En conflicto

Risas a costa de Bashar Assad

La serie online Sólo Libertad es una demoledora crítica hacia el régimen sirio y la represión en clave de humor

Creada por artistas en el exilio, pretende cuestionar la propaganda oficial

En su primer mes de vida, ha captado el interés de 200.000 espectadores

Imagen de previsualización de YouTube

Los dos jóvenes sorben sus respectivos tés con la mirada perdida, sentados en un desconchado garaje. “¿Sabes qué? Me gustaría salir ahí fuera”. “¿Ahí fuera, dónde?” “Ahí, con la gente, cantar con todos ellos”, responde el primero. “Tú estás loco, no es posible que estén saliendo por que sí. Eso es que se están tomando algo”. “¿Tomando qué?” En ese momento, un vendedor ambulante vocea su mercancía. “¡Pastillas alucinógenas, las tengo todas! Al Arabiya, Al Jazeera, France 24, BBC… ¡Pastillas alucinógenas!”. “¿Ves como no era imposible?”, apunta el segundo mientras sigue con la mirada al vendedor.

No hay risas enlatadas pero la audiencia está tan entregada que las carcajadas salen solas. El diálogo pertenece a Hurriyah wo Bas, Sólo Libertad, la primera serie probablemente de la Historia que osa ironizar sobre el régimen sirio y sobre la revolución que lo cuestiona. Aunque resulte un asunto sensible -1.800 muertos y unos 10.000 detenidos hasta la fecha, según los activistas, no son motivo de bromas- el sentido del humor de los sirios y el ansia por todo tipo de libertades -en particular, la de expresión- tras 40 años de dictadura baazista explican el éxito de esta inesperada serie que ofrece dos capítulos semanales de entre dos y tres minutos y que en su primer mes de vida con 200.000 espectadores en su canal YouTube.

Sólo Libertad ha sido definida como un arma de burla masiva, una vía de escape destinada a sirios fuera y dentro del país realizada por artistas exiliados -un equipo de entre 10 y 15 personas- “movidos por la sensación de que los artistas sirios están fallando a la hora de apoyar la revolución. La mayoría de ellos apoyan al régimen“, explica el equipo de Hurriyah wo bas en una entrevista realizada por e-mail. “Muchos actores tachan a los manifestantes de colaboracionistas o salafistas”, lamentan.

Recientemente, rostros famosos sirios como el actor Mohamed al Rashi o Faras al Helou han participado en funerales de manifestantes aproximándose así a la insurrección, pero los nombres más conocidos del sector artístico sirio, habituados a la dependencia hacia el régimen, siguen adscritos a éste con la excepción de la marcha del 30 de junio celebrada por intelectuales y artistas: 200 fueron detenidos para después ser liberados.

La propaganda de Damasco, cuyos medios oficiales -los únicos en el país- presentan la insurrección como un intento de golpe de Estado islamista financiado desde el exterior, es otro de los objetivos de la troupe de Sólo Libertad. “Tratamos de concienciar a la gente de que los medios son cuestionables y que el régimen transmite información que contradice la realidad en la calle. Intentamos poner los hechos a disposición de los sirios que dudan o que no han tomado la calle por la confusión y la desinformación“.

Lo hacen mediante la ironía, cuando no el sarcasmo. Los dos protagonistas reflexionan en su garaje cuando uno pregunta: ¿Qué significa infiltrado?”, en alusión a cómo se refiere el régimen a los manifestantes. “Significa que cuando sales a la calle con la cabeza bien alta, tus demandas son legítimas“. “No entiendo”, responde el primero, negando con la cabeza. “Te voy a enseñar: sales a la calle, alzas bien la cabeza, levantas un puño y gritas. ¡Sólo Libertad!”, dice levantándose y escenificando teatralmente una protesta. Un disparo abate inmediatamente al chaval que cae muerto ante su colega, quien comenta: “Ahhh. Eso es un infiltrado”.

¿Es Sólo Libertad una forma de activismo? “No queremos combatir al régimen, sólo queremos que las demandas del pueblo se cumplan. El arte dramático sirio, especialmente la televisión y el cine, ha sido importante en el mundo árabe y siempre ha acompañado la vida diaria de la gente, por eso nos sorprende que haya fallado a esta revolución“, continúan.

El éxito de la serie les ha desbordado. “Las cifras han excedido los 200.000 espectadores en un mes sólo en nuestro canal oficial, pero eso no es una indicación porque otros canales de YouTube y televisiones satélite están emitiendo episodios”, explican los responsables, que no se identifican ni aclaran desde donde trabajan por motivos de seguridad.

Es poco probable que Sólo Libertad esté siendo seguida desde el país controlado por la dictadura de Bashar Assad, como ellos mismos explican. “No se está extendiendo en Siria por las restricciones del Gobierno sirio sobre Internet. Nos entristece que la calle siria no pueda ver lo que estamos produciendo”.