En conflicto

Las escuelas somalíes reabren entre los escombros

Algunos colegios, antes ocupados por la organización islamista Al Shabaab, se esfuerzan por retomar las clases.

Pero el 80% de los estudiantes todavía no han regresado a la capital tras la guerra.

Escuela somalí (Shafi’i Mohyaddin Abokar/IPS)

El gobierno prepara un plan de estudios unificado para todos los colegios, pues los que estuvieron en manos de Al Shabaab cuentan hoy con un programa islámico distinto. Once de los 16 distritos de Mogadiscio estuvieron bajo control de esa organización, vinculada con la red extremista Al Qaeda, hasta que abandonó la capital en agosto pasado. Solo 20 de las 78 escuelas de esos distritos reabrieron en septiembre, y aún están casi vacías por el lento retorno de las familias. Además de la guerra, este país fue el más golpeado por la sequía que afectó al Cuerno de África. La Organización de las Naciones Unidas declaró una hambruna en el sur somalí.

Las 78 escuelas del norte y noreste de la capital permanecieron cerradas debido a los continuos enfrentamientos armados entre Al Shabaab y las fuerzas leales al gobierno desde mediados de 2009, dijo Sadeq Saladd, de la no gubernamental Red de Educación Formal Privada de Somalia (FPENS, por sus siglas en inglés). «Según nuestras estadísticas, solo reabrieron 20 escuelas en la zona asolada por la guerra, debido a que pocas familias han regresado a sus casas desde agosto», apuntó.

La mayoría de los centros de enseñanza de Somalia son gestionados por la FPENS, pues el gobierno federal de transición no ha podido recuperar el control después de años de guerra. La FPENS es responsable de los establecimientos escolares desde que en 1991 este país cayó en la anarquía con el estallido de la guerra civil. Desde entonces no hay un gobierno central que administre todo el territorio.
«Otro gran problema es que muchas escuelas fueron destruidas por las guerras y hay que reconstruirlas. Algunas de las que reabrieron están en parte deshechas», dijo Sadeq a IPS por teléfono.

El distrito de Boondheere, en el noreste de la capital, estuvo bajo control de Al Shabaab. Doce establecimientos de la zona permanecieron cerrados durante los tres años que la organización sitió Mogadiscio.
Mujama Umul Qura, considerada la mayor escuela del distrito, con una capacidad para 6.000 estudiantes, fue la primera que reabrió sus puertas en la zona en octubre. Pero aún tiene muy pocos alumnos.
«Por lo menos 20 por ciento de nuestros 6.000 estudiantes están aquí. Esperamos que todos vengan en enero», dijo a IPS el director jeque Hassan Mohammad Ahmed.

La Organización Internacional de Socorro Islámico es quien administra Mujama Umul Qura, cuyo plan de estudios es diferente al de otros colegios de la zona. El Ministerio de Educación trata de combinar los diferentes programas en uno solo, dijo a IPS el titular de la cartera, Ahmed Aideed Ibrahim. «Realizamos consultas con especialistas y discutimos cómo unificar los planes de estudio. Esperamos alcanzar nuestro objetivo en los próximos ocho meses y tenemos esperanzas de reinstaurar el programa anterior», indicó.

Estudiantes y padres están contentos con la reapertura de los colegios capitalinos, pero la mayoría de las casas de los distritos controlados por Al Shabaab necesitan reformas, y por eso no todas las familias han regresado. Hasna Abdulkader Farah dijo que dos de sus cinco hijos habrían terminado la escuela secundaria en enero de 2011 si no hubiera sido por el conflicto. «Ruego a Alá que castigue a Al Shabaab en su infierno por todos los problemas que nos causó. Alabado sea Alá. Estamos seguros y mis hijos regresaron a la escuela», dijo Farah a IPS.

Muchos otros niños y niñas somalíes tuvieron un peor destino, pues se convirtieron en blanco fácil para su reclutamiento como combatientes. Ibrahim explica que una gran cantidad de escolares fueron usados como combatientes durante el prolongado conflicto. La falta de educación fue la principal causa del aumento de niños soldados, apuntó.

El Ministerio tiene previsto construir escuelas e internados para huérfanos y niños y niñas de familias pobres para evitar su alistamiento, apuntó. «El gobierno presta especial atención a ese sector porque la falta de educación dejó a miles de niños en situación vulnerable frente a insurgentes que, en las últimas dos décadas, los reclutaron como combatientes», dijo Ibrahim a IPS. La educación era gratuita en Somalia, pero Ibrahim no sabe si el Ministerio podrá mantener el beneficio.

El presidente del gremio de estudiantes de Somalia, Mohammad Abdullahi, dijo a IPS que la organización celebraba el restablecimiento de la educación en la capital. «Sin educación no tenemos futuro brillante porque la civilización crece de la mano de la educación. El gremio está exultante con el reinicio de clases en las zonas de Mogadiscio asoladas por la guerra», añadió. Además, llamó al gobierno somalí y a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura a ayudar con la reconstrucción de los centros de enseñanza destruidos.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie