ocultar/mostrar banner

Economía

“¿Así es como se reduce el déficit en Castilla La Mancha?”

María Dolores de Cospedal anunció la reducción del déficit del 7.7% de 2011 al 1.5% en 2012 “sin dejar ninguna factura en el cajón” pero a la Asociación Pro- Capacidad de La Solana se le deben 20 meses de unas subvenciones ya firmadas.

La Junta de Comunidades de Castilla La Mancha les adeuda 1.134.823 euros. Debido al retraso no pueden hacer frente al pago de la Seguridad Social y de Hacienda, por lo que han embargado sus cuentas y los vehículos que utilizaban para desplazar a los usuarios. Mientras, el consejero de Sanidad y Asuntos Sociales, José Ignacio Echániz Salgado, permanece en absoluto silencio.

Los 31 profesionales que trabajan en la Asociación asumen su quinto mes sin cobrar.

Cuando Ángela llegó al centro tenía 19 años y muchas batallas libradas a su espalda. Recuerda bien el día en el que se armó de valor, aprovechó que no había nadie en casa y se escapó a la oficina de los servicios sociales de su localidad. Vitoria, la asistente social, conocía su caso y no perdió un segundo cuando Ángela le dijo: “búsqueme un sitio tranquilo para vivir”.

En la Castilla La Mancha de la transición muchas familias escondían a sus familiares con discapacidad por “vergüenza” o los ocupaban en labores agrícolas sin darles la oportunidad de plantearse qué querían hacer, condenándolos por tanto a un futuro dependiente. En 1983 “unos grandes locos” creían que era posible mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y la de sus familias y crearon la Asociación Comarcal Pro- Capacidad. Ante la falta de instalaciones para poder desarrollar sus actividades rehabilitaron un antiguo colegio y a base de esfuerzo y compromiso lograron dar forma a un centro de integración socio-laboral en el que la artesanía fue y continúa siendo el principal eje de acción. En este momento 60 usuarios trabajan en los distintos talleres del centro, reciben formación y tienen la satisfacción de crear cosas por sí mismos recibiendo remuneración por ello.

El proyecto fue ramificándose a medida que se detectaban nuevas necesidades. Así nació en 1999 el Centro Especial de Empleo que da trabajo a 10 personas, el Centro de Día para personas con discapacidad gravemente afectadas, en el que se atiende a 13 personas y posteriormente, en 2001, tres viviendas con apoyo donde residen 15 personas.

Las viviendas nacieron para dar cobertura a personas con distintos grados de discapacidad mental con situaciones familiares muy difíciles. Se diferencian por el nivel de autonomía de sus residentes aunque todos lavan su ropa, cocinan, se encargan de las tareas de limpieza y del hogar. Algunos trabajan gracias al Centro Especial de Empleo y los que no lo hacen acuden cada mañana a los talleres del Centro Ocupacional.

Ángela fue una de las primeras en llegar a las viviendas tuteladas. En ese momento no podía permitirse imaginar un futuro mejor pero ahora, diecisiete años más tarde, todo ha cambiado. Vive en la vivienda de autónomos con Joaquín, Rosa y Fernanda y tiene un trabajo como limpiadora. No entiende de déficit público, de prima de riesgo o de rescates bancarios pero al preguntarle qué significa para ella la crisis no se toma mucho tiempo en contestar: “una pesadilla”. Y es que desde 2009 y principalmente con la política de recortes del actual gobierno regional el presente de Ángela y el de todos sus compañeros se tambalea.

El Centro dispone de una subvención de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha de 720.000 euros anuales pero los pagos llevan un retraso de 20 meses y la situación es desesperante. “ ¡No podemos seguir así! Se nos debe medio convenio de 2011 y el convenio entero de 2012. Esto asciende a un total de 1.134.823 €. No hemos recibido ninguna noticia a excepción de los embargos de nuestras cuentas por no poder pagar la Seguridad Social y a Hacienda. Nos han embargado los vehículos…, y yo me pregunto: ¿Qué estamos haciendo mal?” y lo cierto es que ni la consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, ni la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha responde a Patro Rodríguez, trabajadora de la Asociación.

La administración regional contesta a lo “vuelva usted mañana” cada una de las llamadas y las cartas emitidas por los familiares, usuarios y profesionales que trabajan en la asociación y la incertidumbre es para ellos un feroz enemigo.”Si nos advirtiesen de la fecha de un posible pago de la deuda podríamos hacer previsiones, porque hasta los aplazamientos a la Seguridad Social y a Hacienda necesitan fechas”, indica Paqui Rivera y recuerda que los profesionales que trabajan en el centro asumen su quinto mes sin cobrar su sueldo, una situación que se ha repetido varias veces en los últimos dos años.

Hace pocos días la presidenta de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, María Dolores de Cospedal, defendía orgullosa la reducción del déficit público de la región del 7.7% de 2011 al 1.5% de 2012 “realizada a través de una contabilidad rigurosa y sin dejar ninguna factura en el cajón”. Pero teniendo en cuenta que la Asociación Comarcal Pro-Capacidad lleva 20 meses sin recibir el pago de unas subvenciones ya firmadas su directora se pregunta si es ésta la forma de reducir el déficit de Castilla La Mancha.


Isabel es una de las 31 profesionales que trabaja en el centro, en sus cuatro años como educadora ha visto la evolución de muchos de los chicos, todos han logrado objetivos que jamás se habían imaginado que podrían conseguir y en eso los trabajadores como ella tienen mucho que ver.Considera que el cierre del Centro Ocupacional y de las viviendas destruiría todo lo logrado en años porque “No existen en la región muchos centros como éste que fomente una vida autónoma y los chicos no tienen el perfil de una residencia de discapacitados donde el planteamiento es asistencialista”.

A sus cincuenta y cuatro años Fernanda reconoce que su vida anterior a las viviendas fue como “una película de miedo”, suicidios, asesinatos y enfermedades graves fueron destruyendo poco a poco todo en lo que creía. A pesar de ello Fernanda desprende alegría y vitalidad pero es tajante al referirse al posible cierre del centro “estas casas son nuestra vida, somos una familia. Si cerrasen esto ¿dónde iban a ir Asun, Pruden o Manolo? Mi mundo es la vivienda y el centro. Aquí tengo un trabajo como limpiadora y tengo una vida que me gusta”.

Desde que la Junta no cumple con los pagos familias, usuarios y profesionales han organizado ventas ambulantes de catalanas en partidos de fútbol, han diseñado cuadernos que después venden, a bajo precio porque la crisis afecta a todos los bolsillos, venden lotería, hacen rifas, teatros, bailes… Convocaron una manifestación en Toledo, frente a la Consejería Sanidad y Asuntos Sociales para que el consejero, José Ignacio Echániz Salgado, les atendiese y conociese de primera mano su caso pero se encontraron con puertas cerradas y policías que les invitaban a marcharse. “En la Junta hay muchas personas que no tienen vergüenza porque no dan la cara. No somos delincuentes, veníamos a reclamar lo que es nuestro”, recuerda Ángela.

Han iniciado una petición a través de la plataforma change.org para pedir flexibilidad a Hacienda y a la Seguridad Social con las oenegés que no pueden asumir sus pagos por las deudas pendientes de las administraciones públicas. Los empresarios locales les apoyan y organizan eventos cuyos beneficios van dirigidos a la asociación. Cualquier acción es válida para conseguir recaudar el dinero que consiga que las puertas del centro continúen abiertas pero lamentablemente todos estos esfuerzos serán en balde si la administración no efectúa el pago de las subvenciones concedidas.

La historia de cada uno de los 75 chicos es muy distinta de base pero muy parecida a día de hoy. Ninguno de ellos imagina su vida en otro lugar, son unos supervivientes natos y están dispuestos a luchar por mantener lo que les ha costado muchos años conseguir. Fernanda, Rosa, Ángela, Joaquín, Pruden, Luis, David, Asun, Pepe, Manolo, Puri, María, Pilar y 62 personas más con nombres y apellidos son un ejemplo de valentía e integridad.