Enfoques

Inmigrantes al compás de los acuerdos bilaterales

A las cuatro de la mañana había entrado a nadar al mar junto a cinco amigos.

Llegaron a la costa y entraron en Ceuta. La Guardia Civil les devolvió a Marruecos.

Frontera que se abre y se cierra mientras hombres y mujeres se juegan la vida una y otra vez para flanquearla.

Inmigrantes en el bosque de Ceuta (H. M.)

Como un compás que se abre y se cierra, así se definen las fronteras de Ceuta y Melilla en el contexto de la ¨Europa Fortaleza’.

La mañana del pasado domingo, 11 de septiembre, llegó mojado al bosque anunciando al resto de compañeros que la Guardia Civil devolvía a la gente desde la ciudad de Ceuta.

A las cuatro de la mañana había entrado a nadar al mar junto a cinco amigos. Llegaron a la costa y entraron en Ceuta. Un guardia civil les dijo, “tranquilo moreno” y ellos inmediatamente, sin oponer resistencia, se sentaron en el suelo.

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Si no lo mueves, no lo sabrá nadie