Culturas
Una noche de reflexión
La quinta Noche en Blanco de Madrid tendrá lugar el próximo sábado 11 de septiembre
¡Hagan juego! es el lema escogido por el colectivo Basurama, comisario de la programación de esta edición
Varios colectivos, artistas y productores culturales se han organizado para rechazar el modelo cultural del evento
Madrid se prepara para celebrar el próximo sábado 11 de septiembre una nueva edición de La Noche en Blanco, comisariada, en esta ocasión, por el colectivo Basurama quien bajo el paraguas del lema ¡Hagan juego! han realizado una selección de 21 proyectos que “coloca a los ciudadanos como protagonistas de esta noche y de la ciudad”, señala Benjamín Castro de Basurama.

Isla Ciudad, la intervención del colectivo eXYZt
Este colectivo, que nace en el seno de la Escuela de Arquitectura de Madrid en el 2001 con el objetivo de explorar otros caminos de la arquitectura y el arte, encuentra en los desechos del consumo masivo urbano su materia de trabajo e investigación, para reutilizarlos bien sean a través del arte, de talleres, seminarios o la arquitectura.
Basurama reconoce que asumir trabajar para La Noche en Blanco “no ha sido fácil y que supuso una gran reflexión interna en el seno del colectivo”. Aún así, Castro señala que aceptaron el reto “para reinterpretar algunos de los aspectos de La Noche en Blanco con la intención de proponer otros nuevos que alejara al evento de la común visión espectacular para convertirlo en un evento más ciudadano”.
La Noche en Blanco en Madrid está, desde su nacimiento hace cinco años, en el punto de mira de muchos agentes del tejido artístico y cultural de la ciudad. Tras varias intentos, este año se ha creado una plataforma civil (Di no a La Noche en Blanco) que se muestra en desacuerdo con el modelo de consumo y producción de cultura que propone un evento de estas características, que hace un uso de la propia cultura partidista y que convierte a la ciudad en una marca y no en un espacio para la ciudadanía. El debate, largo y extenso. El propio colectivo Basurama forma parte del mismo y en el blog en el que han narrado el proceso de comisariado de esta edición de La Noche en Blanco, expone sus dudas, argumenta y reflexiona con artistas y colectivos de la ciudad.
Es, de este mismo debate, de donde también se han servido para conceptualizar el modelo de esta edición de La Noche en Blanco. Benjamín señala que han querido reinterpretar cuatro aspectos vitales del evento como “aumentar la participación e interacción de los asistentes para que se apropien del evento frente a un modelo de espectacularización. Optimizar al máximo los recursos y de esta manera, llevar a cabo más proyectos. También hemos querido abrir los procesos de participación, y hemos lanzado una convocatoria abierta que confiamos siente un precedente e intentar alargar la vida de los proyectos para que dejen un legado a la ciudad”.
A las ya numerosas citas culturales que ofrece Madrid, se suman más de 200 nuevos eventos programados por La Noche en Blanco:
Circuitos







Bueno, coincido en algunas partes. Sobre todo en el tema referente a la masificación a la que se ha llevado a la ciudad. Recuerdo la primera noche en blanco hasta con cierta nostalgia, donde más o menos podías acceder a tu antojo a la mayoría de eventos que se realizaban (acorde con el recorrido que te marcases, claro está). Sin embargo, los dos últimos años, andar desde Plaza de España pasando por Gran Vía hasta llegar a Cibeles era poco más o menos que imposible. Una ardua y tediosa tarea para alguien que se acerca a pasar una noche rodeado de cultura y acaba rodeado de gente que no le deja llegar hasta ella. El pez que se muerde la cola vaya.
Pero por otro lado no estoy de acuerdo con esa plataforma de ‘Di no a la Noche en blanco’. Es decir, cuando se generan iniciativas porque se generan y cuando no porque no. No se puede criticar la desidia de un ayuntamiento a la hora de organizar eventos culturales y cuando los crea porque está en desacuerdo con el modelo de consumo de cultura.
Y me explico, esto es como cuando los Tres tenores quisieron llevar la ópera en acontecimientos multitudinarios y surgieron multitud de comentarios negativos que venían a decir que la miel no está hecha para la boca del asno.
Pues para mí vivir es compartir, es la alegría del hacer acopio y del “que corra la voz”. Me parece una iniciativa muy buena para llevar ya no la cultura, sino otras formas de cultura que se salen de los cánones tradicionales más populares como el cine y la música. Proyecciones, bailes, fotografía y multimedias. Precisamente lo bueno de la noche en blanco es que le da cabida a una serie de espacios que de otra forma son para un público más minoritario.
Y la educación, como he escuchado alguna vez por ahí (jeje) debería empezar por el entretenimiento por y para todos. Hagamos acopio pues!
Como nota quizás me gustaría que esta noche estuviese más descentralizada en términos geográficos y que los grandes reclamos estuviesen a grandes distancias aderezados por cosas que los hiciesen compatibles. Una explosión de cultura equitativa por toda la ciudad. Madrid es mucho más que Gran Vía y el Matadero.
Un abrazo. Gran texto Jessica.
Buen texto y sobre todo interesante tema para la reflexión y la discusión. Otro artículo sobre el tema, más centrado en las críticas a “la noche en blanco”:
http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article18177
A Mario:
La creación de iniciativas en si misma no es algo ni bueno ni malo, depende de las intenciones. Lo curioso es que sin que exista un tejido cultural de base solvente en Madrid, el Ayto apueste por los fuegos artificiales
Os recomiendo la lectura este texto de la plataforma contra la noche en blanco:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/07/ocio/1283876194.html
Sergio, hombre, puedo estar de acuerdo con ciertas cosas que dice el texto acerca de la masificación a la que se ve sometida la ciudad.
Pero no aportar ninguna alternativa no es la solución, es decir, no creo en que la creación de iniciativas no sea algo ni bueno ni malo como tú dices. Ni que la solución sea simplemente no hacer la noche en blanco.
El problema es que se confunde el objeto con el objetivo que serían el acopio de cultura por un lado y la ciudad de madrid por otro respectivamente. Y en este caso lo segundo le quita protagonismo a lo primero, pero es por la finalidad que le dan las personas que lo organizan.
Yo me mojo y digo que sí, que crear iniciativas es bueno, no es neutro, es bueno. El ciudadano no tiene porqué pagar la mala gestión y/o la pretenciosidad a la hora de crear un evento.
En cualquier caso, como te digo puedo estar de acuerdo con lo que ahí se dice, pero si se propone algún tipo de alternativa. No hacer nada me parece demasiado insulso hablando, como estamos haciendo, de cultura.