En conflicto

La flotilla vuelve a la carga (humanitaria): “en dos días estaremos en Gaza”

El Rachel Corrie se lanza con 1.200 toneladas de ayuda contra el bloqueo militar de la franja

El Gobierno de Irlanda exige que el barco entregue el material y los activistas dicen que no aceptarán acuerdos 'trampa'

Hablamos con Niamh Moloughney, enlace en tierra de los tripulantes del carguero

El teléfono de Niamh Moloughney comunica durante horas. Coordina desde Irlanda el avance del barco Rachel Corrie, que ya navega en algún punto entre la costa del norte de África y la costa griega. No nos dice dónde exactamente para evitar dar pistas, pero sí que “en dos días estaremos en Gaza“. Si no les interceptan antes. El desafío al bloqueo israelí sobre la franja tiene ahora el precedente sangriento de la muerte de al menos nueve personas.

A bordo de este carguero letón abandonado y reciclado por Free Gaza, nos cuenta Moloughney, van ahora 8 personas, seis de ellos de nacionalidad malaya, una premio Nobel, un ex alto cargo de Naciones Unidas. “Están en schok por lo que ha ocurrido, muy afectados, pero con la determinación de seguir adelante”. Llevan rumbo a Gaza 1.200 toneladas de ayuda humanitaria, que incluye 560 toneladas de cemento y 100 toneladas de equipos médicos -como un consultorio dental-, 200 sillas de ruedas, y material escolar y deportivo.

El barco se había quedado rezagado de la flotilla principal “por problemas técnicos” que los activistas achacan a “un sabotaje de los motores por parte de Israel”. ¿Cómo va a ser posible eso?, le preguntamos. “Ni idea…”, dice Moloughney entre sarcástica y desconfiada. El Ejército israelí sí ha reconocido que inhabilitó la maquinaria de cinco de los barcos de la flotilla tras el asalto del domingo para inmovilizarlos, pero nada hay sobre los que quedaron atrás, sólo las insinuaciones brabuconas de varios altos mandos del Ejército de Israel.

En cualquier caso, el retraso provocado por la avería dejó atrás a dos de los barcos, el Rachel Corrie y el The Challenger. Un retraso que ahora da la oportunidad a esta campaña de volver a intentarlo. ¿Se unirá el The Challenger al Rachel Corrie? “No puedo confirmar eso por ahora”, nos dice.

Tampoco sabrán hasta mañana si se unirá más gente al Rachel Corrie en una parada en algún puerto intermedio. “Ahora nos estamos concentrados en facilitar la logística de la gente que ha sido detenida. Todavía no sabemos donde están muchos. Algunos están en la cárcel. Otros están siendo deportados. Otros permanecen retenidos. Es escandaloso que Israel todavía no nos haya contado a quién han asesinado, quiénes son las personas muertas. Y que los medios de comunicación no se lo hayan preguntado”, se lamenta Moloughney.

Funeral en Estambul (Turquía) de algunos de los muertos en el ataque de Israel a la flotilla (Ibrahim Usta/Associated Press)

En la tarde de ayer, los forenses de Estambul que han recibido los cuerpos de los fallecidos identificaban a uno de ellos como un chaval de 19 años, con nacionalidad turca y estadounidense. No es que la muerte de este joven sea más trágica que la de los otros ocho asesinados, al parecer todos turcos, sino que pone en un aprieto diplomático a las siempre excelentes relaciones entre Estados Unidos e Israel.

El ministro de Exteriores irlandés, Michael Martin, ha pedido a Israel que permita al buque llevar ayuda humanitaria a la franja, a pesar del bloqueo militar impuesto. ¿Hay un punto de acuerdo posible? ¿Si Israel os deja entregar vuestra carga humanitaria en Gaza, pararéis? “Israel dice que se ha ofrecido para entregar nuestro material en Gaza por tierra. Es una oferta trampa y no es válida. Todo lo que tenemos en el Rachel Corrie y en el resto de la flotilla es material prohibido por Israel en Gaza: cemento, madera, juguetes, libros, lápices, medicinas… Todo está en la lista negra del bloqueo de Gaza. Son cosas que ni siquiera la ONU puede llevar normalmente a Gaza desde hace 3 años”.

Si Israel deja pasar el cargo de esta flotilla pero sigue bloqueando Gaza el resto del tiempo, eso no es un punto medio, viene a decir.  “Nuestro objetivo es que esto acabe por completo” y rechaza los rumores (de los cientos que hay) sobre un posible acuerdo para que el Rachel Corrie llegue a la franja o atraque en Israel.

Ya que hablamos por Skype, le preguntamos a Moloughney por el uso intensivo de Twitter, Facebook e Internet en general que está haciendo el Gobierno israelí. “Sí, son unos pesados”, dice a carcajadas Niamh. Desde las primeras horas posteriores al ataque, desde la cuenta de Twitter del Ministerio de Asuntos Exteriores @israelMFA se rebaten uno por uno los comentarios críticos que se producen desde cualquier lugar del mundo. “Ostras q mal royo, me ha nombrado en un tuit el ministerio asuntos exteriores de Israel”, nos decía ayer mismo un lector de periodismohumano.