ocultar/mostrar banner

En conflicto

La cárcel de la vergüenza

En la biblioteca, la humedad y el calor mantiene a los reos semidesnudos. A los confinados en estas celdas de aislamiento solo se les permite salir al patio 20 minutos al día.

Al penal La Esperanza se entra por la biblioteca. Un oscuro patio de columnas, encharcado y maloliente, que tiene al fondo las puertas oxidadas de dos celdas gemelas, sin estantes, libros ni bibliotecario, literalmente atestadas de hombres sin camisa sentados en el suelo. Un pasillo lateral conduce al núcleo central de la cárcel, que se divide en sectores separados por muros, pasillos laberínticos y puertas enrejadas. El ligero olor a detergente no logra ocultar otro, más denso, a alcantarilla. Todo el penal huele, siempre, día y noche, a tierra, basura y años de humedad. No importa las veces que se desinfecten los suelos ni cuánto froten los reos con agua enjabonada las baldosas rotas o los muros de hormigón; el aliento del penal La Esperanza, al que todos llaman Mariona por el cantón San Luis Mariona, del municipio de Ayutuxtepeque, en el que está clavado, apesta a abandono.

Son las 8 p.m. Por la noche, cuando ni el sol ni el ruido confunden los sentidos, los olores de la cárcel son más agudos y perceptibles. Sobre todo en la biblioteca, la antigua biblioteca convertida desde 1996 en módulo de aislamiento.

Atravieso el patio encharcado tratando de no pisar esas bolsas de plástico rellenas que hay esparcidas por el suelo y me acerco a una de las celdas. La de la derecha. Los presos sentados más cerca de los barrotes me devuelven el saludo con timidez o desinterés, pero al saber que soy periodista me escanean con la mirada y se convierten rápidamente en un coro de personas volcadas sobre una reja que denuncian lo evidente: que viven en condiciones medievales.

Seguir leyendo.

Más info sobre

,

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

2 comentarios

  1. [...] Sigue leyendo esta noticia de Periodismo Humano en La cárcel de la vergüenza [...]

  2. Awesome article it is without doubt. My friend has been waiting for this content.

Deja un comentario

En periodismohumano queremos que los comentarios enriquezcan el debate o la noticia. Por eso hay unas normas de decoro a la hora de comentar. Comenta sobre contenido que acabas de leer y evita el abuso de mayúsculas. Si tu texto tiene varios enlaces, puede que tarde un rato en aparecer. Los comentarios son libres y abiertos pero eliminaremos toda referencia que consideremos insultante o irrespetuosa