En conflicto
Nick Ut, del napalm a la belleza
La Foto. Un pájaro come fruta de un árbol, Los Angeles, California.
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La niña vietnamita Kim Phuc y otros niños quemados por el napalm huyen aterrorizados después del ataque con bombas sobre su aldea. Vietnam, 1972. El fotógrafo Nick Ut ayudó a la niña y salvó su vida después de la fotografía, cosa que no se supo hasta 28 años después cuando Kim Phuc contó en Londres que Nick la había salvado.
Kim Phuc vive hace años en EEUU y dirige la Fundación Khim Phuc dedicada a ayudar a niños víctimas de las guerras. La historia de la niña del napalm ha sido contada por la documentalista Shelley Saywell en “La historia de Kim”, en cuyos últimos minutos se cuenta el encuentro con el arrepentido militar norteamericano que había organizado el bombardeo que la alcanzó y que le pide su perdón….
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Nick Ut, vive en Los Angeles, EEUU y en Mayo de este año, 2010, regresa Vietnam y fotografía a Nguyen Tuan Tu, un niño vietnamita, nacido sin ojos, víctima de la segunda generación afectada por causa del Agente Naranja, un defoliante químico utilizado por el ejército de EEUU en grandes extensiones de Vietnam. Varias generaciones después siguen las consecuencias en miles de personas y de recién nacidos.
Nick Ut participa en el proyecto La herencia del Agente naranja (Inglés)
Journalists expose the legacy of Agent Orange. 17 de Diciembre, 2010
- Ver Fotos de Catherine Carnow y de Ed Kashi sobre el Agente Naranja
- El legado tóxico que EEUU dejó en Vietnam…
- … y el que está dejando en Irak, 50 años después.














No podemos olvidar la Historia, sino estaremos condenados a repetirla miles de veces…en Afganistan, Irak, Palestina, Colombia…. será el eterno retorno, como decía Niesztche.
¿Aun cantas, ave mía?
Cada pliegue de tus alas son caminos de luz, pequeño microcosmos.
Y, sin embargo que difícil es hablar de belleza en estos tiempo, que diría el gran Bertolt Brecht.
La ciencia habla; si en 50 años todas las especies de insectos desaparecieran, la vida se extinguiría en ese momento. Si se extinguiese todas las razas humanas, si desapareciera el Hombre; en tan solo cinco años, toda la naturaleza volvería a ser un Edén de Vida.
Esperemos que la humanidad halla aprendido de esto, son macabras las consecuencias, por un grupo de estúpidos subhumanos, nuevas generaciones han llevado a cuestas este acto casi diabólico a mi parecer…