SOS Racismo Madrid define a los Centros de Internamiento de Inmigrantes conocidos como CIE, 9 de los cuales están en España y que suman más de 2.500 plazas en total.

Actuación del cantautor colombo-chileno Alfredo Becker. Foto (Diego Abel Penas)

Con un festival de música se daba por finalizada la campaña ‘Una pegatina contra el CIE’ que comenzó en octubre de 2010 y cuyo objetivo ha sido “visibilizar esta realidad que permanece oculta para una gran parte de la sociedad española”, según sus propios organizadores.

La Sala Caracol, completamente llena, se convirtió por unas horas en un espacio de reivindicación en el que, tanto arriba, como abajo del escenario, se escucharon voces a favor del cierre de estos centros en forma de verso cantado o recitado, y de la prosa más dura reflejada en varias cartas de inmigrantes que han sido expulsados de España, y mediante la lectura de las cuales, se hizo llegar a los presentes sus propias vivencias en nuestro país. “Me voy expulsado de este país en el que quise vivir”, decía una de ellas perteneciente a un joven marroquí, “me llevo el dolor que me han hecho sentir en él. Que encuentren perdón en Alá, ya que yo no puedo perdonar”.

“Ir al CIE es como ir con el corazón en la mano por saber que puedes volver a casa llorando al pensar que mientras tú estás de nuevo al calor del calefactor, hay personas que están sufriendo”.  Uno de los portavoces de la Plataforma Cerremos los CIE, institución que también estuvo presente en el concierto,  destacó el soporte humano que ofrecen organizaciones como la suya a las personas que se encuentran internas en estos centros, ya que cuando van a comprobar que no sufren ningún tipo de abuso legal, en ocasiones se encuentran con otro tipo de demanda: “estoy bien pero volved por favor, no quiero llegar a pasar aquí 60 días solo”, son las palabras que escuchan en más de una ocasión. Y es que hasta 60 son los días que un inmigrante extracomunitario, que no tenga los papeles en regla, puede permanecer interno en un CIE. Esto es así desde junio de 2008, fecha en la que el Congreso aprobó el incremento de días de internamiento de 40 a 60.

Actuación del grupo 'Dale al aire (R. M. H.)

La muerte el pasado diciembre por una meningitis de Samba M., una mujer originaria del Congo, en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche (Madrid), y la posterior muerte a principios de enero del joven guineano Idrissa Diallo, en el Centro de Internamiento de Zona Franca (Barcelona), reabrieron de nuevo el debate sobre el cierre de estos centros. Con el lema “si falta uno, faltamos todos” escrito en sus camisetas, los componentes del grupo Madera de Cayuco rendían su particular homenaje a las personas que como Idrissa Y Samba, se han ido perdiendo por el camino.

Sociedad no Limit insistió por su parte, en eso de “no, no, no, no, no, no. A mi no me llames más ilegal”, que el público coreo al unísono hasta llegar a convertirse todas, en una sola voz. Después los componentes del grupo, de distintas nacionalidades, aclararon que se sentían de Lavapiés (Madrid), recreando en una de sus canciones el diálogo a modo de rap, en el que contestaban a quienes a menudo les preguntan “que de dónde vienen”. Y es que “somos del lugar donde nos sentimos libres”, tal y como cantaron, a golpe de guitarra flamenca, Dale al Aire.

“Pensamos que quizás a través de las distintas expresiones musicales como el hip-hop, el rap, el flamenco, la bossa nova, etc., podíamos hacer llegar de otra manera a la sociedad nuestro mensaje contra los CIE”, comenta Giulio, uno de los organizadores del festival y miembro de SOS Racismo Madrid. “Con la recaudación de la venta de las entradas y los discos del concierto pretendemos seguir adelante con la campaña de concienciación social, con el apoyo a las personas detenidas y a sus familiares, y con el asesoramiento jurídico”, y así poder combatir este “primeiro mundo de brincadeira” (primer mundo de broma, en portugués), y acabar con “preconceito racial só por ter nascido mais ao sul” (los prejuicios raciales solo por haber nacido en el sur), tal como lo plasma en los versos de sus canciones la angoleña Aline Frazão.

“Puede que sea una utopía, pero es esa utopía, la que nos permite seguir adelante”, concluyó parafraseando a Eduardo Galeano, uno de los portavoces de la Plataforma por el cierre de los CIE.

Actuación de Aline Frazão (R. M. H.)

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie