Economía

Chevron gana tiempo, los demandantes van a por más

La transnacional petrolera Chevron ha tirado de pedido de aclaración para frenar los plazos que tiene para apelar la sentencia que la condenó a pagar 9.500 millones de dólares por daños a la salud de pobladores y al ambiente del norte de la Amazonia ecuatoriana.

Una escape de petróleo de Chevron en Ecuador. 2005 (Dolores Ochoa / AP)

La compañía estadounidense solicitó una aclaración y ampliación de la sentencia al juez Nicolás Zambrano, de la Corte Provincial de Sucumbíos, emitida por el magistrado el lunes 14. Según la ley ecuatoriana, las partes tenían 72 horas para apelar la sentencia, caso contrario ésta quedaba firme. El pedido de aclaración “congela el juicio”, explicó Raúl Moscoso, abogado litigante en causas ambientalistas y de derechos humanos.

“El juez bien puede decir que la sentencia está suficientemente clara y responder enseguida, pero tratándose de un juicio por una suma tan alta, y siendo responsable, el juez seguramente se tomará un tiempo para responder”, opinó Moscoso. “Eso les dará más tiempo a los abogados de Chevron para preparar su apelación, pues en cuanto conteste el juez, las partes tendrán tres días para apelar”, añadió.

El portavoz de Chevron, James Craig, dijo a la prensa que los abogados de la empresa piden al juez que aclare por qué basó su fallo en resultados de un laboratorio “que no está acreditado en Ecuador“, y por qué omitió “declaraciones de testigos de Chevron y de terceros que se expresaron positivamente sobre las operaciones de Texaco”. También le piden que demuestre que la ley ecuatoriana contempla “daños punitivos” como aquellos por los que se la condenó. Chevron alega que la sentencia es inejecutable y que todo el proceso está amañado por la acción de magistrados y abogados “corruptos”.

A su vez, los demandantes apelaron este jueves el fallo, a nombre de unas 30.000 personas supuestamente afectadas por la contaminación causada por las operaciones petroleras de la empresa Texaco, comprada en 2001 por Chevron. Las comunidades indígenas y campesinas y los abogados que las representan estimaron que las sumas fijadas por el juez son insuficientes para descontaminar el área, que comprende unos 7,3 millones de metros cúbicos afectados por residuos tóxicos.

La apelación no solicita una cifra concreta, pues ésta la fija el juez, dijo el abogado que lidera el proceso en Ecuador, Pablo Fajardo. Pero sí solicita que se incluyan “tres puntos concretos” que eran parte de la demanda y que, para el jurista “están debidamente probados”.  Estos son el retiro del material contaminante que Texaco vertió en las carreteras, el reconocimiento de las pérdidas económicas de los campesinos en sus cultivos, ganado y bienes, y que “sean recompensadas y recuperen su territorio las comunidades indígenas desplazadas por la actividad” de la petrolera, dijo.

El juicio, que se inició en 1993 ante tribunales de Estados Unidos, se trasladó en 2003 a Ecuador “por acción de la propia Texaco”, explicó un ex embajador ecuatoriano en ese país, que habló a condición de no ser identificado. Texaco exploró petróleo en la Amazonia ecuatoriana desde 1964, lo descubrió en 1968 y empezó a exportarlo en 1972 en un consorcio con la petrolera estatal Petroecuador que expiró en 1992. La compañía petrolera alega que las labores de remediación efectuadas luego por Texaco pusieron fin a la contaminación causada hasta entonces y fueron debidamente certificadas por las autoridades.

El desastre ambiental de la zona, según Chevron, es responsabilidad de Petroecuador, que ha seguido operando allí. Según la sentencia, Chevron debe pagar por remediación ambiental del suelo, del agua, de la vida silvestre, así como pagar la atención de salud de los pobladores afectados, unos 30.000 en las zonas cercanas, aunque las comunidades recalcan que los beneficiados serán todos los habitantes de las norteñas provincias de Sucumbíos y Orellana, que pasan de 200.000. Además, según reza la sentencia, Chevron debe pedir disculpas a los habitantes de la Amazonia por el daño causado. En caso de no hacerlo, la multa impuesta se duplicará.

“Lo importante de esa sentencia es que se basa en la prueba que está en el expediente. En los más de 100 reportes técnicos, en los más de 80.000 resultados químicos y toxicológicos que están en el expediente; en las centenares de testimonios de los indígenas y campesinos que han declarado dentro del juicio”, dijo Fajardo el martes 15 en una rueda de prensa en Quito. “Gran parte de esa prueba fue generada por la misma empresa Chevron; la misma empresa Chevron probó los argumentos de la parte demandante”, destacó.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie