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Culturas

Un museo virtual contra la ‘mordaza’ libanesa

El Museo Virtual de la Censura promueve el conocimiento de las prohibiciones culturales en el Líbano para así defender la libertad de expresión

El organismo encargado de vetar creaciones aplica una ley dictada durante la ocupación francesa de principios del siglo pasado

"Los políticos creen que declarar que todo es tabú es lo mejor para su permanencia en el poder", explica Lea Baroudi, responsable del Museo.

BEIRUT.- Algunas películas nunca llegan a ser proyectadas en los cines libaneses, aunque estén disponibles en el mercado negro por el módico precio de un dólar. Algunos artistas de talla internacional nunca llegan a aterrizar en el país porque un vínculo, cercano o remoto, real o imaginario, con Israel ha sido atisbado por las autoridades. Hay grafiteros arrestados por expresarse en los muros, actores detenidos por enseñar ropa interior, cantantes que pasan por prisión porque uno de sus temas podría referirse a una alta figura política…

En el Líbano, que hasta las revueltas regionales se jactaba de ser la única democracia árabe, la libertad de expresión es un concepto difuso y, la censura, un problema diario. Nadie lo explicó mejor que el caricaturista Mazen Karbaj cuando diseñó la viñeta que se ha convertido en la bandera del movimiento MARCH, enfocada en la promoción de los deberes y derechos del ciudadano: en ella, un político, un militar y dos religiosos –uno suní y otro chií- se abrazan sonrientes mientras corean un sí a la libertad de expresión. Un asterisco al final de la frase remite a la letra pequeña: “Menos si tocas al Estado, Allah, el profeta, Jesucristo, el presidente de la República, las buenas maneras, la Iglesia, la Biblia, el Corán, los Mártires, la Resistencia, el Ejército y su jefe, el Papa, el rey saudí, los profetas, la unidad nacional, la guerra civil, el confesionalismo, los países amigos y los países hermanos, el mufti, el patriarca, el primer ministro, el Gobierno, los libros de historia, los campos de refugiados palestinos y el orígen del hummus”.

“Es una de las nuestras contradicciones”, dice con una amplia sonrisa Lea Baroudi, fundadora de MARCH, mientras se encoge de hombros. La libanesa es una sociedad hecha de multiplicidad, que sólo se entiende con enormes dosis de convivencia y tolerancia, “y sin embargo los tabúes son una de las características más notables” de la misma, añade Lea. Todo lo que puede perturbar el status quo –que no la estabilidad, siempre ausente- es percibido por sus líderes como una amenaza, y eso implica desde el sexo o el maltrato doméstico hasta la religión pasando por la política.

La lucha de MARCH es precisamente promover la libertad de expresión como base para aspirar a otras libertades fundamentales. Y también para vivir en paz. “Somos una sociedad plural, con gente que piensa diferente y es necesario que aceptemos lo que dicen los demás”, insiste Baroudi. Sin embargo, la forma del Estado de lidiar con las diferencias es esconderlas. Para ello suele servirse del Departamento de Medios y Teatro de la Seguridad General, más conocido como la oficina de censura, y desde donde se prohíben creaciones artísticas que, a juicio de esta autoridad, “amenazan la paz civil”. A veces se sirve de las fuerzas armadas y, demasiado a menudo, aunque sea por pocos días, los osados artistas terminan en la oscura celda de una prisión.

Imagen de previsualización de YouTube

Este verano, Khoder Salameh y Ali Fakhry fueron arrestaron cuando terminaban una pintada en la calle que rezaba “Siria, la revolución continúa” acompañada de un símbolo de reciclaje. Ahmed Attar no pudo representar Sobre la importancia de ser árabe en Beirut porque se negó a eliminar alusiones a la caída de Hosni Mubarak del guión original a petición de las autoridades libanesas, y el músico Ziad Hamdan llegó a ser detenido hace un año por haber compuesto una canción, General Suleiman, que según el Departamento de Medios y Teatro, difamaba al presidente. El tema en cuestión databa de 2008 y, según explicó a esta periodista el propio Hamdan, no estaba inspirada en ninguna persona en particular pero, si acaso, lo podría estar en el general Omar Suleiman, ex jefe de la Inteligencia egipcia durante la derrocada dictadura.

Lo más grave, para muchos, no es que la la oficina de censura funcione a pleno rendimiento amparándose en leyes que datan de la ocupación francesa del país del Cedro -entre los años 20 y los 40 y, por tanto, dictadas por una autoridad que ya no existe- sino el desconocimiento existente acerca del constante atentado de las autoridades políticas y religiosas contra la libertad de expresión. De ahí que la asociación MARCH, creada para “educar a los ciudadanos en sus derechos civiles” y promotora del grupo Facebook Stop Cultural Terrorism, o Paremos el Terrorismo Cultural, haya puesto en marcha el Museo Virtual de la Censura, un detallado repaso a todas las creaciones culturales que han sufrido el boicot de la Seguridad libanesa desde la década de los 40.

Para ello, Lea Baroudi comenzó acudiendo al departamento en cuestión para solicitar ayuda. “Les pedimos el listado de obras prohibidas y se negaron a entregarlo. Entendimos que no dejan rastro de la censura, de hecho niegan estar censurando nada: saben que cometen irregularidades y prefieren no dejar huellas de su labor”. De ahí, los miembros de MARCH acudieron a las hemerotecas, videotecas y a los archivos de las emisoras de radio para crear una base de datos en continua renovación gracias a la sección informar, mediante la cual cualquiera puede denunciar la censura de una obra artística.

Captura de pantalla del Museo Virtual de la Censura libanés. (MARCH)

En el proyecto han trabajado durante más de seis meses un equipo de 12 personas y han encontrado “miles de creaciones prohibidas”, indica Baroudi, algo que se puede apreciar buceando en la web. Algunas permanecen vetadas, respecto a otras se levantó la prohibición días, semanas o meses después del veto inicial. Los criterios parecen difusos, a juzgar por los consultados son inexistentes y dependen de caprichos, casualidades e individuales.

Discos de grupos como Kiss, Nirvana, Metallica o Iron Maiden no son vendidos en el Líbano por “brujería” u “ofensa a la cristiandad”. Vídeos como el de la canción ¿Por qué emigras? de Najwa Karam, dedicado a la constante fuga de cerebros local, fueron prohibidos por “polémicos”. La película Independence Day llegó a ser vetada por un tiempo por la escena en la que tropas árabes y judías se abrazan y felicitan del merecido final de los alienígenas, La Lista de Schindler pasó por el mismo trámite por ofrecer una imagen amable del pueblo judío. En el caso de Showgirls, la razón fue su contenido sexual, en el caso de Mentiras Arriesgadas, de James Cameron, la cinta fue temporalmente boicoteada por caricaturizar a los árabes como terroristas…

Una suerte de tutela intelectual sobre los libaneses que se antoja injustificable, como denuncia Nadim Lahoud, productor de Mamnou3, la serie online que se mofa de la censura parodiando la vida en las oficinas de la Seguridad General. “Los políticos actúan con condescendencia, tratan al país como si fuésemos niños que nos vamos a pelear por cualquier cosa. No confían en que la gente pueda actuar de forma correcta”, afirma este joven emprendedor convencido de que la ironía es el arma que mejor combate la realidad libanesa. “Siempre fueron paternalistas, piensan que el país irá bien si no hablamos de los problemas. Creen que si todo es tabú, si en lugar de hablar de nuestras diferencias y de tratar de superarlas, las ocultamos, será lo mejor para su permanencia en el poder”, coincide Baroudi.

Uno de los actores que encarna a un oficial censor en la serie online Mamnou3. (MAMNOU3.com)

Khoder Salameh, conocido por participar frecuentemente en iniciativas civiles y arrestado por una simple pintada, es aún más severo. “En el Líbano no se puede hablar de democracia, es una dictadura descentralizada. En otros países hay un dictador y aquí tenemos 18, uno por cada secta religiosa, y cada uno de ellos tiene su propia fuerza militar”. Su detención, junto a su compañero Ali Fakhry, generó una movilización social sin precedentes. El caso no se sostenía ya que, en teoría, no está prohibido hacer graffitis en el Líbano pero sí podían ser acusados de alterar la propiedad pública. Para mantener la detención, los soldados -que desde hace años tienen entre sus asignaciones mantener el orden social gracias al virtual estado de emergencia en el que permanece el país desde la ofensiva israelí de 2006- esgrimieron el hallazgo de un libro de filosofía y un CD con el rostro de Ché Guevara en la carátula como pruebas inequívocas de sus actividades subversivas.

La ‘amenaza a la paz civil’ suele ser el argumento más esgrimido por la Seguridad General a la hora de censurar contenidos, si bien no es el único. “Obscenidad, en el caso de contenidos sexuales, asuntos que afectan a la sensibilidad religiosa, Israel…”, detalla Lea Baroudi. En el caso del vecino judío, los casos de censura son legión. Todo artista, escritor o autor israelí es automáticamente censurado en un país oficialmente en guerra con Tel Aviv, y nadie que presente un visado del Estado judío en su pasaporte es autorizado a aterrizar en el Líbano, incluyendo a artistas palestinos. Pero, a menudo, esa animadversión va aún más allá. A Francis Ford Coppola le prohibieron aterrizar en el Líbano horas antes de su llegada a Beirut, donde estaba previsto que inaugurase un festival de cine, porque parte del motor de su jet privado fue fabricado en Israel, en uno de los casos más extremos de la paranoia local.

“Su presencia era todo un acontecimiento en el Líbano, y era un buen espaldarazo para el país”, lamenta la responsable de MARCH. “Lo más irónico es que terminó aterrizando en Siria”. Para Khoder Salameh, el problema surge cuando el artista o activista no defiende a un determinado grupo político o religioso. Si una persona se pronuncia en favor de una personalidad libanesa, es visto con buenos ojos pero si promueve la disidencia frente al sistema es considerado un subversivo peligroso.

“Si hubiésemos escrito algo sobre cualquier otro tema, si hubiese sido a favor de un partido político determinado, no nos hubiera pasado nada. Pero somos independientes, y ese es el problema. La censura libanesa actúa por miedo al poder de la juventud”, explicaba a Periodismo Humano días después de su liberación, a finales del pasado abril. Su compañero Ali Fakrhy coincidía con él.”No podemos criticar a Arabia Saudí, o Siria, o quejarnos por la subida del precio del combustible o del pan. Es decir, sí puedes, pero vas a prisión por ello. Si rompes el muro de censura en el que hemos nacido y crecido, vas a prisión”.

Caricatura sobre la peculiar libertad de expresión libanesa de Mazen Karbaj. (F.R.E.E.)

De ahí que MARCH se enfoque en romper ese muro. “Ahora lo sabes, y el conocimiento es la mitad de la batalla”, anuncia la web en su página principal del Museo Virtual de la Censura. “Nuestro objetivo es que la gente conozca lo que está sucediendo. En MARCH nos enfocamos en la libertad de expresión como paso necesario para poder reclamar todo derecho”. El siguiente paso, será actuar. “Debemos estar bien informados para trabajar en una modificación de la ley de la censura”, explica Baroudi. “Es una ley que data de la ocupación francesa y debería ser ilegal dado que ya no existe esa autoridad”.

Lo más curioso es que cualquier cosa, desde Frank Sinatra hasta Metallica, puede ser censurado. “En los años 60 y 70, lo era todo lo que oliese a izquierdista; en los 80 y 90 todo lo relacionado con la guerra civil, pese a que estábamos en guerra y desde el 2000 todo lo que está relacionado con política y religión. Han llegado a ser censurados libros deportivos. Pero Internet da acceso a la información censurada y eso es imparable”, argumenta la responsable de MARCH.

El Museo Virtual de la Censura se escuda en Internet, como hace Mamnou3, para evitar problemas con la Justicia. Es uno de los trucos del sistema. El rapero libanés Rayess Bek puede actuar en vivo en el Líbano pero no vender su música.  “Toda obra artística debe ser aprobada por la Seguridad Nacional antes de ser difundida. Y nunca te dicen que te van a prohibir la canción, pero sí te advierten que si cantas algo así vas a tener problemas”, explicaba Rayess a Periodismo Humano entrevistado para el reportaje El duro oficio de rapear en árabe. “Y los tienes, al final: en el último disco que grabé en el Líbano,  Daña perjudicialmente a la salu , mis temas salían llenos de biiiiip que camuflan palabras censuradas”.

Mashrou3 Leila, en un concierto celebrado en Baalbeck. (Mashrou3 Leila)

Los integrantes del grupo Mashrou3Leila, o Proyecto Nocturno, no han tenido aún problemas con la censura local pese a que sus letras abordan el sexo sin tapujos, denuncian problemas sociales como la violencia doméstica, incluyen palabras malsonantes y abordan tabúes como la homosexualidad. “Estoy seguro de que no saben que existimos”, ríe Hamed Sinno, vocalista y autor de las letras que atraen en masa a la juventud árabe. “Tampoco hemos intentado exportar nuestra música”, apunta el violinista del grupo, Haig Papazian, recordando así que la censura actúa, sobre todo, sobre las importaciones de material creativo al país. “Nuestros discos suelen agotarse a pie de concierto, más que en las tiendas”. El resto es adquirido mediante su página web.

Mashrou3 Leila es considerado el grupo revelación del Líbano: formado en 2008 por estudiantes de Arquitectura devotos de la música “como vía para soltar el estrés político y de los estudios”, explica la teclista Omaya Malaeb, su música y sus letras terminaron cautivando y representando a toda una generación. Gracias a Internet, su producto se ha internacionalizado, y su fama en Oriente Próximo es tal que ya han dado conciertos en Dubai y Jordania, y que figuras de la talla de primeros ministros acuden a sus actuaciones. Eso sí, trabajan con la censura sobre sus hombros. “En el contrato que nos enviaron desde Dubai ya se incluía que no podíamos emplear palabras malsonantes. En Jordania, 20 minutos antes del concierto, los agentes vinieron a pedirnos lo mismo. Solo que no tuvimos tiempo de reaccionar”. Así que la artimaña de Senno fue guardar silencio durante las palabrotas: el público se encargó de llenar los vacíos con la lírica original de las canciones.

“En los años 90 la censura se enfocaba más en la música, ahora más en el cine”, recuerda Baroudi. Eso puede ser la clave de que los músicos se vean, recientemente, a salvo de la censura libanesa. En el caso del cine, las prohibiciones aumentan, señala en entrevista telefónica Ayman Mhanna, responsable de la Fundación Samir Kassir para la Libertad de Expresión, según el cual en el último año entre 14 y 15 películas se han visto afectadas por la censura”. Mhanna recuerda que el departamento de la Seguridad General tiene el asesoramiento de un comité civil con representantes de cinco ministerios encargados de aprobar la censura de creaciones intelectuales, “y ambos tienen menos poder que los partidos políticos o los grupos religiosos. Cuando se trata de censurar, todas las religiones están deacuerdo. La mayoría de las quejas vienen de los templos”.

 

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

5 comentarios

  1. borjaxxx

    Por favor pedir a amigos,conocidos,familiares que no voten ni al psoe ni al pp pasarlo por favor.Si nadie vota a estos dos partidos los que ganen tendran que cambiar las cosas sin posibilidad de no hacer nada.Estarian obligados a cambiar la justicia y la leyes electorales la clave es que psoe y pp no tengan ni un voto.GENERACION NI NI,NI PSOE NI PP PASARLO PORFAVOR,hablar de ello con familiares y amigos y que nadie les vote y TODOS A VOTAR.Que voten a quien sea menos psoe y pp gracias.

  2. borjaxxx

    NI PSOE NI PP POR ESTO,corruptos 730 y los librados,29 años de gobierno mitad salario de Francia,Alemania,Italia,Inglaterra etc,se regalan coches,trajes,VPOS,viajes y joyas,se perdonan sus deudas,colocan a hijos,primos,amigos,control medios y analistas de TODAS las tertulias debates,se niegan saldar piso por hipoteca, incumplen programa electoral,(manipulan ceoe,ccoo,ugt,iglesia,tv,periodicos,todos a sueldo)¿JUSTICIA?¿existe una justicia justa?NO..NI PSOE NI PP,PERO VOTA.GRACIAS.PASALO PORFAVOR.

  3. borjaxxx

    PSOE Y PP MAFIOSOS.A los votantes del psoe o del pp nos estan estafando y nos estan robando y seguis votando por favor no les voteis mas. a los que no votamos al pp ni al psoe deciros que podemos hacer cosas cada uno de nosotros y nosotras . podeis pedir a todas las personas que conozcamos que pidan a todas las personas que conozcan que no voten ni al psoe ni al pp q tienen otras opciones mejores y mas limpias de corrupcion y amiguismo PP Y PSOE MAFIOSOS.toda españa difundelo gracias.

  4. [...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Un museo virtual contra la ‘mordaza’ libanesa   periodismohumano.com/culturas/un-museo-virtual-contra-la-…  por MLeon hace [...]

    • Assisti o filme! :D Ainda vou ler o livro. O filme e9 bem atnigo (1902). O mais atnigo da lista dos “1001 filmes para ver antes de morrer”, de Steven Jay Schneider e talvez a primeira fice7e3o cientedfica filmada. Classificado como filme, mas tem menos de 12 minutos de filmagem. Sf3 consegui assistir porque um amigo possui a cf3pia. Seria interessante que assistisse. Assisti tambe9m “Os Batutinhas”, de 1926. Muito legal! Luciano, vocea tocou em um ponto controvertido, je1 que hoje em dia os escritores mesmo com todas as ferramentas de divulgae7e3o, ne3o perduram por tanto tempo nas estantes, imagina fazer sucesso por se9culos! Ne3o e9 somente de imaginae7e3o que precisam. Boa semana! Beijus,

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