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En conflicto

El patrimonio sirio, rehén de la guerra

Un grupo de arqueólogos denuncia que lugares considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO han quedado integrados en el conflicto armado y pide a la comunidad internacional que exija a Siria cumplir con los acuerdos internacionales que le obligan a protegerlos

Algunos yacimientos han quedado convertidos en campo de batalla, otros son bombardeados por la artillería de Damasco y en algunos casos los emplazamientos son usados como posiciones militares

El precario estado de los museos y saqueos iniciales hacen temer que se produzca un expolio como el del Museo Nacional de Bagdad de 2003

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La fortaleza de Qalaat al Mudiq se yergue majestuosa sobre la verde colina de Apamea, una ciudad greco-romana que fue incluida en la Lista Indicativa de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 1999. No se percibe gente a la vista, más allá del ciudadano de voz temblorosa que graba el suceso para que queden pruebas. De pronto, una explosión de artillería impacta sobre sus muros del siglo XII levantando una enorme polvareda. Lo mismo ocurre en la siguiente secuencia. En la tercera, el proyectil impacta sobre el monte y en la cuarta, sobre el núcleo urbano que se sitúa en la falda de la montaña. La mezquita queda seriamente dañada por el ataque. Las imágenes evocan lejanamente otro atentado contra la herencia cultural mundial, no tan lejano en el tiempo: la destrucción de los Budas de Bamiyán acometida por los talibán.

La población civil de Siria no es la única víctima de la guerra que ha lanzado el régimen en respuesta al levantamiento social: el patrimonio histórico de uno de los países más ricos, culturalmente hablando, de Oriente Próximo se ha convertido en rehén del conflicto y, si éste se alarga en el tiempo, corre el riesgo de sucumbir al mismo privando a la Humanidad de algunas de sus representaciones históricas más relevantes y reveladoras.

Palmira, Alepo, Damasco, Bosra, las Ciudades Muertas, el Crac de los Caballeros y el Castillo de Saladino son los lugares clasificados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en serio riesgo, así como otras 18 zonas incluidas en la Lista Tentativa elaborada por la agencia cultural de la ONU que incluye precisamente Apamea. A estos lugares hay que sumar los centros religiosos e históricos que han resultado dañados en estos 16 meses de insurrección, represión y combates, como las mezquitas de Daraa, Bosra o Inkhil (las dos primeras del siglo VII), la mezquita de Khaled ibn Al Walid de Homs, donde reposan los restos del compañero del Profeta Mahoma con el mismo nombre, las mezquitas de Ariha y Sermin, en la provincia de Idlib, y los templos cristianos de Notre-Dame de Seydnaya, la Catedral de la Santa Virgen de Umm al Zinnar de Homs o el Monasterio de Deir Mar Mussa, cuyos vestigios se remontan al siglo XI.

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“En el caso de Apamea, en el interior de la fortaleza se encuentra hoy el pueblo del mismo nombre, Qalaat al Mudiq, donde reside población civil, lo cual hace aún más grave lo que está ocurriendo. El bombardeo de una localidad con una zona protegida internacionalmente va en contra de toda declaración sobre Patrimonio que haya firmado el régimen sirio”, explica desde Bruselas el arqueólogo español Rodrigo Martín Galán, portavoz del grupo El Patrimonio Arqueológico Sirio en Peligro, una iniciativa lanzada en marzo de 2011 por arqueólogos sirios y franceses, junto al propio Martín Galán, para concienciar al mundo sobre los riesgos que corre el legado cultural sirio e instar a la comunidad internacional a actuar para defenderlo.

Los arqueólogos, todos con amplia experiencia de campo en Siria, alimentan su grupo Facebook con vídeos y fotografías de los daños al patrimonio como los que ilustran este reportaje. Sus fuentes dentro del país son “competentes”, advierte el portavoz, si bien anónimas para evitar ser objeto de presiones por parte del régimen, lo que les permite contrastar las imágenes que llegan desde Siria y que muestran daños o atentados patrimoniales. Sus preocupaciones son infinitas. “Los riesgos para el patrimonio son varios: los bombardeos, como los que han destruido las muestras de arquitectura otomana de la ciudad de Homs, los saqueos al socaire del vacío de poder, los yacimientos convertidos en campos de batalla o en posiciones militares y el peligro que corren los museos”, explica.

Coincide con él la investigadora británica de la Universidad de Durham Emma Cunliffe, autora del estudio La Herencia Cultural Siria, en Peligro, un descriptivo informe donde se detallan cuáles son los yacimientos en riesgo. “No creo que ningún lugar pueda ser considerado seguro en esta situación”, explica a Periodismo Humano. “Dadas las dificultares para actualizar y verificar la información desde Siria, no quiero especular pero la lista de lugares que sabemos que han sido dañados es extensa e incluye la mayor parte de zonas consideradas Patrimonio de la Humanidad, muchas candidatas a serlo y numerosos edificios importantes y  religiosos”.

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Sobre la lluvia de artillería, los expertos del mencionado grupo  recuerdan que semejante agresión “falta a los compromisos adquiridos mediante tratados internacionales”. Las agresiones más violentas documentadas por este grupo de expertos incluyen las Ciudades Muertas -40 localidades datadas entre los siglos II y X, inscritas en la Lista de Patrimonio de la Humanidad como parque arqueológico, y que contienen desde templos paganos o iglesias cristianas hasta baños púbicos y monumentos funerarios- donde los bombardeos “han sido perpetrados por el Ejército sirio y las Fuerzas de Seguridad”. También han sufrido bombardeos yacimientos y monumentos de la provincia de Daraa como las ciudades de Inkhil y Bosra (capital de la provincia romana de Arabia, con un teatro del siglo II y una fortaleza ayúbida del s. XIII, declarada en 1980 Patrimonio de la Humanidad), en la región de Deir al Zor (denuncian que el yacimiento de Sheikh Hamad se ha convertido en escenario de batallas), monumentos históricos de Homs (como su ciudadela) o Hama (cuyo conjunto hidráulico, compuesto por un acueducto y 17 norias, fue presentado por el régimen sirio como candidato a la ampliación de la Lista de Patrimonio Mundial en 1999) y el Crac de los Caballeros (el castillo cruzado mejor conservado del mundo).

Pero el problema no es sólo ese: en muchas zonas de interés arqueológico, el Ejército ha erigido posiciones militares para proteger a su personal así como a sus piezas de artillería, lo que implica excavar trincheras y refugios “acabando con la secuencia estratigráfica”, recuerda Martín, que permite ayudar a datar los hallazgos y que, en los países europeos, está protegida por ley. En cuanto a los Tells, colinas formadas por la superposición de asentamientos arqueológicos, su situación geográfica las convierte en una posición estratégica. “En el caso del Tell Sheikh Hamad, un asentamiento asirio con varios templos, sabemos que se ha convertido en escenario de combates y que ha habido desperfectos, si bien es imposible evaluarlos”.

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Los arqueólogos del mencionado grupo denuncian que la guerra ha “transformado” en campos de batalla las Ciudades Muertas de Idlib y también varios yacimientos de Daraa, Homs, Hama y Bosra, así como los mencionados Tell o la ciudad antigua de Palmira, parada obligatoria en las antiguas rutas de caravanas comerciales, una ciudad con restos romanos, bizantinos e islámicos considerada Patrimonio de la Humanidad desde 1980 donde los carros de combate y las piezas de artillería pesada han sido dispuestas cerca de la gran muralla. Un informe del Fondo para la Herencia Global asegura que “los tanques se han desplegado cerca de las ruinas romanas a la entrada de Palmira. Aunque las comunicaciones están interrumpidas desde el principio de la campaña [militar], aquellos residentes que han logrado salir hablan de fuego diario de ametralladora y disparos de tanque”.

“A eso se suman las excavaciones clandestinas que están teniendo lugar”, continúa Rodrigo Martín. “Se están produciendo excavaciones ilegales delante del Ejército. Aquí podríamos hablar de desidia por parte de las autoridades o de complicidad”. En este sentido, los arqueólogos de El Patrimonio Arqueológico Sirio en Peligro recuerdan la corrupción que históricamente ha rodeado a las antigüedades sirias, “muy difícil de combatir en el contexto de un régimen totalitario que elige y designa a los funcionarios”, como escriben en su Llamamiento a la Preservación del Patrimonio Cultural Sirio dirigido a las Instituciones Científicas Internacionales y a la comunidad internacional. “En esta revolución, algunos funcionarios han encontrado el momento propicio para hacer aprobar proyectos ilegales como la construcción en zonas protegidas o saquear los yacimientos. Estas prácticas no son nuevas, pero encuentran un terreno propicio en este periodo de relativa anarquía”, prosigue el documento.

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“La UNESCO tiene reglas estrictas sobre el número y el tipo de construcciones permitidas en los alrededores de zonas consideradas Patrimonio de la Humanidad”, prosigue Emma Cunliffe desde Gran Bretaña. “En situaciones donde hay ausencia de seguridad, la gente se aprovecha construyendo lo que no debería. Construyen en yacimientos, o justo al lado de ellos, a menudo usando piedra robada a las ruinas antiguas. Han aparecido recientemente informes con listas de lugares donde se cree que esto está ocurriendo”.

La dificultad a la hora de confirmar las informaciones desborda a los expertos. “Según la información que sale de Siria, el lugar más dañado ha sido Apamea, candidato a Patrimonio de la Humanidad, una ciudad del siglo XII cuya ciudadela sigue estando habitada. La ciudadela, Qaalat al Mudiq, ha sido extensamente bombardeada y después el Ejército ha empleado bulldozers para penetrar en sus muros. La antigua columnada de las ruinas también ha resultado dañada por los bombardeos: hay vídeos colgados en Internet”, evalúa Cunliffe. “Sin embargo, probablemente el peor daño ha provenido de los saqueos. Según la DGAM, hombres armados atacaron el lugar, se enfrentaron a la guardia y comenzaron a saquear las ruinas, y el saqueo prosigue cada noche. Han usado taladros y excavado agujeros de más de dos metros de profundidad. Se dice que ahora el área saqueada es mayor que la zona excavada por los arqueólogos en los últimos 60 años, y puede que nunca sepamos qué se ha perdido”.

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Esa es la versión oficial, promovida por los medios estatales sirios y po la Dirección General de Antigüedades y Museos (DGAM) de Damasco. Según el régimen, son los rebeldes los responsables de saqueos, agresiones y daños causados al Patrimonio. Pero la presencia del Ejército regular sirio en Apamea, donde controlan el perímetro de la ciudad, dirime cualquier duda sobre la autoría de los saqueos pese al discurso oficial. Rodrigo Martín trató durante años con la institución siria. “En la DGAM todo está bien vigilado desde arriba. Sería inconcebible una voz discrepante con la versión oficial porque perdería su trabajo o se arriesgaría a cosas peores”, dice antes de recordar que dos miembros de su grupo, arqueólogos sirios y funcionarios de la DGAM, fueron despedidos tras participar en París en una protesta contra la represión militar.

A la hora de buscar responsabilidades, los componentes del grupo no tienen dudas. Si bien no descartan que algunos grupos armados estén atentando contra el patrimonio histórico, insisten en que “de la destrucción del Ejército tenemos pruebas claras, mientras que no podemos probar la destrucción por parte de la oposición”. Martín Galán recuerda el último caso de ‘agresión’ registrada por los insurrectos: los graffitis aparecidos recientemente en el Acueducto de Hama, “un atentado no irreversible y el único daño registrado hasta ahora en el sistema hidráulico”. En el grupo Facebook aparecen algunos vídeos con pintadas similares en otros muros de valor histórico.

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La situación de los museos merece capítulo aparte, sobre todo tras el siniestro precedente que se creó con el saqueo del Museo Nacional de Bagdad en marzo de 2003, cuando la invasión angloamericana de Irak sumió al país en la anarquía. Miles de piezas –los cálculos más elevados hablaron de 170.000- fueron robadas ante la impotencia de los funcionarios, incapaces de parar a los saqueadores y ante la impasividad de las tropas norteamericanas situadas cerca de los accesos del centro cultural. De los 38 museos nacionales sirios, las autoridades afirman haber evacuado las piezas de los más importantes. “No sabemos ni cómo se trasladan ni a dónde. La metodología, el inventario, las condiciones de conservación, etcétera son una nebulosa que alimenta la preocupación de la comunidad arqueológica internacional”, prosigue Martín. No es una sorpresa, dado que la “mayoría de las colecciones de los museos sirios no están inventariadas ni documentadas”, según el Llamamiento para la Preservación de los Museos Sirios redactado por su colectivo, donde se denuncia que las infraestructuras de los mismos son “a menudo obsoletas y el personal y la seguridad es insuficiente, pese a ello, cada año, en los museos sirios se confían todos los descubrimientos realizados por docenas de misiones internacionales arqueológicas que trabajan en su territorio. La riqueza incomparable de esta contribución, que se estima en decenas de miles de objetos, se convierte hoy en una terrible debilidad”.

El Consejo Internacional de Museos (ICOM) ha elaborado una lista de Observación Siria según la cual, a 6 de abril de 2012, se había informado de la evacuación de piezas de seis museos: Alepo, Dara, Hama, Homs, Palmira y Quneitra. También se informa de saqueos en tres centros: Apamea, Hama y Homs. “La DGAM ha trasladado piezas a lugares seguros en algunos de los museos más grandes, como Alepo, pero otros museos regionales pequeños han sido saqueados. En al menos uno de los casos, los informes indican que el día en que el museo fue saqueado fue el mismo en que el personal no pudo ir a trabajar porque el Ejército bloqueaba los accesos. Los objetos incluyen armas antiguas y figuras como una estatua de oro de una deidad aramea datada en el siglo VII antes de Cristo. Como son piezas conocidas, la lista ha comenzado a circular por negocios de subastas y por organizaciones internacionales como Interpol, que puso la estatua dorada en la lista de lo más buscado el pasado diciembre”, explica Emma Cunliffe.

La estatua dorada es el objeto más icónico de lo desaparecido –que se sepa- hasta ahora en Siria, tanto que el colectivo que denuncia el peligro del Patrimonio la ha adoptado como símbolo. El régimen ha denunciado saqueos en diferentes ocasiones: en abril, afirmó que 1.300 restos arqueológicos fueron decomisados por las autoridades cuando intentaban ser expoliados vía el Líbano.

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La situación es tan grave que la directora de la UNESCO, Irina Bokova, lanzó el 29 de mayo un llamamiento por la protección del Patrimonio sirio que no tardó en ser adoptado por la Interpol, quien pidió a sus países miembros extrema vigilancia ante el posible tráfico de antigüedades sirias. En cualquier caso, según la Convención de Patrimonio Mundial firmada por Siria en 1975, las autoridades son las responsables de la protección del patriomonio cultural en tiempos de inestabilidad política, como recordó la responsable de la UNESCO. “Exhorto a las autoridades sirias a respetar las convenciones internacionales que han firmado, en particular la Convención para la Proteción de Bienes Culturales en caso de conflicto armado (1954), la Convención que concierne a las medidas a tomar para impedir y prohibir la importación, exportación y transferencia de propiedades ilícitas de bienes culturales (1970) y la Convención de Patrimonio Mundial de 1972”.

El temor de los arqueólogos tiene a Hama como precedente. Tras el brutal asalto de 1982 del entonces presidente Hafez Assad, padre del actual dictador sirio, decenas de miles de personas (entre 10.000 y 40.000, según las fuentes) fueron asesinadas y el patrimonio arquitectónico de Hama quedó destruido. El museo fue arrasado. Nadie levantó la voz entonces.

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Hoy en día, los expertos advierten que perder el patrimonio cultural de Siria significaría borrar páginas enteras de la Historia de la Humanidad. Sin esos yacimientos no se entendería la revolución Neolítica que significó el paso de las sociedades de cazadores recolectores a comunidades sedentarias productoras de alimentos, los orígenes del sedentarismo, la aparición de la escritura, la definición de los primeros panteones estructurados, de lenguas y archivos, del urbanismo, la invención del alfabeto o la emergencia de las religiones monoteístas. La queja de los arqueólogos es clara. “Hace más de un año que la situación se está degradando. Se podrían haber tomado medidas de protección que no se han adoptado pese a los acuerdos internacionales suscritos en ese sentido”.

Los componentes de El Patrimonio Arqueológico Sirio en Peligro advierten a la comunidad internacional que los siguientes lugares están en “peligro mayor”. “Las Ciudades Muertas, clasificadas por la UNESCO como Patrimonio Mundial en 2011, la Citadela de Mudiq, la ciudad de Palmira, los yacimientos arqueológicos de Tell Khan Sheikhoun, Tell Qarqur, Tell Afis, Tell Sheikh Hamad, Tell Ash’ari y Tell Hamukar así como lugares de culto como la mezquita Al Omari de Daraa y las mezquitas históricas de la ciudad de Homs”. “La duración del conflicto es nuestro mayor temor. Si el vacío en la estructura de poder se llena, el problema podría resolverse, pero si se va a la iraquización del conflicto, los posibles daños nos dan mucho miedo”, explica el portavoz del grupo de arqueólogos. “Estamos hablando de anarquía, batallas y agresiones de norte a sur y de este a oeste de Siria. Lo peor que puede ocurrir es que se prolongue en el tiempo”.

9 comentarios

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  2. Jata Miau

    Llamamiento contra los preparativos de guerra en Irán y Siria (manifiesto y adhesiones)

    La última guerra impulsada por la OTAN y Estados Unidos, en Libia, ha causado miles de muertos y la práctica destrucción del país. En la última década, la ferocidad del nuevo colonialismo estadounidense y europeo ha destruido países (Iraq, Afganistán, Libia) para apoderarse de sus recursos y para reafirmar su supuesto derecho a imponer su dominación en el mundo. Ahora, los tambores de guerra están sonando contra Siria e Irán, y si los ciudadanos del mundo no consiguen silenciarlos, puede iniciarse una nueva matanza de dimensiones aterradoras. Estados Unidos está desplegando tropas en el golfo Pérsico y en las cercanías de Siria, con la complicidad de Israel. Un programa terrorista, con asesinatos de científicos iraníes y atentados en el interior del país, está siendo aplicado por Estados Unidos e Israel. La exigencia estadounidense y de la Unión Europea de imponer nuevas sanciones a Siria e Irán está creando mayores tensiones en Oriente Medio, contribuyendo al estallido de nuevos conflictos y de una guerra civil en Siria: se están creando así los pretextos para emprender una agresión militar como la que ha destruido Libia. Además, esa estrategia está aumentando las tensiones internacionales con China y Rusia, con consecuencias imprevisibles. Una hipócrita política que postula imponer la democracia con bombardeos, muerte y destrucción, no puede ser aceptada por los ciudadanos españoles. Con el pretexto de defender la libertad, Estados Unidos y la OTAN pretenden imponer su voluntad a través de la destrucción y la guerra. España no debe participar en esa estrategia criminal. Por ello, pedimos a los ciudadanos, sindicatos, partidos políticos y organizaciones sociales que exijan al gobierno español:

    1. La suspensión de las sanciones contra Siria e Irán.

    2. La renuncia a la participación en una guerra contra esos países.

    3. Impulso a una política de paz y colaboración internacional que permita a los ciudadanos sirios e iraníes decidir su propio destino.

    4. La defensa de la no injerencia en los asuntos internos de otros países.

    ¡Detengamos la nueva guerra que preparan!

    Primeras firmas recibidas:

    José Miguel Álvarez, obrero.
    Julio Anguita, ex secretario general del PCE y de Izquierda Unida.

    Nazanín Armanian, escritora y analista política.
    Carlos Aznárez, periodista. Argentina.

    Pepe Arrastia, profesor.

    Inmaculada Bajo García, trabajadora social.
    Susi Ballesta Manzano.
    Isabel Barbal, administrativa. University of North Carolina at Chapel Hill. USA.
    José Maria Baulenas Renalías, músico.

    Jorge Beinstein, profesor Universidad de Buenos Aires.
    Paco Bello, administrador de Iniciativa Debate Público.
    Miren Antzine Biain Fernandez de la Reguera.

    Jaume Botey, profesor Universidad de Barcelona.

    Jerónimo Cabillas Sarria, jubilado.

    Miguel Candel, profesor Universidad de Barcelona.

    Àngel Canet Català, profesor.

    Juan-Ramón Capella, catedrático Universidad de Barcelona.
    Alfredo Caporaletti. coordinador Instituto Argentino de Estudios Geopolíticos. Buenos Aires.
    Manuel Carmona Carrillo.
    Rosa Carral Corbacho, abogado.
    Jordi Casanellas Rosell.
    Fernando Casares, periodista.
    Víctor Jesús Cedeño Moronta.

    José Luis Centella, diputado; secretario general del PCE.
    José Ramón Cervera Grau, ferroviario.
    Alfredo Clemente, secretario general del PSUC.
    Vicent Climent Bosch, músico.
    Joan Cogollos Fons, maestro jubilado.

    Josafat S. Comín, traductor.
    Dulce Conde de Pedro.
    Ana De Amorim, cocinera.
    Ángel de la Cruz, profesor Universidad Complutense de Madrid.
    José María Delgado Gallego.
    Manuel Díaz Olalla, médico.

    Manuel Dios Diz, presidente del Seminario Galego de Educación para a Paz.
    Norman Douglas, director teatral. Panamá.

    Iñaki Errazkin, periodista y escritor.
    Israel Escalante Mesón, responsable de Movimientos Sociales del Partido Comunista de Euskadi, PCE-EPK.
    Virgínia Fontes, historiadora. Río de Janeiro. Brasil.

    Carlo Frabetti, escritor.
    Jesús Gago Fernández, economista.

    Sara Gamero, montadora de vehículos.

    Jesús García Blanca, escritor.

    Vicente García Varela.
    Juan Guillermo Garcés, artista. Cuba.
    Ricardo Gayol Rodríguez, presidente de Fundación Hijos del Maíz.
    Andrés Gómez, sindicalista. Francia.
    Ernesto Gómez Abascal, escritor y periodista, ex embajador. Cuba.
    Pedro González de la Fe, profesor universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

    José Luis Gordillo, profesor Universidad de Barcelona.

    José Gordon Prats, jurista.

    Inmaculada Heredero, correctora de estilo.

    Javier Hernández Díaz, iranólogo, traductor de lengua persa.

    Lluís Miquel Hurtado, periodista.
    Elena Isidro, profesora.
    Rafael Jerez Mir, catedrático de EU (jubilado).

    Juan Kalvellido, dibujante subversivo.
    Jose Mª Lekunberri, sociólogo.
    José León, Secretario General de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE).
    Germán López, funcionario.
    Guillermo López Infantes.

    Pedro López López, profesor Universidad Complutense de Madrid.
    Amaia López de Munain, periodista.
    Antonio López Muñoz, periodista y biólogo.
    Andreu Llabina, estudiante Historia.
    Juanjo Llorente, responsable de comunicación del PCPV de l’Horta Sud.
    Salvador Machancoses Trenco, profesor jubilado.

    Ángeles Maestro, médica. Red Roja.

    Antonio Maira, capitán de fragata de la Armada. Politólogo.
    Begoña Maira Benítez, parada.

    José Manuel Martín Medem, periodista.

    Carlos Martínez, periodista.

    Manuel Martínez Llaneza, profesor de universidad jubilado.
    Juan Martínez Martínez.

    Juanjo Mata, arquitecto.
    Óscar Mateu, parado.
    Domingo Méndez Rodríguez. Profesor jubilado.

    Maite Mola, PCE, vicepresidenta PIE.
    Eduardo Montes de Oca, periodista, Cuba.
    Juan Manuel Morales, empresario.

    Alvaro G. B. de Azevedo Moura, oficial Superior de la Armada Portuguesa, jubilado.
    Enrique Muñoz Gamarra, sociólogo.

    Pilar Muñoz López, bibliotecaria.
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    Miguel Pardo González, técnico audiovisual.

    Cristina Pascual Álvaro, administrativa.
    Emanuel Pechir, periodista. México.
    Iván Peña Santana, informático.
    Ángel Pérez.

    Daniel Pérez Creus,

    Francisco José Pérez Esteban, secretario de Solidaridad Internacional y Derechos Humanos de IU.
    Diana Pérez Marín, estudiante Ciencias Políticas.
    Emilio Perona, cirujano.

    James Petras, profesor Universidad de Binghamton, EE.UU.
    Carmen Pintor Rodríguez, empresaria-joyera.

    Higinio Polo, profesor y escritor.
    Montserrat Ponsa Tarrés, periodista, Fundación Cultura de Paz-España.
    Xose Quiroga, fotógrafo.
    Carlos Alberto Rama, profesor. Uruguay.
    Mario Reneses Setién, ingeniero.

    Cristina Rey Juzgado. Periodista.

    Miguel Riera, editor y director de El viejo topo.

    Joan Anton Rius Andrés.
    Aloisio Sergio Rocha Barroso, médico, director de estudios Fundación Mauricio Grabois. Brasil.
    Maria Rodrigues, ama de casa. Portugal.
    Mauricio Rodríguez Gelfenstein, periodista.
    Catalina Rodríguez, traductora.
    Bonifacio José Rodríguez Cañibano, periodista.
    Florencio Rodríguez Vallejo, webmaster.

    Vicente Romano, catedrático jubilado, escritor.
    Felipe de la Rosa, funcionario.
    Carlos Ruiz Escudero, ingeniero y miembro de ATTAC.
    Andrés Sandoval, maestro.
    Alicia Sánchez García.
    Carlos Sánchez-Casas Padilla, arquitecto.
    Manuel Sánchez Cuadrado.
    José Santos Suárez, profesor Universidad de Vigo.

    Juan Ramón Sanz, exdiputado Asamblea de Madrid.

    Marta Sanz, escritora.
    Alfonso Sastre, escritor y dramaturgo.
    Eva Sastre, editorial Hiru.

    Pascual Serrano, periodista.
    Joaquín Suárez, jubilado.
    Patricio Suárez Gil, Médico.

    Carlos Tena, periodista.
    José María Tena López.
    José M. Torres Pérez, Presidente de la Fundación RUBEN DARIO-CC
    Lourdes Urbaneja Clerch.

    Miguel Urbano Rodrigues, escritor, Portugal.
    Francisca Urrutia.

    José Luis Valdés, marino mercante. Suecia.

    Rodrigo Vázquez de Prada, codirector de Crónica Popular.

    Manuel Velasco, técnico en seguridad.
    Francisco Vicente Lasa.
    Oscar Julián Villar Barroso, profesor universitario. Cuba.

    Eduardo Villegas González, desempleado.

    Angeriñe Zabaleta, administrativa.

    http://iniciativadebate.wordpress.com/2012/01/21/llamamiento-contra-los-preparativos-de-guerra-en-iran-y-siria-manifiesto-y-adhesiones/#more-51469

  3. Jata Miau

    Entre los firmantes del manifiesto “Llamamiento contra los preparativos de guerra en Irán y Siria” se encuentra Pascual Serrano, En su día firmó, junto con Juan Carlos Monedero, el artículo “Que el miedo al imperio no nos paralice”, que fue publicado en Rebelión (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=123226) el 27/02/2011. Dicho artículo también fue publicado en la web del propio Pascual Serrano en idéntica fecha y a día de hoy todavía está disponible para su consulta en dicha web.
    A diferencia de Pascual serrano, Juan Carlos Monedero sigue defendiendo un posicionamiento similar al que sostuvo ante el supuesto levantamiento popular contra Gadafi en el caso de la llamada revolución siria, iniciada de forma espontánea por gran parte de la población siria según todos los grandes medios de comunicación (ese conglomerado que algunos para abreviar denominamos “falsimedia”). Es de suponer que Pascual Serrano tendrá sus motivos para defender un posicionamiento ante lo que está sucediendo en Siria aparentemente distinto al que sostuvo ante lo sucedido en Libia. Y. por supuesto, no seré yo quien le exija que explique públicamente su aparente cambio. Considero que esá en su perfecto derecho a no hacer público tales explicaciones.
    Al mismo tiempo que considero necesario plantear una cuestión tan elemental como crucial:
    ¿Qué necesidad hay de que un “medio de comunicación con enfoque de derechos humanos” que algunos pudieran calificar de “alternativo”, propague la misma línea informativa que “falsimedia” con respecto a la “crisis” siria?

  4. Jata Miau

    “Desde Marruecos a Bahréin la reivindicación es la misma: un cambio pacífico y radical que instaure una democracia que ampare los derechos sociales y económicos de la mayoría”, manifiesto publicado en Rebelión (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138712) el 04/11/2011 y firmado entre otros por Juan Carlos Monedero.

  5. Jata Miau

    Reenvío comentario.

    Entrevista a Atilio Borón, otro de los firmantes del manifiesto “Desde Marruecos a Bahréin la reivindicación es la misma: un cambio pacífico y radical que instaure una democracia que ampare los derechos sociales y económicos de la mayoría”, en La Brújula del Sur:

    “1) En principio queremos preguntarle: ¿Por qué califican como una dictadura al gobierno de Siria?

    Es una calificación hecha desde hace mucho tiempo por amplios sectores de la izquierda. Se trata de un régimen dinástico instaurado hace más de 40 años (…) El hijo sucede en el cargo al padre; no es un régimen que haya sido avalado por una serie de elecciones periódicas, se diferencia notablemente de la experiencia de otros países de América Latina como Venezuela, Bolivia, Ecuador donde tenemos elecciones todos los años; no es el caso en Siria. Lo cual de ninguna manera puede llevar a justificar la intervención occidental del imperialismo para entrometerse en los asuntos sirios.

    2) Según el documento, y citamos “no hay indicio alguno que permita conjeturar sobre una inducción exterior de las protestas”, es decir: ¿ustedes descartan el intervencionismo imperial en el conflicto sirio?

    Mire, yo la verdad es que no leí los detalles del documento en la versión final, y la verdad le confieso que no lo tengo presente en este momento. Pero si fuera así, es un error muy grave porque evidentemente hay indicios muy serios de que las manos de la OTAN y las manos de las potencias imperialistas están metidas en todo este asunto. Obviamente que esto no basta, porque, como lo hemos dicho en reiteradas ocasiones, para que el accionar del Imperialismo sea eficaz, se requiere que haya una situación interna que posibilite que el Imperialismo y las potencias coloniales aprovechen la situación. Me parece que es lo que está pasando en Siria, pero de todas maneras es absolutamente imposible negar la presencia de estos agentes internacionales de la CIA, del Mossad, del M-16 que están operando para producir un cambio de régimen e instalar allí un gobierno favorable a sus intereses. De eso no cabe ninguna duda. Pero esto no puede ser interpretado como extendiendo un aval no calificado a un gobierno como el de Asad, que, repito, no tiene nada que ver con un proyecto socialista o emancipatorio.

    3) En su opinión: ¿En qué se diferencia el conflicto en Siria de la agresión que vivió el pueblo libio?

    Yo creo que en el fondo se está aplicando el mismo modelo, están tratando de ver si es posible crear una situación como la de Bengazi y a partir de allí instalar una cabeza de playa para forzar la intervención de la OTAN y producir un verdadero baño de sangre que ponga fin al régimen de Asad. Yo creo que, en el fondo, el proyecto ese puede no prosperar porque hay una cosa muy importante, y es que Libia era un gran productor de petróleo y Siria no lo es (…) De todas maneras hay que tener en cuenta que hay un riesgo muy grande, porque el gobierno sirio ha tenido muy buenas relaciones con el gobierno de Israel. A pesar de que Israel le arrebató las alturas del Golán en la guerra de 1967, Damasco no ha tenido realmente una relación tensa con Israel.

    4) ¿Por qué si los periodistas de Al Jazeera renuncian en cascada en contra de repetir las mentiras mediáticas contra Siria, elaboradas por los laboratorios estadounidenses y aliados, nosotros debemos creernos esos mensajes?

    Permítame una aclaración: yo a menudo publico artículos con los cuales yo no estoy enteramente de acuerdo, pero que me parece que son interesantes como elementos para una discusión. Yo tengo diferencias con ese artículo… así como tengo diferencias con los artículos que poco menos exaltan al régimen de Siria como si fuera un caso similar al de Cuba, Venezuela o Ecuador, cosa que es absolutamente incorrecta (…) Yo creo que tenemos que oponernos sin atenuantes a la intervención. Tenemos que oponernos y denunciar las tentativas de volver a reeditar lo que aconteció en Libia, que fue un baño de sangre y un bombardeo permanente durante ocho meses, donde las víctimas civiles se cuentan por decenas de miles. Pero también tenemos que oponernos a la represión brutal que está haciendo el régimen de Asad.

    5) Hay una pregunta que nos queda revoloteando en la cabeza después de leer a Alba Rico en un artículo que ud recomienda en su blog y es ¿Qué querrá decir ser de izquierdas? ¿Qué puede proponer la izquierda a los sirios?

    Cuando Alba Rico se hace la pregunta -que es muy importante- de qué significa ser de izquierda hoy, en este momento, ante un régimen que trata de esa manera a sus ciudadanos, me parece que tiene que ser una pregunta que debe que ser considerara cuidadosamente. Oponernos totalmente a la OTAN, oponernos a la invasión, denunciar los planes de agresión del Imperialismo, denunciar los planes de pasar de Siria a Irán y destruir la revolución iraní: ¡Eso está fuera de discusión! Pero eso no necesariamente nos tiene que hacer permanecer callados ante un régimen como el de Siria, que ha dado muestras de no tener mucho que ver con el proyecto de transformación social que tiene la Izquierda a nivel mundial.

    6) ¿Qué opinan tiene sobre las recientes elecciones sobre el referendo constitucional en Siria?

    La verdad es que no tengo mucha información. Aparentemente fue una victoria del gobierno, y eso está muy bien. Yo creo que el gobierno se ha demorado en producir una serie de cambios que le hubieran quitado fuerza a esta situación tan crítica que hay en este momento. Ojalá pongan en marcha las consideraciones que se establecen en la propuesta de Reforma Constitucional. Creo que hay muy poco tiempo y se ha demorado mucho esa reforma, ojalá que la haga y yo creo que hay que dejar que los sirios resuelvan esa situación por su cuenta, pero que se haga en un marco en donde la violenta represión que se ha ejercido contra sectores de la población sea cancelada definitivamente. No hay manera de resolver esa cuestión. A mí me preocupa mucho que a veces se haga la equiparación entre los procesos políticos en Siria y Venezuela, de ninguna manera ha habido una experiencia de este tipo en Venezuela; allí se han implementado referendos revocatorios, han habido elecciones, y jamás la oposición jamás ha tenido el trato que la oposición ha tenido en Siria.”

    http://albaciudad.org/wp/index.php/2012/03/atilio-boron-es-un-error-muy-grave-negar-el-intervencionismo-en-siria/

    ¿Será éste un circo cuyos payasos carecen del más mínimo atisbo de talento?

  6. Jata Miau

    Reenvío comentario.

    Un ¿chiste?:

    Un sirio cometió una infracción de tránsito en un pueblecito del estado de Alabama. Como el sirio tenía la piel lo suficientemente oscura como para que quienes detentaban el poder en el pueblo lo consideraran un negro* más, lo condenaron a luchar con un león en el estadio municipal. Si lograba vencer al león, le perdonarían la vida.

    Veinte mil blancos se congregaron aquella tarde en el estadio. En un hoyo que abrieron en la arena, metieron al sirio. Solamente le quedó fuera la cabeza. Soltaron al león. El animal, en cuanto divisó al condenado, se lanzó al ataque. Al llegar junto a él, el sirio, que no podía defenderse de otra manera mínimamente eficaz, mordió al león en una de sus patas. Los veinte mil blancos, sumamente indignados, se pusieron de pie y gritaron a coro:

    ¡¡¡PELEA LIMPIO, NEGRO HIJO DE LA GRAN P…!!!

    (*) Negro malo, por supuesto. A diferencia de Barack “Drones” Obama, que es un negro bueno.

  7. [...] -es una de las más antiguas localidades sirias, paso obligado en la Ruta de la Seda, y su ciudadela medieval y su zoco cubierto son considerados patrimonio de la Humanidad según la Unesco- su verdadera importancia radica en su sector industrial, que abastece a todo el [...]

  8. [...] un suntuoso anfiteatro-, bizantinos y musulmanes declarados Patrimonio de la Humanidad en 1980, es una de las muchas ciudades históricas que están siendo demolidas por la guerra. Las primeras menciones a esta ciudad, situada en la provincia de Dara’a, [...]

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