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En conflicto

Violencia étnica en China: “Tenemos miedo de que los ‘han’ entren en casa a golpearnos”

Cada dos metros, un soldado. El ejército ha tomado las calles de Urumuqi, la capital de Xinjiang, pero no ha conseguido sin embargo relajar la tensión. Durante todo el día los coches militares han estado dando vueltas y difundiendo por altavoces la versión oficial de esta lucha étnica entre han y uigures: “Esto es un conflicto de orden social, no étnico, y Xinjiang no es sólo de los uigures. Vuelvan a sus casas y a sus lugares de trabajo”. Desde el cielo los helicópteros han lanzado pasquines con el mismo mensaje.

Tensión general, pero un ambiente muy diferente según los barrios, han o uigur. Y es que en esta ciudad los vecinos no se mezclan. Las zonas han están bastante vacías porque los medios oficiales están pidiendo a la población que se quede en sus casas. Aun así, circulan algunos autobuses y los taxis. Hay gente que ha vuelto a trabajar y los mercados han tenido clientes, aunque la mayoría de las calles de esta ciudad de dos millones de habitantes no tenían más transeúntes que los agentes armados.

En cuanto zonas uigures estaban absolutamente bloqueadas por la policía. Muy pocos musulmanes han abierto sus comercios y los que estaban en la calle trataban constantemente de contarle su historia a la prensa. Lo vemos en el vídeo de este post: esta mujer uigur contaba que su hermano de 22 años lo mataron de una paliza el domingo, cuando empezaron las revueltas. Aseguraba que no les están dejando ver ni velar a sus muertos, que no pueden ir a los hospitales a ver a los heridos.

Los uigures están pasando vídeos a la prensa en los que se ven linchamientos por parte de chinos han ayer. “Menos mal que están los medios internacionales, si no nos tratarían peor”, comentaba hoy Akbar, un uigur de 25 años que sin embargo cree que este conflicto “se le ha ido de las manos a ambas partes”.

Lo que cuesta ahora es comprobar lo que cuentan unos y otros. Es cierto que ayer hubo linchamientos, que miles de chinos han salieron a las calles armados con lo primero que encontraron: palos, trozos de tuberías de hierro, vigas y hasta palos de fregona. Gritaban consignas nacionalistas, estaba muy exaltados, como se ve en el vídeo, y muchos incluso increparon a la policía por “ser blandos” y no dejarles destrozar la mezquita central de la ciudad.

También podemos asegurar que hoy cientos de chinos le han propinado una paliza a un musulmán sin que la policía hiciera gran cosa por evitarlo. Y que anoche el toque de queda no se respetó: lo han dicho unos y otros.

Hay, sin embargo, otros detalles del relato uigur que no concuerdan. En un hospital de la capital al que supuestamente no podían entrar, como decía la mujer del vídeo, hemos visto a chinos de su etnia accediendo sin problemas. Los heridos que estaban ingresados, 60 en total, eran todos de etnia han. Todos con heridas de piedras y contusiones en la cabeza. Según comentaba el personal del hospital, habrían ingresado hoy también a cuatro uigures en estado grave, aunque no han permitido a la prensa que los viera.

Así que para saber lo que está pasando en Urumuchi, la capital de Xinjiang, solamente se pueden atar cabos. Las dos etnias, han y uigur, sostienen versiones opuestas, relatos, que a los periodistas extranjeros nos resulta imposible confirmar. En la calle los han son muy reacios a hablar. Nos acusan de “mentir sobre la realidad china”, en una referencia clara a los disturbios del año pasado en Tíbet.

La clave parece ser lo que pasó el domingo, cuando empezaron las revueltas. Ese día, entre 1.000 y 3.000 personas de etnia uigur, musulmanes, salieron a las calles de esta ciudad, Urumuchi, para protestar por el asesinato de dos uigures en manos de sus compañeros han hace dos meses en una fábrica de juguetes del sur de China. Los han habían acusado a los uigures de violar a dos mujeres y por eso los mataron a palos, como se ve en este vídeo censurado en China.

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A los pocos días se descubrió que la historia de la violación había sido una mentira, un rumor difundido por un trabajador han que ya ha sido detenido.

Las manifestaciones del domingo pasado, por tanto, lo que buscaban era protestar por la gestión que hizo el Partido Comunista del incidente. Al principio fueron manifestaciones pacificas pero a las pocas horas se inició una gran oleada de violencia. Según una periodista uigur de Radio Xinjiang que está cubriendo estos disturbios desde el principio, las manifestaciones eran pacíficas, pero un grupo de uigures violentos empezaron a agredir tanto a sus propios compatriotas musulmanes como a los chinos han. En siguiente vídeo se ven parte de las revueltas. Por cierto que los periodistas uigures, kazajos y de otras minorías étnicas están siendo vigilados estos días.

El resto de medios extranjeros sigue teniendo problemas para informar: sólo en un hotel de Urumuqi hay conexión (intermitente) a Internet. Seguimos con Twitter, Facebook y Flickr bloqueados, aunque las versiones chinas como Xiaonei y Kaixin siguen activas. Los foros uigures siguen inactivados. No se pueden realizar llamadas internacionales desde la ciudad y la cobertura de móvil es muy escasa.

No se sabe cuánto durará este conflicto y qué implicaciones tendrá la vuelta del presidente Hu Jintao a China para lidiar con él. El Buró del Partido Comunista se reunirá esta noche o mañana, comentan fuentes chinas. En cualquier caso las diferencias y tensión entre la etnia han y la uigur vienen de lejos. Los han acusan a sus vecinos musulmanes de terroristas, de boicotear la unidad y la armonía nacional y buscar la independencia. Los uigures aseguran que Pekín ejerce una represión y discriminación constante contra su minoría étnica, no permitiéndoles practicar su religión, dándoles peores sueldos, y menos posibilidades de desarrollo que a la etnia han.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

Sin comentarios

  1. creo que falta un dato importante para comprender las tensiones inter-etnicas…

    Los uigur son los habitantes originales de esa zona, y siempre ha habido movimientos independentistas, pero el gobierno de Pekin siempre ha impedido cualquier tipo de opcion…

    pero lo que quiero señalarte es que actualmente la poblacion han ha aumentado hasta el 40% de la poblacion, cuando hace 20 años no eran ni el 5%… es una politica invasiva desde Pekin, para aumentar la poblacion han y asi convertir a las otras etnias en minorias (hace lo mismo en el Tibet) y junto a este aumento de la poblacion vienen medidas de favor a los han (mejores puestos de trabajo, puestos de mando, etc…)

    Personalmente creo que es un poco reducionista lo de llamar musulmanes a los uigur, lo son, pero la problematica no es de origen religioso… al menos es como yo lo interpreto…

    besos tokiotas

    Nico

  2. Totalmente de acuerdo contigo, Nico. Es reduccionista mencionar la religión como lo es también, en cierto modo, hablar de problemas interétnicos, que serían una consecuencia de la causa última: la invasión y la represión, la dispersión de la población, la destrucción cultural, etc, que padecen los uigures por razones económicas. Tienen la desgracia de vivir un territorio que alberga inmensas riquezas naturales. Es la economía, y en eso nada importan las religiones o las etnias.

    Un saludo.

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