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Economía

La RAE no quiere compartir sus palabras

La Real Academia de la Lengua prohíbe usar o enlazar contenidos de su Diccionario

La editorial Planeta fuerza "en nombre de la RAE" el cierre de una web que comparaba definiciones

La Academia es una corporación pública financiada al 50% por las grandes empresas españolas

Gabriel Rodríguez cuenta con que en pocos días le llegará un correo electrónico que no le va a gustar nada. La Real Academia de la Lengua Española se ha puesto al acecho en las últimas semanas de aquellas páginas web que usan o enlazan el contenido del Diccionario RAE, sus palabras y definiciones. Y lo está haciendo a través de los servicios jurídicos del Grupo Planeta, que edita y vende la versión del Diccionario en formato libro.

El correo que Gabriel teme recibir lo ha recibido ya Ricardo Soca, periodista, corresponsal en Uruguay de la agencia de noticias AFP y corresponsal durante siete años de El País. Sosa mantiene desde 1996  elcastellano.org, una web amateur pero con prestigio donde publica noticias o curiosidades sobre el idioma y sus variantes. Además, envía desde hace años a sus más de 20.000 suscriptores “La palabra del día”, donde desgrana la definición y la etimología de un término.

El 15 de septiembre Soca recibió un correo de Planeta “actuando en nombre y representación de la Real Academia Española” y exigiendo la retirada de determinados contenidos porque todo lo que no sea un “uso privado” del diccionario viola los “derechos de propiedad intelectual” de la institución: “la Real Academia Española es el único y legítimo propietario de la marca RAE y de la información contenida en la web rae.es”, se afirma.

Los abogados de Planeta le piden que elimine en concreto una sección en la que Soca compara las novedades ya publicadas de la 23ª edición del Diccionario de la RAE, prevista para 2014, comparándolas con la 22ª edición de 2001.

Página dentro de elcastellano.org eliminada a petición de la RAE: las nuevas definiciones de la 23ª edición del DRAE comparadas con las de la 22ª

Para la RAE, este es un uso ilícito de su contenido puesto que se ofrece la consulta de parte del diccionario fuera de su web oficial y además de manera en que se altera la obra original. El correo de Planeta a Soca termina con un ultimátum en estos términos:

“En un plazo inferior a SETENTA Y DOS HORAS (72H) a contar desde la fecha del presente escrito:

1º CESE inmediatamente en el uso de la denominación RAE en cualquier forma, tal y como anteriormente se ha expuesto, retirando de su página www.elcastellano.org todos los contenidos citados anteriormente propiedad de RAE, incluyendo buscadores de cualquier clase y derivados.

2º ABSTÉNGASE de utilizar cualesquiera marcas, nombres comerciales y/o nombres de dominio que, directa o indirectamente, se asemejen o evoquen a las marcas titularidad de RAE y que, en cualquier caso, incluyan directa o indirectamente el término RAE.

3º INFÓRMENOS por escrito, de forma inmediata y completa del procedimiento de retirada y restablecimiento de la legalidad, dándonos garantía suficiente de que no volverá a producirse.”

Soca eliminó, no sin protestar airadamente en su página, los contenidos de su publicación. En una conversación por correo electrónico con Periodismo Humano, deja claro que el material que él publica es “gratuito y sin restricciones”, y que aunque en sus páginas hay “anuncios de Google”, afirma que apenas recibe unos céntimos por la publicidad que tiene en toda la web. Soca escribe libros sobre lingüística y da esporádicamente conferencias sobre la materia.

La advertencia que recibió Soca en su correo estaba enviada por un empleado de la Asesoría Jurídica del Grupo Planeta. El periodista uruguayo se puso en contacto telefónico con dicho departamento y, según la grabación de la llamada realizada por el propio Soca, el abogado le confirmó que Planeta tenía “una autorización expresa de la RAE para actuar en su nombre para retirar….”, en ese momento corta la frase y duda. “No ha sido la única página, hay más. Buscadores y sobre todo contenido editado por el Grupo Planeta pero perteneciente a la Real Academia”, continúa el técnico. Y Soca repregunta: “¿Ustedes tienen un poder de la Real Academia para actuar en su nombre?”. “Así es”, responden desde Planeta.

Esta estrategia, a la que Soca no duda en llamarle “intimación“, ha provocado indirectamente el cierre de otra página relacionada con la RAE. Esta vez se trataba de una “versión mejorada” para consultar del Diccionario Panhispánico de Dudas elaborada por Franz Mayrhofer, un hispanista colaborador del Instituto Cervantes (aquí su ficha profesional) en California.

Según nos cuenta Mayrhofer, “hasta ahora ni la RAE ni Planeta se han puesto en contacto conmigo”, pero el pasado martes 27 de septiembre decidió retirar su web por precaución ya que es “muy probable que a mi versión del DPD le pueda tocar el siguiente turno”. Lo que no sabe Mayrhofer es que, si alguna editorial le contactara, no sería Planeta sino el Grupo Santillana, pero con eso vamos luego.

A partir de ahora, solo los alumnos del centro de estudios donde trabaja Mayrhofer tendrán acceso al servicio a través de una página accesible únicamente desde el campus, cosa que no permitiría tampoco la RAE, cuyas normas de copyright son muy específicas en el “uso privado” que los lectores deben darle a sus contenidos. Mayrhofer nos asegura que no gana “absolutamente nada” con la aplicación.

@Definiciones_ES es una cuenta de Twitter que va publicando definiciones de la RAE periódicamente, algo que no estaría permitido por la Academia en su Aviso Legal. @Definiciones_ES antes se llamaba @DefinicionesRAE y cambió el nombre después de que la Academia le instara a dejar de usar sus contenidos y su marca.

Periodismo Humano se ha puesto en contacto con la Dirección de Comunicación de la Real Academia Española de la Lengua. Desde la RAE declinan hacer cualquier comentario oficial para intentar contener la llama que el cierre de la web de Soca ya ha encendido en algunas comunidades en Internet de aficionados a la lengua.

Actualización 5/10/2010: La RAE ha hecho público un comunicado tras la publicación de este reportaje en el que insiste en que todo el diccionario es accesible de manera gratuita en su web oficial rae.es. Sin embargo, se afirma que ”lo que la RAE y las editoriales con las que trabajan las academias no pueden permitir, como titulares de los derechos de autor de las obras, es una utilización interesada de estos recursos. Tampoco son admisibles alteraciones en sus contenidos originales o prácticas ilícitas como sus volcados, parciales o totales, a soportes electrónicos ajenos a los nuestros y sin ninguna clase de autorización para llevar a cabo tales acciones”. —

Así que, ante la amenaza de una posible polémica, es probable que Gabriel no reciba ningún correo, al menos en los próximos días. Eso a pesar de que su página está dentro de todas las quinielas, incluso del tipo de páginas vigiladas por la asesoría jurídica de Planeta, según la confesión telefónica de uno de sus abogados.

Porque la web de Gabriel, Dirae.es, es un buscador donde puedes encontrar una palabra no solo en el índice de términos sino también dentro de las definiciones. Mejor con un ejemplo: si buscamos “tela” en el buscador oficial de la web de la RAE, la página nos lleva a la definición de la entrada “tela”, pero si buscamos “tela” en Dirae.es, nos muestra todas aquellas palabras definidas de alguna manera con “tela”. En este caso, 70 páginas llenas de vocablos:

rayadillo. 1. m. Tela de algodón rayada.

tirela. (De tira, pedazo de tela o papel estrecho). 1. f. Tela listada.

camelotón. 1. m. Tela bastante parecida al camelote

rasoliso. 1. m. Clase de tela de raso.

(…)

Rastreando las definiciones tenemos acceso a cientos de términos poco conocidos, a cientos de formas de llamar a diferentes tipos de tela o elementos relacionados con lo textil. “Escogiendo bien los términos de búsqueda”, se dice en la página, “Dirae puede servir también como tesauro asociativo, buscador etimológico, buscador de sinónimos, buscador de categorías gramaticales y otras funciones lexicológicas”.

Captura de pantalla de Dirae.es. Todas las palabras están enlazadas a RAE.es. Si buscamos "del ingl." en dirae.es, encontraremos todos términos del diccionario que proceden del inglés.

De cada término solo aparecen las primeras palabras de la definición. Para leer el resto, hay que ir a RAE.es a través de un enlace. Sin embargo, esta fórmula de cita y enlace tampoco es aceptada por la política de copyright de la Academia.

“Queda prohibida la introducción de enlaces que faciliten el acceso directo a cualquiera de los contenidos de los sitios web de la RAE, salvo en el caso de que se utilicen los procedimientos que la RAE implemente para ello”, dice el Aviso Legal de RAE.es.

En defensa de Dirae, su autor explica que “hace exactamente lo mismo que buscadores como Google”. Es decir, “busca en los contenidos de los sitios, muestra un extracto del texto coincidente y enlaza a la página”. De hecho, si usamos Google podemos hallar resultados muy parecidos de “tela”. ”Con la diferencia”, dice Gabriel Rodríguez, “de que Dirae no tiene publicidad y no genera lucro alguno, al contrario que Google o Bing. Pero claro, la carcajada que produciría una amenaza de Planeta a Google se escucharía en todo Mountain View”.

Algunos ejemplos de aplicaciones iPhone (algunas con publicidad o de pago) basadas en el Diccionario RAE

En 1995 se editó el primer CD oficial donde venía incluido todo el diccionario de la RAE. José Antonio Millán, su autor, define herramientas como Dirae.es como ”utilísima” porque “da al usuario del diccionario pleno control sobre lo que quiere conseguir de él, en vez de que se limite a buscar definiciones”. Millán recuerda a continuación en su blog que “estas posibilidades que ofrece Dirae estaban ya presentes en el primer CD-ROM” pero “luego desaparecieron de las siguientes versiones”. Estas funciones eran “tan útiles”, asegura Millán, que “muchos estudiosos han mantenido instalada esta versión en sus ordenadores”.

De la reflexión de Millán y otros autores se desprende que, mientras que la web del diccionario de la RAE es tosca y poco usable, alternativas sin ánimo de lucro como las de Franz Mayrhofer o Gabriel Rodríguez ofrecen, por un lado, una experiencia más agradable y, por otro, servicios que directamente la RAE no desarrolla.

¿Debería la RAE permitir el uso sin ánimo de lucro de sus bases de datos, sus definiciones, sus normas? ¿Debería permitirlo incluso con fines comerciales? Todo este asunto sería un debate sobre la propiedad intelectual de lo público, parecido al que suscitan las políticas de transparencia, si no fuera porque el ecosistema de la Academia no es meramente institucional.

¿Qué tiene que ver el Grupo Planeta en todo esto?

Espasa Calpe, empresa del Grupo Planeta, ha sido la editora del Diccionario de la RAE y otras obras (Gramática, Ortografía…) durante más de 80 años, con cuya venta recauda una buena parte de sus ingresos. La última edición del DRAE, de 2001, que puede comprarse por unos 50 euros en cualquier librería, pudo constituir el 40% de la facturación de Espasa ese año.

Periodismo Humano se ha puesto en contacto con el Grupo Planeta para conocer su versión de los hechos y qué interés tiene la empresa en perseguir supuestas infracciones del copyright en el ámbito digital cuando su negocio son los libros. Los portavoces de Planeta también han rehusado a contestar y, preguntados por el beneficio que la editorial obtiene de la edición del DRAE, mantienen que “los acuerdos entre el autor, en este caso la RAE, y la editorial no son públicos”.

La relación Espasa – RAE se tambaleó en 2004, cuando se concede a Santillana (Grupo Prisa) el derecho de publicación del Diccionario Panhispánico de Dudas, el Diccionario del Estudiante y de la edición conmemorativa de El Quijote, entre otras obras. De ahí que Mayrhofer no deba temer a un correo de Planeta sino en todo caso de Santillana. Antes de que se produjera ese gesto, el director de la Academia hasta 2010, Víctor García de la Concha, había abandonado Espasa, donde dirigía la colección Austral y la revista Ínsula coincidiendo con su etapa como académico.

La RAE: mitad pública, mitad patrocinada

La Real Academia Española, fundada en 1713 por el Marqués de Villena bajo el reinado de Felipe V, se define como “la institución encargada de velar por el buen uso de una lengua (…) patrimonio común de casi 500 millones de hispanohablantes en todo el mundo”. Técnicamente es una corporación pública, es decir, y según la propia definición del Diccionario RAE, una organización “que establece la ley para encomendarle funciones públicas”. Para que nos entendamos: como Televisión Española (TVE).

Sin embargo, del presupuesto de la RAE en 2011, unos 6 millones y medio de euros, solo 3 millones y medio, poco más de la mitad, procede de dinero público, de la partida que anualmente aporta el Ministerio de Educación. Además, tiene un edificio cedido por el Gobierno de España situado en los números 187 y 189 de la calle Serrano de Madrid y su sede central junto al Parque del Retiro fue construida especialmente para la Academia en unos terrenos donados por la Casa Real a finales del siglo XIX.

El otro 50% de la financiación es privada y entra en la institución a través de la Fundación pro RAE, precisamente creada en 1993 para “canalizar la ayuda” de la sociedad civil. El presidente de honor de la Fundación pro RAE es el Rey de España y en el patronato están, entre otros: Emilio Botín, presidente del Banco Santander; César Alierta, presidente de Telefónica; Antonio Brufau, presidente de Repsol; Francisco González, presidente del BBVA; Juan Manuel de Mingo, consejero de El Corte Inglés; y así sucesivamente los presidentes o altos directivos de Iberdrola, Vocento, Caja Madrid, IMB o Endesa. También figuran el presidente de Asturias, Francisco Álvarez Cascos, o el de Murcia, Ramón Luis Valcárcel.

La mayoría de las empresas representadas en el patronato figuran también dentro del listado de “benefactores” de la Fundación, que aportan donaciones de diferente cuantía: hay bancos, empresas de energía, colegios profesionales, grandes consultoras y, entre todas ellas, la Fundación Santillana y la editorial Espasa-Calpe. El hecho de ser benefactores de una fundación de estas características les permite acogerse a desgravaciones fiscales en el Impuesto de Sociedades, entre otros privilegios.

A estas donaciones de los benefactores hay que sumar el mecenazgo de proyectos concretos, como el libro Nueva gramática básica de la lengua española, patrocinado por Mapfre y que presentó hace unos días la Infanta Elena; u Ortografía de la lengua española, patrocinado por Inditex.

Uno de esos proyectos que se esperan para 2011 es el Portal Académico del Español, precisamente una gran página web que dé acceso a todos los diccionarios de la RAE, incluídos el DRAE y el Panhispánico de Dudas, y que saldrá adelante con el patrocinio de Telefónica.

33 comentarios

  1. [...] Sigue leyendo esta noticia de Periodismo Humano en La RAE no quiere compartir sus palabras [...]

    • No se trata de un tema jurídico. Una entidad académica no debería retacear por razones comerciales la divulgación del conocimiento generado.
      Se trata de un tema ÉTICO. Y si la RAE quiere comerciar, al menos no debería hacerse representar por un grupo privado para defender esos mezquinos intereses mercantiles.

  2. Antonio

    lamentable.
    (Del lat. lamentabĭlis).
    1. adj. Que merece ser lamentado o es digno de llorarse.
    2. adj. Dicho del estado o del aspecto de una persona o de una cosa: Estropeado, maltrecho.
    3. adj. p. us. Que infunde tristeza y horror. Voz, rostro lamentable.

    ratero, ra.
    (De rata1).
    1. adj. Dicho de un ladrón: Que hurta con maña y cautela cosas de poco valor. U. m. c. s.
    2. adj. Que va arrastrando.
    3. adj. Que va por el aire, pero a ras del suelo.
    4. adj. Bajo, vil, despreciable.
    5. f. Méx. Trampa para cazar ratas.

    escrúpulo.
    (Del lat. scrupŭlus, piedrecilla).
    1. m. Duda o recelo que punza la conciencia sobre si algo es o no cierto, si es bueno o malo, si obliga o no obliga; lo que trae inquieto y desasosegado el ánimo.
    2. m. Aprensión, asco hacia algo, especialmente alimentos.
    3. m. Exactitud en la averiguación o en el cumplimiento de un cargo o encargo.

    lobby.
    (Voz ingl.).
    1. m. Grupo de personas influyentes, organizado para presionar en favor de determinados intereses.
    2. m. Vestíbulo de un hotel y de otros establecimientos como cines, teatros, restaurantes, etc., especialmente si es grande.
    Real Academia Española © Todos los derechos reservados

    • Adolfo

      Adoro el comentario de Antonio…

  3. Susana

    Datos mucho más exactos sobre el carácter jurídico de la RAE y sus diversos cauces de financiación (con montos muy superiores a los que aquí indican) los tienen aquí:

    http://addendaetcorrigenda.blogia.com/2011/092801-historia-de-las-finanzas-de-la-rae-y-de-su-venta-a-los-intereses-del-ibex35.php

  4. Kuikailer

    Ya que la autoridad/potestad del #DRAE es de utilidad para tomar un juicio (http://bit.ly/rnsaMG) o el reciente caso relacionado con la definición de “zorra”(sic)… tengamos de sus entrañas los estatutos vigentes de 1997:

    http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd1109-1993.html

    Art. 1: “Para alcanzar dichos fines, estudiará e impulsará los estudios sobre la historia y sobre el presente del español, divulgará los escritos literarios, especialmente clásicos, y no literarios, que juzgue importantes para el conocimiento de tales cuestiones, y procurará mantener vivo el recuerdo de quienes, en España o en América, han cultivado con gloria nuestra lengua”

    ¿es el diccionario mismo un escrito que ha de ser divulgado? ¿por quiénes?¿bajo qué licencias?¿a quién pertenece la Lengua y a quién pertenece el #DRAE representación escrita de las voces del español con esa autoridad judicial y educativa?

    ¿cuáles son esos escritos no literarios y clásicos?¿Cuáles de esos escritos son realizados por mujeres?¿cuántos son sacros o mozárabes o de la mitología asturiana?¿Qué origen geográfico tienen?¿cuáles son escogidos para ser mantenidos en el recuerdo?

    ¿por qué se niegan a dar acceso al estudio/publicarlo?

    #opendata

  5. Laura

    Ya lo dicen los escritos: “No dirás el nombre de la RAE en vano”.

    Aunque claro, con tanto “limpia, fija y da esplendor” se han vuelto egoístas y no quieren compartir “su tesoro”. Mmmm, espero que de aquí a poco no les de por cobrar un canon de uso por palabra.

    • vivi

      Eso mismo pensaba yo, un canon por cada palabra impresa, cantada, o hablada, se forraban

  6. [...] pues como se pongan en plan RAE… La RAE no quiere compartir sus palabras – periodismohumano COCRETA Responder Con Cita + Responder [...]

  7. A mayúscula

    Además,

    Libros de la RAE como la Gramática y la Ortografía son obra de estudiosos y profesores que tiene un trabajo a tiempo completo (catedráticos de universidad, muchos de ellos). Así que deben crear esos libros dentro del horario de trabajo por el que los remunera el erario (nosotros);pero cobran por ese trabajo, y a demás les genera unos derechos; cobran de la RAE (de nuevo, de nosotros, en parte). Y luego va y el libro de marras se vende a 50 euracos, de los que se beneficia Planeta, que, como mucho, pone el retratilado delos libros. De colgarlos en Internet para que sea de uso público la consulta, nada de nada.

    • Desde luego que es para que a uno le pinche y no sangrar lo de Planeta…

      En fin, lo que me alegra de todo esto es que a elcastellano.org le beneficiará muchísimo -ya me entendéis- este problemilla con la RAE :)

  8. Juan Carlos

    Privatizar la lengua, castrar el pensamiento…

  9. In Spain, RAE Is owned by Editorial Planeta?…

    No, it’s not, at all. The RAE (Real Academia Española, or Royal Spanish Academy) is a public institution receiving funds from the Government and from some private sponsors. Contribution from private firms amounts to about half their budget, but it rem…

  10. Adriana

    ¡Qué triste: la propiedad privada de las palabras! La ortodoxia se paga bien cara.

  11. Ha esto se le llama dificultar el correcto uso del castellano, que es justo lo contrario de lo que dicen que hacen, así que pa la saca de los déspotas, junto con políticos, banqueros, periodistas…

  12. borja

    Por favor pedir a amigos,conocidos,familiares que no voten ni al psoe ni al pp pasarlo por favor.Si nadie vota a estos dos partidos los que ganen tendran que cambiar las cosas sin posibilidad de no hacer nada.Estarian obligados a cambiar la justicia y la leyes electorales la clave es que psoe y pp no tengan ni un voto.GENERACION NI NI,NI PSOE NI PP PASARLO PORFAVOR,hablar de ello con familiares y amigos y que nadie les vote y TODOS A VOTAR.Que voten a quien sea menos psoe y pp gracias.

  13. Marcos

    Es la posición de la Academia o de Planeta? En cualquiera de los dos casos lamentable pues la lengua es viva, cambia, evoluciona, se enriquece no en función de lo publicado en un diccionario sino de las necesidades de comunicación de sus hablantes.

  14. mauricio

    No conocía dirae.es, la voy a agregar a mis favoritos, gracias. En lugar de intentar incorporar las mejoras que otros hacen, y de reconocer ese trabajo, aquí se les denuncia. Así nos va.

  15. [...] ha denunciado el afectado en varios medios de comunicación como El observador de Uruguay o Periodismo Humano, en [...]

  16. Vanina

    No me sorprende que en este mundo donde cada vez más prima el lucro sobre la evolución humana, sucedan estas cosas. Tal cual dice Mauricio, con la suma de las mejoras y aportes que todos hacen haríamos una RAE más plural, accesible de diferentes webs, diversificada en su forma de buscar también. Todo sumaría y crearía abundancia!
    En cambio el modelo actual lamentablemente plantea escasez, para poder llegar lucrar con ello, como en cualquier actividad.
    Basta de eso! Animo a que no nos callemos ante estas situaciones.

  17. [...] la asociación entre la RAE y el Grupo Planeta, sin embargo Juan Luis Sánchez en Periodismo Humano aclara: La Academia es una corporación pública financiada al 50% por las grandes empresas españolas [...]

  18. [...] asociación entre la RAE y el Grupo Planeta, sin embargo Juan Luis Sánchez en Periodismo Humano aclara: La Academia es una corporación pública financiada al 50% por las grandes empresas españolas [...]

  19. Darwiniano

    Si hay alguna institución que merece el calificativo de anacrónica es la RAE. Es una entidad totalmente ajena a los conceptos de transparencia, equidad y co-responsabilidad. Tal vez su mayor contribución a la evolución del castellano sería que se dedicara a promover limpiadores y desinfectantes, tal y como lo sugiere su propio motto: “Limpia, fija y da esplendor”

  20. [...] between the RAE and Grupo Planeta can seem strange, but Periodismo Humano's Juan Luis Sánchez clarifies [es]: La Academia es una corporación pública financiada al 50% por las grandes empresas [...]

  21. [...] between the RAE and Grupo Planeta can seem strange, but Periodismo Humano's Juan Luis Sánchez clarifies [es]: La Academia es una corporación pública financiada al 50% por las grandes empresas [...]

  22. [...] between the RAE and Grupo Planeta can seem strange, but Periodismo Humano's Juan Luis Sánchez clarifies [es]: La Academia es una corporación pública financiada al 50% por las grandes empresas [...]

  23. [...] la asociación entre la RAE y el Grupo Planeta, sin embargo Juan Luis Sánchez en Periodismo Humano aclara: “La Academia es una corporación pública financiada al 50% por las grandes empresas españolas [...]

  24. [...] la asociación entre la RAE y el Grupo Planeta, sin embargo Juan Luis Sánchez en Periodismo Humano aclara: “La Academia es una corporación pública financiada al 50% por las grandes empresas españolas [...]

  25. heyerdahlthor

    que le den por el culo a la RAE. Firmado Don Caminio José Cela:
    http://en.wikipedia.org/wiki/Standard_Spanish

  26. [...] Humano)的记者—桑切斯(Juan Luis Sanchez)澄清: [...]

  27. Cristina

    Por la visibilización y la representatividad de las mujeres a través del uso del lenguaje, legitimándose en el discurso como sujeto político, mostrando en el mismo el objeto de su lucha (derechos). ¿De qué otra manera se concibe sino la representatividad de las identidades políticas, sino es a través de la construcción del propio discurso político?. Entonces nos vamos al encuentro de las políticas de la alteridad. Alteridad (del latín alter: el “otro” de entre dos términos, considerado desde la posición del “uno”, es decir, del yo) es el principio filosófico de “alternar” o cambiar la propia perspectiva por la del “otro” , considerando y teniendo en cuenta el punto de vista, la concepción del mundo, los intereses, la ideología del otro; y no dando por supuesto que la “de uno” es la única posible (Wikipedia). La perspectiva de la “otra” con intereses representativos de ser sujeto de consideración política, ¿cuándo existen estos intereses?, cuando, por ejemplo, existe exclusión, machismo, desigualdad, atribuciones negativas, etc . Por ello son necesarias estas políticas para devenir hacia la igualdad.
    El lenguaje es un instrumento de comunicación, también es un forma de representarnos en el mundo. Esta necesidad de representación puede venir dada por esta exclusión, que ha venido derivada de esta diferenciación en las atribuciones, connotaciones significativas, en este caso, de carácter negativo, construida desde una herencia patriarcal, donde el poder de influencia lo ha obstentado el hombre, como construcción sexo-género. Un ejemplo de políticas de alteridad es las de la comunidad negra, sus derechos, el no racismo. Hoy en día en los ámbitos oficiales, afortunadamente, están reconocidos, incluido el rechazo al racismo en el ámbito educativo.
    En cambio no existe la misma consideración de este tipo de política (cuando se pone en entredicho) hacia el sexismo, y una manera de transmitirlo es la lengua. ¿Por qué se sigue cuestionando la legitimidad política (que impregna todos los campos) del lenguaje no sexista?, y ¿quiénes son las personas responsables de establecer el mismo, el propio sujeto político afectado u otra comunidad, o un ente identitario distante, alejado, a sus propios intereses?.
    ¿Quién debe decidir quién se representa a sí misma?.
    Partiendo de que las identidades no tienen carácter esencialista, sino que son construidas, aquí mismo es donde surge la necesidad de deconstruirlas a través del propio lenguaje. La deconstrucción, Derrida, plantea básicamente una disociación hiperanalítica del signo proponiendo una subversiva puesta en escena del significante afirmando que cualquier tipo de texto, se presenta no solamente como un fenómeno de comunicación, sino también de significación. UNA MISMA, se construye como una estrategia de visibilización, de existir en las representaciones de los imaginarios colectivos que dan forma al mundo atravesando múltiples realidades, y que afectan a lo personal, siendo compartido por un colectivo identitario. Involuntario en esta elección, pero afectado por las atribuciones sexo-género construidas socialmente. Así, también,se hace necesaria la legitimización como sujetos políticos, para establecer esta misma representatividad de sí mismas. La mismidad de lo diferente, que quiere devenir en los mismos derechos y atribuciones.

    En cuanto a si la escritura es secundaria con respecto al habla, a la hora de registrar el lenguaje, y de plantearnos que estrategia emplear, Saussure, ya planteaba que la escritura es secundaria con respecto al habla hablada por las personas de una comunidad lingüística; y que la esencia del lenguaje está contenida únicamente en el discurso viviente, el que está cambiando siempre. Ya fue Derrida quien cuestionó esta distinción, aludiendo que tanto Saussure como los estructuralistas operaban con una noción coloquial de escritura, una que intenta evacuar todas las complejidades. Situando a la escritura como puramente gráfica, secundaria para el habla; fundamentalmete fonética, y que representa así los sonidos del lenguaje. Derrida, intenta mostrar que esta distinción es insostenible, hace referencia al término Différance, tienen un elemento irreductiblemente gráfico que o puede ser detectado en el nivel de la voz.
    En su capítulo Of Grammatology, Derrida, habla sobre la escritura en el sentido más estricto, es virtual, no fenoménica; no es lo que está producido sino lo que hace posible la producción. Evoca todo el campo de la cibernética, las matemáticas teóricas y la teoría de la información.
    Intenta demostrar que es imposible separar rigurosamente la dimensión poética y retórica del texto (en el nivel de quien significa) del contenido, mensaje o significado (el nivel de los significado).
    Aquí es donde se hace necesaria la producción de los contenidos, significados de la representatividad. La representatividad a través de la herramienta del uso del lenguaje no sexista.

    En cuanto a la representatividad de las identidades, de las construcciones de las mismas, dentro del ámbito de la política más conocida popularmente (grandes partidos políticos) no es cuestionado, así mismo, este hecho, sucediendo con asiduidad, en esta producción a través del lenguaje, que posteriormente atraviesa todos los ámbitos. Así es conocida la obra de Laclau (inspirado en Derrida) en la teoría política, siendo esta fragilidad de identidad vista como un estímulo político, dando por hecho que las identidades son construidas y no esenciales, son inevitablemente frágiles, pero importantes. Este es un hecho, así el ejemplo del nombre que designa una identidad, el propio idioma, de lengua Castellana a pasado a ser conocido oficialmente como lengua Española, ¿es legítima esta designación?, ¿quiénes deciden que es legítima?.
    ¿Quién es más legítimo el sujeto político que detecta sus necesidades, y objetivos en su identidad (como en el caso de la comunidad negra), es decir, la persona en las representaciones identitarias de las cuales se ve afectada en su aspecto negativo, o quiénes se creen legitimados para crear dichas identidades colectivas con intereses alejados del colectivo identitario al que pretender representar?. Y si hablamos de ciudadanía, la legitimidad, dentro de la misma, de las mujeres con conciencia de sujeto político para construir su propia realidad, liberándose así de las discriminaciones e invisibilización creadas.
    Responsabilizándonos del hecho de construir las realidades más justas a través de un instrumento como es el lenguaje. Es un instrumento de lo que quiere ser representado ( y si quiere serlo será porque no se encuentra contenida a sí misma) porque la esencia de lo que es no puede serlo, simplemente es. Partiendo del supuesto de lo que es no puede ser representado, sino una construcción perceptiva, atribuida al mismo, y que toda identidad se basa en un acto de exclusión, y en el consiguiente establecimiento de una violenta jerarquización de las polaridades resultantes (Derrida), precisamente por ello tenemos la responsabilidad de ser lo más justas posibles como personas: ciudadanas, académicas, políticas, educadoras, etc; deconstruyendo cuando sea necesario, con políticas alternas, o construyendo representaciones a través del lenguaje. Construyendo una lengua del encuentro del otro, de la otra. Usando un instrumento como es el lenguaje para devenir hacia la igualdad de derechos y oportunidades de existir en los mismos, en las sociedades.

  28. [...] seltsam erscheinen, doch Juan Luis Sánchez liefert auf der Website Periodismo Humano eine Erklärung [es]: La Academia es una corporación pública financiada al 50% por las grandes empresas [...]

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