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Culturas

Regular la música callejera (o cómo confundir música con ruido)

Este lunes empiezan los castings de música callejera para tocar en el Distrito Centro de Madrid

“No existe ningún político ni ninguna ley que tenga la capacidad de decidir quién puede tocar en la calle", nos dicen Los Swingdigentes, grupo de música callejera.

Actualización 19 de Diciembre 2013

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Zaa! es un Soundsystem silencioso, el único que puede respetar las leyes que regulan el uso del espacio público en Madrid. La mejor respuesta es cubrir el ruido de los motores de la máquina de la propaganda levantando nuestras voces. #AnaGiveMeHope Por Grupal Crew

Lista de aprobados para tocar en las calles de Madrid

Swingdigentes: Fin de gira (Madrid) 27/28 diciembre- Sala Penelope “Entrada libre, a la salida tu pones el precio”

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1 de Diciembre 2013

Comenzaban los años sesenta cuando un jovencísimo Bob Dylan se hacía músico en las calles y pequeños clubes estadounidenses. Esta gran figura del folk-rock es sólo un ejemplo de la cantidad de artistas que han aprendido en las calles. Sin embargo, la calle como escuela musical se extingue poco a poco en España y las limitaciones y sanciones a la música callejera se suceden. Por ejemplo, en las calles del centro de Madrid, desde el 26 de septiembre del año pasado, la música callejera es ilegal sin autorización previa. Es lo que dice la Normativa para el Plan Zonal Específico de la Zona de Protección Acústica Especial del Distrito Centro; el epitafio que el Ayuntamiento de Madrid aprobó para reducir la cultura en la capital, equiparando la música con ruido. ¿Qué diría Bob Dylan si llegasen los municipales a sancionar su música y quitarle la guitarra? ¿Y sus seguidores?

Saxofonista en el Retiro (Alicia Ruiz)

Saxofonista en el Retiro (Alicia Ruiz)

Hasta la aprobación de lo que se podría llamar Ley del Ruido, en el Distrito Centro de Madrid se podía tocar libremente siempre que las actuaciones no incluyesen percusión o megafonía, ya que conllevaban la previa autorización del Ayuntamiento. Sin embargo, desde hace más de un año, es necesario poseer una licencia para practicar la música en la calle; unos permisos que hasta hace muy poco tiempo ni siquiera el propio Ayuntamiento sabía cómo gestionar. Carmen Vela Gallego, profesora de música y directora del programa de Radio Círculo “Noches Bárbaras” sobre música callejera, explicaba que hasta hace algo más de un mes nadie en el Ayuntamiento te sabía decir cómo sacar las licencias. Por lo tanto, el proceso pasaba por rellenar una instancia general similar a la que hay que completar para abrir un establecimiento. “A día de hoy no hay ni un solo músico que tenga un carnet o un papel que le autorice a tocar en la calle”, dice Carmen Vela, por lo que los músicos y músicas se pueden enfrentar a multas de hasta 750€ y la incautación de su instrumento. El 9 de octubre, por fin salía publicado en el Boletín Oficial de la Ayuntamiento de Madrid el decreto que aprueba las bases para la convocatoria pública para la obtención de autorizaciones. En éste, se establece un plazo de un mes para que personas que lo deseen, individualmente, presenten sus solicitudes junto con un currículumque detalle su trayectoria y descripción del espectáculo. Además, el decreto detalla todas las exigencias para las actuaciones callejeras como que sólo está permitido tocar en calles de más de siete metros de ancho, con una duración de no más de dos horas seguidas, un margen de 75 metros entre grupos y horario de 10 de la mañana a 10 de la noche prorrogable una hora en verano. También se adjunta una lista bastante larga de calles en las que la música está prohibida.

Mapa de las calles que se quedarán sin música (Raúl Márquez/AMM)

Mapa de las calles que se quedarán sin música (Raúl Márquez/AMM)

Por otro lado, las autorizaciones se conseguirán por audiciones en las que según el concejal presidente del Distrito Centro, David Erguido, “no buscamos virtuosos, pero sí buscamos comprobar que quienes autorizamos son realmente músicos”. Tras el cierre del plazo de solicitudes, el Ayuntamiento ha fijado las audiciones (o castings) para los días 2, 3 y 4 de diciembre en el Conde Duque, con un tiempo estimado de audición de tres minutos por músico. En la página de Facebook de la Asociación de Músicos de Madrid, bromean con hacer una jam session en la puerta del auditorio, ya que tienen que ir para sólo unos pocos minutos. Las pruebas serán evaluadas por una Comisión de Idoneidad con un mínimo de dos profesionales de la música y tendrán que demostrar que “el candidato disponga de un nivel de interpretación personal y no reproducida suficiente, capaz de animar o entretener al público sin molestar a los vecinos o viandantes.” Las quejas se acumulan, ya que los artistas saben mejor que nadie que la mejor audición es la calle. El Ayuntamiento ha decidido con este Decreto dar máxima prioridad al tema con la intención de que a principios del año que viene ya funcionen las primeras licencias, pero la verdad es que ya hace un año que la música callejera funciona de un modo ilegal y con riesgos de sanciones y multas. Por el momento, según Carmen Vela, hay multas que no han llegado y a nadie le han quitado el instrumento, pero lo preocupante es que las multas impedirían a los artistas conseguir las licencias. Los Swingdigentes, grupo madrileño habituado a tocar en la calle por toda España, cuentan que “en Madrid al presentador del espectáculo le han puesto unas cuatro multas por incumplir la normativa de ruidos y otras dos multas por desacato a la autoridad, pero realmente no es ningún problema dado que algunos del grupo vivimos todo lo que podemos fuera de este sistema por lo que no vamos a pagar nunca esas multas, simplemente las coleccionamos.” Son uno de los grupos que llaman a la “desobediencia civil” como alternativa a las medidas que les imponen.

Los Swingdigentes en una de sus actuaciones callejeras (Luis Olano)

Los Swingdigentes en una de sus actuaciones callejeras (Luis Olano)

La Asociación de Músicos de Madrid, organización que se formó para luchar contra medidas como esta, hizo llegar sus peticiones al concejal del Distrito Centro, David Erguido, antes de que se elaborase el Decreto. Scott Abraham Singer, portavoz de la Asociación, contaba que estaban en contra de los castings, pero pedía que si son imprescindibles se tuviesen en cuenta ciertos aspectos como que se efectúen varias veces al año y en fechas flexibles; aspecto sobre el cual el Ayuntamiento no se ha pronunciado. Lo que buscan es “regular la música en la calle a través de un conjunto sencillo de normas sobre horarios, zonas y límites para la duración de las actuaciones en un lugar determinado.” Por otro lado, la AMM pretende poco a poco “recuperar el uso de pequeños amplificadores y elementos de percusión dentro de los límites sonoros permitidos”, como amplificadores de hasta 65dB y pequeños cajones y percusión.

El panorama musical callejero de otras ciudades

Madrid no es pionera en prohibir la música en las calles. En Barcelona, también está prohibido con restricciones más estrictas que las que se han impuesto recientemente en la capital. Sobre todo se implantan en la Ciutat Vella y en el metro; antes también en el Parc Güel, pero tras su privatización queda una incertidumbre de lo que pasará. Como pasa en Madrid, para tocar en estas zonas específicas, es obligatorio obtener una licencia. En cuanto a la Ciutat Vella, los requisitos para obtenerla son que no exista percusión ni amplificación, que haya una distancia mínima de siete metros entre actuaciones, en horario de diez de la mañana a diez de la noche y las actuaciones no deben exceder los treinta minutos. El organismo competente para conceder las licencias, el Centre Cívic Convent de Sant Agustí, establece que las acreditaciones o licencias disponibles podrán variar cada año, pero nunca superarán las 140 para no colapsar la ciudad. Sin embargo, cada año se conceden menos licencias. Además, las zonas del barrio gótico están reservadas a programas de música melódica y suave con componentes reducidos, lo que resulta un filtro tremendo e incluso censurador.

Violinista tocando en una plaza de la Ciutat Vella (Irene Escudero)

Violinista tocando en una plaza de la Ciutat Vella (Irene Escudero)

La incipiente necesidad gubernamental de acotarlo todo puede volver locos a los músicos que quieran hacer giras callejeras por nuestro país, ya que las exigencias varían desde dar un euro al día por tocar en León, saberse al menos diez canciones en Bilbao o los mareos de cambiar de sitio cada cierto tiempo en muchas ciudades. En Ibiza, los Swindigentes cuentan que “el único día que fuimos a tocar en la calle la policía local nos requiso los instrumentos de una manera muy violenta tratándonos como criminales e insultándonos e intentando vejarnos, tuvimos que pagar 450 euros para recuperarlos y aún así nos decían que no nos los devolvían hasta 15 días”. Coger la guitarra y echarse a la calle ahora es mucho más difícil (e ilegal). Sin embargo, España no es una excepción en terreno de legislar la música callejera, en grandes ciudades como Londres, París o Nueva York los músicos que quieren tocar en la calle o el metro deben pasar varios castings (en ocasiones hasta se asemejan a los concursos musicales que están tan de moda en las cadenas de televisión). Por el contrario, una vez que consiguen su permiso pueden tocar sin prohibiciones de amplificación o percusión ni filtro de estilo musical como pasa en España.

Repercusiones de las medidas

La realidad, como reflejan los artistas, es que se ha perdido espontaneidad en la calle. Mario Boville, músico callejero esporádico y componente de Alpargata, cuenta que hay “una manía de querer acotarlo todo, el arte y la música, al terreno que ellos tienen controlado”. Mario se queja de que quieren “quitarle toda la espontaneidad que tiene una ciudad con mucha gente”. Los Swindigentes también luchan por “la espontaneidad callejera en cuanto a la expresión artística, la libertad del artista, el crecimiento personal en la calle.” Ellos creen que “no existe ningún político ni ninguna ley que tenga la capacidad de decidir quién puede tocar en la calle.”

Mario Boville y Santi Cañete, de Alpargata (Alicia Ruiz/VivirentreMusica)

Mario Boville y Santi Cañete, de Alpargata (Alicia Ruiz/VivirentreMúsica)

Carmen Vela asegura que hay menos música en las calles; no existen estudios, pero para ella el descenso ha sido “brutal” porque “les están echando todo el rato”. Las medidas que llevan aprobando los ayuntamientos estos últimos años se traducen en leyes laborales en la calle; “es como si te echasen del trabajo”, dice Carmen, “no pueden trabajar, no ganan un céntimo o lo ganan a duras penas”. Muchos músicos optan por irse de los centros de las ciudades, tanto a barrios donde ganan menos, como a otras ciudades que aún permiten tocar; aunque poco a poco, la música callejera se empieza a querer regular en todos lados. Otros grupos, como Los Swindigentes, resisten. Ellos opinan que las audiciones “convierten el arte callejero en un sector elitista para unos pocos”. Dicen que no tienen miedo y que volverán a las calles, sin castings y sin autorizaciones; ya que “en el arte y para todo, la alternativa es la desobediencia civil”. Comparten el sentimiento de que “cualquier ciudad que ponga audiciones pierde el verdadero espíritu de la calle. La calle es para expresarse libremente, para crecer; es la mejor escuela de los artistas escénicos.” Sin embargo, lo que están haciendo Ayuntamientos y Comunidades es prohibir y legislar lo que parece la única solución para decenas de artistas. Según el Anuario de la Asociación de Promotores Musicales de 2013,  de 2008 a 2011 la pérdida de espectadores de la música en directo es de un 23%. El Anuario SGAE de las Artes Escénicas, Musicales y Audiovisuales del 2013, afirma que en 2012 se celebraron un 4,3% menos conciertos que en 2011 y que las ventas de música grabada cayeron un 48,44%. Parecen cifras demoledoras que nos podrían llevar a pensar que no estamos interesados en la música o la cultura, pero es importante no olvidar que tenemos uno de los IVA culturales más altos de Europa, después de que el respectivo Ministerio lo subiera en septiembre del 2012. Artistas como Mario Boville ven la calle como la alternativa para cuando le dejen de salir bolos y conciertos; otros ya se ven forzados a vender sus instrumentos para conseguir sobrevivir. La música callejera forma parte de las ciudades, les da ambiente y encanto; detrás de ella hay personas que luchan por hacer lo que les gusta y vivir de ello. La música callejera ayuda a olvidar el infernal ruido de obras, taladros y vehículos; el verdadero ruido. No se debe confundir música con ruido o se acabará con los futuros Bob Dylan que tocan ocultos en los rincones.

16 comentarios

  1. [...] Sigue leyendo esta noticia de Periodismo Humano en Regular la música callejera (o cómo confundir música con ruido) [...]

  2. Jesús Mateos

    Me ha gustado mucho el artículo. Cada día redactas mejor. Quizás alguien pueda pensar que la persona que sale en la foto de la violinista se llama Irene Escudero no ?

  3. [...] Reportaje original de Periodismo Humano, por Irene Escudero CompárteloTwitterFacebookGoogleCorreo electrónicoMe gusta:Me gusta Cargando… [...]

  4. Pepe

    Interesante artículo pero con algunas imprecisiones: En Barcelona hay dos normativas, la de Ciutat Vella y la del resto de Barcelona y sólo en la primera hay que tener acreditación, en el resto hay sólo tres o cuatro artículos a cumplir.
    Falta concluir la cuestión global con una referencia a la ética y el respeto: primero hay que respetar a los vecinos, segundo a la Música, y creo que hay demasiados músicos que no lo tienen en cuenta. Quizá no lo hacen por desconsideración sino por desesperación;
    no obstante no tienen derecho a pasar esa barrera: están OBLIGADOS por ética a no molestar a los vecinos y por respeto A SI MISMOS deben SABER TOCAR

    • Irene Escudero Pérez

      Muchas gracias por las precisiones, sobre todo por lo de Barcelona. Intentaré efectuar los cambios.

      El respeto está claro y la gran mayoría de músicos y músicas lo tienen muy en cuenta, como lo tienen las personas que pasean o se paran a verles. Excepciones hay en todos sitios.
      Gracias por leer y comentar.

    • Agrupación de Artistas Retiro

      Efectivamente, la calle no es “de todos”. Por encima de cualquier otra consideración la calle es de quien la respeta, y siempre conforme al principio de legalidad.

    • Creo que no es tan fácil determinar quién SABE TOCAR, el arte es relativo.. así cómo tampoco lo es especificar cuando los vecinos tienen motivos para molestarse o simplemente no saben detenerse a disfrutar de la música o les gusta la polémica..

      Opino que es más delicado que todo eso

      Un saludo

  5. Agrupación de Artistas Retiro

    La citada ” Asociación de Músicos de Madrid”, de la que el tal Scott Singer dice ser coordinador, no existe como entidad jurídica, carece de estatutos, fines y normas de régimen interno legitimadas. Carece igualmente de cargos electos. Por consiguiente, Scott Singer no se representa más que a sí mismo. Por añadidura, existe debidamente registrada una ” Asociación de Músicos y Actores de Madrid”, que posee derechos adquiridos sobre su denominación. El uso equívoco de esa denominación, en especial cuando es usada con intereses poco claros, conculca derechos establecidos, además de restar credibilidad y representatividad … etc etc. Me podría tirar horas con el discurso. Scott Abraham Singer, autodenominado “portavoz de la Asociación” se queda en una personalidad cutre que resta derechos a los artístas por el misérrimo motivo de no querer aportar un puñado de euros para cumplir con las tasas administrativas, para el registro debido de “su asociación”. Y con él, unos pocos más. Que asco de gente.

    • Irene Escudero Pérez

      Muchas gracias por el comentario y la opinión.
      Exista o no como entidad jurídica, lo que sí que es cierto es que la Asociación de Músicos de Madrid es una organización, asamblea o como queramos denominarla, de músicos que luchan por poder ejercer su profesión. Como tantas otras. Al ser la mayoría músicos y músicas que tocan en la calle y están persiguiendo que ese hecho siga así, creo que no me he equivocado al dirigirme a ellos y ellas; aunque seguramente podría haberme dirigido a cualquier asociación. El tema del dinero o de la entidad jurídica no creo que reste valor a su discurso cuando hablamos de personas que se juntan para perseguir una causa.

      • Agrupación de Artistas Retiro

        Solo quien hace los deberes tiene derechos. La tal AMM no es una organización, por un míserable puñado de euros… para gente que toca en la calle no es dinero. En cualquier caso confundes los términos. Si en ea AMM lo que se pretende son los derechos de los profesionales, la palabra asociación o es coreecta. Más bien sería un sindicato laboral. Y de ahí dos consideraciones. La primera que la calle no es de profesionales, sino en primer término de aquellos que la respetan. El simple aficionado tiene tanto o más derecho a su uso que un profesional y no necesita cumplir con hacienda. La segunda que un grupo de personas que sejuntan al margen de la legalidad para conseguir unosfines al margen del ordenamiento jurídico y conculcando derechos de terceros tienen un solo nombre: mafia. y l oque digo n oes opinión, sino afirmaci´pn categórica. Esa gente nos hecha una losa terrible a las personas educadas…y todo por un mísero puñado de euros. Al menos que dejen de engañar a otros, porque las asociaciones registradas sí podemos conseguir derechos, y de hecho lo hacemos.

  6. Agrupación de Artistas Retiro

    Diré un poco más. Al parecer a los voceras de esta supuesta AMM no les ha gustado que se busque la “idoneidad”. Sin embargo y pese a repetir hasta la saciedad que estaban en contra de las pruebas se han presentado a ellas. ¿Acaso no hay contradicción en ello? Dicen que lo han hecho porque la alternaiva era asumir la prohibición y no tocar… y eso no es así al menos para algunos de ellos que les importa una mierda las prohibiciones y los motivos que han llevado a la determinación de prohibir. Son esos mismos que no son idoneos ni para organizar una asociación en condiciones. Y entre ellos y arrimado a ellos, por aquello de que es gratis, gente que, en fin… impresentables e incluso violentos. Y la motivación última siempre es el dinero. De hecho muchos de ellos seguirán tocando sin permiso o limpiándose el culo con ese permiso, caso de obtenerlo. Porque la pretensión de esas personas es excluir la legalidad, incluso el simple buen rollo, por las malas y por dinero. Les es indiferente que algunos pretendamos derechos de verdad, que empiezan por el reconocimiento de un status por parte de una administración pública. Y en cuanto a la excusa de un hipotético derecho laboral…. ¿Acaso el “taxista” que lleva a los yonkis a pillar es un profesional del volante? ¿Es Hitler conocido por su pintura? Y sí, admito que Nerón tocaba muy bien la lira. Al César lo que es del César.

    • Irene Escudero Pérez

      Siempre han dicho que están en contra de las pruebas, pero que si el Ayuntamiento estaba dispuesto a regular la música callejera, que querían ayudar para conseguir las mejores condiciones para los músicos y músicas. De todas formas, este artículo no habla de la AMM, habla de la música en la calle y la pérdida que se sufre cuando se limita y se reduce. Recojo testimonios de varias personas, la mayoría de ellas no pertenecen a la AMM. De hecho, sólo una recoge las peticiones de la AMM sobre la música.

      Creo que las quejas contra la AMM deberían estar dirigidas a la AMM directamente porque, por mucho que se exprese una opinión aquí (lo cual no critico), no van a cambiar nada.

      Para mi vale más la opinión de un músico o música y su experiencia que la de alguien que no se dedica a ello. Y con músico no me refiero exclusivamente a profesional. Y eso es lo que intento expresar aquí, la opinión de personas que se ven afectadas por un problema. Sin controversias ni problemas jurídicos o monetarios. De hecho en ningún momento hablo de dinero ni creo que lo debería haber hecho.

      • Agrupación de Artistas Retiro

        Insisto en que yo no opino sobre la AMM, sino que estoy cnstatando hechos. Conozco a Singer personalemente y hablamos lo de las tasas para registrar esa “asociación”. realemnet es poco dinero, pero no aportarl osignifica rpecisamente carecer de legitimidad para pedir condiciones ni derecho alguno.Sigues sin darte cuenta que precisamente el problema son “esos” que pretenden derechos que, aunque fueran legítimos, obligan a hacer los deberes. Obviamente quieren derechos, pero ninguna obligación y así no solo no van a ninguna parte sino que al engañar a personas que eventualmente puedieran participar desde la legalidad en lo que a fin de cuentas no sería otra cosa que autogestión, lo que consiguen es restar derechos al limitar la participación de personas válidas. Yo podría conseguir 1000 seguidores de hoy a mañana simplemente ofreciendo duros a pesetas. Pero no lo hago. En cuanto a que valga más la opinión deun profesional …no es así. lo que cuenta en la calle es el uso que se vaya a hacer deella. El “profesional” que pretenden captar Scott y compañía es aquel que usa la calle de forma exclusiva y privativa, negándola al aficionado. Son mercaderes de la miseria. Pero bueno que ya me he cansado bastante. Se ha consegudo un status y el reconocimiento de derechos por parte de una administración pública. Y ha sido un trabajo largo, de años, en el que muchos no ha contribído más que para poner palos a las ruedas. En vez de quejarse deberían estar agradecidos por poder aprovecharse del enorme esfuerzo y del dinero que otros empleamos en conseguir ese status.

  7. Ada

    Soy musica callejera, tengo un grupo, a veces somos 7 a veces 3… debido a este tema hemos viajado por europa, casi simpre fuera de españa, par apoder tocar en la calle, y la verdad es que los musicos nos sentimos como delincuente, lejos de agradecer la cultura los ayuntamientos quieren controlar y sacar beneficios de todo y de todos. Tenemos precedentes de muchos paises con buenas politicas, y no entiendo porque no aprendemos en españa de esos ejemplo…Pondré el caso de suiza por ejemplo, cada ciudad tiene su normativa pero coinciden en medidas como: cambio de lugar cada 20 minutos( para no molestar a los vecinos, 20 minutos de musica son soportables aunque lo consideres ruido) no hacen casting, vas presentas tus datos te dan mapas donde ves donde no se puede tocar ( generalmente cerca de hospitales, iglesias y zonas de oficinas) y en algunoslugares pagas por dia, con precios economicos cuando pides un permiso semanal. es sencillo. Vas pides tu permiso, y tocas sin sentirte un delincuente. La gente está contenta, de escuchar diferentes musicas, de que alguien en la calle rompa su monotonia, de que compartamos nuestro arte, por cada persona que se queja de la musica en la calle hay 10 que dicen gracias, no hacemos ruido, hacemos musica, arte damos alimento para el alma y no pedimos, aceptamos lo que la gente nos quiere dar. Me parece vergonzoso que un pais como españa no regule este tema de una forma honesta, mientras hay zonas de ciudades y pueblos en este pais que ha sido debastadas por un turismo de alcohol, desfase y ruido, ahora quieren decirnos que la molestias son los musicos de calle, que tocan en acustico o con pequeños amplificadores. Tampoco somos mendigos, estamos en el escenario que nos ofrece una calle que tambien es nuestra, porque queremos y nos gusta, y no se engañen a la gente le gusta , a la mayoria le agrada escucharnos, y por eso no dejaria de hacerlo, aunque me pongan una multa, soy libre de cantar en la calle, aunque no pueda gustarle a todo el mundo.

    • MILA

      Hola Ada.
      Estoy totalmente de acuerdo con tu comentario.Soy musico profesional y llevo años tocando en la calle pero ultimamente parece que los ayuntamientos nos han declarado la guerra o simplemente existe un claro afan recaudatorio o de control contra la musica en la calle.Por poner un ejemplo este verano intente tocar en Salou(Tarragona),me puse en contacto con el ayto.y me pedian una TASA diaria de 100 €.Actualmente estoy intentando denunciarlo en prensa y ante la oficina del”Defensor delPueblo” por ser a toda vista abusiva.Y si…como tu comentas Salou es un municipio que ha sido claramente invadido por un Ruidoso turismo de botellon pero esto no parece preocupar a su ayuntamiento.

  8. [...] http://periodismohumano.com/culturas/regular-la-musica-callejera-o-como-confundir-musica-con-ruido.h… Share this:TwitterFacebookGoogleLike this:Like Loading… This entry was posted in Uncategorized on December 2, 2014 by bcnlacaraperformativa. [...]

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