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Culturas

La música no entiende de sentidos exclusivos

El grupo The Garbo, liderado por el actor Agustín Galiana, ofrecerá un concierto traducido al lenguaje de signos

La Sala Galileo Galilei de Madrid acoge el espectáculo el próximo lunes 27 a partir de las 21.30 horas

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Actuación de The Garbo traducida al Lenguaje de Signos

The Garbo suena bonito y gamberro a la vez. Suena, se ve y se siente teatro. También sensibilidad como artistas y como personas. The Garbo es el proyecto musical del actor Agustín Galiana quien, sin tener nociones -pero sí intuición- de música se adentra en el mundo de la composición con letras, divertidas y sensuales en una puesta en escena de cabaret de los años veinte. Con garbo.

Galiana se reconoce tímido, pero en el escenario destila descaro. Le pone voz -y alma- al disco Le secret de ma mère que grabó en 2008. “Componer empezó como una distracción en el salón de mi casa” y ha acabado cuidando y mimando cada uno de los detalles que acompañan a The Garbo.

El show que ofrece “va directo a la emociones”. Galiana es actor y le gusta jugar. Da un paso más artística y personalmente, apostando por la integración de las personas no oyentes en su concierto. En junio ya lo hizo en la sala Galileo Galilei de Madrid con dos canciones traducidas simultaneamente al lengua de signos español (LSE). “La experiencia fue tan bonita” que se decidieron a incluir a la intérprete, Ruth Arroyo, en el grupo y que los conciertos que ofrecieran en adelante fueran, íntegramente, “interpretados, cantados y bailados” también por Arroyo.

La comunidad no oyente tiene un gran gusto por el arte, el teatro, pero no hay espacios, oportunidades de integración total para un público oyente y no oyente. El equipo de Agustín que está detrás de The Garbo, quiere tender puentes y demostrar que la música no entiende de sentidos exclusivos.

Le secret de ma mére se puede descargar haciendo un donativo para la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), quien destinará el dinero recaudado a proyectos de integración cultural.

El próximo lunes 27 de septiembre a las 21.30 horas, The Garbo actuará de nuevo en la Sala Galileo Galilei con Ruth Arroyo como miembro del grupo junto al coro y a la guitarra. Prometen sensaciones.

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Videoclip Hot Mountain de The Garbo

Ante esto hacemos una entrevista a dos, con Agustín y Ruth, para que nos expliquen cómo se hace un espectáculo traducido al lenguaje de signos.

¿Cómo surge la idea de hacer un concierto incluyendo el LSE?

AGUSTÍN GALIANA: El disco surge más como un entretenimiento que como un proyecto en un periodo en el que como actor no tenía nada concreto y para darle rienda suelta a la creatividad me puse a componer canciones en francés, inglés, italiano e incluso en algún idioma inventado. Mientras estaba componiendo pensé en ir un poco más allá y crear un tema en el lenguaje de signos, una idea que se diluyó hasta que, comentándolo con unas amigas, derivó a buscar a alguien que formara parte del equipo y estuviera en todos los conciertos de forma integrada.

¿Cómo integra el grupo a Ruth, la intérprete, en el trabajo?

A.G.: Ruth va trabajando por su cuenta, con las canciones que nosotros interpretamos en inglés y francés, traducidas al castellano, de esta forma ella las interpreta en el Lenguaje de Signos Español. Ahora hemos empezado los ensayos entre todos para hacer un intensivo y preparar el concierto del próximo lunes.

Ruth, ¿en qué consiste tu trabajo en The Garbo?

Agustín Galiana en The Garbo

RUTH ARROYO: A partir de los texto comienzo a trabajarlos, a traducirlos al lenguaje de signos que te lleva un poco de más tiempo al tener una estructura diferente. Practico mucho y me pongo a bailar como una loca para intentar transmitir el ritmo y las intenciones, que es lo más complicado de hacer.

Es un trabajo que básicamente se prepara en solitario, pero que despuéste te contagias sobre el escenario del ambiente de vodevil del concierto.

R.A.: Sí, el trabajo lo preparo sola, en ocasiones cuento con algún asesor sordo para que me limpie la interpretación, porque al fin y al cabo, tú le das siempre tu toque de oyente y necesitas enriquecer los textos con acentos.

A. G.: En escena nos contagiamos todos ya que se trata de hacer transacciones con los compañeros, no solo con el público. A veces, de forma espontánea, ella está haciendo algún movimiento dentro del LSE y yo me acojo a él. Nos contagiamos los unos a los otros. Yo confío mucho en el trabajo de cada uno de los componentes del grupo para que la libertad en la creación fluya.

El 26 de junio, también en la sala Galileo Galilei, ofrecisteis un concierto en el que incluísteis dos temas interpretados, ¿qué aceptación tuvo tanto para el público no oyente como para el oyente?

R.A.: Había pocas personas sordas en ese concierto, pero los que acudieron parecían satifechos con el resultado y, lo más importante, se habían divertido.

A.G.: El concierto fue más sorprendente para los oyentes que para los sordos. Fue muy chocante porque no se lo esperaban. Además, el espectáculo es muy plástico, son imágenes contínuas y ver a alguien que te está cantando con el cuerpo de la forma en que lo hace Ruth, sorprende.

Además, en el imaginario colectivo un intérprete de signos está ligado a la sobriedad y al hieratismo.

A.G.: Cuando nos reunimos con Ruth , ella ya me avisó que quería cantar los temas, que no iba a dedicarse a una mera interpretación. Eso me encantó de ella, porque yo soy actor antes que cantante y he hecho este disco porque me gusta transmitir emociones y justo eso es lo que hace ella.

¿Es tu primera experiencia de estas características, interpretar en un  concierto donde se mezclan tantos tipos de música, con un alto grado de interpretación por parte del grupo sobre el escenario?

R. A.: De estas características sí,  he hecho cuentacuentos y otro tipo de cosas, pero es la primera vez que trabajo con música electrónica. Si intepretara a un cantautor, sería como recitar un poema, aquí tienes que cantar, bailar, sentirlo.

¿Tendréis algún otro dispositivo que ayude al público no oyente a poder disfrutar del concierto?

A.G.: Repartiremos globos que transmiten las vibraciones y eso te da el ritmo y es más fácil imaginártelo. También es muy importante que la puesta en escena sea muy visual y aquí lo hacemos. Reproducimos el salón de mi casa con un rollo años veinte, que es donde he compuesto el disco.

1 comentario

  1. [...] Música en directo traducida simultáneamente al lenguaje de signos   periodismohumano.com/culturas/la-musica-no-entiende-de-se…  por yomeparto hace 2 segundos [...]

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